martes, 26 de abril de 2016
Ataques al catolicismo
USTEDES PERDONEN, SOY CATÓLICO
En los últimos años se ha puesto de moda en los sectores menos ilustrados de la izquierda política y sociológica atacar al catolicismo y burlarse de sus creencias, lo que ha llevado a la realización por personas y colectivos de actos gratuitos de menosprecio a la religión mayoritariamente profesada por los españoles. La Constitución garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades, y afirma que los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia católicas y las demás confesiones (artículo 16). Asimismo reconoce y protege los derechos a expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones, si bien estas libertades tendrán su límite en el respeto a los derechos reconocidos y en el derecho al honor, a la intimidad y a la propia imagen (artículo 20). Para quienes –en incumplimientos de estas normas fundamentales- provocaren la discriminación, el odio o la violencia contra grupos y asociaciones por motivos referentes a la ideología, religión o creencias serán castigados con la pena de de prisión de uno a tres años y multa de seis a doce meses (artículo 510). El que en templo, lugar destinado al culto o en ceremonias religiosas ejecutare actos de profanación en ofensa de los sentimientos religiosos legalmente tutelados será castigado con la pena de prisión de seis meses a un años o multa de doce a veinticuatro meses (artículo 524). Asimismo incurrirán en la pena de multa de de ocho a doce meses los que, para ofender los sentimientos de los miembros de una confesión religiosa, hagan públicamente -de palabra, por escrito o mediante cualquier tipo de documento- escarnio de sus dogmas, creencias, ritos o ceremonias, o vejen –también públicamente- a quienes los profesan o practican (artículo 525-1).
Son numerosos los actos antirreligiosos de profanación realizados en los últimos tiempos, si bien sólo mencionaré cuatro de ellos: el asalto de la capilla del Campus de la Universidad Complutense de Madrid en Somosaguas en Marzo de 2011, la procesión bufa y sacrílega del “Sagrado Coño Insumiso” en Sevilla en Mayo de 2014, la profanación de la Catedral madrileña de la Almudena por dos mujeres semidesnudas –que se encadenaron a un crucifijo mientras proferían insultos contra la Iglesia y gritos a favor del aborto- en Junio de 20114, y la versión blasfema del padrenuestro recitado en público en Barcelona por Dolors Miquel en Febrero de 2016.
Asalto a la capilla de la Facultad de Ciencias Políticas de la Complutense
El 10 de Marzo de 2011, un grupo de mujeres lideradas por la joven estudiante Rita Maestre invadió la capilla de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense -pese a la oposición del Capellán, compañero de clase de la susodicha- “con intención de ofender los sentimientos religiosos de los allí presentes y del colectivo católico”, según afirmó la sentencia condenatoria de la joven dirigente de Podemos. Se situaron en torno al alta, Maestre se despojó de su camiseta quedándose en sujetador, otras jóvenes se desnudaron de cintura para arriba, dos de ellas se besaron provocativamente en la boca, y se procedió a la lectura de un manifiesto acusatorio. En él se decía que la Iglesia era una institución basada en códigos antidemocráticos y machistas, intentaba extrapolar su concepción de mujer, sexualidad y familia al resto de la sociedad, había emprendido una “cruzada” contra toda forma de orientación sexual diversa a la oficial, quemaba en la Edad Media a las mujeres en la hoguera, hoy las linchaban en el terreno mediático, y las atacaban “ayer, hoy y siempre”. El manifiesto concluía con este ponderado pronunciamiento sobre el ideal de la mujer:”¡Ni impura ni virgen, libre, transmaricabollo, viciosa, maricón, puta, deseante, autónoma, lesbiana!”. Al mismo tiempo vociferaban pareados con delicadas consignas como “Vamos a quemar, la Conferencia Episcopal”, “Menos rosarios y más bolas chinas”, “Sacad vuestros rosarios, de nuestros ovarios” o “Contra el Vaticano, poder clitoriano”. El Centro de Estudios Jurídicos Tomás Moro denunció a las intrusas en los Tribunales de Madrid, ante los que Rita Maestre –esa esforzada Juana de Arco del “strip-tease”- no pudo negar los hechos porque habían sido filmados y grabados, mantuvo que se había tratado de un ejercicio de la libertad de expresión amparada por la Constitución y alegó que en ningún momento habían querido ofender los sentimientos religiosos. El 18 de Marzo de 2016, el Juzgado de lo Penal nº 6 de Madrid dictó sentencia condenatoria por un delito contra los sentimientos religiosos previsto en el artículo 524, aunque sólo contra Rita Maestre –pues las otras asaltantes no habían sido identificadas-, si bien le aplicó la pena mínima de 12 meses de multa. La izquierda bienpensante se ha solidarizado con la actitud intolerante y sectaria de la actual portavoz del Ayuntamiento de Madrid ¿Tan bajo han caído los madrileños para verse representados por semejante personaje?. Habría que dirigirle el mismo grito que coreaban sus indignados correligionarios en las plazas públicas antes de acceder a las poltronas del poder municipal:”¡Que no, que no nos representa!”. La Alcaldesa de la Villa y Corte, Manuela Carmena, y su equipo “podemita” se han negado a que abandone su puesto tras la condena e incumplido así las normas éticas del partido.
Procesión del “Sagrado Coño Insumiso” en Sevilla
El Sindicato General de los Trabajadores convocó en la primavera sevillana de 2014 la procesión del “Sagrado Coño Insumiso”, mediante un manifiesto en el que señalaba que lo sacarían a la calle “para declarar nuestra insumisión a la explotación y a la precariedad”. El primero de Mayo salió en procesión una gigantesca vagina de plástico vestida de Virgen, escoltada por mujeres con mantilla y nazarenos, que coreaban consignas como “La Virgen María también abortaría” o “Vamos a quemar la Conferencia Episcopal”. La Asociación Española de Abogados Cristianos presentó una demanda contra cinco participantes por el delito de provocación a la discriminación, el odio y la violencia por motivos referentes a la religión, que ha sido admitida a trámite por la titular del Juzgado de Instrucción nº 10. Una de las investigadas, la mejicana Antonia Avalos, directiva de la Asociación de Mujeres Supervivientes, ha afirmado que sacar la vagina a la calle era ”una forma de apropiarnos de nuestro coño, del placer y del erotismo”, una “representación simbólica de nuestro derecho a decidir”. “Respetamos las creencias religiosas (¿?) –añadió- y tal vez estemos inventando formas que no son estéticamente positivas para ellos, pero nos duelen los asesinatos, las violaciones, la explotación sexual, la prostitución y la precariedad”. Carecían de ánimo ofensivo contra la Semana Santa o el clero, no se produjeron insultos a los feligreses católicos y la acción no iba dirigida contra la Iglesia. Se habían limitado a imitar una procesión para exaltar la vagina como símbolo de la mujer, en un ambiente lúdico, para reivindicar políticamente el derecho a decidir ¡Unas explicaciones muy lógicas y coherentes!. Lo peor del caso es que el Ayuntamiento de Sevilla adoptó el pasado 26 de Febrero una moción de apoyo a las investigadas, en la que pedía al Fiscal y la Juez instructora el archivo de la causa. Como declaró la Presidenta de la Asociación de Abogados Cristianos, Polonia Castellanos, “el poder político no puede ni debe presionar al poder judicial violentando la separación de poderes. La Juez Pilar Ordóñez ha pedido amparo ante esta grosera intromisión del Ayuntamiento hispalense en un procedimiento judicial en proceso de instrucción , porque la remisión del acuerdo municipal “inquieta y perturba la independencia judicial, ya que el procedimiento penal se encuentra en fase de instrucción y pendiente de resolución”, y el Consejo General del Poder Judicial ha admitido a trámite la petición.
Poema blasfemo de Dolors Miquel
El 15 de Febrero del presente año, en la ceremonia de entrega de los premios “Ciudad de Barcelona” de 2015 en el “Salou de Cent” del Ayuntamiento, en presencia de la Alcaldesa, Ada Colau y de las fuerzas vivas de la ciudad, la versificadora Dolors Miquel recitó la exquisita versión del Padre nuestro incluida en su poemario “Missa pagesa”:
“Madre nuestra que estáis en el cielo,
santificado sea vuestro coño, la epidural, la comadrona,
Venga a nosotros vuestro grito, vuestro amor y vuestra fuerza.
Hágase vuestra voluntad en nuestro útero sobre la tierra.
Nuestro día de cada día dádnoslo hoy.
No permitáis que los hijos de puta aborten el amor y hagan la guerra.
Liberadnos por los siglos de los siglos.
¡Vagina!. Amén
Colau elogió la alta calidad literaria del panfleto y expresó agradecimiento a su autora, a la que situó entre las valientes que se habían atrevido a romper el hielo en un marco tan solemne. No compartió esta opinión el portavoz del PP en el Ayuntamiento, Alberto Fernández, que abandonó el salón y declaró que no era un tema de creencias religiosas, sino de respeto a dichas creencias, y que con los católicos se atrevían a todo, pero era seguro que no ejercían su libertad para mofarse del Islam. Los izquierdistas intolerantes no se atreven, en efecto, porque temen la reacción violenta de los musulmanes –como en el caso de “Charlie-Hebdo”-, que no esperan de los desmotivados católicos. Igual cabe decir de los judíos. Cuando se sacó a la luz el denigratorio “twitter”de 2011 del concejal “podemita” del Ayuntamiento de Madrid, Guillermo Zapata, -“¿Cómo meterían a cinco millones de judíos en un 600?: en el cenicero”-, hubo una reacción generalizada de rechazo por parte de la opinión pública y de los medios de comunicación, que le costaron perder la concejalía de Cultura, aunque Carmena lo mantuviera en el cargo y le concediera la presidencia del distrito de Fuencarral/El Pardo. Cuando se insulta y menosprecia a los católicos, apenas surgen voces condenatorias, antes al contrario se producen pronunciamientos solidarios. Un Juzgado de Barcelona no ha admitido a trámite la querella presentada contra Dolors Miquel y Ada Colau.
Falta de reacción de los católicos y de la sociedad española en general
Seamos serios y tengamos un mínimo de rigor y de objetividad. Es cierto que durante el régimen franquista la Iglesia oficial tuvo una situación privilegiada y cometió –o permitió que se cometieran- algunos abusos, como asimismo se hizo en la época de Constantino, el Medievo, el Renacimiento o la Contrarreforma. Es asimismo cierto que existieron las Cruzadas, la Inquisición –que por cierto se creó en Francia y no en España, como erróneamente se cree- y que Galileo fue injustamente condenado por los Tribunales eclesiásticos, pero todo ello es agua pasada, es Historia,felizmente superada por el “aggiornamento” de la Iglesia católica tras el Concilio Vaticano II y por la petición de perdón de los Papas. Ahora, los librepensantes de la “gauche divine” se arrogan el monopolio de la verdad y de la lucha por la defensa de los derechos humanos y las libertades fundamentales. Muchos católicos sufren un complejo de culpabilidad, soportan con mansedumbre los abusos de los sectarios y no se defienden ante los injustificados ataques a sus creencias y a sus convicciones. Siguiendo el mandato evangélico, el católico debe poner la otra mejilla ante una ofensa personal, pero tiene que reaccionar con coraje y determinación cuando la ofensa se produce contra el conjunto de la Iglesia. No se lleva ahora ser católico practicante, no es “cool”, y hay poco menos que presentar excusas por serlo. Los derechos fundamentales de todos –incluidos los de las antiguallas de los católicos- deben ser garantizados y protegidos de la discriminación por la ley, las instituciones y la sociedad.
Increíble moción del Ayuntamiento Hispalense
Me ha sorprendido la escasa reacción de la sociedad de Sevilla, de sus cofradías y de sus fuerzas sociales ante el grave agravio gratuitamente infligido a las creencias religiosas de la ciudad y a las tradiciones de la Semana Santa andaluza. Y no digamos de las fuerzas políticas, que han reaccionado más bien en sentido contrario. Resulta increíble el acuerdo adoptado por el Ayuntamiento hispalense con los votos del PSOE, Izquierda Unida y Podemos, y la abstención vergonzante de Ciudadanos. De Podemos e IU no cabía esperar otra cosa, pues al menos son coherentes en su sectarismo anticatólico, pero el PSOE andaluz se ha quitado la careta pese a la pasión cofradiera de Susana Díaz y muchos de sus dirigentes. Ciudadanos de Andalucía ha puesto una vez más de manifiesto su meliflua equidistancia y su apoyo de facto al PSOE, personificado en su líder, Juan Marín, esforzado y convencido “cirineo” de la Sultana andaluza. El Concejo sevillano se ha despachado diciendo que el procedimiento incoado contra los responsables de la farsa “coñera” “no tiene cabida en un Estado democrático de Derecho y pone de manifiesto la total falta de garantías y la privación de derechos fundamentales como la igualdad, la libertad ideológica o la intimidad reconocida en la Constitución Española”. Como sus autores no tuvieron en ningún momento intención de realizar ofensa o incitación al odio hacia ninguna creencia religiosa, ha expresado su apoyo y solidaridad hacia las personas investigadas y al movimiento feminista en general, “denunciando el ataque a la libertad de expresión que este procedimiento representa”. En consecuencia, ha solicitado que la acusación particular retire la denuncia y la Fiscalía la acusación, y que la Juez archive la causa. ¡Toma ya!. Han dejado en mantillas al Ayuntamiento gaditano del “Kichi” González y a su vehemente compañera Teresa Rodríguez. No me extraña que la Juez Pilar Ordóñez –de la casta de las jueces andaluzas como Mercedes Alaya- haya solicitado amparo ante el GGPJ para que repruebe la increíble intervención del Ayuntamiento sevillano.
Ahora, ¡caretas fuera y que cada palo aguante su vela!. Los sevillanos deben ser conscientes de los personajes que mandan en su Ayuntamiento, los andaluces de los que monopolizan la Junta desde que se estableció la democracia y lo españoles del doble lenguaje del PSOE y de la calculada ambigüedad de Ciudadanos. Los católicos no deben alardear de su fe, pero tampoco pedir excusas por practicarla.
Madrid, 25 de Abril de 2016
martes, 12 de abril de 2016
De las ansias desmedidas de poder de Pedro Sánchez a la necesaria regeneración del PP
DE LAS ANSIAS DESMEDIDAS DE PODER DE PEDRO SÁNCHEZ A LA NECESARIA REGENERACIÓN DEL PP
El Rey Felipe VI ha mantenido su neutralidad constitucional y, tras el fiasco de Pedro Sánchez (PS) en el Congreso, no encomendó la investidura a Mariano Rajoy (MR) –como esperaba el PP-, sino que instó a los partidos a que buscaran un acuerdo para formar Gobierno. Durante las dos últimas semanas ha continuado la farsa del Presidente castizo PS, que se ha mostrado dispuesto a vender su alma a Mefistófeles, a poner en riesgo el presente y el futuro de España, y a aniquilar al PSOE con tal de acceder al poder. Con el mayor de los cinismos, su portavoz, Antonio Hernando, ha exigido que nadie recurra a vetos y a PS no se le cae de la boca la palabra “”diálogo”, pese a que –como ha señalado Teodoro León- no crea en él, al negarse a practicarlo con el candidato más votado. MR no se ha excluido del todo del tablero y ha seguido ofertando un Gobierno de coalición con PSOE y Ciudadanos (Cs), sino que ha sido PS quien lo ha sacado de él, porque “quiere ser Califa en lugar del Califa”. Por consiguiente, no ha mandado el diálogo sino el veto, a partir del cordón sanitario impuesto al PP desde el Pacto del Tinell, que figura ya en el ADN del PSOE. Ha habido un diálogo de sordos en el que los partidos han supeditado el interés general de la nación a sus intereses particulares. PS –que ha pretendido apropiarse los escaños de Cs- ha seguido ocupando el protagonismo de la escena, pero ha prescindido de la vía más conforme con la voluntad expresada por los españoles el 20-D: una gran coalición que reuniría 253 votos. Los socialistas mantienen que los españoles han votado por el cambio y circunscriben éste a la exclusión del PP del Gobierno. El objetivo primordial de PS es eliminar a MR, única forma de acceder a la presidencia del mismo. Por ello, ha explorado las rutas alternativas del 199 –con Cs. y Podemos (Ps)-, del 161 –con Ps e Izquierda Unida (IU)- o del 131 –con Cs y Coalición Canaria-.
Tripartito con PSOE, Ciudadanos y Podemos.
La primera dificultad para la fórmula del 199 surgió cuando PS condicionó las negociaciones a tres bandas a la presencia de Cs y exigió a Ps que aceptara el pacto firmado con él como base de las mismas. Ps se negaba en redondo y exigía la renuncia al pacto y la exclusión de Cs, quien era, a su vez, renuente a sentarse en la mesa negociadora con Ps. Tras una serie de tira y afloja, ambas partes hicieron concesiones y la reunión se celebró en medio de gran expectación mediática. Resultó un fracaso por el cruce de vetos entre los dos partidos, cuyos líderes ya habían cruzado sus aceros el día anterior en el Congreso. Con su habitual habilidad argumental, Ps presentó 20 contrapropuestas “para desbloquear la situación política y posibilitar un Gobierno de cambio”, a fin de sustituir las 200 resoluciones recogidas en el pacto entre PSOE y Cs. Pese a que cedía parcialmente en algunas de sus exigencias maximalistas, su propuesta constituía una enmienda a la totalidad del documento, especialmente con su defensa del “derecho a decidir” en aquellas naciones que lo hubieran planteado con especial intensidad. Para dar mayor dramatismo y atraer más atención., PI aplazó 24 horas su comparecencia ante los medios, en la que constató la ruptura de las negociaciones a causa del inmovilismo y la intransigencia de sus interlocutores, pues el PSOE estaba secuestrado por Cs. Anunció que consultaría a sus militantes sobre si deberían apoyar un Gobierno basado en el pacto entre PSOE y Cs o un Gobierno de cambio conforme al programa de Ps. Cabe prever la respuesta. El PSOE –que hasta entonces no había descartado ningún escenario y afirmaba que no se levantaría de la mesa hasta llegar a un acuerdo- se cayó al fin del guindo y Antonio Hernando tuvo que reconocer la amarga realidad de que la vía del 161 había quedado cerrada porque Ps había roto la baraja.
Gobierno “a la valenciana” con PSOE, Podemos e Izquierda Unida
La del 161 es la vía más expedita para que PS pueda acceder a la presidencia del Gobierno, pero es también la más problemática porque cruza las líneas rojas trazadas por el Comité Federal del PSOE, ya que –al no bastar los votos de Ps y de las diversas fuerzas de izquierda para alcanzar la mayoría- la investidura dependería del respaldo activo o pasivo de los independentistas catalanes. Es una posibilidad que –pese a sus reiteradas afirmaciones en contrario- PS no ha descartado, como han puesto de manifiesto su entrevista secreta con el Presidente de ERC, Oriol Junqueras, y el cambalache de las conversaciones de Miquel Iceta, Secretario General del PSC –que, hasta hace bien poco, apoyaba el “derecho a decidir” de Cataluña- con Xavier Doménech, líder en el Congreso de “En Comú Podem”. Como ingeniosa y cínicamente decía Oscar Wilde, la mejor formar de superar la tentación es cediendo a ella y PS podría morder con gusto la manzana de la tentación que le brinda la serpiente “podemita”. PI le susurra con picardía:”Pedro, sólo yo te puedo hacer Presidente”. Javier Ayuso ha observado que la única posibilidad real de que PS sea Presidente del Gobierno pasa por que traicione a Albert Rivera (AR) y busque un acuerdo con PI y los partidos independentistas. Para Ignacio Camacho, PS va regresando poco a poco a la casilla de salida y “será Presidente con Ps o no lo será”. La vieja guardia y los barones socialistas no se fían de las solemnes declaraciones de PS y temen que pueda ceder a última hora ante Ps para lograr su ansiado objetivo. Según Nicolás Redondo, un acuerdo del PSOE con Ps basado en el programa de éste rompería las costuras de 1978, nos alejaría de Europa y sería muy perjudicial para España y para el propio partido. Los líderes socialistas responsables son conscientes de que un pacto con Ps sería el “abrazo del oso”, pues lo que PI pretende no es tanto formar un Gobierno “progresista y de cambio”, como vampirizar al PSOE –como ha hecho SYRIZA con el PASOK en Grecia- y sustituirlo como principal partido de la izquierda. Como ha advertido “El País” en un editorial, los socialistas arriesgan su coherencia interna si dan el paso de respaldar un ejecutivo apoyado por Ps y por los independentistas. Hermann Tertsch ha tronado en “ABC” contra PS, del que ha dicho que la Historia no le perdonaría su vil y premeditada pretensión de engañar a todos los españoles con su farsa de estos meses, “a sabiendas de que su única oportunidad de ser presidente con 90 escaños era y es reunir a todos los enemigos de la democracia y de España, y asumir consecuencias catastróficas y probablemente irreparables para la libertad, la seguridad y el bienestar de España”. Hay quien piensa que PS va a apurar todas las posibilidades al máximo, seguir ganando tiempo y, en el último instante, pactar “a la catalana” un gobierno “a la valenciana” con Ps, sin dar tiempo a que el Comité Federal del PSOE pueda reaccionar para impedirlo. Espero que tan maquiavélico propósito no entre en los planes de PS, por muchas que sean sus ansias de poder y por mucho que esté en juego su supervivencia política.
Otras fórmulas; Gobiernos en minoría o gran coalición PP-PSOE-Ciudadanos
Hipotéticamente es posible la tercera vía del 130, aunque es la menos verosímil, pues requeriría la abstención de Ps y de los partidos nacionalistas, si el PP votara en contra. En sus cabildeos tácticos de estos últimos días, PI ha contemplado esta posibilidad, aunque parece haberla rechazado. Su decisión final dependerá de lo que considere menos perjudicial para su partido: un Gobierno filo-derechista PSOE-Cs o la celebración de una nuevas elecciones, en las que los sondeos vaticinan que perderá votos. Se trata de una solución posible, aunque poco probable, pues Ps parece resignado a la repetición de los comicios. Asimismo cabría teóricamente la formación de un débil Gobierno PP-Cs si el PSOE accediera a abstenerse, pero MR la ha descartado.
Queda la remota posibilidad de alcanzar la gran coalición pues –como ha insistido “El Mundo” en un editorial- todavía no es tarde para llegar a un pacto entre PP, PSOE y Cs que permita crear un Gobierno estable con capacidad de enfrentar las grandes reformas que necesita el país y de devolver la confianza a los agentes económicos y a los inversores. MR tendría que tomar la iniciativa y hacer una oferta generosa a PSOE y Cs para lograr una mayoría parlamentaria que permitiera la formación de un Gobierno que afrontara los enormes retos que España tiene pendientes. Lo de menos son las personas y lo importante son las ideas y los programas, y las posiciones de los tres partidos no son tan distantes como para impedir que se alcance un acuerdo, siempre que dejen de lado sus legítimas diferencias. Las esperanzas, sin embargo, son escasas porque el PSOE –y no sólo su Secretario General- sigue empecinado en negarle el pan y la sal al PP, epítome de todos los males sin mezcla de bien alguno. Como ha declarado César Luena, su partido condescendería a lo sumo a negociar pactos de Estado con el PP, pero en ningún caso formaría Gobierno con él o lo apoyaría. Parece ser que MR esperará a que se produzca el rechazo de las bases de Ps al tripartito para ofrecer un Gobierno de gran coalición sobre bases programáticas. Sería un golpe de efecto para mejorar su imagen de pasividad y poner al PSOE en el brete de tener que explicar su negativa a negociar con el PP y a formar un Gobierno estable.
Probable repetición e las elecciones
Como reza el dicho popular, “entre todos la mataron y ella sola se murió”. Aunque todos los partidos hayan jurado y perjurado que no quieren que se repitan las elecciones, no han hecho el mínimo esfuerzo para evitarlo. Su única preocupación, a la que han dedicado todo su afán, ha sido buscar coartadas para eludir la responsabilidad y culpar a los otros partidos del fracaso colectivo que supondría la repetición de las elecciones en las circunstancias presentes. El sufrido pueblo español -al que no le queda más remedio a resignarse a lo que parece inevitable- da ya por hecho que deberá acudir de nuevo a las urnas Los distintos sondeos realizados últimamente prevén que no va a haber grandes variaciones en relación con los resultados del 20-D, aunque la situación es tan volátil y los electores están tan molestos y asqueados con el comportamiento de los partidos, que cualquier circunstancia podría alterar el equilibrio actualmente existente. Según Kepa Aulestia, tres meses y medio de esgrima política han provocado cansancio y escepticismo en el electorado, lo que hace imprevisible el resultado de los comicios. Las encuestas de Sigma-2 para “El Mundo”, de Metroscopia para “El País” y de Invymark para la Sexta prevén respectivamente los siguientes porcentajes de voto: PP: 30.2, 27.3 y 26.8%; PSOE: 22, 21 y 20.3%; Ps: 16.7, 15.9 y 22%; y Cs: 16.2, 18.8 y 15.8%. Aunque haya algunas diferencias, cabe encontrar las siguientes coincidencias en los presagios: mantenimiento de PSOE y PP –que seguiría siendo el partido más votado-, subida de Cs y bajada de Ps. Otro de los ganadores sería la abstención a causa de la irresponsabilidad mostrada por los políticos, pues –como ha observado Pedro G. Cuartango- el triste espectáculo que hemos presenciado va a alejar de la política a muchos ciudadanos que creían que el final del bipartidismo iba a traer un cambio de actitudes, pero todo ha seguido igual y se ha acrecentado su hastío. Si se confirmaran los pronósticos de Sigma-2 –empresa que suele ser fiable- se produciría un ligero trasvase de votos del centro-izquierda -43.2%- al centro-derecha -46.4%-, que permitiría la formación de un Gobierno de esta orientación, pues la suma de los 128 votos del PP (+5) y los 52 de Cs (+12) lograría superar la barrera de los 176 votos requeridos para la investidura. Parece ser que a parte del electorado moderado socialista le horroriza la formación de un Gobierno “a la valenciana” con la participación de Ps y se decantaría por Cs o incluso por el PP.
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Si tal fuere el caso, el PP tendría que sentarse a negociar con Cs, que no se lo pondría fácil, pues exigiría la adopción de un programa de Gobierno reformista y un compromiso de lucha sin cuartel contra la corrupción. No le falta algo de razón a AR cuando afirma que MR no sería la persona más adecuada para encabezar este tipo de Gobierno, pero su capacidad de veto es limitada y sus exigencias supondrían una flagrante intromisión en la política doméstica de un partido que será de nuevo el más votado. MR se ha equivocado al descalificar sin más el acuerdo pactado entre el PSOE y Cs, que -según Cuartango- en un programa reformista que, pese a sus lagunas y defectos, contiene las bases para una regeneración de la política y rompe con una larga tradición de confrontación. Podría ser usado como punto de partida para las negociaciones entre PP y Cs en vez de empezar de cero. El pacto contiene cláusulas buenas, regulares y malas, por lo que el PP debería aceptar las primeras, mejorar las segundas y oponerse a las terceras. Entre éstas figuran sobre todo las medidas económicas impuestas por el PSOE, que –en opinión de Lorenzo B. de Quirós- suponen una enmienda a la totalidad de la política económica aplicada con éxito por el Gobierno del PP, pues implicarían mayor gasto público e impuestos más elevados, que comprometerían la recuperación. El propio portavoz económico de Cs, Luis Garicano, ha reconocido que la aplicación de los planes económicos de Ps –que tienen bastantes puntos de coincidencia con el programa del PSOE que se ha recogido en parte en el pacto- dejaría a España en situación de rescate. El próximo Gobierno gozará de poco margen de maniobra en materia económica mientras persistan los importantes desequilibrios en la contención del gasto público y del endeudamiento, y en el mercado laboral. En este plano, el pacto dispara contra la línea de flotación de la política laboral del Gobierno, que ha producido buenos resultados. No creo que fuera difícil llegar a un acuerdo porque los dos partidos defienden principios similares.
Urgente necesidad de regeneración del PP
Todo el mundo, salvo MR, está convencido de que es necesaria y urgente una regeneración del PP. Como ha observado con sarcasmo Lucía Méndez, Rajoy tiene dificultades para entender el mundo en que vive y, aunque petrificarse resulte cómodo, tarde o temprano los nuevos aires abrirán las ventanas del PP y sacudirán sus cimientos. Tras el fiasco de las elecciones autonómicas y municipales, MR se vio forzado a hacer por primera vez autocrítica, aunque limitándola a la actuación del partido. Hizo unos cambios cosméticos con el nombramiento de cuatro jóvenes Vicesecretarios para que aparecieran en los medios de comunicación y glosaran las virtudes de su jefe. Éstos se creyeron que iba en serio la renovación y se apartaron de la línea tradicional seguida por la Dirección. Así, Javier Maroto mantuvo que había que sacar al PP a la calle y reforzar su perfil social, y Pablo Casado que se debía mejorar la comunicación con la sociedad y luchar sin contemplaciones contra la corrupción dentro y fuera del partido. Los máximos dirigentes del PP se han jactado de que ningún Gobierno ha legislado tanto como el suyo para luchar contra esta lacra, pero el problema es que, aunque haya normas suficientes, no ha habido voluntad política para aplicarlas a sus miembros con todas las consecuencias, como se ha puesto de manifiesto en el caso “Gürtel” y en las tenebrosas peripecias financieras del ex-tesorero Luis Bárcenas y sus cuentas-B. Las discrepancias han saltado a la luz pública tras el caso “Taula”, en el que todos los concejales del Ayuntamiento de Valencia están siendo investigados a excepción de la antigua Alcaldesa, Rita Barberá (RB), que no lo ha sido aún por estar aforada en su calidad de senadora. MR le ha asegurado el aforamiento incluso en el caso de disolución de las Cortes al haberla nombrado ´-en contra del criterio de amplios sectores del partido- miembro de la Comisión Permanente de la Cámara. MR ha apoyado a capa y espada a RB no sólo por amistad y agradecimiento, sino sobre todo por temor al obvio paralelismo existente con su propia situación. “Se empieza por criticar a RB y se puede acabar dudando del amado líder”, ha concluido Méndez. Se ha extendido últimamente la nefasta práctica de politizar la justicia y de judicializar la política, cuando –desde los pronunciamientos del Barón de Montesquieu- justicia y política deben ser independientes y actuar en planos separados. Un político no incurrirá en responsabilidad penal mientras no lo decida un juez y gozará hasta ese momento de la presunción “iuris tantum” de inocencia. Ello no es óbice para que pueda incurrir –como los ex –Presidentes de la Junta de Andalucia, Manuel Chaves y José Antonio Griñán, en el caso de los “ERE”- en responsabilidad política por acción o por omisión, sea por culpa “in eligendo” o “in vigilando”, y deberá asumir las consecuencias de sus actos u omisiones.
. En una democracia estable es fundamental que existan ,a la derecha y a la izquierda del espectro político, al menos dos partidos que faciliten la alternancia en el Gobierno. El PP es el partido con más socios de España y de Europa, y ha prestado un gran servicio a la nación al agrupar a toda la derecha y dejar sólo un espacio marginal y extra-parlamentario a la extrema derecha. En interés de todos, es deseable que se afiance y no se deshilache por su flanco derecho -como lo está haciendo por el izquierdo- y siga sirviendo de ejemplo al resto del continente. El partido únicamente puede ser renovado desde dentro, pero MR no facilita esta tarea, sino que la dificulta. Según la Red Floridablanca, el clamor en pro de la renovación interna no puede ignorarse ni postergarse. Sin embargo, el partido se ha instalado en una cerrazón que sus bases no comprenden. La Dirección ha renunciado a llevar la iniciativa política durante las negociaciones para formar Gobierno y a hacer la más mínima autocrítica, lo que impide cualquier posibilidad de mejora. Sus militantes ven como el futuro político queda en manos de terceros, mientras ellos son relegados a seguir las decisiones discrecionales de una cúpula cuyo mandato caducó hace más de un año. Vivimos un momento de emergencia que necesita acciones decididas y valientes, y el inmovilismo no es la solución. Este tiempo de dificultad debe ser aprovechado para poner en marcha un proceso que permita al PP salir del atolladero y presentarse a la sociedad con un programa político renovado, con unos cuadros elegidos democráticamente y con un nuevo modelo de organización interna más transparente y más abierto. El riesgo de una coalición de izquierda nacionalista y disgregadora en el poder debe hacernos entender que España necesita un centro-derecha de ideas claras y unido, y eso pasa por un partido renovado y capaz de generar un proyecto ilusionante. La Directora de la Red, Isabel Benjumea, ha señalado como causas de la pérdida por parte del PP de más de tres millones de votantes el abandono de un ideario claro y reconocible, la ausencia de una línea política integradora y coherente con la historia del partido, la mala gestión de los casos de corrupción, el alejamiento progresivo de la sociedad y el inmovilismo ante la necesidad de renovación interna; en definitiva, “la ausencia de un proyecto político atractivo, reformista y modernizador, acorde con los retos que afronta la sociedad española”. Según Miguel Ángel Quintanilla, el PP inició una transformación ideológica que lo alejó de su programa y de su electorado, y debería rectificar, centrarse en las cuestiones sociales y desarrollar una política inclusiva y reformista.
Necesidad de cambio de liderazgo en el PP
Una cuestión conexa es la del liderazgo del PP. Los líderes políticos, como los yogures, tienen fecha de caducidad y, por higiene democrática, conviene que no se eternicen en el mando y se renueven periódicamente. MR, sin embargo, aparenta no enterarse y sigue enrocado en su Olimpo monclovita, arropado por sus vestales Soraya, María Dolores y Cristina. Con astucia galaica y puño de hierro en guante de seda, ha ido sembrando el terruño popular con los cadáveres políticos de quienes han pretendido sucederlo y, después de él, el diluvio. Es una rémora para la necesaria regeneración del partido, con respecto a la cual –según ha comentado irónicamente Isabel San Sebastián- actúa como Godot: “ni está, ni se le espera”. Como ha observado el ex-diputado popular Jaime del Burgo, no se puede consentir el hundimiento del PP por el empecinamiento de un Capitán extenuado que se niega a ser relevado en el puente de mando. MR debería dar un paso atrás y confiar la labor de regeneración a una persona, o a un equipo, que reúna las condiciones necesarias de integridad y de prestigio para conducir este proceso. Rajoy no es creíble y constituye un lastre para el PP, pues difícilmente podrá librarse del estigma de la corrupción del partido, que -en algunos lugares como la Comunidad Valenciana- ha tenido carácter institucional. En la lamentable gestión económica del PP nacional y en las trapisondas financieras de Bárcenas, por él designado tesorero, alguna responsabilidad deberá tener MR. En el mejor de los casos -y aún exonerándolo de autoría, complicidad o encubrimiento del supuesto continuado fraude fiscal cometido- el líder del partido durante luengos años es responsable, al menos por omisión. La también ex-diputada popular, Cayetana Álvarez de Toledo, ha afirmado que el “marianismo” está caducado y que el iceberg del PP ha empezado a resquebrajarse. El antiguo Presidente de la Comunidad de Murcia, Alberto Garre, ha hablado del “clamor silencioso” en pro de la salida de MR, que, con ella, prestaría el mejor servicio posible al partido. Es lo que piensa buen número de sus militantes, que no se atreven a expresar en alta voz para no verse acusados de deslealtad
Sería conveniente celebrar cuanto antes el aplazado Congreso del PP –como preconiza la Red Floridablanca, que insiste en que no se postergue- y proceder de forma democrática a la regeneración del partido y a la renovación de sus cuadros directivos. Victoria Prego ha señalado que la celebración de un Congreso abierto debilitaría al PP en un momento muy delicado en el que no está en condiciones de abrirse en canal por estar muy quebrantado por la pérdida de poder y por los casos de corrupción. Sus dirigentes deberían actuar con prudencia y no confiar en el éxito de un plan inmediato de revisión de arriba a abajo de la formación. Tienen que acometer a fondo esta tarea, pero elegir con cuidado el momento. No estoy de acuerdo en esta opinión, pues la Dirección nunca encontrará el momento adecuado para hacerse el hara-kiri. MR ha reformulado el aforismo de que, en el amor como en la guerra, “el que no avanza retrocede”, por el de, en política, “el que no retrocede avanza”. Según los sondeos, su actitud de no hacer nada y esperar a que los demás fracasen no le estaría saliendo bien, no tanto por méritos propios como por deméritos ajenos. A ver si va a tener razón Camilo José Cela cuando afirmaba que, “en España, gana el que resiste”. Metidos en dichos, cabe recordar el de que “una retirada a tiempo equivale a una victoria”.
Sevilla, 11 de Abril de 2016
domingo, 13 de marzo de 2016
El éxodo de refugiados aumenta la crisis moral de la UE
EL ÉXODO DE REFUGIADOS A EUROPA AUMENTA LA CRISIS MORAL DE LA UNIÓN EUROPEA
La Unión Europea (UE) ha seguido en los últimos años una política errática sobre materia de refugiados y derecho de asilo, firme en los principios y normas en la materia, pero laxa en su cumplimiento. El pasado 7 de Marzo se hizo público el increíble pre-acuerdo entre la UE y Turquía para supuestamente resolver el grave problema planteado por el aflujo creciente a la Unión de un sinfín de refugiados. En 2015 llegaron a las costas europeas más de un millón de refugiados y, en lo que va de año, 140.000 más, el 88% de los cuales procedían de Siria y -en menor medida- de Irak y Afganistán, territorios inmersos en prolongados conflictos armados y guerras civiles. Como ha señalado el periódico “El Mundo” en un editorial, la crisis de refugiados está enfrentando a la UE con sus propias debilidades y contradicciones. El principio de acuerdo al que han llegado los socios comunitarios con Turquía es el reconocimiento explícito de la incapacidad europea para encontrar una solución a un problema político y humanitario ante el que la Unión se muestra “impotente, paralizada y dividida”.
Normativa internacional sobre refugiados
El instrumento internacional básico sobre el tema es la Convención de Ginebra de 1951 sobre Estatuto de los Refugiados, complementado por el Protocolo de Nueva York de 1967. La Convención reconoce como refugiados a las personas que -por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un determinado grupo social u opinión política- se encuentren fuera del país de su nacionalidad y no puedan o no quieran acogerse a la protección de ese país, o que –careciendo de nacionalidad y hallándose fuera del país donde antes hubieran tenido su residencia habitual, no puedan o quieran regresar a él . Prevé que el Estado al que arriban no podrá expulsarlos al país de donde procedan. Los Estado Partes se comprometen a no devolver o expulsar a un refugiad a un país donde su vida o su libertad peligren.
Todos o algunos de los Estados miembros de la UE han firmado tratados internacionales en la materia, como el Acuerdo de Schengen y su Convenio de aplicación de 1985, relativos a la supresión gradual de los controles en las fronteras comunes, o el Convenio de Dublín de 1990 para la determinación del Estado responsable de examinar las demandas de asilo presentadas en un Estado miembro. Conforme al primero, los Estados Partes se comprometen a examinar cualquier solicitud de asilo presentada por un extranjero en el territorio de cualquiera de los Estados miembros y, si el solicitante hubiera entrado ilegalmente, deberá hacerlo el Estado por cuya frontera aquél hubiera entrado en el “espacio Schengen”. Por el segundo, las demandas de asilo deberán ser presentadas en la frontera del primer Estado miembro de la UE al que los refugiados accedan, el cual deberá decidir sobre la solicitud, lo que ha provocado la proliferación de precarios campos de refugiados en la periferia de Europa. En caso de que el demandante se trasladara a otro Estado, éste deberá transferirlo al Estado comunitario al que accedió por primera vez, salvo que –como ha declarado el Tribunal de Justicia de la UE- dicho Estado diera a los refugiados un trato degradante o inhumano. La UE ha creado un Sistema Unificado de Documentación (EURODAC) para que los Estados miembros intercambien información sobre los refugiados. Este criterio ha sido criticado especialmente por los demandante de asilo que en numerosas ocasiones no están interesados en recibir asilo en el país al que se han visto obligados a acceder. Muchos de ellos recurren a la denominada “compra del derecho de asilo”, para escoger el Estado del que esperan recibir mejor trato como Alemania.
Normativa de la UE
El Consejo Europeo ha adoptado diversas disposiciones para regular el problema de los refugiados. En la cumbre de Tampere de 1999, decidió crear un sistema europeo común de asilo basado en la Convención de Ginebra de 1951 –piedra angular del régimen jurídico internacional de protección a los refugiados-, con el fin de establecer un espacio de libertad, seguridad y justicia, abierto a los que, impulsados por las circunstancias, busquen legítimamente protección, y un régimen capaz de responder de forma solidaria a las necesidades de tipo humanitario. Reiteró la importancia de que la UE y su Estados miembros concedieran respeto absoluto al derecho de solicitar asilo y garantizaran el principio de no devolución a un país en el que el solicitante sufriera persecución. Instó a que se lograra un acuerdo para la protección temporal de las personas desplazadas, basado en la solidaridad de los Estados miembros.
En 2004 adoptó la directiva 2004/83 que establecíó normas mínimas relativas a los requisitos para el reconocimiento y el estatuto de nacionales de terceros países o de apátridas como refugiados. Según reconoce en su Preámbulo, la disposición respeta los derechos fundamentales, observa los principios reconocidos en la Carta de Derechos Humanos Fundamentales de la UE y tiene por fin garantizar el pleno respeto de la dignidad humana y el derecho de asilo de los solicitantes del mismo y de sus familiares acompañantes. Reconoce la condición de refugiados a toda persona que -debido a fundados temores a ser perseguida por motivos de raza, religión, nacionalidad, opiniones políticas o pertenencia a un determinado grupo social- se encuentre fuera del país de su nacionalidad y, a causa de esos temores, no pueda o no quiera acogerse a la protección de dicho país, y no esté incurso en causas de exclusión, denegación o revocación del asilo. Quedan excluidas las personas que hubieran cometido delitos contra la paz, de guerra o de lesa humanidad u otros delitos grave o realizado actos contra los principios de la ONU, o que constituyan un peligro para la seguridad interior o exterior del Estado de acogida. La directiva incluye el supuesto de “protección subsidiaria”, que se dispensa a los extranjeros o apátridas que –sin reunir los requisitos para obtener el asilo o ser reconocidos como refugiados- se enfrenten a un riesgo real de sufrir graves daños en caso de regresar a sus países de origen. Tales daños pueden ser los derivados de una condena a pena de muerte, de torturas o tratos degradantes, o de amenazas graves contra la vida o integridad de civiles, motivadas por una violencia indiscriminada en situaciones de conflicto internacional o interno. La evaluación de la solicitud de asilo o de protección deberá efectuarse de manera individual.
Pese a las bellas palabras consagradas en los textos comunitarios, los Estados miembros de la UE no han establecido un política común en materia de emigración y asilo y, ante el éxodo de refugiados a Europa, han actuado de forma unilateral e insolidaria, en función de sus intereses egoístas. Para paliar la situación, la Comisión Europea estableció un Plan de Acogida, que fue aceptado por la mayoría del Consejo, con la radical oposición de Hungría y de Eslovaquia, que ha denunciado el sistema de cuotas obligatorias ante el Tribunal de Justicia de la UE. En Mayo del pasado año acordó reubicar a 40.000 personas procedentes de Grecia e Italia y dar asilo a 20.000 más y, en Septiembre, elevó la cifra a 160.000 personas, de las que sólo 885 han encontrado refugio en Estados miembros de la Unión, 18 de ellos en España. Éstos, no sólo se han negado a aceptar el Plan o han arrastrado los pies a la hora de llevarlo a cabo, sino que muchos de ellos han tomado medidas unilaterales en violación de las normas internacionales y comunitarias. Así, Hungría, Eslovaquia, Croacia y Austria han establecido controles fronterizos y construido vallas para impedir el paso de refugiados; Hungría, Eslovenia, Eslovaquia y Polonia se han negado a acoger a refugiados musulmanes; varios Estados han fijado ridículas cuotas de acceso a sus respectivos territorios; la liberal Dinamarca h adoptado leyes que permiten incautar los bienes de los refugiados…¿Qué ha quedado de la Europa de tradición judeo-cristiana, la Europa del humanismo cristiano defendido por Emmanuel Mounier, Jacques Maritain o Pierre Teilhard de Chardin, que inspiró a los padres fundadores de la CEE: Monnet, Schumann, Adenauer o De Gasperi?. Como ha observado con crudeza Antonio Lucas, Europa se exhibe como una propiedad privada en la que pisarla sin permiso constituye delito. La UE no quiere más gente de fuera, más pobres, más delincuentes. No se pueden regalar así como así los beneficiosa de haber nacido en el primer mundo, No es lo mismo andar por la vida con papeles que sin ellos. “Resulta vergonzosa esta nueva querella local”.
Pre-acuerdo entre la UE y Turquía
La afluencia de refugiados a Europa no cesa y ha aumentado tras los bombardeos de la Federación Rusa y de la aviación siria sobre objetivos civiles rebeldes en zonas no ocupadas por el Estado Islámico (EI). Frente a la tacañería y la insolidaridad de muchos Estados comunitarios, la Canciller Ángela Merkel ha dado muestras de generosidad adoptando una actitud favorable a la acogida de refugiados, pero ha sido objeto de duras críticas desde dentro de su propio partido. Ante el empeoramiento de la situación y el aumento del sentimiento anti-refugiados en Alemania y la proximidad de elecciones regionales, la “dama de hierro” ha puesto sordina a su hasta ahora ejemplar actitud y ha recurrido a Rezep Erdogan para que Turquía le saque las castañas del fuego a la UE, prometiéndole el oro -€6.000 millones, por el momento- y el moro –supresión de visados a los ciudadanos turcos y reactivación de las negociaciones para el ingreso de Turquía en la Unión-. En connivencia con el Presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, y del Presidente de la UE en ejercicio, el holandés Mark Rutte, llegó el 7 de Marzo con el Primer Ministro turco Ahmet Davutoglu a un principio de acuerdo, que ha calificado de “salto cualitativo positivo” y que fue respaldado unos días más tarde por el Consejo Europeo, pese a las serias objeciones jurídicas de su texto y de las severas críticas de la Organizaciones Internacionales y de ONGs humanitarias. No conozco el texto del pre-acuerdo, pero –según los medios de comunicación- Turquía acogerá a partir de ahora en su territorio, sin efectos retroactivos, a los “migrantes irregulares” expulsados de la UE, ya sean refugiados por motivos políticos o emigrantes económicos. Por cada refugiado repatriado a Turquía, los Estados miembros de la Unión acogerán a un ciudadano sirio refugiado en dicho país. Erdogan ha trapicheado con el sufrimiento de los refugiados y se ha dejado comprar por una mercantilista UE, que cree que todo se arregla con dinero y prescinde de sus principios. Turquía recibirá €6.000 millones para costear los campamentos de refugiados –mas de 3 millones- y la protección de sus fronteras. A mi juicio, este acuerdo viola las normas de Derecho Internacional –especialmente la Convención de Ginebra de 1951- y de Derecho Comunitario –especialmente la directiva 2004/83-, porque los demandantes de asilo tienen derecho a una admisión temporal en el Estado de acogida y no pueden ser expulsado de él hasta que dicho Estado no haya decidido sobre la solicitud de asilo, y las peticiones deberán ser evaluadas de forma individualizada. Según el Protocolo nº 4 del Convenio Europeo de 1950 para la Protección de los Derechos Humanos y las Libertades Fundamentales de 1993, “quedan prohibidas las expulsiones colectivas de extranjeros”. Con el inexplicable pre-acuerdo turco-comunitario, la persona individual se diluye en el magma colectivo de la categoría de “migrantes irregulares”, en desprecio flagrante del humanismo, cristiano o no cristiano. Como ha señalado el responsable de Relaciones Externas de “Médicos sin Fronteras”, Carlos Ugarte, este burdo acuerdo reduce las personas a meros números, negándoles un trato humano y desechando su derecho a buscar protección. A cristiano-demócratas como Jean-Claude Juncker o Ángela Merkel, y a quiees han cocinado este esperpento jurídico y ético se les debería caer la cara de vergüenza.
¿Es Turquía un país seguro?
A falta de mejores argumentos jurídicos, Juncker ha mantenido que Turquía es un “país seguro”. El diputado del partido pro-kurdo HDP, Faysal Sariyildiz, ha afirmado que la UE debería explicar con qué criterio aplica a Tuquía semejante calificativo. Estamos siendo testigos de ataques del Ejército turco sobre numerosas poblaciones de la región kurda con artillería y tanques, y son centenares los desplazados por este conflicto. “Nunca antes en este país hemos sufrido tal falta de seguridad”. El co-Presidente del HDP, Selahattin Demirtas, ha advertido con cierta sorna a la UE de que “si esta guerra continúa, tendréis refugiados de Turquía en Europa. Según la Fundación Turca de Derechos Humanos, desde que se rompieron el pasado Junio las negociaciones de paz entre el Gobierno turco y las milicias del PKK han muerto más de 200 civiles. A ello hay que sumar los conflictos del Gobierno turco con las milicias kurdas de Siria –que están colaborando activa y eficazmente con la Coalición Internacional liderada por Estados Unidos en la lucha contra el EI-, que le ha llevado a bombardear las posiciones de éstas en territorio sirio. ¿Qué seguridad puede tener un sirio de origen kurdo repatriado contra su voluntad de Grecia a Turquía?...Como ha advertido Amnistía Internacional, el Gobierno turco ha devuelto forzosamente refugiados a Siria. Turquía se encuentra además en la diana del terrorismo del EI, que ha realizado últimamente diversos atentados con coches-bomba en varias ciudades turcas. En el plano interno también es cuestionable la seguridad de los ciudadanos residentes en Turquía. La deriva autocrática de Erdogan ha llevado a la restricción de los derechos humanos y de las libertades fundamentales, y provocado la encarcelación injustificada de activistas políticos y de periodistas. También el creciente proceso de islamización iniciado por Erdogan ha provocado situaciones e discriminación contra los no musulmanes y cabe recordar que muchos de los refugiados son cristianos iraquíes y sirios que huyen de las atrocidades del EI. El acuerdo no aporta una solución, pues, mientras no se acabe con los conflictos armados en Siria y en Irak y se doblegue al EI, miles de personas seguirán huyendo de las bombas, sean sirias, rusas, norteamericanas o islámicas. Por otra parte, el acuerdo sólo prevé la reubicación por la UE de los nacionales sirios, por lo que los refugiados de otras nacionalidades –especialmente iraquíes y afganos- quedarán en un limbo legal. Con una celeridad digna de mejor causa, las autoridades griegas expulsaron el día 10 a Turquía 81 refugiados procedentes de Pakistán, Marruecos, Argelia y Túnez.
Establecimiento de rutas alternativas
En caso de que se produjera el cierre de la “ruta de los Balcanes” que persigue el pre-acuerdo, la afluencia de refugiados a Europa no cesaría necesariamente porque se trasladaría a otros lugares. El joven refugiado afgano, Gulwali Passarlay -finalmente asentado en Gran Bretaña tras múltiples peripecias y penalidades- ha descrito de forma dramática su periplo hacia la libertad en su libro “The Lightless Sky” –“El cielo sin luz”-. En él afirma que la gente está tan desesperada, que está dispuesta a pagar lo poco que tiene para escapar. Si hubiera otra manera de de salir, si Europa aceptara más refugiados, no necesitarían pagar a los contrabandistas. Y, si Europa intentara de verdad encontrar una solución diplomática y pacífica para poner fin a todas las guerras en Oriente Medio “eso también ayudaría”. Los refugiados están pagando un precio muy alto por los intereses geopolíticos de otros. “¡Ojalá la gente en Europa entienda que nuestro deber moral es tratar a los que huyen de los conflictos con dignidad y respeto!.¡No perdamos nunca nuestra humanidad!”. Passarlay tiene en gran medida razón, aunque no es justo echarle la culpa sólo a Europa. Tanta o más culpa tienen los países y pueblos de Medio Oriente –especialmente Afganistán, Siria, Irak, Irán y Arabia Saudita-, Estados Unidos y la Federación de Rusia. Esta última -amén de tratar de preservar lógicamente sus intereses estratégicos, políticos y económicos en Siria- está utilizando el conflicto civil serio como baza para presionar a Occidente con el fin de recuperar su estatuto político de gran potencia en un mundo multipolar y de mejorar su situación económica, seriamente dañada por las sanciones occidentales tras su intervención en Ucrania y por el desplome de los precios del petróleo y del gas. Cuando la olla está a plena presión, el vapor, si no se escapa por un lado, lo hace por otro. El pre-acuerdo con Turquía puede tener efectos secundarios no deseados y producir daños colaterales a terceros. Las poderosas mafias de traficantes de personas –turcas, balcánicas e italianas- ya están planeando rutas alternativas: Hacia Finlandia a través de Rusia hacia, a Italia desde Albania, Libia –reavivando la ruta hacia Lampedusa actualmente en declive- o directamente desde Turquía o Chipre por vía marítima, y a España desde el Norte de África, lo preocupa a los Gobierno español e italiano. Así, el Ministro del Interior, Jorge Fernández-Díaz, ha señalado a la Comisión Europea que, si bien el acuerdo “es una buena noticia” (¿?), había que tener mucho cuidado porque cualquier acción unilateral o relajación de los protocolos podría llevar a que decenas de miles de personas traten de, tras el cierre de la ruta del Mediterráneo Oriental, entrar en Europa por el Occidental, a través de España o de Italia.
Actitud de España
La normativa española es la materia se encuentra en la Ley 12/2009, reguladora del derecho de asilo y de la protección subsidiaria, que sustituyó a la Ley 5/1984, para tener en cuentas las innovaciones introducidas por las normas comunitarias, en especial la directiva 2004/83 sobre normas mínimas relativas a los requisitos para el reconocimiento de extranjeros y apátridas como refugiados, la 2003/86 sobre el derecho a la reagrupación familiar y la 2005/85 sobre normas mínimas para que los Estados concedan o retiren la condición de refugiado. La Ley española sigue casi al pie de la letra la directiva 2004/83, aunque introduce algunas novedades –como la inclusión entre las personas con derecho a ser reconocidas como refugiados de los miembros de un grupo “de género y orientación sexual”. Recoge las reglas básicas de que la concesión del asilo o de la protección subsidiaria obliga a la no devolución ni expulsión de las personas a las que se les haya reconocido, que la presentación de la solicitud conlleva la valoración de las circunstancias justificativas del reconocimiento de la condición de refugiado y la concesión de protección subsidiaria, y que el solicitante no podrá ser objeto de retorno, devolución o expulsión hasta que no se haya resuelto su solicitud. Una vez presentada ésta, el solicitante tendrá derecho a documentación, asistencia jurídica gratuita e intérprete; a autorización de residencia y a permiso de trabajo; a la comunicación de su solicitud a la ACNUR; a la suspensión de cualquier proceso en curso de devolución, expulsión o extradición; al conocimiento del contenido de su expediente; y a asistencia sanitaria y percepción de prestaciones sociales específicas. Si careciera de recursos económicos, se le facilitarán los servicios sociales necesarios para la satisfacción de sus necesidades básicas.
Desde el punto de vista jurídico, España es parte en la Convención de Ginebra de 1951, del Acuerdo de Schengen de 1985, del Convenio de Dublín de 1990 y del Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales de 1950 y de su Protocolo de 1993, y debe cumplir por ende con sus disposiciones, y como miembro de la UE está obligada por sus directivas y sus declaraciones. Por consiguiente, en caso de endosar el pre-acuerdo, violaría normas de Derecho Internacional, directivas comunitarias y sus propias leyes. Desde el punto de vista ético, incumpliría las normas del Derecho Internacional, General y Humanitario, y normas comunitarias como la Declaración de Tempere, que consagra solemnemente principios como la seguridad jurídica, la protección de los más débiles, la solidaridad o el bien común. En consecuencia, el pre-acuerdo está jurídicamente infundado y es éticamente reprobable. El Gobierno español debería reflexionar sobre el tema y rectificar, para lo que aún está a tiempo pues el Consejo no tomará una decisión hasta su reunión de mañana. Me reconforta saber que algunos grupos parlamentarios -como el socialista- hayan expresado su oposición al pre-acuerdo y que la Vicepresidenta Soraya Saénz de Santamaría haya afirmado que el Gobierno en funciones buscará el consenso de las Cortes al respecto y que, de no conseguirlo, España no lo apoyaría. En cualquier caso, la UE ha dado una prueba más de la crisis de valores por la que atraviesa al haber dado la espalda a los principios fundamentales sobre los que los padres fundadores construyeron la Unión.
Madrid, 13 de Marzo de 2016
lunes, 7 de marzo de 2016
Nunca segundas partes fueron buenas:¿Nuevas elecciones?
NUNCA SEGUNDAS PARTES FUERON BUENAS: ¿NUEVAS ELECCIONES?
Todos los partidos sin excepción han dado sobradas muestras de anteponer el interés partidario a los intereses generales de España: Mariano Rajoy (MR) ha eludido irresponsablemente negociar un programa de Gobierno y presentarse a la investidura, Pedro Sánchez (PS) ha recurrido a cualquier medio para acceder al Gobierno -salvo a una entente con el PP-, Albert Rivera (AR) se ha decantado por el PSOE, no ha influido en él para que acepte una triple coalición y ha presionando al PP para que permita la presidencia de PS mediante su abstención, Pablo Iglesias (PI) ha presentado un programa maximalista e inviable y reclamado plenos poderes en una coalición de Podemos (Ps) con el PSOE, y los nacionalistas catalanes han exigido como “conditio sine qua non” para su apoyo a PS la celebración de un referéndum de autodeterminación en Cataluña. Refiriéndose al acuerdo entre el PSOE y Ciudadanos (Cs) –que calificó de “espectro de Gobierno sin obra”-, Antonio Lucas ya vaticinó que “una política sin posibilidad predestina a un fracaso sin excusa”. Y esto es lo que ha ocurrido en las dos sesiones de investidura celebradas, que han acabado en el rechazo de PS. Era la crónica de un fracaso anunciado.
Negociaciones a varias bandas de Pedro Sánchez para lograr la investidura
PS aprovechó gustoso la insuficientemente explicada “espantá” de MR, para salir a la palestra de la opinión pública, realizar una frenética actividad en pro de su investidura, negociar a babor y parte de estribor, y ocupar el primer plano de las candilejas políticas y mediáticas. Ps siguió con su táctica prepotente al presentar un programa inasumible para el PSOE y unas exigencias inaceptables de concesión de poderes a PI. Cs dio toda clase de facilidades para la negociación, presentó un plan de 5 puntos –limitación del mandato presidencial, supresión de aforamientos, despolitización de la justicia, facilitación de la iniciativa legislativa popular y eliminación de las diputaciones provinciales- que fueron aceptados por el PSOE y ambos llegaron a un acuerdo de Gobierno, que es razonable y podría haber sido asumido en su mayor parte por el PP. Como ha observado Federico Jiménez Losantos, el PSOE ha cedido más ante Cs a lo que lo hubiera hecho ante el PP, y AR ha conseguido que aquél respalde el incumplido programa de éste para 2011: bajar impuestos, combatir el paro, defender la unidad e integridad nacional, y potenciar la independencia del poder judicial. El acuerdo tiene muchos elementos positivos, si bien es excesivamente genérico e inconcreto en algunos importantes temas, y ha dado lugar a disparidad de interpretaciones entre sus propios firmantes. ¿Se eliminan las diputaciones o simplemente se reforman?, ¿se deroga la reforma laboral del Gobierno del PP o meramente se reforma?, ¿se bajan o se suben ciertos impuestos?...Losantos lo ha descrito el acuerdo como una mesa de cuatro patas, “todas socialdemócratas y todas cojas”, y Kepa Aulestia ha calificado la contribución de Cs como “el Rubicón de la nada al todo” y afirmado que resulta hasta insolente pretender erigir una segunda transición sobre un proyecto, inconcreto y pre-electoral, que no es más que “un esbozo de algo que no se sabe lo que es”.
El PSOE ha mantenido en paralelo negociaciones con Izquierda Unida, las Mareas gallegas, Compromís, En Comú Podem y, finalmente, Ps, que aceptó a sentarse a la mesa a cuatro, tras la mediación de Alberto Garzón. Las conversaciones apenas avanzaron por las pretensiones de Ps: un Gobierno de coalición de todas las izquierdas con capacidad paritaria de decisión y una primacía de facto de PI a través de una macro-vicepresidencia. Ps y sus “confluyentes” se levantaron indignados de la mesa en cuanto se hizo público el acuerdo entre PSOE y Cs, por considerarlo una tomadura de pelo. Con la presentación del programa común, se desinflaron por el momento las expectativas de la constitución de un Gobierno populista de izquierdas. Aún así, PS puso de manifiesto su actitud ambidiestra al enviar a los cinco partidos de izquierda unos textos en los que destacaba lo que cada uno de ellos desearía escuchar y les ofrecía “acuerdos personalizados”. Todos ellos los rechazaron calificándolos de operación de “cortar y pegar”. El Secretario General del PS actuó así porque sabía que la mayoría de sus militantes prefería un pacto con Cs antes que con Ps, como quedó demostrado en la consulta interna celebrada, a la que se había comprometido para eludir el control y posible crítica del Consejo Federal del PSOE. Un 78.7% del 51.7% de los militantes que participaron le dieron su apoyo, lo que cabía esperar con una pregunta tan orientada, ya que ¿qué militante podría oponerse a que PS presidiera un Gobierno progresista?.
Según Pedro G. Cuartango, el PSOE y Cs han logrado con su actitud constructiva que muchos españoles los perciban como los partidos que representan la “reforma sin ruptura”, como Adolfo Suárez hace 40 años. Según los últimos sondeos, los españoles parecen dispuestos a premiar a los partidos que se han esforzado por llegar a un acuerdo –PSOE y Cs- y a castigar a los que lo han dificultado -PP y Ps-. Este último ha criticado a PS de estar más interesado en construir un relato sobre su persona ante una hipotética repetición de las elecciones, que por sacar adelante su investidura e Iñigo Errejón ha comentado que la investidura se ha convertido en un “mitin de campaña” y en una operación de “marketing” para la exhibición de PS. Como ha descrito Losantos con un símil baloncestístico, PSOE y Cs se han “asegurado el rebote”. Si el balón no entra en la canasta, pueden recuperarlo bajo el aro, y ya han cogido sitio a la espera del rebote en un próximo encuentro a celebrar el 26 de Junio, en el que confían en atrapar el balón, encestar y ganar el partido.
Debate de investidura de Pedro Sánchez
Del 1 al 5 de Marzo se ha celebrado en el Congreso de los Diputados la presentación y rechazo de la investidura de PS por partida doble. El Presidente del Congreso, Pachi López organizó la ceremonia de forma un tanto partisana, pues reservó el día 1 en exclusiva para el discurso de presentación de PS, que monopolizó el protagonismo político y mediático. El día 2 intervinieron los líderes de los distintos partidos y el candidato a la Presidencia del Gobierno, y se produjo la primera votación negativa. El día 5 tuvieron lugar la presentación adicional de PS y las intervenciones de los representantes de los distintos grupos, y se celebró la segunda votación con resultado asimismo negativo. Ha sido un debate intenso, duro –a veces en demasía-, crispado e interesante. La sede de la soberanía nacional se ha convertido estos días en el epicentro de la vida política del país, situación desconocida desde la adopción de la Constitución en 1978. El candidato puso la pelota en juego con un discurso demasiado largo, excesivamente genérico y algo plúmbeo. Desde un punto de vista formal, PS estuvo correcto en la presentación, pues no le faltan planta y tablas. Atacó con dureza al Presidente en funciones MR por su negativa a presentarse a la investidura, lo que justificaba su presencia en el foro por un sentido de responsabilidad. Esbozó las líneas generales de su futuro Gobierno de conformidad con el acuerdo firmado con Cs: progreso económico y aumento del empleo, fomento de la igualdad, regeneración política y lucha contra la corrupción, presencia de España en el mundo y solución del problema de Cataluña. Asimismo mencionó algunas de las 200 medidas de Gobierno acordadas con Cs y dejó traslucir que su objetivo primordial era excluir a MR y al PP del Gobierno y cambiar radicalmente sus políticas, pese a ser consciente de que, sin él, no podría cumplir su programa ni llevar a cabo la reforma de la Constitución. Citando a Fernando de los Ríos, afirmó que necesitábamos la España del respeto y se le llenó la boca con palabras como “cambio, diálogo y acuerdo”, pero había menospreciado e insultado públicamente a MR en su enfrentamiento televisivo –lo que supuso el inicio del deterioro de la campaña electoral- y se ha negado rotunda y reiteradamente a hablar con él –“¿acaso no sabe que No es No?-. Diálogo sí, salvo con el PP. Para ser creíble hay que predicar con el ejemplo y la conducta del PS no ha sido precisamente ejemplar. En su concepción bifronte de la política, al constatar que no había mayoría suficiente para un Gobierno de centro-izquierda, viró a “sinistra” y pidió a Ps y Cia que apoyaran su investidura, justificando su petición en la necesidad de mezclar las ideologías. Puso a la izquierda entre la espada de apoyarle y la pared de votar con el PP contra un Gobierno progresista, cuyo programa recogía buena parte de sus propuestas.
El debate del día 2 se inició con la intervención del Presidente en funciones, que dejó de lado su posición institucional para actuar como jefe de la oposición. Partía con el handicap de no haber explicado por qué había declinado presentarse a la investidura y alegó que lo hizo para no engañar –como ha hecho el candidato- al Rey, al Congreso y a los españoles, ya que no contaba con la mayoría requerida por la tenaz negativa de PS y del PSOE a hablar con él y con el PP. Este argumento es válido, pero escasamente convincente y demasiado tardío. Su discurso, bien construido y ocurrente en ocasiones, fue demoledor, haciendo trizas al candidato al que acusó de fraude –por presentarse a la investidura a sabiendas de que no contaba con la mayoría requerida- y de “bluff” –“montaje propagandístico para crear un prestigio que posteriormente se revela falso”. Su intervención ha sido calificada de brillante, combativa, despiadada, hábil, mordaz y divertida –para mí, ha prevalecido el sarcasmo sobre la ironía-, pero impropia de un hombre de Estado por ser excesivamente duro y dinamitar posibles puentes con el PSOE. Así, difícilmente va a conseguir apoyos para formar Gobierno, para lo que necesita ineludiblemente su colaboración activa o pasiva. Denunció el “vodelvil de negociación a dos bandas” y el “rigodón de cambio de parejas de baile”, y redujo el reformismo de la coalición rosa-naranja a una contrarreforma de lo hecho con acierto por el Gobierno del PP y a la oferta de promesas incumplibles de un “ente de ficción”. Descalificó el acuerdo PSOE-Cs por su “limitada relevancia” sin entrar en su contenido, pues le hubiera resultado difícil explicar su oposición a un programa que podría ser asumido en su mayor parte por el PP con el único argumento de que él no lo presidía. Si rechaza un programa razonablemente reformista, por muy mejorable que sea, ¿con qué mimbres va a hacer la cesta de una posible coalición con PSOE y Cs?.
A medida que avanzaba el debate se iba desdibujando la figura del candidato y ganando protagonismo los líderes de las nuevas fuerzas políticas emergentes. Había gran expectación por su estreno parlamentario y no han defraudado. PI se mostró audaz y brillante, a la par que radical, arrogante, demagogo, provocador, “faltón” y pueril, como si estuviera en la tertulia de un Colegio Mayor. Miró más al pasado que al futuro –como con la lamentable exaltación del anarquista y terrorista Salvador Puig Antich- y no dejó títere con cabeza, parlamentario o extraparlamentario, como Felipe González. Lanzó una “OPA hostil” al PSOE para quedarse con la hegemonía de la izquierda y apunto a su línea de flotación, al acusar a PS de hacer un ejercicio de transformismo político, de someterse a los poderes fácticos para continuar con la política del PP y de prestarse a un simulacro para facilitar la gran coalición. Le advirtió con recochineo que no se sorprendiera si los trabajadores le exigían la retirada de la “S” y de la “O” del título de su partido. PI insistió en que un Gobierno progresista de izquierdas era viable y posible, sin necesidad de Cs, porque la aritmética lo avalaba, y añadió que todo dependía de PS, dado que las resistencias internas en el PSOE y la presión de los poderosos no le permitían pactar con Ps. Pese a estos ataques virulentos, PS le pidió sumisamente apoyo a su investidura y le aseguró que seguía con su mano tendida.
PI admitió que el ganador de la jornada había sido AR, quien apenas habló de su pacto con el PSOE, aunque lo defendió mejor que el propio PS, ya que ha sido el progenitor de la criatura. Su intervención ha recibido generales elogios, pero a mi me ha decepcionado. Se olvidó de que se realizaba el debate de investidura de PS y actuó como si se tratara de una moción de censura contra MR. Su principal objetivo fue demoler el liderazgo de éste con descalificaciones “ ad personam” y se dirigió al PP por encima de su cabeza. Estuvo especialmente duro e innecesariamente cruel. ”Vd no es creíble –le dijo- para liderar esta nueva etapa política…Es tiempo de cambio, de diálogo, de darse la mano para reformar España” y no para hombres que dicen “no” al Rey y a las reformas. Es tiempo de “ser valiente para cambiar las cosas“ y “nada se reforma desde la pereza y la cobardía”. Pese a que trataba de separar al PP del MR, también se refirió con dureza a la corrupción del partido, haciendo alusión a las “tramas criminales” y a los “lingotes de oro”, y pidió a sus militantes que fueran valientes para cortar por lo sano,”porque, si no, los españoles pensarán que votan a un partido que no es capaz de liderar la lucha contra la corrupción”. Si España tiene que impulsar un pacto contra la corrupción –concluyó-, no es creíble que lo encabece alguien que es incapaz de limpiar su propia casa. Tuvo la osadía de dirigirse a los militantes del PP para pedirles valentía y coraje a fin de que prescindieran de MR, lo que facilitaría un pacto con Cs y la regeneración del partido. Amén de entrometerse descaradamente en los asuntos internos de otro partido, el “conciliador” AR cometió un grave error táctico, pues, con su inaceptable actitud, ha provocado lo contrario de lo que pretendía: que todos los militantes del PP -aunque no estén de acuerdo con él y compartan la opinión de que debe ceder a otro líder la dirección del partido- cerraran filas en torno a MR. La indignación de éste le llevó a pedir la palabra por alusiones y a afirmar que el PP no había ganado las elecciones para hacer presidente a PS, y abandonó el hemiciclo.
Los partidos nacionalistas desempeñan en el Congresos un papel menos importante que en anteriores legislaturas, aunque podrían ser un elemento decisivo a la hora de dar el visto bueno a un Gobierno del PSOE con las fuerzas de izquierda, que requeriría al menos su abstención. Los catalanes ERC y DyL dejaron claro que carecen de voluntad de pacto y que su objetivo es la “desconexión” de España y la proclamación unilateral de una República Catalana. Sus portavoces –Joan Tardá y Francesc Homs- reiteraron que, para conseguir su colaboración, PS tendría que comprometerse a celebrar un referéndum de autodeterminación en Cataluña. PS corroboró lo afirmado en el pacto PSOE/Cs de oponerse “a todo intento de impulsar la autodeterminación en cualquier punto de España”, y rechazó sumar para su investidura el voto o la abstención de los partidos que defiendan la ruptura de la legalidad en Cataluña. No obstante, se mostró dispuesto a hablar de cualquier cosa dentro de la ley y contempló la posibilidad de discutir un nuevo Estatuto o de establecer una configuración federal asimétrica del Estado para que la Comunidad pudiera “ejercer su vocación de un autogobierno mayor que el de otros territorios”. Los catalanes rechazaron estas concesiones por considerarlas insuficientes. El PNV, que había mantenido contactos con el PSOE, anunció su voto negativo por desconfiar de Cs, aunque aceptó a seguir con las negociaciones.
La petición de investidura de PS fue rechazada por 310 votos a favor –PSOE y Cs- y 219 en contra –el resto de los partidos, salvo Coalición Canaria que se abstuvo-. Dos días más tarde se celebró un mini-debate en el que PS estuvo repetitivo y más bien plano, MR se mostró más incisivo y lanzó nuevos dardos al candidato –incluida la acusación de corrupción por utilizar las instituciones del Estado para lograr su supervivencia-, PI trató de rebajar la tensión con PSOE y le ofreció un pacto instantáneo y AR centró su intervención en acusar a MR y a PI –al que colocó un rejón en todo lo alto, al comparar su apetencia de cargos con la generosidad de los comunistas durante la Transición- de optar por destruir en lugar de construir por su negativa a abstenerse y causar el rechazo de la candidatura de PS. Los resultados de la segunda votación fueron iguales a los de la primera, con la única salvedad de que Coalición Canaria pasó de la abstención al voto positivo.
¿Y ahora qué?
Con la primera votación se inició la cuenta atrás y, si se llegara al 2 de Mayo sin haberse logrado una mayoría que permita la investidura de un candidato, se disolverán automáticamente las Cortes y se convocarán nuevas elecciones el 26 de Junio. Tras la comunicación de Pachi López de los resultados de la última votación al Rey, a éste vuelve la iniciativa. Tendrá que realizar una nueva tanda de consultas, sin premuras de tiempo, y no cabe dar por sentado que, al término de las mismas, decida conceder una segunda oportunidad MR. Éste se ha dado cuenta –del error táctico cometido al negarse a presentarse a la investidura, que lo ha dejado aislado en un rincón al ceder la pista a PS, que ha bailado el rigodón durante un mes con unos y otros –salvo con él-, y cambiando a su antojo de pareja. MR quiere volver a ser el amo de la pista y ganar el concurso de baile, pero no le va a ser fácil. Debería haber aceptado el mandato real, pese a las dificultades provocadas por la renuencia de PS a bailar con él y haber realizado contactos y negociaciones con todos los partidos del arco parlamentario para esbozar un programa de Gobierno, como ha hecho el PSOE con Cs. Aunque condenado de antemano al fracaso dadas las circunstancias, habría demostrado ante la opinión pública que lo había intentado y que no lo había conseguido por la renuencia del PSOE, y tendría que ser PS quien debiera dar explicaciones por su negativa a sumarse a un pacto reformista. Al recular, ha cedido el protagonismo a PS, que ha aprovechado al máximo la oportunidad para redorar su blasón y realzar su figura dentro y fuera de PSOE. PS sabía de sobra que no conseguiría la investidura, pero “que le quiten lo bailao”. Su principal objetivo era mantenerse como Secretario General del partido y como candidato a las futuras elecciones, y parece haberlo conseguido. Los debates han puesto de manifiesto la gran fractura existente entre los partidos que tienen la llave de la gobernabilidad y las insalvables diferencias y antagonismos entre sus líderes.
Aunque sin excesiva convicción, MR sigue con su mantra de negociar con PSOE y Cs con para la formación de un Gobierno de coalición, pero es prácticamente imposible que lo consiga dada la cerrazón de PS, que ha declarado al término de la sesión que no se resigna a que siga siendo Presidente de Gobierno. Ni siquiera puede ya contar –como hasta ahora había dado por supuesto- con Cs, que ha tomado distancias con el PP, y especialmente con su líder, a causa de la corrupción que no ha sabido, querido o podido atajar. Es incapaz de entenderse con nadie y tiene de entrada 227 diputados en contra. De ahí que lo más probable es que se encuentre en una situación similar a la que se hallaba cuando declinó presentarse a la investidura y, si fuera coherente consigo mismo, se volvería a negar a adentrarse en la cueva de los leones. PS y MR se han acusado mutuamente de ser los “tapones” que bloquean la regeneración de sus respectivos partidos y ambos llevan razón. El propio PS ha reconocido que es incompatible con MR, por lo que resulta casi metafísicamente imposible que puedan colaborar. De ahí que resulte ineludible que los dos den responsablemente un paso atrás y permitan el acceso de nuevos dirigentes con un talante más abierto, que puedan “aggiornar” sus respectivos partidos e iniciar negociaciones sin condiciones previas para lograr un acuerdo de Gobierno entre los tres grandes partidos constitucionalistas. Como ha señalado Juan Díez Nicolás, la única fórmula conveniente es una coalición PP-PSOE-Cs, que –con 210 escaños- podría formar un Gobierno estable y realizar la necesaria reforma de la Constitución. Un Gobierno de izquierdas sería aritméticamente posible, pero políticamente inviable por requerir el concurso de nueve partidos que tienen notables diferencias sobre temas clave de política y de economía.
PI ha discrepado de esta opinión e insistido en que un Gobierno progresista de izquierdas se podía constituir ya si el PSOE tenía voluntad política para ello, pues cuentan con los votos necesarios. Tras el tenso enfrentamiento del día 2 con PS por sus ataques y descalificaciones –que han provocado indignación en las filas socialistas, donde se considera imposible pactar con semejante energúmeno-, PI ha tratado de bajar la tensión y propuesto, entre bromas y veras, la inmediata formación de un Gobierno de izquierdistas y nacionalistas presidido por PS, que ha denominado con cursilería el “Gobierno del beso” -¿contra natura?-, que podría ser una leyenda. El PSOE debería mostrarse receloso de Ps, que tiene sus modelos en Venezuela e Irán y admira a la Grecia de Syriza. Un PSOE socialdemócrata y europeo no puede pactar con un partido bolivariano y antieuropeo, que trata de sustituirlo como referencia de la izquierda.
Nunca segundas partes fueron buenas y no parece que la gran coalición o el pacto de izquierda “a la valenciana” vayan a salir adelante. Aunque todos los partidos proclaman que no quieren que se repitan de las elecciones, ninguno mueve ”el negro de una uña” –como decía Don Quijote- para impedirlo, por lo que estamos abocados a nuevas elecciones. El partido es aún largo y cabe la remota posibilidad de que las desmedidas ansias de poder de PS y de PI lleven a su prórroga, al lanzamiento de penalties y al gol de triunfo “a la catalana”. También cabría que PP o PSOE permitiera con su abstención un Gobierno en minoría, que es la solución que curiosamente prefieren los empresarios. Así, el Presidente del Círculo de Empresarios, Javier Vega de Seoane, ha pedido que MR o PS se abstengan y que el sacrificado quede como jefe de la oposición, pues ve peligroso para la estabilidad del país dejar ese papel en manos de PI. Es de señalar que la Agencia “Moody” ha calificado de “negativo” para la solvencia de España el contenido económico del Pacto PSOE-Cs y que, aunque no haya modificado su “rating” – tampoco lo ha subido como cabía esperar,- ha dado un toque de atención al rebajar su perspectiva de “positiva” a “estable”. España no puede permitirse el lujo de estar mucho tiempo sin Gobierno, pues se vería adversamente afectada su economía, amén de la necesidad urgente de hacer frente al independentismo. El problema es que unas nuevas elecciones apenas variarían al parecer el actual equilibrio parlamentario, por lo que volveríamos a estar en una situación similar. Las alternativas más convenientes serían entonces la formación de un Gobierno de gran coalición –si se removieran los obstáculos que la impiden, MR y PS- o de un Gobierno en minoría presidido por AR o por un político no partidario e integrado por miembros de los partidos PP, PSOE y Cs y de independientes. ¡Hagan juego, Señores, rien ne va plus!”.
Madrid, 7 de Marzo de 2016
martes, 23 de febrero de 2016
¿Los extremos se tocan?: Coincidencias entre PP y Podemos
¿LOS EXTREMOS SE TOCAN?: COINCIDENCIAS ENTRE PP Y PODEMOS
Durante la pasada semana ha continuada la cabalgata de Pedro Sánchez (PS) hacia la investidura y su “show” político-mediático. El POSE ha mantenido negociaciones y contactos con todas las fuerzas políticas salvo el PP, por voluntad propia, y Podemos (Ps), por imposición de Pablo Iglesias (PI). El más prepotente y arrogante de los dirigentes políticos ha reclamado a PS que abandone “la prepotencia y la arrogancia” si quiere llegar a un acuerdo con Ps, y estima que sería fácil conseguirlo, si tuviera volunta política, dada la similitud de posiciones sobre la mayoría de los temas.
Negociación entre PSOE y Ciudadanos
Ante la posición renuente de Ps, PS ha centrado la negociación en Ciudadanos (Cs), aunque también ha conversado con las demás partidos a excepción del PP. El ambiente de las negociaciones con Cs ha sido constructivo y se ha llegado a un acuerdo en materia de lucha contra la corrupción –exclusión de investigados de las listas de candidatos y de los cargos públicos, negativa de indulto a los condenados por corrupción, limitación de los aforamientos- y de regeneración democrática, que son cuestiones importantes para gobernar, pero no decisivas. Hay discrepancias en lo referente a la reforma de la Constitución, la política laboral, la política económica y fiscal y, sobre todo, la organización territorial del Estado, aunque –según el portavoz socialista, Antonio Hernando- no son insuperables. Cs es contrario a la política económica del PSOE, cuyo programa al respecto es –como ha observado Miguel Ángel Belloso- un fiasco, porque su cumplimiento se fía a las buenas gracias de la Comisión Europea para que acepte un alargamiento del plazo para la reducción del déficit y permita un aumento del gasto público. El programa supone un aumento brutal de dicho gasto -incompatible con la estabilidad y sostenibilidad de las finanzas públicas, que se. pretende costear con una considerable subida de impuestos, que llevarían a España a perder competitividad y a aumentar su déficit. Cs se opone al aumento del IRPF y de los impuestos sobre sociedades, patrimonio y sucesiones. Según Juan Manuel Villegas, el PSOE plantea una reforma integral de los tributos sobre la riqueza y Cs no acepta que se sigan subiendo los impuestos a la clase media y a que se creen otros nuevos. Cs rechaza, por otra parte, cualquier planteamiento que conduzca a romper el ordenamiento constitucional y amenace la convivencia lograda en los últimos 37 años, pues la autodeterminación, el separatimos y las consultas que buscan el enfrentamiento sólo traerían mayor fractura a una sociedad ya de por sí dividida.
Los dos partidos saben que los 130 escaños que reúnen no bastan para lograr la investidura de PS y que necesitan la colaboración activa -voto a favor- o pasiva -abstención- del PP. PS se ha negado a pedírsela por un prurito de amor propio y de coherencia, pero pro-hombres socialistas, como Felipe González, han instado a MR a que sea generoso y facilite un Gobierno del PSOE con Cs. Mas, ¿por qué la generosidad y el patriotismo han de tener carácter unidireccional?. ¿No sería más lógico que fuera el PSOE quien –dado que se niega a entrar en una gran coalición con PP y Cs- facilitara la formación de un Gobierno al líder del partido más votado?. Cs sigue negociando con el PP y trata de convencerlo para que se abstenga a fin permitir la formación de un Gobierno de PS y, posteriormente, se incorpore al mismo, pues es consciente que, sin su apoyo activo o pasivo, no puede haber una legislatura estable y fructífera. MR , sin embargo, se mantiene irreductible so pretexto de que su electorado no comprendería que apoyara al líder de un partido que ha tenido 1.7 millones de votos y 32 escaños menos que el PP, le ha insultado y se ha negado, no ya a apoyarle, sino ni siquiera a hablar con él. Aparenta creer que, si fracasara PS, llegaría su momento de intentar lograr la investidura y entonces la presión recaería sobre el PSOE, pero está convencido de que no logrará su respaldo. Albert Rivera (AR) ya le ha advertido que no cree que obtenga más apoyos de los que tuvo –o no tuvo- entonces, y lo único que habría cambiado sería la aparición de más casos de corrupción. Nadie se fía de nadie. Cs teme que el PSOE esté haciendo el paripé de negociar con él y que, en el último momento, llegue a un acuerdo con Ps por poco que éste –como ha señalada Casimiro García-Abadillo- “rebaje sus aspiraciones y sus ínfulas”. PS desconfía de PI y recela de que, en el abrazo del oso de una coalición paritaria, le robe la cartera y fagocite a su partido a corto o medio plazo. El drama de PS es que el único con el que tiene más opciones de ganar la investidura es quien pretende destruir al PSOE. PI, a su vez, no se fía de PS, que podría optar finalmente por Cs, partido con el que se considera incompatible por definición. PS se encuentra, pues, con el dilema de llegar a un acuerdo digno con Cs y resignarse al fracaso de su investidura, o arriesgar un pacto con Ps y asumir las consecuencias de la bicefalia paritaria. “El País” le ha advertido que la estrategia de Ps para asegurarse la primacía de la izquierda está dando resultados. Acabó con IU y ahora amenaza al PSOE con un “sorpasso” que ya estuvo a punto de alcanzar el 20-D. Sería un error dejarse atraer por sus cantos de sirena y no poner en valor su posición ideológica de centro-izquierda, que es el espacio preferido por los españoles. Alfonso Guerra lo ha puesto en guardia del “riesgo demasiado fuerte” de pactar con Ps, que “no cree en la democracia”.
Maximalismo de Podemos y ansias de poder de su líder Pablo Iglesias
PI ha dado sobradas muestras de exhibicionismo, maximalismo y prepotencia. Desde un primer momento ha actuado como si fuera el líder ungido por el pueblo para dirigir la nación. Tras el encargo del Rey a PS para que intentara conseguir la investidura, PI le ofreció la formación de un Gobierno prioritario por él vice-presidido y le designó la mitad del Gobierno, dejando para su partido las carteras fundamentales. Ha exigido al PSOE a que cierre sus negociaciones con Cs y, con anterioridad al inicio de los contactos, le ha enviado un macro-programa –“Un país para la gente: Bases políticas para u Gobierno estable y con garantías”-, calificado por Jorge Bustos de “prospecto de crecepelo morado”. Es radical y provocador, y parece el resultado de una de esas caóticas tertulias universitarias de la madrileña Facultad de Ciencias Políticas y que cruza a conciencia las líneas rojas fijadas por el Comité Federal del PSOE. Está lleno de ocurrencias y propuestas disparatadas y –pese a la profunda convicción republicana de sus autores- parece más bien una carta a SS.MM. los Reyes Magos de Oriente. Con un exceso de autosuficiencia y narcisismo, PI afirma que sólo gracias a Ps podrá el PSOE configurar un Gobierno progresista estable, imprescindible para acometer un programa de cambio, y se ofrece magnánimamente a ser su Vicepresidente ejecutivo. Ocupa más espacio la estructura del Gobierno –formado a su imagen y semejanza- que su programa, y dedica diez apretados folios a describir las innumerables competencias y funciones de la Vicepresidencia. Antonio Hernando, perplejo y anonadado, le ha balbuceado:”Pablo, no sabes dónde estás”. Mas PI bien que lo sabe, pues lo que pretende es socavar la ideología socialdemócrata del PSOE, sustituirlo gradualmente desde las instituciones como la principal fuerza de la izquierda e imponer en el país el radicalismo utópico y el infantilismo revolucionario de Ps.
Ps pretende, no ya reformar la Constitución, sino cambiar el modelo de Estado establecido en 1978, incluso al margen de las Cortes, pues considera que “cabría activar la vía popular”, ya que “existen derechos y garantías democráticas previstos en la Constitución española que permiten convocar un referéndum para iniciar el proceso”. Apuesta incluso por modificar el sacrosanto artículo 2, que consagra “la indisoluble unidad de la Nación española”. Pretende cambiar por completo el modelo de organización territorial. Parte de que España es un “país de países”, eludiendo el término “nación” –lapsus difícilmente perdonable a unos flamantes profesores de Derecho Político y Constitucional-, quizás para eludir las implicaciones jurídicas derivadas de dicha noción. España está compuesta de “Naciones” y de “Comunidades”, sin que se den criterios jurídicos que definan quienes son unas y otras. Rompe así el principio de igualdad entre las Comunidades y entre las personas, ampliando y blindando las competencias de aquéllas y reduciendo las de las éstas, que quedan convertidas en Autonomías de segunda clase. Aspira a que la Constitución reformada garantice el “derecho a decidir de Cataluña y de las naciones que planteen con especial intensidad su encaje territorial”. Reclama la búsqueda de “un nuevo encaje para todas las naciones, comunidades políticas y territorios”, proceso que debería partir del “reconocimiento previo y específico de las diversas realidades nacionales”. Mantiene que es imprescindible y prioritaria “la convocatoria de un referéndum con garantías en Cataluña, que permita a sus ciudadanos ejercer el derecho a decidir sobre su futuro político”, opción que –en su opinión- genera un amplio consenso entre los ciudadanos catalanes. Hace comparaciones y establecer paralelismos inadecuados de Cataluña con Quebec y con Escocia, y afirma que una parte importante de la ciudadanía catalana ha dejado de creer en un proyecto común y, por ello, propone la celebración en la fase inicial de la legislatura de un referéndum de autodeterminación que se enmarque en el artículo 92 de la Constitución. A fin de llevar a cabo la nueva política territorial, prevé la creación de un Ministerio de Plurinacionalismo, siguiendo la filosofía de la bilateralidad en las relaciones entre el Estado y las Naciones o Comunidades. Pide una revisión de los contenidos educativos en materia de Ciencias Sociales con el fin de “superar la visión homogeneizadora de la Historia de España” (¡Si Fernando e Isabel levantaran la cabeza!). Las intenciones son bien claras y no cabe llamarse a engaño.
El programa económico destila intervencionismo estatal y preeminencia de lo público sobre lo privado, desde la industria a la enseñanza. Así, los colegios concertados sólo podrán ser financiados con recursos del Estado en los casos de insuficiencia de la red pública, por lo que quedarían como una oferta marginal. Se muestra partidario de renacionalizar algunas empresas, especialmente en los sectores bancario –Bankia pasaría a ser un banco de Estado- y de la electricidad. Propone aumentar el gasto público en €90.000 durante la legislatura, así como los impuestos a las personas –en el IRPF- y a las empresas -en el impuesto sobre sociedades-, crear otros nuevos –incluido un impuesto solidario sobre los beneficios de los Bancos, por el que estima recaudar €5.000 millones-, alargar unilateralmente hasta 2019 el plazo establecido por la Unión Europea para la reducción del déficit público hasta el 2,25% del PIB, renegociar la deuda derivada del rescate bancario, incumplir el principio de estabilidad presupuestaria y suprimir o modificar el artículo 135 de la Constitución, adoptado por el PP y el PSOE para consagrar constitucionalmente dicho principio. Ps cree, sin ningún fundamento que, si se aplicara su program de forma íntegra, España tendría un crecimiento superior al 4%, mientras que la mayoría de los economistas y de los politólogos estima justo lo contrario. Para Luis María Ansón, las medidas propuestas por Ps son propias del comunismo del siglo XXI y producirían en breve plazo miseria y caos económico. Ocho importantes grupos empresariales han elaborado una Declaración “Por un Gobierno estable” en la que instan a los partidos a que logren un acuerdo rápido para la formación de un Gobierno estable que salvaguarde el crecimiento de la economía española y, aunque no mencionan a Ps, piden que no participen en él “partidos no comprometidos con las reglas europeas”. “Moody” ha mantenido el “rating” de España, pero ha bajado su perspectiva de “positiva” a “estable”.
Negociaciones entre PSOE y Podemos
Del contenido de su programa se desprende que Ps no tiene excesivo onterés en lograr un acuerdo con el PSOE, pues no ha hecho más que poner trabas para sentarse a negociar, aunque tla actitud podría ser una de las hábiles tretas tácticas de Iñigo Errejón de presentar una propuesta de máximos y luego vendrá el Tío Pablo con la rebaja, si obtuviera suficientes concesiones de su acoquinado socio. Según ha observado Teodoro León, Ps no puede engañar a nadie, aunque hay muchos que prefieren engañarse a sí mismos para creer que es lo que no es. PI ha aceptado reunirse con el PSOE tras presentar otro paquete de líneas rojas y exigir que en la reunión se proceda a un reparto proporcional de carteras, en el que el PSOE estaría en minoría frente a la suma de Ps e IU. La política de PI es tan vieja como la de MR y nada la retrata mejor como la incapacidad de pactar. Parapetarse tras sus líneas rojas es la coartada de quienes quieren que haya un Congreso irreparablemente fracturado. En realidad, el PSOE está más cerca del PP que de Ps, pero –como decía John Kennedy- “sólo se puede negociar desde el respeto” y PS ha carecido de él en sus relaciones con MR y con el PP. El sectarismo ideológico de uno y otro no cede un ápice, y ambos prefieren jugar a la ruleta rusa de una segunda vuelta de las elecciones.
El diputado de IU Alberto Garzón es un joven político preparado, aunque excesivamente pagado de sí mismo por ser el segundo líder mejor valorado y, con los dos modestos escaños de su partido, se cree el fulcro del equilibrio parlamentario en el Congreso. Se sentía molesto ante la posibilidad de que el PSOE pudiera llegar a un acuerdo con Cs, ya que su programa contiene elementos “nocivos y represivos para las clases populares”. Por ello, se ha auto-erigido en mediador entre el PSOE y Ps ,y ha conseguido que se reúnan, junto con IU y Compromis, sin condiciones previas, lo que ha permitido a PI salir del callejón sin salida en la que había metido a Ps y aceptar reunirse con el PSOE sin perder la cara. En la cita, que se producirá hoy mismo, tratarán de acercar posiciones para la formación de un Gobierno de progreso, aunque PS mantiene que debe reducirse a a discutir sobre el programa de este eventual Gobierno, mientras PI insiste en que también debe discutirse su estructura y composición, llegando a afirmar que la foto de los participantes en la reunión sería la de los ministros del futuro Gobierno. Ha puesto una vez más al PSOE ante el hecho consumado de una propuesta de programa y estructura de Gobierno. La Secretaria General del PSOE de Madrid, Sara Hernández, ha declarado que necesitamos el fin de los vetos –salvo para el PP, por supuesto- y el comienzo de tiempos de diálogo y de acuerdos, por lo que ha dado la bienvenida al documento de Ps, que permite poner en común las ideas de los dos partidos. La respuesta de la Dirección Nacional no ha sido tan entusiasta. Antonio Hernando ha afirmado que hay mimbres para un acuerdo siempre que Ps no se empeñe en “imponer cuestiones como el referéndum, el control político de determinados organismos o una política económica no realista y contraproducente para la recuperación económica y la creación de empleo”, o en “vetar los acuerdos con otras fuerzas políticas”, y reiterado que en la reunión a cuatro no pensaban entrar a hablar del reparto de Ministerios. El PSOE ya ha desbrozado el camino al haber llegado a acuerdos con IU –que incluye un plan de emergencia social, medidas urgentes para reactivar el mercado laboral, una reforma de la ley electoral, un pacto contra la corrupción y la derogación de la LOMCE, de la Ley “mordaza” y de la reforma laboral-, y con Compromís, en el que asume pagar a la Comunidad Valenciana la supuesta “deuda histórica” (€16.000 millones) y a situar en ella hasta el 11% de la inversión nacional. También ha acercado posiciones con el PNV, a la espera de que éste concrete sus pretensiones, que serán sin duda elevadas, pues el partido haría valer en oro el peso de su indispensable apoyo para la investidura. No así con ERC y con Democracia y Libertad (DyL), que exigen como condición “sine qua non” la celebración de un referéndum de autodeterminación en Cataluña, pero y PS se ha comprometido a “nunca, nunca, nunca” realizar semejante referéndum –también San Pedro negó tres veces a Jesús-. Según el portavoz de DyL, Francesc Homs, PS tiene al alcance su investidura si acepta el referéndum, pero Joan Tardá (ERC), ha reconocido que viven en mundos paralelos que no parece que se vayan a encontrar jamás.
Luis María Ansón se ha preguntado si PI podrá aprovecharse de la extrema debilidad de PS para satisfacer su voracidad de poder, y ha contestado que aquél piensa que, si éste se quiere encaramar a la poltrona gubernamental, no tendrá otra alternativa que el sofá de su casa, por lo que está apretando las tuercas hasta el límite, para terminar seguramente cediendo aunque sea lo menos posible. Barones y personalidades socialistas consideran, no sin razón, que una eventual alianza facilitaría la fagocitación por Ps del PSOE y su jibarización. PS es consciente de ello, pero, antes de emprender el camino de su casa, hará todas las concesiones posibles para que Ps le abra los portones del Palacio de la Moncloa, salvo que el PSOE le asegure una salida digna como candidato en las nuevas elecciones. No va a resultar fácil que PSOE y Ps lleguen a un acuerdo para gobernar juntos, por lo que cabe pensar que Ps prefiere la repetición de unas elecciones en las que, aliado con IU, podría desplazar al PSOE a la tercera posición. No obstante, como más vale Ministerio en mano que ciento volando, muchos “podemitas” harán todo lo posible para que su partido no renuncie al pesebre que se le ofrece. Teodoro León ha estimado que PS coquetea con lo que denomina “Gobierno Frankestein” –PSOE, Ps y Cia, IU yPNV + ERC/DyL- más allá de las líneas rojas. Parece preparar más las elecciones de Junio que la investidura de Marzo. De no llegar a un acuerdo, PS quiere situar a PI ante el dilema de votar a un Gobierno del PSOE con un programa que incluye un plan de choque social y medidas regeneradoras, o alinearse con el PP y votar en contra, lo que llevaría a la celebración de nuevas elecciones.
Celebración de nuevas elecciones
Si fallara Frankestein y el PP se obstinare en votar contra un Gobierno en minoría PSOE/Cs, lo que es harto probable, estaríamos abocados a la celebración de nuevas elecciones. MR aún cree –sin base fundada- que, pese a haber dejado pasar el tren de la investidura, aún puede subirse a él en el apeadero del fracaso de PS, y contar con una segunda oportunidad. Es posible que el rey Felipe VI se la dé, pero las posibilidades de éxito son sumamente reducidas. Él mismo ha reconocido -en conversación privada con David Cameron captada por las cámara de TV en Bruselas- que resultaba muy difícil salir del “lío” y que lo más probable era que se celebrasen elecciones el 26 de Junio. PS se ha apresurado a lanzarle un dardo envenenado al lamentar que, mientras unos trabajan para que España tenga un Gobierno, otros ya hablan en Bruselas de nuevas elecciones. MR se muestra confiado –la procesión debe ir por dentro- en que las elecciones favorecerán al PP, que podría ganar algunos escaños en detrimento de Cs, y perjudicarán al PSOE, en beneficio de Ps. Javier Zarzalejos ha observado que, debido a la volubilidad del electorado y al debilitamiento de las lealtades partidarias, las elecciones “no tienen beneficiarios seguros ni damnificados inevitables”. Según Ignacio Camacho, el clavo ardiendo de las nuevas elecciones al que se agarra el PP se ha enfriado antes de que MR pudiera asirlo. La última encuesta del CIS ha triturado las expectativas de un avance del centro-derecha. Nada puede esperar de unas nuevas elecciones, que incluso podrían facilitar el acceso de PI al Gobierno. La última encuesta del CIS preveía ligeros avances de PP y de PSOE, pero fue realizada cuando aún no habían surgido las escándalos de corrupción de aquél en las operación “Taula” en Valencia y “Púnica” en Madrid –que ha provocado la dimisión de Esperanza Aguire-, ni se había iniciado la exitosa campaña de PS en busca de la investidura. Ya un sondeo posterior de “ABC” ha pronosticado pérdidas para el PP –4 escaños- y para el PSOE –que sería superado por Ps-. La encuesta de Sigma-2 para “El Mundo”, publicada ayer, ha confirmado el retroceso del PP -4 escaños menos- y el progreso de Cs -10 escaños más- y pero vaticinado la caída de Ps -9 escaños menos- y una ligera subida de PSOE -3 escaños más-, lo que revela que el electorado ha premiado la actitud positiva de PS y AR en su intento para desbloquear la situación y poder formar un Gobierno, y castigado a MR y, sobre todo a PI, por sus actitud es poco positivas..Un 60,4% y un 56% de los consultados estiman respectivamente que PP y Ps han actuado mal en las circunstancias, y un 60.9% considera que MR debería haber aceptado el encargo del Rey para presentarse a la investidura, incluido un 45% de quienes se declaran votantes del partido. A pesar de su descenso, el PP seguiría siendo el partido más votado y, con el impulso dado a Cs, el electorado favorecería una coalición de centro-derecha, que -con 169 escaños-, se quedaría a siete de la mayoría absoluta, frente a los 155 que obtendría r la alianza de “cambio y progreso”. Así pues, la actitud constructiva de PS y de AR va a impulsar al PSOE y a Cs en las elecciones del 26-J, y el talante obstruccionista de MR y de PI perjudicará a PP y Ps. Para Victoria Prego, el PP está sumido en la desolación por los numerosos casos de corrupción que afectan ya directamente a MR y –si no quiere seguir retrocediendo y aspira a recuperar a sus desilusionados votantes- tendría que prescindir de su actual líder y sustituirlo por otro de mayor credibilidad. Un 74.7% de los consultados –incluido el 48.9% de sus simpatizantes- opina que MR no debería repetir como candidato-. Dispone de poco tiempo para ello y sería preciso que se celebrara un Congreso nacional abierto –como han pedido Cristina Cifuente, Isabel Bonig o el propio José María Aznar- para elegir democráticamente al candidato. Como dice el refrán, “los extremos se tocan” y, aunque PP y Ps estén en las antípodas, pueden coincidir en votar contra un Gobierno PSOE/Cs. Asimismo coinciden sus líderes en considerarse insustituibles en sus respectivos partidos y en el Gobierno.
Según Jorge Bustos, unas segundas elecciones no servirían para formar Gobierno pues el Congreso seguiría bloqueado. Los militantes del PP agradecerían a MR los servicios prestados y nombrarían otro candidato, coincidiendo con la llegada de Susana Díaz por el otro lado. Tras unas terceras elecciones, las aspaventosa partitocracia española podría acordar la gran coalición que el país lleva un año pidiendo a gritos. ¡Cuan largo me lo fiáis!. En el ínterin, ¿a dónde habría ido a parar la economía y la política españolas ante la falta de un Gobierno que adoptara las indispensables y urgentes medidas económicas requeridas e hiciera frente al intento inminente de independización de Cataluña?. Ante los grandes perjuicios que causaría a España un prolongado vacío de poder, ¡hay que formar un Gobierno ya!. La única solución viable sería la formación de una coalición de PP, PSOE y Cs, que –dada la incompatibilidad metafísica entre MR y PS-, debería estar presidido por AR o una personalidad independiente de prestigio que sea generalmente aceptada.
Madrid, 23 de Febrero de 2016)
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