lunes, 21 de noviembre de 2016

EL RIZO DEL RIZO DEL CONTROVERTIDO JUEZ PEDRAZ EN AFGANISTÁN


             El pasado día 2, el juez titular del Juzgado de Instrucción n nº 1 de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, dictó un auto por el que aceptaba una querella contra el Embajador de España en Afganistán, Emilio Pérez de Agreda, y contra el Secretario de la Embajada y Encargado de Negocios ad interim en el momento en que se produjeron los hechos denunciados, Oriol Solá, por un delito de homicidio imprudente por la muerte en Kabul de dos policías españoles, y otros siete delitos por tentativa de lesiones a otros tantos policías destinados en la Embajada, como consecuencia de un ataque terrorista de talibanes afganos.

Conflictividad del Juez Pedraz

            Pedraz, miembro señero de la escuela “garzoniana” de jueces-estrella, es un notorio adalid de la jurisdicción universal sin límites y –en palabras del ex–Presidente del Tribunal Supremo, Carlos Dívar- uno de los “gendarmes judiciales del mundo”. Con su audacia progresista, trata de ocultar la fragilidad  jurídica que suelen tener sus resoluciones.  Rechazó en 2014 la modificación de las disposiciones sobre la jurisdicción universal contenidas en la Ley Orgánica del Poder Judicial –que calificó de  “discriminatorias”- y, pese al tiempo transcurrido, se negó a cerrar la investigación en los casos de la muerte del periodista José Couto en Irak o del supuesto genocidio de indígenas en Guatemala, y a remitir los procesos a la Audiencia Nacional para que decidiera su debido archivo. En el segundo caso, tras el transcurso de 36 años y aún reconociendo que los tribunales guatemaltecos habían enjuiciado y condenado al ex-Presidente Efraín Rios, se negó a concluir el proceso investigador alegando que se trataba de un delito de terrorismo y que, por tanto, era imprescriptible. No cejó en su obstinado empeño, a pesar de que ni las víctimas ni los autores poseían la nacionalidad española, los presuntos culpables no se encontraban en territorio español, no existía un “vinculo relevante” con España y los tribunales competentes de Guatemala habían realizado un proceso de “investigación y persecución efectivas”.  

            Pedraz archivó en tres ocasiones el proceso por la querella contra el concejal madrileño Guillermo Zapata por menosprecio a las víctimas del terrorismo, alegando que no existe el derecho a no ser ofendido. En el caso de las víctimas de la Embajada de España en Afganistán, Pedraz ha culminado su trayectoria de arbitrariedad. Las querellas de la  viuda de uno de los policías asesinados -Jorge García Tudela- y de los otros siete policías heridos en el ataque terrorista le han servido de base para la investigación del Embajador Pérez de Agreda y del Secretario de Embajada Solá, a pesar de que no han cometido delito alguno. No sólo no han sido sujetos activos del delito de homicidio, sino que han sido sujetos pasivos del delito de terrorismo, que la Audiencia Nacional deberían seguir investigando, en vez de perder el tiempo con la investigación de un delito inexistente.

Los hechos

            En Afganistán existe una cruel guerra civil  y los rebeldes talibanes acosan constantemente al Gobierno legítimo y a su Ejército, a las fuerzas militares presentes en el país y a los ciudadanos extranjeros, objetivos predilectos de secuestros y atentados. Según el Embajador afgano en Madrid, Massud Khalili, los talibanes atacan a cualquier extranjero y a cualquier Embajada, por lo que la de España está en el punto de mira de los rebeldes, para forzar a sus nacionales a que abandonen el territorio. Como se advierte en la “Web” de la Embajada española, Afganistán es un país en guerra y la comunidad internacional está expuesta a los secuestros y todos los ciudadanos, nacionales y extranjeros, están expuestos a atentados terroristas. El nivel de inseguridad es muy elevado, con riesgo cierto para la propia vida. Los policías destinados voluntariamente en la Embajada conocían cuál era la situación y que no iban a pasar unas vacaciones en Sangri-la. Por eso, su reacción oportunista de querellarse contra el Embajador y el Secretario de la Embajada denota una falta de profesionalidad y de ética.  Que la viuda de García Tudela se querelle es comprensible, pero que lo hagan los policías resulta vergonzoso e injustificable.

            Conforme recoge el auto, sobre las 6 de la tarde del 11 de Diciembre de 2015, un coche-bomba conducido por un suicida explotó contra el muro de la Embajada y abrió un boquete por el que penetraron tres terroristas, que dispararon contra quienes se encontraban en su interior. El tiroteo se prolongó hasta que los terroristas fueron abatidos por fuerzas norteamericanas, y causó la muerte de dos policías españoles – Jorge García Tudela e Isidro Gabino Sanmartín- y de diez agentes de seguridad afganos, así como lesiones a siete policías españoles y a varios ciudadanos afganos. Según Pedraz, los servicios secretos franceses habían alertado del riesgo de un atentado contra la Embajada –no se necesita pertenecer a tan selecto cuerpo para saber que existía tal riesgo- y el que Secretario de Embajada Solá  -Encargado de Negocios a.i. en ausencia del Embajador, que se encontraba de vacaciones- debería haber tomado medidas extraordinarias de seguridad que habrían evitado la explosión del coche-bomba y el ataque de los terroristas. Semejante afirmación es del todo falaz. Un simple Secretario de Embajada –que carece de los medios económicos y técnicos necesarios para reforzar la seguridad de la Embajada- difícilmente hubiera podido adoptar semejantes medidas y –aunque las hubiera tomado- no habrían servido de nada, porque poco se puede hacer ante los ataques suicidas de unos terroristas que tienen en jaque al Gobierno, al Ejército de Afganistán y a las potentes fuerzas armadas de Estados Unidos, atacando a su antojo Ministerios, instalaciones militares, aeropuertos y todo tipo de infraestructuras. En vez de enjuiciar a los agresores talibanes, el ínclito Pedraz va a investigar a sus víctimas y está dispuesto a condenarlas a penas de prisión de hasta cuatro años. La capacidad fabuladora del juez ha dejado en mantillas a Agatha Christie, pues ha conseguido culpar de homicidio a una persona que se encontraba a miles de kilómetros del lugar de autos.

            El juez recuerda que la Embajada fue construida en 2008 en un lugar de alto riesgo -¡Cómo si existieran zonas de bajo riesgo en Kabul!-, rodeada de casas de militares y de “Señores de la guerra”,  y que –ya desde entonces- los policías denunciaron las carencias de seguridad del edificio. Estas denuncias fueron reiteradas por los agentes de seguridad, pero Pérez de Agreda  nunca prestó atención a las deficiencias estructurales de la Embajada, ni a las rutas y horarios de su personal, “manteniendo un mutismo absoluto” ante el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación (MAEC). Asimismo señala que Solá tampoco respetaba ninguna medida de seguridad y ponía la constantemente en riesgo porque permitía el trasiego de mercaderes y consentía la entrada de vehículos con joyas, alfombras y otros enseres, sin avisar con tiempo suficiente a los equipos de custodia y seguridad para que pudieran identificar personas y cosas. La Embajada había sido convertida, al parecer, en un mercado persa o en un zoco marroquí  para desesperación de los sufridos policías, que no podían desempeñar debidamente su cometido. ¿Resulta creíble semejante pantomima en una ciudad en riesgo permanente de ataque por parte de los terroristas talibanes?. El juez tendrá que probar tales asertos, pero yo me permito ponerlos en duda. Conozco personalmente a Pérez de Agreda, un funcionario equilibrado y responsable, que pone en riesgo su vida cada día que pasa en Afganistán, por sentido de responsabilidad y espíritu de servicio. Resulta demencial afirmar que haya puesto pegas al reforzamiento de la seguridad de la Embajada y que prefiera arriesgar de forma suicida su vida más de lo necesario. Pedraz debería saber que un Embajador carece de medios propios y depende totalmente de los que le facilite el Ministerio. Si los policías estimaban que la Embajada no contaba con la seguridad mínima necesaria, deberían haber culpado de ello al Ministerio del Interior o al MAEC, pero –como no se atreven- han optado por atacar a la parte más débil  y vulnerable –dos diplomáticos de la Embajada, tan víctimas como ellos-, con la esperanza de que, en caso de que sean condenados, los citados Ministerios asuman las responsabilidad civil subsidiaria y les paguen cuantiosas indemnizaciones

Fundamentos de derecho

            Según el artículo 213 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, una querella deberá ser desestimada por el juez cuando los hechos en la que se funde no constituyan delito. Sólo deberá ser admitida cuando tales hechos cumplan con las exigencias de algún tipo penal. Pedraz ha apreciado la verosimilitud de la calificación delictiva de los hechos denunciados y de su supuesta vinculación con los querellados, y estimado que los acontecimientos de Kabul ofrecían “una primera apariencia de infracción penal”. En consecuencia, ha decretado la investigación de los querellados por el delito de “homicidio imprudente” previsto en el artículo 142-1 del Código Penal –“el que, por imprudencia grave, causare la muerte de otro, será castigado como reo de homicidio imprudente, con la pena de de prisión de uno a cuatro años”- y, por siete delitos de lesiones “en grado de tentativa”, contemplados en el artículo 152-1 –será condenado con la pena de prisión de tres a seis meses el que, por imprudencia grave, causare lesiones a otras personas-. En un auto lamentable y carente del mínimo rigor jurídico, Pedraz ha aceptado la competencia de su Juzgado en base al artículo 23-4-e) de la LOPJ,  admitido a trámite la querella contra Pérez de Agreda y Solá, e incorporado las actuaciones realizadas por el Ministerio Fiscal  por la comisión en el extranjero de un delito de terrorismo con víctimas españolas, sin que se haya iniciado un procedimiento judicial en Afganistán. No sé si se ha iniciado o no en Kabul un proceso judicial sobre el atentado, que produjo asimismo la muerte de 10 ciudadanos afganos, pero me extraña que no se haya hecho,  porque –pese a tratarse de un Estado fallido- Afganistán sigue contando con un  poder judicial. En todo caso, se trataría de un delito de terrorismo cometido por los talibanes -lo que justificaría la competencia de la Audiencia Nacional-, pero Pedraz lo ha transmutado por arte de birlibirloque en sendos delitos de homicidio imprudente y de lesiones cometidos, no por los rebeldes, sino  por los diplomáticos españoles contra sus subordinados en la Embajada.

Pedraz se ha equivocado al basar su competencia en el artículo 23-4-e) de la LOPJ -que se refiere al delito de terrorismo-, cuando lo que va a investigar son unos delitos de homicidio y de lesiones. La competencia se la concede el artículo 65-1-e) de dicha Ley, que la atribuye en el caso de los delitos cometidos fuera del territorio nacional cuando corresponda su enjuiciamiento a los tribunales españoles. El juez ha notificado el auto a la Abogacía del Estado, por si pretendiera personarse en nombre del MAEC o del Ministerio de Interior, “para no producirles indefensión si se produjera una declaración de responsabilidad civil”. No ha cursado  una acción penal contra el MAEC, sino contra los subordinados diplomáticos de él dependientes, pero sí una acción civil para asegurar que se abone a los querellantes la compensación que eventualmente fije el Tribunal.

“Kafkianas” consecuencias de la lógica de Pedraz

            El MAEC ha mantenido un perfil bajo y dejado a sus funcionarios a los pies de los caballos “pedrazianos”. Se ha limitado a decir que tanto él como sus funcionarios  colaborarán con la justicia -¡Faltaría menos!-, pero no les ha echado el debido capote, pues, en caso de que hubiera alguna responsabilidad administrativa –que no penal- por omisión en la adopción de las medidas requeridas para fortalecer la seguridad de la Embajada, recaería ésta sobre el Estado y no sobre sus funcionarios. Si aquél estimare que no está en condiciones de asegurarla, entonces cabría plantearse la cuestión de si  los intereses de España y de los españoles justifican el mantenimiento en precario de una Misión Diplomática en Afganistán. En las actuales circunstancias, me inclino por una respuesta negativa. En cualquier caso, aclarar los hechos  y perfilar las responsabilidades no supondría ninguna interferencia con la labor de la Justicia.

            Siguiendo la diabólica lógica de Pedraz, se llegaría a la “kafkiana” conclusión de que habría que haber investigado al Embajador Pedro de Arístegui por no haber tomado las medidas necesarias para garantizar la seguridad de la Embajada en Beirut, puesto que fue secuestrado en 1985 por una milicia chiita y asesinado en 1989 como consecuencia de los bombardeos de una facción libanesa o de las fuerzas armadas sirias. Tuve ocasión de cambiar con él impresiones sobre el tema, ya que nos encontrábamos en situaciones similares, porque sobre Irak  –donde a la sazón fungía como Embajador- y su capital Bagdad caían en 1985 los misiles procedentes de Irán. Uno de estos misiles cayó cerca del Instituto Hispano-Árabe de Cultura de Bagdad y afortunadamente sólo produjo daños materiales. El profesor contratado que residía en el edificio regresó al día siguiente a España, porque –según me dijo- no tenía vocación de “mártir”, pero yo –como funcionario- continué en mi puesto y asumí el riesgo de los bombardeos. Cabe preguntarse que habría ocurrido si el citado profesor, otros miembros de la Embajada –entonces no contábamos con policías protectores- o yo mismo o mi familia hubieran muerto o resultado heridos. ¿Habría sido yo el responsable, Sr. Pedraz?.


            Un juez, como cualquier otra persona, puede equivocarse en la interpretación del Derecho, que no es una ciencia exacta, pero en el caso de Pedraz llueve sobre mojado. Confiemos en que la Audiencia Nacional o el Tribunal Supremo –si el caso le llegara  en apelación- desautorice la acusación de Pedraz, rechace la querella y sobresea el procedimiento, porque los querellados no han cometido delito alguno. En el ínterin, dos honrados diplomáticos han sido puestos en tela de juicio y están sufriendo las nefastas consecuencias de la subjetividad, la intemperancia y la frivolidad de un juez que no se merece tal nombre. Podríamos estar  incluso ante un supuesto de prevaricación judicial previsto en los artículos 446-1 del Código Penal –el juez que, a sabiendas, dictare sentencia o resolución injusta en causa criminal será castigado con pena de prisión de uno a cuatro años- o 447 –el juez que, por imprudencia grave o ignorancia inexcusable, dictare sentencia o resolución injusta incurrirá en la pena de inhabilitación especial  para empleo y cargo público por tiempo de dos a seis años-. ¿El cazador cazado?...  

Madrid, 7 de noviembre de 2016

ALGO DE LUZ AL FINAL DEL TÚNEL: ¿SERÁ SUFICIENTE?



            Como las ocas del Capitolio habían anunciado, la cerrazón de Pedro Sánchez y su ansia desmedida de poder llevó a la implosión del PSOE en el Comité Federal del pasado 1 de Octubre. Ante la maniobra de los barones de provocar la dimisión de 17 miembros de la Ejecutiva –que la dejaba paralizada al quedarse sin  “quórum”-, Sánchez, en vez de dimitir, lanzó un “órdago a la grande” y convocó una reunión del Comité Federal para que aprobara la celebración de primarias para seleccionar al futuro Secretario General y la convocatoria de un Congreso extraordinario que lo confirmara en el puesto. Perdió el embite y -tras un lamentable tragicómico espectáculo con gritos,  lamentos, insultos e imprecaciones, y una tentativa de realizar una votación en una urna oculta tras una cortina- el Comité rechazó la propuesta por 132 a 107 votos. Siendo coherente consigo mismo, Sánchez dimitió como Secretario General y el Comité constituyó una Gestora de cinco miembros, presidida por Javier Fernández, Presidente de la Comunidad Asturiana, y con una mayoría críticos.

            Según ha editorializado “El País”, no queda otra alternativa para la gobernabilidad de España que permitir un Gobierno del partido más votado y tratar de construir desde la oposición un PSOE capaz de recuperar la confianza de sus antiguos electores, y que, nuevamente unido, sea capaz de ofrecer una alternativa al PP. Para “El Mundo”, es prioritario desbloquear la investidura para formar un Gobierno y superar la parálisis de los últimos nueve meses. Sería incomprensible que el relevo traumático de su Secretario General no comportara un cambio de actitud en la posición del PSOE sobre la investidura de Mariano Rajoy. Sería positivo para España y  para el propio partido, porque le permitiría ganar tiempo para encarar una renovación inaplazable para volver a ser una alternativa de Gobierno, tarea ingente como para seguir manteniendo su contumacia en el “NO es NO”.  Estas ideas han sido compartidas –casi en solitario- por el Presidente de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, que ha afirmado que un partido de Gobierno o gobierna o deja gobernar. España no puede seguir sin Gobierno e instalada en el corto plazo. La hemos conducido a una carretera cortada y cualquier salida que busquemos es mala. En el PSOE nadie quiere que Rajoy sea Presidente y hacerlo sería duro para todos nosotros, pero, aunque no es la solución ideal, es la única viable. A su juicio, si queremos ser alternativa, hay una magnifica oportunidad en un Parlamento con el PP en minoría para hacer muchas cosas buenas desde la oposición.

Actuación de la Gestora del PSOE

            También el Presidente de la Gestora parece ser de esta opinión, pero ha optado por la actitud prudente y razonable de limitarse a hacer pedagogía para convencer a sus correligionarios. Ha dado prioridad a recomponer la fragmentada unidad y cohesión interna del partido y favorecer las condiciones para que “se produzca un diálogo sosegado y tranquilo”. Fernández se ha negado a someter la decisión a los militantes porque “el PSOE no es un partido asambleario”. Ha partido de que la decisión unánime del Comité Federal fue oponerse a la investidura de Rajoy y seguido instalado oficialmente en el NO, pero está convencido de que no cabe plantear un Gobierno alternativo y de que acudir a unas terceras elecciones sería nefasto para el partido, por lo que hay que evitarlas como sea. Según la última encuesta de Demoscopia para “El País”, el PP subiría 5 puntos -37.8%- mientras que el PSOE – que ha perdido casi seis millones de votos desde 2008- bajaría 4.7 puntos -18%-, con  14% para Podemos. La  mayoría de los votantes estima que abstenerse seria lo mejor para el partido, pero no es ésta la opinión de los militantes y de algunas federaciones –especialmente la de Cataluña, para cuyo Secretario General, Miquel Iceta, “no podemos ser muleta de un Gobierno conservador”-, que amenazan con romper la disciplina de voto e inmolarse de forma suicida en unas nuevas elecciones, que son preferibles –Iceta dixit- son preferibles a un Gobierno del PP. Les da igual quedarse con medio centenar de diputados, pues se mueven por su odio africano a la derecha, bien implantado en sus bases. Una de las portavoces de esta numantina posición, la diputada Susana Sumelzo, ha manifestado que no es posible un voto distinto al NO, porque tal es el mandato de sus votantes y de la mayoría de los españoles. No habría nada más dañino para España que una nueva legislatura del PP y las condiciones que motivaron la decisión de votar NO “permanecen inalteradas al día de hoy, sin que haya sobre la mesa razones de peso para pensar que la abstención llevaría al país o al PSOE a un escenario mejor”.

            Fernández es consciente de este sentir, en el que la visceralidad prevalece sobre la racionalidad –“la política no es sentimiento, es razón”-, pero, como ha observado Santiago González, tiene problemas para conjugar el verbo “abstenerse”. Sin embargo, en el breve margen que está habiendo hasta el día 23 -fecha en que se  reunirá el Comité Federal para tomar la decisión final-, ha ido lanzando mensajes orientados a convencer a sus compañeros  sobre la conveniencia de la abstención: “Se requiere un aterrizaje forzoso en el principio de la realidad”,  “la política exige convivir con la decepción”, “abstenerse no es apoyar”, “hay que olvidarse de la idea frentista que tenemos de la política”, “las políticas, además de bienintencionadas, deben ser útiles”, “peor que un Gobierno en minoría del PP sería un Gobierno en mayoría”, ”no se puede levantar una barricada ética frente al PP por respeto a sus millones de votantes”, “la apelación a la democracia directa termina con la representación”, “unas nuevas elecciones serían lo peor para España y para el PSOE”, “pienso más en nuestros votantes que en nuestros militantes”…No parece que estas razonables píldoras reflexivas hayan convencido a las bases del PSOE, aunque éste tiene mayor relevancia por sus votantes que por sus militantes. El Presidente no va a hacer una recomendación sobre la decisión final a adoptar, que dejará al Comité Federal, pero confía en que dicha decisión  se pronuncie a favor de la abstención y sea acatada por todos los diputados socialistas.

Presión de Podemos

            Podemos –que está convencido que el PSOE facilitará, de una u otra forma, la investidura de Rajoy- está presionándolo intensamente. Así, ha afirmando que “habrá consecuencias” y amenazado con retirar su apoyo a los Presidentes de las Comunidades de Valencia, Baleares, Aragón y Extremadura, como ya ha hecho en Castilla-La Mancha –en señal de advertencia. Como ha señalado malévolamente Pablo Iglesias, el PSOE ha renunciado a jugar cualquier labor de fiscalización tras haber decidido entregar el poder al PP y configurar una “gran coalición” con su abstención. Lo ha acusado de arrodillarse, mentir y ser un fraude para sus electores. El desafío que vive ahora su partido es asumir ese espacio que el PSOE le ha puesto en bandeja y pasar a ser la única oposición en el país. Las relaciones entre el PSOE y Podemos se han ido deteriorando últimamente, porque Fernández sabe perfectamente que Pablo Iglesias no quiere formar un Gobierno de progreso, sino arrebatar a los socialistas su papel como principal portavoz de la izquierda y líder de la oposición, por lo que prefiere distanciarse lo más posible de él.. El Secretario de la Gestora, Mario Jiménez, lo ha acusado de volar los puentes y de impedir cualquier posibilidad de diálogo en el seno de la izquierda. Para Fernández, la mala relación con Podemos es un estado natural y desconfía de él porque no garantiza la unidad de España, al estar muy cerca de los independentistas de Cataluña y del País Vasco, y por su defensa del “derecho a decidir”.  Es para él esencial construir un relato que marque las diferencias entre los dos partidos. En contraste con Iñigo Errejón -que mantiene que sin el trabajo en las instituciones no se vencerá el miedo al partido y reclama, por tanto, una actitud sosegada-, Iglesias ha reconocido que, como no tienen fuerza suficiente en el Congreso para cambiar las cosas, habrá que “desbordar las calles”, y ha dado incluso su apoyo a una eventual huelga general. Ha arengado a sus simpatizantes a movilizarse frente a la “legislatura de la vergüenza” que se avecina y a luchar para crear “poder popular”.

Dilema para el PSOE: ¿Abstención pura o técnica?

            Es evidente que la gobernabilidad de España pasa por el PSOE y el partido tiene el grave problema de asumir el desgaste que le provocaría abstenerse para permitir que gobierne Rajoy. La posición abstencionista se ha visto fuertemente fortalecida  con la reciente decisión del PSOE andaluz. Según su número 2, es necesario convencer a los cuadros  y a los militantes  y “hacer pedagogía de la abstención” para derribar las reservas y rechazos existentes en el partido. No podemos ir a nuevas elecciones por el fallo de las fuerzas políticas de no ser capaces de formar Gobierno, ha afirmado Juan Cornejo. Tan importante es gobernar como liderar la oposición y no se debe bloquear la formación de un Gobierno si no hay alternativa al mismo. Sin embargo, las bases del partido, algunas federaciones –como la catalana, la balear, la gallega o la vasca- y varios diputados siguen recalcitrantes en su posición obstruccionista, y se muestran dispuestas a ignorar una eventual decisión del Comité Federal en pro de la abstención. Ante esta situación de “impasse”, se va abriendo camino la solución denominada “abstención técnica”. La aritmética parlamentaria permite que Rajoy sea elegido Presidente con la abstención o ausencia de once diputados. Esta fórmula vergonzante va contra la cultura del partido y Javier Fernández y Susana Díaz no son partidarios de ella, pero empiezan a considerarla como un mal menor, para dejar constancia formal de su oposición a las políticas del PP y mantener la unidad  del partido. Pero –como ha observado “El Mundo” en un editorial-, es fundamental que Fernández  y los suyos sean capaces de alcanzar una fórmula de consenso ahormada en una estrategia de más largo alcance, porque una salida en falso como la de la “abstención técnica” tal vez le sirva al PSOE para ganar a la desesperada algo de tiempo, pero no tardaría en mostrarse perjudicial. Dejaría al partido en el limbo de la indefinición y no cerraría la crisis abierta en su seno. Si bien sería nefasta una repetición de las elecciones –y por ello hace votos porque el Comité Federal adopte una resolución que lo evite- el periódico concluye que sería asimismo nefasto que el PSOE quedara hecho jirones en este episodio. Aún coincidiendo con esta opinión y estimando que la “abstención técnica” es una auténtica “chapuza”, la política es el arte de lo posible y, si esta fórmula permite no sólo la formación de un Gobierno, sino también el mantenimiento de la unidad del PSOE, miel sobre hojuelas.

Horizonte de un Gobierno del PP en minoría

            Según Javier Redondo, Mariano Rajoy –leal al principio conservador- intuyó que la inacción desaceleraría los procesos de cambio al desactivar la potencia de reacción,  ha mantenido una cierta pasividad y argüido que “los consensos no son una rendición, sino un éxito de todos”.  Para Lucía Méndez, el juicio de “Gürtel”  y las tarjetas “black” ha llegado mientras Rajoy se viste tranquilamente para su próxima investidura con la abstención del PSOE. Además de sortear su propia destrucción, ha logrado pulverizar a la izquierda española como alternativa de Gobierno. Ha vencido el banquillo de la corrupción y de la contabilidad B del PP, acomodando su estrategia política a los tiempos y a los acontecimientos. Ha perdido tres millones de votos, pero ha conservado el poder. Se ha sentado a esperar que su investidura viniera rodada y, por el camino, se ha destruido el PSOE. En opinión de Raúl del Pozo, Rajoy confiaba en que el tiempo arreglaría los problemas, pero los ha empeorado y llevado al país al borde del colapso institucional. Se ofrece magnánimamente como víctima propiciatoria para salvar a España del caos y afrontar una legislatura convulsa  y de duración incierta. Con un bipartidismo socarrado, un PSOE a merced de Podemos y un PP bajo sospecha, el Gobierno nacerá tiritando, concluye el periodista. En efecto –como ha señalado Miguel Ángel Belloso-, es previsible que, tras facilitar la investidura de Rajoy, el PSOE haga en contrapartida una oposición brutal al Gobierno del PP, a fin de expiar su supuesta culpa por haber traicionado a sus militantes y votantes, lo que sería letal para España. El nuevo Gobierno deberá fijar el techo de gasto público, aprobar los presupuestos generales, ordenar las cuentas para cumplir con la estabilidad fiscal requerida por la Unión Europea e impulsar las reformas estructurales necesarias, especialmente para frenar la desaceleración de la economía. El Comisario Europeo de Economía, Pierre Moscovici, ya ha advertido que esperan un presupuesto que contemple las medidas necesarias para conseguir el objetivo de déficit en un 3.1%. Ciudadanos también ha sacado la orejita cuando -pese a apoyar la investidura de Rajoy- alentó al PSOE a facilitar el Gobierno del PP para controlarlo desde la oposición. Las diversas votaciones perdidas por el Gobierno en funciones en temas fundamentales suponen una seria advertencia para  Rajoy de que le va a ser muy difícil gobernar desde la precariedad de sus 137 escaños en el Congreso, en una legislatura casi imposible. Él es consciente de ello y ha afirmado que hará cuanto esté en su mano para ganarse la gobernabilidad del país, y que trabajará día a día para lograrlo “con humildad, con paciencia y atendiendo a los intereses de los españoles”. Tendrá que negociar a diario cada acción de Gobierno, pues las urnas han impuesto la “cultura del pacto”.  ¿Lo hará o lo dejarán hacerlo?. Pese a las enormes dificultades en el horizonte, más vale un Gobierno en mano, por débil que sea, que la ausencia del mismo.

            La situación de las principales fuerzas políticas no puede ser más deprimente. Como ha descrito Julio Llamazares, un partido gobernante que tiene a la mitad de sus dirigentes sentados en los juzgados acusados de corrupción, otro que parece un patio de vecindad con todos sus responsables a la gresca, un tercero que aspira a dar miedo y un cuarto que va y viene ofreciendo sus votos al mejor postor. O –en palabras de Raúl del Pozo- un PP maniatado por la corrupción, un PSOE encadenado al NO, un Ciudadanos haciendo equilibrismo y un Podemos en contra del precepto básico de que la política no tiene que ver con la virtud. Pese a esta coyuntura desesperanzadora, una tenue luz se percibe al final del túnel. Parece ser que el PSOE acabará por dar su brazo a torcer y permitirá la formación de un Gobierno del PP tras casi diez meses de paralización institucional. ¿Será suficiente?. Puede que no, pero hay que seguir adelante. Quizás haya que recordar  a nuestros políticos las palabras de Miguel de Unamuno a José Millán Astray, tras su enfrentamiento dialéctico de 1936 en la Universidad de Salamanca: “Me parece inútil pediros que penséis en España”.

Madrid, 17 de Octubre de 2016
usas, hacia la celebración de las mismas. Esperemos que el hámster PS recapacite y salga de su jaula por la puerta de la abstención.


Madrid, 12 de Septiembre de 2016
prensibles y a todas luces injustificadas terceras elecciones no variarían sensiblemente de los producidos con anterioridad, por lo que seguiría requiriéndose el acuerdo entre varios partidos para poder formar Gobierno. Como ha comentado con sorna Arcadi Espada, lo peor de las terceras elecciones serían las cuartas.



Playa de Amposta, 29 de Agosto de 2016 

LA CERRAZÓN DEL PSOE NOS ABOCA A UNAS NUEVAS ELECCIONES



            Concluía mi comentario sobre “Despropósitos a granel de los líderes políticos españoles” expresando mi esperanza de que el PSOE y Ciudadanos (Cs) modificaran su actitud de bloqueo y permitieran la formación de un Gobierno en minoría del PP. España necesita con urgencia dotarse de un Gobierno y el tiempo apremia porque se aproximan dos fechas-tope decisivas: el 30 de Septiembre para remitir a las Cortes el proyecto de Presupuestos Generales para 2017 y el 15 de Octubre para entregar a la Comisión Europea del Plan de Estabilidad para los tres próximos años. Cs ha reflexionado y reaccionado como un partido con sentido de Estado, a diferencia del PSOE que se sigue aferrando al irresponsable “No es No” de su líder Pedro Sánchez (PS). Como la aritmética electoral le ha dado la clave para la formación de un Gobierno puesto que se requeriría por lo menos su abstención, la cerrazón de los socialistas nos abocará a unas terceras elecciones, pese a que PS haya afirmado solemnemente que, cuando llegue la ocasión, el PSOE hará lo mejor para el interés general de España. De forma claramente contradictoria, ha reiterado la inmutabilidad de su voto negativo al PP y asegurado al mismo tiempo que no habrá nuevas eleccione, lo que supone lograr la cuadratura del círculo. El propio Mariano Rajoy (MR) ha tenido que reconocer que formar Gobierno “es más un deseo que un hecho” y que, después de lo que se ha
 visto y oído, la posibilidad de volver a las urnas es más que probable. España está patológicamente paralizada y los españoles asisten atónitos a semejante desenlace.

Actitud responsable de Ciudadanos

            Al reconsiderar su veto a MR y matizar algunas de sus aseveraciones, Albert Rivera (AR) ha sido sensible al sentir de buena parte de los militantes y votantes de Cs y optado por ofrecer al PP un diálogo condicionado para facilitar la investidura del Presidente en funciones, exigiendo como contrapartida para el inicio de las negociaciones las siguientes condiciones: Cese automático de los imputados por corrupción política, eliminación de los aforamientos, modificación de la Ley Electoral para aumentar la proporcionalidad, negación de indulto a los condenados por corrupción política, limitación a 8 años del mandato del Presidente del Gobierno, creación de una Comisión Parlamentaria de Investigación sobre la financiación ilegal del PP y fijación de la fecha para la sesión de investidura del candidato MR. Se trataba de un “packing deal” que debería ser aceptado en su integridad como “conditio sine qua non” y el PP no tuvo más remedio que aceptarlo, pese a que hubiera puntos discutibles y cuestiones matizabless. Exigir el cese de una persona a partir de su imputación o investigación es contrario al principio de presunción de inocencia y podría dar lugar a injusticias si la investigación se produjera como consecuencia de denuncias falsas o injustificadas. En la negociación se ha precisado que la corrupción se limitaría a los actos de prevaricación o malversación ligados al enriquecimiento personal o a la financiación ilegal de un partido político, y que se examinaría caso por caso. Se ha instado la inclusión de este compromiso en un Pacto Nacional aplicable a todos los partidos. La eliminación de los aforamientos requeriría una reforma de la Constitución, por lo que sólo podría ser asumida como un compromiso político, pero no jurídico. La Ley Electoral es mejorable, pero conviene andar con cautela porque ha revelado su utilidad desde su adopción y una mayor proporcionalidad no garantiza necesariamente una mejor representatividad. La modificación de una ley tan importante debería, por otra parte, obtener el máximo consenso posible entre los partidos. La denegación de indulto a los políticos corruptos no plantea problemas al ser ya una práctica seguida por el Gobierno, pero la creación de una Comisión Investigadora es discriminatoria para el PP, que no tiene el monopolio de la corrupción, que es compartida por todos los partidos, por lo que la investigación debería extenderse a todos los corruptos con independencia de su ideología. Al aceptarla, el PP ha hecho de la necesidad virtud, pues –dado que está en minoría- le habría sido impuesta por los demás partidos. MR acordó con la Presidenta del Congreso, Ana Pastor, la fijación del 30 de Agosto para el debate de investidura, previéndose la primera votación al día siguiente y la segunda el 2 de Septiembre.

Pacto de investidura entre PP y Ciudadanos

           Tras intensas negociaciones -en las que tanto Cs como el PP han dado muestras de apertura y voluntad de compromiso-, los dos partidos firmaron el pasado día 28 un Pacto de Investidura, al que se ha incorporado Coalición Canaria (CC) –que cuenta con un diputado-, por lo que MR podrá comparecer a la investidura con un respaldo de 170 votos, seis por debajo de la mayoría absoluta. El pacto incluye “150 compromisos para mejorar a España”, muchos de las cuales figuraban en el Pacto de Investidura firmado en Febrero por Cs y el PSOE. Ambas partes han tenido que hacer concesiones, pero el documento recoge la mayoría de los puntos básicos defendidos por el partido de AR en materia de lucha contra la corrupción, regeneración política, independencia de la justicia, mejora social, simplificación laboral y reforma institucional. Se incluyen los puntos exigidos por Cs en materia de corrupción y se adoptará una Ley integral contra la misma, que contenga la tipificación del delito de enriquecimiento ilícito y la protección de los denunciantes. Se vuelve al sistema anterior para la elección del Consejo General del Poder Judicial -12 de cuyos miembros serán elegidos por los jueces-, se concederá una mayor independencia del Fiscal General, se ampliarán las incompatibilidades a los magistrados del Tribunal Constitucional y se obstruirán las “puertas giratorias” de la política a la justicia. Se incluye un Plan de Social, que prevé un complemento salarial para las rentas más bajas, la igualdad de los permisos de maternidad y paternidad, un plan de choque contra la pobreza infantil, la universalidad de la cobertura de Sistema Nacional de Salud, la dación en pago para saldar deudas hipotecarias y el compromiso de volver en el curso de la legislatura al nivel de gasto público en materia de sanidad, educación y dependencia existente antes de la crisis. Se incluye la recuperación del dinero dejado de percibir a raíz de la última amnistía fiscal, que se dedicará a cubrir gastos sociales. En el ámbito laboral, no se acepta el contrato único propugnado por Cs –al que también se oponía CC-, pero se reduce a tres el número de contratos -definitivo, temporal y de formación- y se modifica el régimen de trabajadores autónomos para dotarlo de mayor flexibilidad y de nuevas ayudas. Se mantienen el Senado y las Diputaciones –cuya desaparición pretendía Cs-, pero el primero se convertirá en una cámara territorial “con funciones vinculadas  con la articulación y  cohesión de la estructura territorial del Estado” y se disminuirá el número de senadores, y las segundas verán reducidos su presupuesto y su aparato burocrático. Se propugnan Pactos Nacionales contra la Violencia de Género y por la Educación, se paralizará el calendario de aplicación de la LOMCE y se revisará la Ley sobre Seguridad Ciudadana. Se acuerda formar una Mesa de Trabajo de Expertos para impulsar la reforma de la Constitución. La vigencia del Pacto queda supeditada a la investidura de MR como Presidente de Gobierno. El acuerdo va más allá de un simple pacto de investidura y contiene todo un programa de Gobierno, para cuya aplicación se requeriría una mayor implicación de Cs en la gobernabilidad de España,

            MR ha declarado que el PP y Cs han cumplido con su misión y ahora hace falta que los demás partidos cumplan la suya. Como ha comentado acertadamente “El País” en un editorial, el pacto debería ser suficiente para permitir la formación de un Gobierno que España necesita en estos momentos. Su razón de ser es desbloquear la insoportable situación de interinidad en que ésta se encuentra. Ante el horizonte de una nueva repetición de las elecciones, que serían un desastre sin paliativos, considera que la investidura debe salir adelante. Toca mover ficha al PSOE, en cuyas manos está que el acuerdo salga adelante o fracase. Es hora de que la directiva socialista abandone el absurdo encastillamiento en el que se ha situado. Sólo la debilidad y falta de perspectiva de sus líderes puede explicar su incoherencia, al negarse simultáneamente a abstenerse para evitar unas terceras elecciones y, a la vez, descartar abrir negociaciones para pactar con Podemos (Ps) y los nacionalistas la formación de un Gobierno alternativo, algo por lo demás  tan imposible como inconveniente. “El Mundo”, por su parte, ha considerado positivo el pacto y estimado que constituye un plan sustancial para la regeneración política y el impulso económico. El PP ha asumido muchas cuestiones de las que PS hizo bandera en su intento de investidura y no parece razonable que los socialistas se opongan ahora a propuestas que entonces les parecían importantes para los españoles o que rechazaran el acuerdo tachándolo sin más de “continuista y conservador”. La pelota está en el tejado del PSOE, que debe dar muestras de responsabilidad y de coherencia.

Empecinamiento del PSOE en su posición obstruccionista
          Como ha destacado AR, el Pacto recoge cien de las medidas acordadas entre Cs y el PSOE en su Acuerdo de Investidura del pasado Febrero, por lo que es fundamental que se ponga en marcha lo que avalaron los militantes socialistas, más -según Pachi López- no hay nada en él que le haga cambiar la posición del partido. El Presidente extremeño, Guillermo Fernández Vara, se preguntaba dialécticamente no ha mucho que a ver quién era el guapo que se oponía a la investidura de MR si llegaba a un acuerdo con Cs y CC. La respuesta ha sido que ese guapo es el jefe del PSOE, arropado por el desafinado coro de luenas, pachis y maritxeles. Los manidos argumentos en pro del numantinismo negacionistas suena a “dejà vu, dejà entendu”, y no convence ni a sus propios autores: la izquierda no tiene por qué ayudar a la derecha, no vamos a apoyar lo que queremos cambiar, somos la única alternativa al PP, permitir un Gobierno de MR equivaldría a condonar la corrupción y dejaría la oposición en manos de Ps, nuestros militantes nos exigen que mantengamos el voto negativo, tolerar un Gobierno del PP supondría la liquidación definitiva del PSOE…Las diferencias programáticas entre los dos partidos son, sin embargo, insignificantes. Como ha señalado, Pedro G. Cuartango, la política española no está determinada por una lucha ideológica ni por concepciones antagónicas, sino que depende en buena medida de los intereses personales. Los programas del PP, PSOE y Cs son intercambiables en lo esencial, pero las diferencias entre sus líderes son insalvables. PS ignora el sentir mayoritario de sus votantes, ya que- según el último sondeo de Sigma-2, un 55% de ellos preferiría un Gobierno del PP a la repetición de las elecciones, frente al 39.6% que opina lo contrario. PS ha optado por instalarse en el NO para salvar su pellejo político, afianzarse en el puesto de Secretario General y mantener el control del aparato. La interinidad aleja hasta que se resuelva la crisis de ausencia de Gobierno la celebración de un Congreso Federal en el que lleva todas las de perder. En opinión de Manuel Lagares, tratar los adversarios como enemigos y faltarles el respeto personal e institucionalmente sólo conducirá a que se repitan las elecciones y se siga retrasando la formación de un Gobierno que debería abordar importantes tareas y adoptar urgentes medidas económicas, lo que es una auténtica locura que pone en grave riesgo el futuro de la economía española.
Escasas posibilidades de formación de Gobierno

           Para sondear la actitud del PSOE tras los últimos acontecimientos, MR ha mantenido hoy mismo una breve entrevista con PS, que éste ha calificado de “prescindible”, a lo que aquél le ha replicado que “el diálogo por España nunca es prescindible”. PS ha rechazado el pacto por “conservador y continuista”, pues no rectifica las nefastas políticas nucleares del PP en los últimos cuatro años, por lo que le ha dado motivos adicionales para que el PSOE se ratifique en su negativa a abstenerse en el debate de investidura. MR le ha insistido en que es urgente acabar con la actual situación de bloqueo y que “desbloquear no es apoyar”, pero PS no se ha movido un ápice.  Preguntado sobre cuál sería la actitud del PSOE si -como cabe prever- fracasara la investidura de MR, se ha mostrado vago y ambiguo, y no ha confirmado ni desmentido si liderará una alternativa en coalición con Ps y los nacionalistas –que es lo que en el fondo ardientemente desea, aunque se lo tenga vedado el Comité Federal-, o si cambiará su posicionamiento. Ha afirmado que el proceso de investidura es dinámico y no acaba el 2 de Septiembre, y que el PSOE “siempre estará en la solución”.

           MR ha afirmado que, por sentido de responsabilidad, va a seguir intentando alcanzar la investidura antes o después de las elecciones del 25-S en Galicia y en el País Vasco, aunque reconoce que el PSOE sigue teniendo la llave para hacerla posible. Tras los citados comicios podrían cambiar en cierta medida las circunstancias. El Presidente de la Comunidad Valenciana, Ximo Puig, ha pedido “reflexión y debate” en el PSOE para evaluar su posible abstención tras el anunciado fracaso de MR, opinión que es compartida por la mayoría de los Presidentes autonómicos socialistas como Guillermo Fernández Vara –Extremadura-, Emiliano García Page –Castilla/La Mancha-, Susana Díaz –Andalucía-, Javier Lambán –Aragón- o Javier Fernández –Asturias-. Se podría realizar en un Comité Federal a celebrar tras las elecciones autonómicas del 25-S, pero PS y su equipo no están por la labor y se resistirán a convocarlo. Si el PSOE mantiene su negativa, no habrá más remedio que recurrir a unas terceras elecciones el día de Navidad. PS cree que unos nuevos comicios favorecerían al PSOE en detrimento de Ps, conforme a las predicciones de la última encuesta del CIS y lo único que le preocupa es que no se celebren en 25-D -a cuyos efectos pretende modificar la Ley Electoral para acortar una semana la campaña-, pero creo que peca de optimismo. MR también se siente reforzado tras los resultados del 26-J y el Pacto de Investidura con Cs, que han puesto de manifiesto su voluntad negociadora y su capacidad para llegar a acuerdos con otras fuerzas políticas. Todas ellas tratan de evitar el estigma de ser considerados responsables de la repetición de las elecciones, pero el PSOE lo va a tener difícil por la actitud cerril adoptada por sus dirigentes –especialmente PS- y su injustificado bloqueo de la formación de un Gobierno del PP tras el acuerdo de investidura. Según el citado sondeo de Sigma-2, 39.6% de los encuestados le echaría la culpa al PSOE, 24.7% al PP y 6.9% a Cs.  Aún queda una remota esperanza de que el buen sentido prevalezca finalmente entre los socialistas y que -tras los comicios autonómicos del 25-S y con o sin PS al timón- el PSOE decida abstenerse y permitir la investidura de MR en una segunda tentativa. En el colmo del absurdo, los sondeos predicen que los resultados de unas incomprensibles y a todas luces injustificadas terceras elecciones no variarían sensiblemente de los producidos con anterioridad, por lo que seguiría requiriéndose el acuerdo entre varios partidos para poder formar Gobierno. Como ha comentado con sorna Arcadi Espada, lo peor de las terceras elecciones serían las cuartas.


Playa de Amposta, 29 de Agosto de 2016 

DESCONEXIÓN DE CATALUÑA DE ESPAÑA A TRAVÉS DEL VICTIMISMO Y LA MANIPULACIÓN



            Como en los últimos 43 años, estamos pasando el mes de Agosto en este remanso de tranquilidad que es la Playa de los Eucaliptos en el Parque Natural del Delta del Ebro. Al llegar nos topamos visualmente con una gran bandera estelada izada día y noche en uno de los chalets de la urbanización. También hemos percibido, por primera vez, un velado sentimiento de animosidad de algunos vecinos que califican despectivamente de “madrileños” al conjunto de familiares y amigos que formamos el grupo “invasor”, pese a que ninguno de nosotros hayamos nacido en la capital del Reino. Este hecho –que no pasaría de ser una anécdota sin mayor transcendencia- es revelador porque refleja el sentir anti-español fomentado por el nacionalismo secesionista a través de los medios de comunicación catalanes, especialmente TV-3, que ha llegado hasta el extremo de negar a España la medalla ganada en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro por la nadadora catalana Mireya Belmonte.

Violación de las leyes e incumplimiento de las sentencias por la Generalitat

            La Generalitat de Cataluña ha venido ignorando durante años la normativa estatal aplicable en todo el territorio nacional e incumplido las sentencias de los Tribunales –incluidos el Supremo (TS) y el Constitucional (TC)- que no le placían, y el Gobierno central apenas ha hecho nada para impedirlo a fin de no dar argumentos que favorecieran los propósitos de de los nacionalistas de segregar Cataluña del resto de España. La política de paños calientes no ha surtido efecto, antes al contrario, pues –al ver que sus violaciones no le acarreaban consecuencias adversas- el ejecutivo y el legislativo catalanes aumentaron su política de confrontación y desafío al Estado. El punto culminante de insumisión se alcanzó con la adopción por el Parlament el 9 de Noviembre de 2015 de la resolución 1/XI sobre inicio del proceso de proceso político constituyente. El Parlamento –que se considera el único depositario de la soberanía de Cataluña- constató que el mandato democrático derivado de las elecciones del 27 de Septiembre tenía como objetivo que “Cataluña sea un Estado independiente”. En consecuencia, 1) declaró solemnemente el inicio del proceso de creación de un Estado catalán independiente en forma de república; 2) proclamó la apertura de un proceso constituyente para elaborar la futura Constitución catalana; 3) instó al Govern a adoptar las medidas necesarias para hacer efectivas semejantes declaraciones; 4) decidió iniciar la tramitación de las leyes de proceso constituyente, de Seguridad Social y de Hacienda Pública; e 5) instó a cumplir exclusivamente las normas y los mandatos emanados de la cámara. Para que no quedara duda alguna sobre su abierta insumisión, afirmó que “el proceso de desconexión democrática del Estado español no se supeditaría a las instituciones del Estado español, en particular el Tribunal Constitucional, que considera falto de legitimidad y  de competencia”. El Gobierno central impugnó esta resolución y el TC -en su sentencia 259/2015, de 2 de Diciembre de 2015- estimó la impugnación y declaró “su inconstitucionalidad y nulidad”

La autoridades catalanas hicieron caso omiso de esta sentencia y, el 27 de Julio, el Parlamento –pasando por alto la advertencia hecha por el TC sobre su ilegalidad- adoptó la resolución  2631/XI, por la que se aprobaron las conclusiones de la Comisión del Proceso Constituyente para la “Desconexión” de Cataluña de España, mediante la celebración de un referéndum de libre determinación, la adopción de una Constitución propia y la declaración unilateral de independencia. A tales efectos, el Gobierno catalán  presentará los proyectos de leyes necesarios para establecer las bases estructurales de un Estado independiente. La Presidenta del Parlamento, Carme Forcadell, cambió el orden del día de la reunión para permitir que se votara de la resolución en contra de lo ordenado en un auto del TC, y -tras preguntar a los diputados si eran conscientes de la advertencia incluida en el citado auto- autorizó la votación, realizando así un nuevo acto de desacato ya que no debería haber permitido la votación de un texto  que exhortaba a desbordar el marco constitucional. El Gobierno central presentó un incidente de ejecución ante el TC, que –por auto de 1 de Agosto- lo admitió a trámite, lo que supuso la suspensión automática de la resolución. El Tribunal advirtió a la Presidenta, a la Mesa y al Secretario General del Parlamento, así como al Presidente y a los miembros del Gobierno de la Generalitat de “su deber de impedir o paralizar cualquier iniciativa que suponga ignorar o eludir la suspensión acordada, apercibiéndoles de las oportunas responsabilidades, incluida la penal, en que pudieran incurrir”.

Es más que evidente que tanto el Gobierno de la Generalidad como la Presidenta y algunos miembros de la Mesa del Parlamento realizaron un flagrante acto de desacato al TC y cometido delitos de prevaricación y de desobediencia, que llevan aparejadas sanciones administrativas –inhabilitación y multas- e incluso penales, como ha advertido el Tribunal. ¿Se atreverá el TC a hacer lo que hasta ahora no han osado hacer los Gobiernos del PSOE o del PP  ante las reiteradas violaciones de la ley y desacatos a las sentencias de los Tribunales realizados por las instituciones catalanas?. El anterior Gobierno –en un acto poco gallardo de tratar de trasladar a otros responsabilidades que le eran propias- modificó la Ley Orgánica del TC para conceder a éste funciones ejecutivas en caso de que no se cumplieran sus sentencias. Ahora tiene el Tribunal –como siempre tuvo el Gobierno- facultades para ejecutar las sentencias por él dictadas. Las autoridades catalanas –que empiezan a verle los dientes al lobo- han iniciado una campaña para desacreditar una más que probable inhabilitación de Forcadell y demás autores o cómplices de los citados delitos. Así, la Consejera de Presidencia de la Generalitat, Neus Munté, ha afirmado que el TC no puede dirimir  debates, declaraciones políticas o conclusiones que emanan del normal funcionamiento del Parlamento catalán, por lo que la decisión de éste de celebrar un referéndum unilateral no puede ser suspendida. El Presidente Carles Puigdemont también ha negado al TC la potestad de frenar el proceso hacia la desconexión de España y reiterado que mantendrá inmutable la hoja de ruta, incluida la celebración de un referéndum unilateral de independencia, pese a la suspensión decretada por el Tribunal. Munté ha señalado que una eventual inhabilitación de Forcadell u otros diputados sería una decisión tremendamente injusta por tratarse de personas elegidas democráticamente, y ha hecho un llamamiento a impulsar movilizaciones contundentes en caso deque  se produjera alguna inhabilitación. Para ella, el mandato otorgado en las urnas es, al parecer, una patente de corso para cometer todo tipo de tropelías, ignorando que, si hay una legitimidad de origen –Hitler fue elegido democráticamente- también existe una legitimidad de ejercicio –que permitió la condena del lídez nazi por sus criminales acciones-, y que una elección democrática no autoriza a los elegidos a violar la ley a su antojo. El TC debe adoptar una decisión basada exclusivamente en derecho sin  contaminarse con condicionamientos metajurídicos y sin que las togas de sus magistrados se ensucien con los polvos políticos del camino. Ya va siendo hora de que las autoridades que prevariquen e incumplan la ley o las sentencias de los Tribunales sean inhabilitadas, separadas de sus cargos y sancionadas con substanciales penas económicas. Como ha observado atinadamente el diputado autonómico del PP Enric Millo, el secesionismo usa y abusa de las instituciones del Estado para alcanzar su objetivo de inapelable ruptura, y consiguen avanzar “hasta donde les dejamos los demócratas”. Pues bien, los Gobiernos democráticos de España han sido demasiado permisivos y pecado por omisión en la errónea idea de que había que ser condescendientes con los desafíos institucionales de las autoridades catalanas para no darles argumentos que reforzaran el secesionismo. ¿Ha tenido efectos positivos esta política de apaciguamiento?. De ninguna manera, antes al contrario, pues las concesiones a los soberanistas no han hecho más que aumentar sus apetito reivindicativo, al ser interpretadas como signo de debilidad del Gobierno central. Hay que decir “¡Pro!”, aplicar las normas con todas sus consecuencias y hacer frente al injustificado victimismo catalán.

Injustificado victimismo de Cataluña

            Cataluña carece de motivs para considerarse víctima de la opresión y explotación de España –o de Madrid, como simplifican los nacionalistas catalanes-, en base a razones históricas, políticas, económicas o culturales. Pese a la “agit-prop” catalanista y a la habitual manipulación de la Historia, Cataluña nunca fue un Reino independiente, sino un Condado que dependió primero del reino de Francia y más tarde del de Aragón. Formando parte de éste, se integró en el primer Estado nacional europeo:España. Tuvo veleidades separatistas en tiempos de Felipe IV al mismo tiempo que Portugal -que logró separarse de España- pero fracasaron. Lo que los historiadores nacionalistas presentan como la lucha entre el centralismo español y el autonomismo catalán a principios del siglo XVIII no fue tal, sino una guerra civil de sucesión, en la que unos catalanes apoyaron al candidato francés Felipe V y otros al austriaco Archiduque Carlos. El sitio de Barcelona por las fuerzas borbónicas en 1714 fue un episodio más de este conflicto, que en modo alguno justifica su presentación como el punto de partida de la lucha por la independencia de Cataluña.

            En el plano político, Cataluña disfruta de unas competencias muy superiores a los de muchos Estados federados y, en todo caso, a la de las demás Comunidades Autónomas españolas. Además de las tres instituciones básica –legislativa, ejeftuva  judicial- dispone de policía propia y de competencia en materia de prisiones. Lo único que no ha conseguido ha sido la cesión de competencia fiscales excepcionales similares a las reconocidas al País Vasco y a Navarra. Precisamente fue esta negativa del Gobierno de Mariano Rajoy lo que llevó al ex-Presidente Artur Mas a radicalizar su postura y adoptar la senda “anti-natura” para CDC del independentismo, echándose en brazos de ERC e incluso de los antisistemas de la CUP, junto con su intento de paliar los efectos nocivos de los numerosos casos de corrupción del partido y de su hombre de marca, Jordi Pujol. Aunque siempre se había quejado por sistema de discriminación económica, Mas y CDC lanzaron desde ese momento una campaña mediática para explotar el victimismo económico:”España nos roba”, Cataluña es la Comunidad que más aporta al Estado y menos recibe, Cataluña financia a los haraganes de Extremadura y Andalucía … Todas estas falacias han sido evidenciadas y refutadas con argumentos fundados por el ex-Ministro socialista Joseph Borrell en su libro “Las cuentas y  los cuentos de la independencia”. No sólo no es Cataluña la que más aporta al Estado, sino que es la que más ayuda financiera recibe de él. En 2015 tenía una descomunal deuda de 72.424 millones de euros –el 30% de toda la deuda autonómica-, que sigue creciendo y es incapaz de financiar en los mercados internacionales porque las Agencias Calificadoras han situado a la Comunidad a nivel de “bono basura” y su prima de riesgo asciende a 364 puntos, frente a los 100 de la española. La Agencia Moody acaba de rebajar su “rating” de Ba2 a Ba3 –por debajo de Nigeria o Bangladesh- y “con perspectiva negativa”, como consecuencia de la política secesionista del Gobierno. Con el mayor de los descaros, el Vicepresidente de la Generalitat y líder de ERC, Oriol Junqueras, ha culpado de la situación al Estado español, al que Puigdemont acusa de ser muy malo para Cataluña, que habría entrado en bancarrota si el denostado Gobierno  central no hubiera acudido en su auxilio para financiarle la deuda, prestándole entre 2012 y 2015 -a través del Fondo de Liquidez Autonómica - 46.400 millones de euros a 0% de interés, un 33% de los préstamos del FLA y más del 20% del PIB catalán.

            En el ámbito educativo y cultural Cataluña, goza de plena autonomía tanto a nivel legislativo como ejecutivo, y abusa de estas competencias para dar prioridad al catalán sobre el castellano y preterirlo –especialmente en la enseñanza-, saltándose a la torera el principio del bilingüismo y de la paridad idiomática reconocido en la Constitución y en el Estatuto de Autonomia e ignorando  diversas sentencias del Tribunal Superior de Cataluña, del TS y del TC. Barcelona, ciudad cosmopolita e integradora por excelencia, otrora Meca de la literatura y de la edición en castellano, ha sido convertida en una ciudad culturalmente provinciana y mezquina y los Torquemadas nacionalistas discriminan a los autores catalanes hispano-escribientes –vetando incluso su participación en la Feria Internacional del Libro en Francfort dedicada a Cataluña- y han impuesto la verdad oficial a través del “himleriano” editorial único de los medios de comunicación. 

Proceso unilateral de desconexión de Cataluña de España

Con gran cinismo, la portavoz  Neus Munté ha alegado que todo lo que hace Cataluña es profundamente positivo y no va contra nadie, en comparación con el Estado español que es un muro granítico con diálogo cero, incomprensión y persecución. Pero, pese a cubrirse con la dialogante piel de cordero, la Generalidad –en expresión de Arcadi Espada- ha cruzado la línea que separa la negociación del chantaje. Como ha observado Luis María Ansón, el Gobierno y el Parlamento catalanes han puesto en marcha un proceso de secesión que atenta contra la Constitución y contra la Historia, aprovechándose de la debilidad del Estado español, pues ni el PP ni el PSOE han sabido responder al órdago secesionista con una política de Estado. El Partido Demócrata Catalán, que ostenta la presidencia del Gobierno autonómico, ha dado muestras de este cinismo al presentar un recurso contra la decisión de la Mesa del Congreso de rechazar su petición de formar grupo parlamentario propio ante un TC al que niegan competencia y legitimidad  y del que no acatan sus decisiones. Su socio en el Gobierno, ERC, le ha echado en cara su incoherencia al señalar Joan Tardá que no se puede incurrir en desacato a las instituciones del Estado como parte del proceso soberanista y a la vez buscar el amparo de la legalidad y de la Constitución, por lo que sería más coherente ignorar abiertamente al TC y abstenerse de presentar recursos. Eso sería demasiado pedir a un partido clonado de CDC que, durante toda su andadura, ha erosionado al Estado desde dentro el interior de las instituciones de las que formaba parte. Puigdemont ha reafirmado que convocará elecciones constituyentes dentro de un año para adoptar una Constitución que será sometida a referéndum para consagrar la independencia de Cataluña. El cacareado diálogo se limita a negociar con el Estado la fecha de la consulta. Ya está bien de mofarse del pueblo español y el Gobierno central debe aplicar de una vez la ley. Esperemos que el TC le muestre la vía.


Playa de Amposta, 15 de Agosto de 2016 

PEDRO SÁNCHEZ, EL HAMSTER QUE GIRA ALOCADO EN SU JAULA


            Los resultados de la primera votación en la investidura de Mariano Rajoy (MR) -170 votos a favor de PP, Ciudadanos (CS) y Coalición Canaria y 180 en contra de los demás partidos- fueron previsibles y razonables, pero la reproducción de los mismos en la segunda votación, aunque previsibles, no fueron razonables. Como ninguno de los partidos abdicó de sus posiciones,se repitió el rechazo al candidato y se produjo un bloqueo que exaspera a los ciudadanos. Tras la crónica de una derrota anunciada –Pedro Sánchez (PS) “dixit”- el Rey ha dado una margen de tiempo para iniciar una nueva ronda de consultas a fin de designar un candidato hasta después de las elecciones autonómicas en Galicia y el País Vasco del 25 de Septiembre para la reflexión y para la negociación entre los partidos políticos. Felipe VI les ha sacado “tarjeta amarilla” al apelar a la responsabilidad de sus líderes para “tomar mejores decisiones que resuelvan los problemas de los ciudadanos”, y recordarles las palabras en su último discurso navideño: ”La pluralidad política conlleva una fórmula de ejercer la política basada en el diálogo, la concertación y el compromiso”.

Rechazo del  Congreso a la investidura de Rajoy

            Las reacciones de estos líderes –que no parecen darse por enterados del mensaje real- han sido poco alentadoras. Albert Rivera (AR) dio por finiquitado el pacto de investidura acordado con el PP. ¿Acaso han cambiado tanto las circunstancias que motivaron su adopción?. PS anunció que iniciaría conversaciones con todas los partidos políticos –incluido el PP, al que hasta ahora ha rechazado de forma sistemática y contundente, por lo que sí resultarían éstas “prescindibles” - para buscar una solución al atasco político, aunque no se postuló como candidato para liderar una alternativa de Gobierno. Hizo un ambiguo llamamiento a “las fuerzas que representaron el cambio el pasado 26-J” y reiteró que el PSOE estaría en la solución. Esto resulta obvio dado que tiene la llave para permitir un Gobierno en minoría del PP, intentar formar un Gobierno de izquierdas apoyado por los nacionalistas de derechas o forzar unas terceras elecciones. Ha rechazado la primera y tercera opción, y ha sido vago sobre la segunda, ya que ha “amagado” –vago llamamiento a la formación de un “Gobierno progresista”-, pero no “dado” –negativa a presentarse como candidato para liderar ese Gobierno alternativo-. Es un flagrante caso de reducción al absurdo, al que el estadista Sánchez deberá dar solución. MR ganó por dos veces las elecciones, firmó un acuerdo razonable con Ciudadanos (Cs) y ha ofrecido varias veces al PSOE  la formación de un Gobierno de coalición, la firma de un Acuerdo de Investidura o Pactos de Estado, pero PS ha rechazado cualesquiera de estas razonables propuestas, por lo que no es lógico y coherente que fuerce unas nuevas elecciones sin ofrecer una solución que está al alcance de su mano. PS se ha auto-erigido en “conseguidor” y “facilitador” de un eventual Gobierno, simulando que está realizando una labor mediadora, con el único propósito de que pase el tiempo. Su irresponsable actitud no  es más que una huida hacia adelante, una frívola “boutade” que encubre una maniobra para ganar tiempo. MR ha insistido en que el PP y el PSOE son “aliados imprescindibles en las políticas de Estado”,  recordado a PS que “el no Gobierno tiene costes que pagarán todos los españoles” y manifestado que seguirá intentando lograr la investidura si es propuesto de nuevo por el monarca. Pablo Iglesias (PI) –que ha estado bastante desdibujado desde el fiasco de las elecciones del 26-J- se sumó a la petición de formar un Gobierno de “las fuerzas del cambio” y se mostró propicio a que Podemos (Ps) participara en él. .

Actitud de Pedro Sánchez  y del PSOE

            PS se parece al hámster que, encerrado en su jaula-rueda, gira incesante y frenéticamente sobre sí mismo, sin poder salir de ella ni llegar a parte alguna. Según Teodoro León, el tacticismo se antepone a todo, incluso a la legalidad, y todos los conceptos están pervertidos por el ventajismo partidista, pero -como ha observado Luis María Ansón-  no han sido tanto los intereses partidistas los que han impedido la investidura de MR, como los personalismos desbordados de los que PS es el paradigma. En él sólo hay personalismo, y el PSOE y el pueblo español permanecen al margen de su política, pues sólo piensa en salvar su pellejo. Como el hámster, se ha dedicado a brujulear sin cesar con el fin de permanecer donde está. “Je suis, j’y reste”. Es consciente de que un falso movimiento puede llevar a la celebración de un Congreso extraordinario del Partido que probablemente decidiría su relevo, por lo que la parálisis –combinada con la apariencia de actuar- es lo que más le conviene. Así va ganando tiempo para evitar la batalla orgánica contra él. A juicio de Lucía Méndez, resulta increíble que un dirigente que ha llevado al PSOE a los peores resultados en su Historia, aparezca aparentemente reforzado frente a los críticos que callan y callarán. PS ha frenado la convocatoria de una reunión del Comité Federal sugerida por algunos barones para reflexionar sobre la conveniencia de pasar del NO a la abstención, anunciando el inicio de consultas con todos los partidos -especialmente con Ps y Cs - para intentar desalojar al PP del Gobierno. Preguntado por los periodistas sobre la posible convocatoria del citado Comité, respondió que la haría cuando hubiera “una alternativa al bloqueo político”, pasando conscientemente por alto que la forma más fácil para superar dicho bloqueo sería precisamente la celebración de un Comité Federal que pudiera decidir la abstención de la totalidad o parte de los diputados socialistas, que permitiera la formación de un Gobierno del PP en minoría.

            Juan Cruz le ha criticado en “El País” que se haya enrocado en el NO, sin ser consciente de  que, si en política si no se deja una puerta abierta al SÍ, podría salvar su dignidad, pero pondrá en riesgo otro factor imprescindible para vivir y para sobrevivir: la posibilidad tranquila de desdecirse. A su vez, Pedro Narváez ha fustigado en “La Razón” la estrategia suicida de PS de cerrarse en banda hasta llevar al PSOE a la desaparición. Gabriel Tortella lo ha califica ingeniosamente de “Pedro hortelano”, que ni come ni deja comer. El patriarca Felipe González ha señalado que si una fuerza política no tiene posibilidad de formar Gobierno, no debería  impedir que se forme, por lo que la vía de la abstención le parece razonable para desbloquear la situación. En un artículo sobre “PSOE: susto o muert”, publicado en “El Mundo”, Rosa Díez ha hecho una crítica despiadada de PS y afirmado que, si se repartieran medallas en las Olimpiadas de la Estupidez, se llevaría el oro. Reconoce, sin embargo, que el PSOE lo tiene complicado y que cualquier decisión que tome tendrá adversas consecuencias políticas y electorales, pero la cruda realidad es que, desde sus catastróficos resultados electorales del 20-D y del 26-J, sólo puede elegir –como en la anglosajona celebración de “Halloween”- entre “susto o muerte”.  Si PS reconoce el resultado electoral y desbloquea la formación de un Gobierno sin ir a unas terceras elecciones, será la muerte inmediata para él y el susto para el PSOE, que tendrá que rearmarse desde la oposición para intentar recuperar un discurso nacional y progresista que ha mucho tiempo perdió. Si se mantiene en sus trece y provoca unas terceras elecciones, será la muerte para el PSOE y el susto para él, que no conseguiría sino alargar su propia agonía. Concluye Díez su diatriba preguntándose si hay hoy en el PSOE suficiente masa crítica –o suficiente cuajo- para obligar a PS a poner el país por delante de su desahuciado futuro. PS pretende emular a Sansón y está dispuesto a hacer que se desplome  el templo sobre él  y queden destrozados por igual judíos –socialistas- y filisteos –no socialistas-.  ¿No habrá alguna Dalila –como la Sultana andaluza- que se atreva a cortarle el cabello a tiempo para evitar la catástrofe?. La respuesta dada por Pedro Narváez –que en cierta medida comparto- ha sido que la cobardía de los barones –y de las baronesas, añado yo- del PSOE es superior a su pánico. Según Javier Redondo, hay cuadros socialistas partidarios de dejar gobernar al PP, pero –con la honrosa excepción del Presidente de Extremadura, Guillermo Fernández Vara- no se atreven a decirlo públicamente. No están dispuestos a debilitar al PSOE, ni a dar un paso en falso, pues temen las negativas consecuencias que para ellos podrían producirse en el próximo Congreso del Partido. La baza y asidero de PS son los militantes socialistas, ante los que –en caso de celebrarse unas terceras elecciones- se presentaría como el candidato que no dio su brazo a torcer y mantuvo la dignidad y los principios del PSOE.  

Altitud de Albert Rivera y de Ciudadanos

            AR ha dado una vez más muestra de su inmadurez y carácter veleidoso, pues es como una veleta que gira en una dirección o la contraria según sople el viento. Tras haber tenido el mérito de acordar un Pacto de Investidura, en el que forzó al PP a aceptar buena parte de las reivindicaciones y propuestas de Cs., lo tiró por la borda al dar por finiquitado el meritorio pacto tras el fracaso de MR en la investidura. ¿Acaso han cambiado en horas 24 las razones que motivaron el acuerdo o las circunstancias que lo propiciaron?. Antes al contrario, ahora más que nunca sería necesario el respaldo de Cs –que reconoce que la única opción viable es un Gobierno en minoría del PP- para presionar al PSOE para que se abstenga. Un tanto escarmentado, AR no quiere protagonizar un tercer fiasco y exige garantías, por lo que afirmó que Cs sólo prestará su apoyo a un candidato que tenga posibilidad de alcanzar los 176 votos necesarios para ser investido. ¡Elemental, querido Rivera!, pero si MR obtuviera semejante apoyo por la abstención del PSOE, los 32 escuálidos votos de Cs serían irrelevantes. Antes, durante y después de la votación en el Congreso, AR dio muestras deslealtad hacia  MR -del que dijo que no se fiaba- al instar al PSOE a abstenerse sobre el candidato al que apoyaba para que, una vez formado un Gobierno del PP, pudieran imponerle juntos sus políticas aliados con las fuerzas de la oposición. Pidió, y sigue pidiendo, a los militantes del PP que se rebelaran contra Rajoy y lo sustituyeran por otro candidato de su gusto. ¡Con tales amigos, MR no necesita enemigos!. Esta actitud de AR –amén de ser inaceptable por su injerencia en los asunto internos de un partido democrático- es contraproducente, pues consigue lo contrario a lo que persigue, pues refuerza el poder absoluto del líder,  que recibe el apoyo incondicional de todos los militantes del partido, incluidos los más críticos. La gran mayoría de ellos es partidaria de la máxima ignaciana de “en tiempos de adversidad, no hacer mudanza”. Cs, sin embargo, no ha sido sensible a los cantos de sirena de PS -que ha insinuado una vez más su “desideratum” de un Gobierno de las “fuerzas del cambio”, formado por PSOE, Ps y Cs-, al afirmar AR que no cabe un Gobierno de coalición con Ps de por medio. Queda la incógnita sobre el significado de las palabras de que haría todo lo que estuviera en sus manos para evitar la celebración de unas terceras elecciones.¿Supone esto que Cs podría facilitar con su abstención la formación de un Gobierno formado por PSOE y Ps?. No es previsible,  pero tampoco descartable, dados el temperamento mercurial y la variabilidad de Rivera.

Actitud de Pablo Iglesias y de Podemos

            PI ha vuelto al escenario político y se ha sumado a las nebulosas propuestas de PS sobre un Gobierno de las “fuerzas del cambio”. Ps se ha mostrado dispuesto a formar un Gobierno con el PSOE, sin excluir del todo a Cs, que podría apoyarlo desde fuera. Como ha declarado PI, “Ps y Cs no pueden gobernar juntos, pero sí  pediríamos el apoyo de Cs a un Gobierno nuestro con el PSOE“. La sección andaluza del PSOE ha mandado sendos recados a PS. Así, el Secretario de Organización, Juan Cornejo, ha declarado que considera inviable un pacto PSOE-Ps-Cs y le ha pedido “que no engañe a los ciudadanos”. A su vez, el portavoz Mario Jiménez, ha señalado que no es posible una alternativa a un Gobierno del PP por el veto mutuo que existe entre Ps y Cs, y que, con 85 diputados, no puede nadie aspirar a una investidura. PS ha criticado a Ps y a Cs por presentarse como “nuevos partidos que hacen bandera de la regeneración”, pero hacen lo posible para impedirla, y afirmado que son inútiles “los que, diciendo defenderla, se enrocan en sus vetos cruzados, provocando precisamente lo contrario”. El Secretario de Organización de Ps, Pablo Echenique, ha contraatacado señalando que al PSOE le falta un ingrediente esencial, “la voluntad  de formar un Gobierno  de progreso”. Las fuerzas de izquierda han planteado la formación de un Gobierno de este tipo junto con los partidos nacionalistas, si bien –como ha comentado Teodoro León- identificar nacionalistas con progresistas es una estafa conceptual. PI ha apostado por una “alianza de regeneración” con los nacionalistas como alternativa a la corrupción del PP. Se requiere un exquisito cinismo para olvidar el “pujolismo” y los escándalos en la ciénaga del 3%, e incluir a los nacionalistas en una supuesta alianza de regeneración. La suma de PP + Cs es superior a la de PSOE + Ps, por lo que sería indispensable el concurso de los nacionalistas independentistas, que ha sido vetado por el Comité Federal socialista. PI ha exigido como requisito “sine qua non” para integrar a Ps en una coalición el reconocimiento del “derecho a decidir”, y los separatistas catalanes han condicionado su apoyo a una coalición liderada por el PSOE a la celebración de un referéndum de autodeterminación en Cataluña. Así pues, el “Gobierno Frankestein” –expresión acuñada por Alfredo Pérez Rubalcaba- es una quimera inviable.

Perspectivas tras la elecciones autonómicas del 25-S

            Se ha abierto un paréntesis hasta la celebración de las elecciones autonómicas, pues sus resultados podrían incidir en el desbloqueo de la situación. El PP espera y desea que, después del 25-S, los cuadros del PSOE se rebelen contra PS y le fuercen a la abstención. Según los sondeos del CIS, en Galicia ganaría el PP por mayoría absoluta (40/41 escaños) y le seguirían a distancia En Marea (15/17), PSOE (16) y BNG (2). En el País Vasco triunfaría PNV (27/28), Bildu y Ps obtendrían 16  escaños y PSOE y PP 8. De confirmarse estas predicciones, el PP saldría reforzado en Galicia y podría facilitar un Gobierno en minoría de Iñigo Urkullu en el País Vasco. En contrapartida, el PNV podría apoyar la investidura de MR o abstenerse y el PSOE optar por la abstención. Según Javier Redondo, la estrategia de PS consiste en ganar tiempo a la espera de que el PP sume al PNV o que unas terceras elecciones proporcionaran a MR la ventaja suficiente para librarse de tener que respaldarlo mediante la abstención del PSOE. La situación está cogida con alfileres. “Spain is different”. Aunque ningún partido dice querer que se celebren nuevas elecciones, todos hacen lo posible para impulsarlas, y el sufrido pueblo español contempla atónito e impotente como la “casta” política conduce al país, sin prisas pero sin pausas, hacia la celebración de las mismas. Esperemos que el hámster PS recapacite y salga de su jaula por la puerta de la abstención.

Madrid, 12 de Septiembre de 2016
prensibles y a todas luces injustificadas terceras elecciones no variarían sensiblemente de los producidos con anterioridad, por lo que seguiría requiriéndose el acuerdo entre varios partidos para poder formar Gobierno. Como ha comentado con sorna Arcadi Espada, lo peor de las terceras elecciones serían las cuartas.



Playa de Amposta, 29 de Agosto de 2016 

LA AMBICIÓN DESMEDIDA DE PODER DE PEDRO SÁNCHEZ LLEVA A LA IMPLOSIÓN DEL PSOE.

Las consecuencias de la política empecinada y autista de Pedro Sánchez (PS) se veían venir y se han producido tras la dimisión de 17 miembros de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE con el fin de forzar la salida de aquél de la Secretaría General, lo que ha sembrado el caos y el guerracivilismo en el histórico Partido. Los próximos días se presentan llenos de “suspense” e incertidumbre y serán decisivos para el futuro de esta institución y de España. Consecuencias de las elecciones autonómicas en Galicia y en el País Vasco Por una vez, las predicciones de los sondeos sobre las elecciones autonómicas en Galicia y en el País Vasco han sido acertadas en líneas generales, y se ha producido el anunciado fracaso del PSOE, que ha obtenido los peores resultados en su Historia en las dos Comunidades, habiendo sido superado por Podemos (Ps). En Galicia, el PP se ha consolidado como la primera fuerza política, ganando incluso votos, y Alberto Núñez Feijóo ha conseguido por tercera vez la mayoría absoluta con 41escaños. Aunque igualado a 14 diputados con Ps , el PSOE ha perdido 4 escaños y ha sido superado en número de votos por las variopintas Mareas, más o menos pilotadas por Ps. El Bloque Nacional Galego ha luchado contra los pronósticos desfavorables y sólo ha perdido un diputado, quedándose en 6. Ciudadanos (Cs) no ha logrado entrar en el Parlamento gallego y Albert Rivera (AR) se cubrió de gloria al presentar al PP 30 exigencias para apoyar a Feijóo, antes de haber cazado la piel del oso galaico o al menos una mínima parte de ella. Los comicios han supuesto un balón de oxígeno para el debilitado Mariano Rajoy (MR), aunque no le ofrezcan impulso suficiente para conseguir formar Gobierno. En el País Vasco, la versión moderada del PNV y el pragmatismo de Iñigo Urkullu –que, pese a mantener las reivindicaciones nacionalistas, ha evitado un enfrentamiento abierto con el Gobierno Central, como han hecho Artur Mas y Carles Puigdemont- han llevado al triunfo del Partido, que ha ganado un diputado y consolidado su posición hegemónica, aunque sin lograr la mayoría absoluta -29 escaños-. Le siguen a apreciable distancia EH Bildu y Ps –con 17 y 11 diputados, respectivamente- y, a mayor distancia aún, PSOE y PP -9 escaños-. Cs no ha logrado retener el escaño que detentaba UPyD. Aunque haya perdido 4 diputados, Bildu ha frenado su tendencia regresiva y se ha consagrado como la segunda fuerza política vasca. Ps ha irrumpido con fuerza en el Parlamento, aunque muy por debajo de los resultados espectaculares que obtuvo en las elecciones generales. El PSOE ha quedado seriamente malparado al perder 86.670 votos y 7 diputados –casi la mitad de sus efectivos- y quedar relegado a la cuarta posición. El PP también ha descendido, aunque menos, pues sólo ha perdido un escaño, pese al desgaste causado por el ejercicio del Gobierno en Madrid y la generalizada campaña de todos contra él. Siempre ha sido una fuerza marginal en el País Vasco, a diferencia del PSOE que fue el partido mayoritario y llegó a ostentar la “Lendakaritza” con Pachi López. Como el que no se consuela es porque no quiere, en la directiva del PSOE se ha estimado que sus 9 escuálidos votos permitirán la investidura de Urkullu y que incluso podrían participar en el Gobierno vasco. Estos mismos votos del PP también podrían asegurar dicha investidura y producirse un “do ut des” de apoyo del PP a Urkullu en Vitoria y del PNV a MR en Madrid. Sería lo lógico si los partidos se atuvieran a sus afinidades ideológicas, pero tal no es el caso y el PNV prefiere la amante socialista, más manejable que la popular y sin necesidad de contrapartidas. Ps ha logrado un triunfo agridulce, pues en el País Vasco quedó a 6 escaños de Bildu, pese a haberle ganado en las elecciones generales, y en Galicia no ha conseguido superar al PSOE en diputados –aunque sí ligeramente en votos-, a pesar de los pronósticos favorables de los sondeos. El proceso para la formación sigue estancado por el empecinamiento de Sánchez PS sigue a su bola atrincherado en su “NO es NO”, su principal seña de identidad. Ha vuelto a repetir que las opciones posibles son abstención del PSOE que permita la formación de un Gobierno del PP, “Gobierno de progreso” con el apoyo de Ps y Cs, o nuevas elecciones. Descartadas la primera alternativa por principio y la tercera al afirmar que no habrá unos terceros comicios, se ha dejado llevar por la vana ilusión de formar un tripartito progresista, pese a ser consciente de que no es viable. Cs y Coalición Canaria ya le han dado calabazas y Ps ha subido las apuestas. Pablo Iglesias (PI) ha señalado que hay tres formas de apoyar al PSOE: sin contrapartidas, a cambio de un programa social o formando parte de un Gobierno de coalición. Iglesias ha descartado las dos primeras opciones –parafraseando al Gustavo Adolfo Bécquer de “las palabras son viento y van al viento”- y exigido una coalición con el apoyo de los partidos nacionalistas separatistas, lo que ha prohibido expresamente el Comité Federal del PSOE. Para aumentar la presión, ha retirado su apoyo al Gobierno de Emiliano García Page en Castilla/La Mancha y amenazado con hacer lo propio en Valencia, Aragón y Extremadura. Pero PS sigue impertérrito, al igual que “Felipito Tacatún”. Según Emilio Duró, “no hay nada peor que un tonto motivado” y a PS le motiva cantidad ser Presidente de Gobierno por encima de cualquier consideración. Como ha observado Berta González de Vega, parece haber hecho suyo el lema de LeBron James aplicado al baloncesto:”Tienes que perseguir lo que parece imposible, una otra vez, y otra vez. Abandonar no es una opción”. Estima PS que para llegar a ser Presidente sólo es cuestión de empeñarse y, ¡Vive Dios!, que lo está haciendo con entusiasmo y dedicación, aunque en su empeño de “kamikaze” pueda provocar el suicidio colectivo de su Partido. Ha declarado a Pepa Bueno que prefiere unas terceras elecciones a que gobierne MR, lo que ha llevado a Raúl del Pozo a comentar que –antes de apoyar a Rajoy- preferiría “ser perro y ladrar a la luna”. Santiago González ha comentado, en cambio, que peor que unas terceras elecciones sería la formación de un “Gobierno Frankenstein” en coalición con Ps y los partidos separatistas, teóricamente liderado por PS pero controlado por Ps.. Por otra parte, unas nuevas elecciones –en último término deseadas tanto por él como por MR- producirían “+ PP y – PSOE”. PS ha hecho un llamamiento a Ps para la formación de un Gobierno que impida la continuación del PP en el poder y la repetición de las elecciones. Dentro de Ps ha surgido diferencias de opinión entre PI e Íñigo Errejón sobre la forma de colaborar con los socialistas. Ante las exigencias de PI de un Gobierno de coalición, PS se encuentra ante un serio dilema: si cede, el PSOE será merendado por Ps y, si no cede, se celebrarían unas nuevas elecciones en las que previsiblemente se produciría el temido “sorpasso”. Desde el punto de vista de los intereses del PSOE –no de los de PS-, la formación de un Gobierno en minoría del PP sería el mal menor. Interferencia de los problemas internos del PSOE en la formación de Gobierno Según AR, PS ha preferido empantanarse en un debate sobre su liderazgo interno en el partido, en lugar de abordar el problema de la falta de Gobierno que afecta a todos los españoles. Los socialistas críticos han caído en esa trampa y permitido que se coloque en segundo término la cuestión fundamental de la formación de tal Gobierno, pese a que el Presidente de la Comunidad Valenciana, Ximo Puig, haya dicho que la prioridad del PSOE debería ser la gobernabilidad de España y no sus procesos internos. Para hacer frente a las críticas a su política, PS lanzó un órdago a sus autores, exigiéndoles que –si tenían otras mejor que la suya- las presentaran. Tras anunciar la convocatoria a primeros de Octubre de una primarias para elegir al candidato a futuro Secretario General y a principios de Diciembre –en vísperas de una previsible campaña electoral- de un Comité Federal para su designación, los retó a que dieran la cara y presentaran alternativas a su candidatura. El enfado de la mayoría de los Presidentes autonómicos -6 de 7- y de destacados dirigentes socialistas ha ido creciendo, sobre todo a raíz del descalabro en las elecciones en Galicia y en el País Vasco. La cuestión que se planteaba era si –ante tanto estropicio “sanchiano”-, se atreverían a pasar de las palabras a los hechos. La ofensiva se inicio en Andalucia, granero del PSOE que acoge a un tercio de su militancia. La Secretaria General del Partido en Sevilla, Virginia Pérez –la “voz de su ama”, Susana Díaz- , declaró que “cuando todas las alternativas son malas, alguna responsabilidad deberá tener la dirección del partido”. Señaló que estaba harta de “resultados históricos” –Cesar Luena “ dixit”- y de volver a pulverizar los peores resultados –PS ha encadenado seis derrotas consecutivas en poco más de dos años y batido en cada una de ellas el récord negativo de la anterior-, y se planteó la pregunta del millón:”¿Y ahora, qué?”. Fue la señal para que Susana Diaz abandonara su cautelosa ambigüedad, condenara públicamente los fracasos electorales y exigiera responsabilidades a los culpables. Cogió el guante que PS le había lanzado y afirmó que estaba dispuesta a presentar su candidatura a la Secretaría General en un Congreso Federal. Se ha mostrado renuente a presentarse a las primarias –en las que PS tendría muchas posibilidades de salir victorioso por el mayor apoyo de las bases - y condenado su apresurada convocatoria, antes de que se hubiera formado un Gobierno en España, y está haciendo cuanto está en su mano para que no se celebren. La declaración del patrón Felipe González a la SER de que se sentía frustrado por haber sido engañado por PS, que le había dicho que el PSOE se abstendría en la segunda votación para permitir la formación de u Gobierno del PP, fue interpretada como el cañonazo de la fragata “Aurora” o la transmisión de la canción “Grandola villa morena,” que incitaron al asalto del Palacio de Invierno en la Rusia zarista o al inicio de la “revolución de los claveles” en Portugal. Un comando especial de 17 miembros de la Comisión Ejecutiva Federal –entre los que se encontraban la Presidenta nacional del PSOE, Micaela Navarro, y los Presidentes de de la Comunidad Valenciana, Ximo Puig, y de Castilla/La Mancha, Emiliano García Page- asaltó la sede de Ferraz para presentar su renuncia y provocar la inoperatividad del órgano y la consiguiente destitución de PS, que se ha quedado agarrado a la brocha tras habérsele retirado la escalera. El dúo dinámico Sánchez-Luena no se ha arredrado ante el golpe de mano de los críticos -calificado dramáticamente de “golpe de Estado” por la diputada Susana Sumelzo- y ha replicado que aquí no ha pasado nada y las cosas siguen como estaban, pues PS fue democráticamente elegido por los militantes socialista y sólo ellos podían sacarlo de su silla. Han invocado el artículo 36 del Estatuto del PSOE, conforme al cual, cuando las vacantes en la Comisión Ejecutiva afecten a la mitad más uno de sus miembros –cual es el caso-, el Comité Federal –previsto para el 1 de Octubre- debería convocar un Congreso extraordinario para la elección de una nueva Comisión. El portavoz de los críticos –Antonio Pradas, Secretario de Política Federal- mantuvo, por su parte, que la Comisión había quedado disuelta y el Secretario General descalificado, por lo que se debería constituir una Gestora que se hiciera cargo del Partido, como ocurrió tras la dimisión de una mayoría de los miembros de la Comisión Ejecutiva Regional de Castilla/León. Con independencia de las discrepancias sobre la interpretación del Estatuto, que podrían ser resueltas por la Comisión de Garantías –a cuya convocatoria se opone el sector “sanchista”, por estar ésta compuesta por una mayoría de miembros favorable a las tesis críticas-, el hecho innegable es que el Secretario General ha quedado políticamente desautorizado y, si tuviera un mínimo de dignidad, debería haber presentado su dimisión, pero PS carece de la “vergüenza torera” de Joaquín Almunia. Como ha comentado Raúl del Pozo, nadie espera que se marche a su casa, después de haber inmovilizado con su despotismo a toda una nación. La palabra “dimisión” no figura en su vocabulario y ya declaró con anterioridad a producirse los últimos acontecimientos que no dimitiría aunque su política y su proceder fueran condenados en el Comité Federal. PS ha ignorado las decisiones de los órganos representativos del PSOE -a los que cortocircuita- y se ha apoyado directamente en la militancia, con un talante populista impropio de una democracia parlamentaria. Pespectivas a la vista Madrid, 29 e Septiembre de 2016