jueves, 1 de junio de 2017

Pugna entre Arabia Saudita e Irán por la hegemonía en el Golfo

PUGNA ENTRE ARABIA SAUDITA E IRÁN POR LA HEGEMONÍA EN EL GOLFO

En los últimos meses se han producido dos acontecimientos importantes para la evolución política en el Golfo Arábigo/Pérsico: el triunfo en las elecciones a la presidencia de Irán del moderado Hasan Rohani y la presencia en la zona del Presidente Donald Trump, que pretende establecer una nueva "pax americana" en la región basada en el apoyo incondicional a Israel, el pacto con las monarquías autocráticas sunitas del Golfo lideradas por Arabia Saudita para luchar contra el terrorismo del Estado Islámico y la condena de Irán, considerada como promotora y encubridora del terrorismo en el Próximo Oriente.

Evolución de Irán

Irán es un Estado musulmán no árabe en el que la inmensa mayoría de su población profesa la versión chiita del Islam. Tras el derrocamiento del Shaj Mohamed Reza Pahlevi en la rebelión de 1979, el Ayatollah Rahollah Jomeini se erigió en Guía Supremo de la Revolución, instauró un Etado teocrático dando un salto atrás en el túnel de la Historia y trató de exportar de forma agresiva el chiismo en la región. Esta actitud fue una de las causas principales del conflicto armado irano-iraquí entre 1980 y 1987, pues el Presidente de Irak, Saddam Husein se opuso por las armas a su ancestral enemigo persa para evitar que le disputara su hegemonía en el Golfo. La larga y sangrienta guerra fue un fracaso para los dos países, que terminaron exhaustos política, económica y humanamente, ante el desinterés de los Estados que se lucraron considerablemente con el suministro de armas a los contendientes y la impotencia de la ONU, que sólo al final consiguió que los dos líderes, ante la exhaución mutua, aceptaran poner término al conflicto.

Jomeini se centró en la consolidación de la estructura de un Estado chiita bajo el control de los los dirigentes religiosos y disminuyó su entusiasmo proselitista, aunque logró algún éxito como el reforzamiento en Líbano de la milicia chiita de Hizbollah, que provocó la ruptura del delicado equilibrio político-religioso establecido en el país de los cedros.Sucedió a Jomeini el Ayatollah Ali Jamenei, un clérigo prestigioso pero carente de del carisma de su predecesor. Fue elegido Presidente de la República el pragmático Hashemi Rafsanyani, que siguió un programa de conservadurismo religioso, intransigencia política y liberalismo económico para tratar de reconstruir el país desvastado por la guerra. Como no puede haber una revolución permanente, con el transcurso del tiempo el ardor revolucionario fue disminuyendo hacia el exterior, aunque se intensificó hacia el interior con la imposición de un severo régimen de control de los ciudadanos ajeno a los derechos humanos y a las libertades fundamentales.

En 1997 fue elegido Presidente el moderado Mohamed Jatami, que intentó liberalizar algo la situación pero fracasó ante la oposición del Guía Supremo y de los distintos Consejos controlados por el estamento religioso.. Fue sustituido por el radical Mahmud Ahmadineyad -Alcalde de Teherán, que había sido uno de los ocupantes de la Embajada de Estados Unidos- quien, durante sus dos mandatos, reprimió con mano dura cualquier conato de liberalización y adoptó una actitud agresiva hacia el exterior. Se mostró intransigente con Israel -que "debería ser borrado del mapa"-, intensificó la ayuda a Hizbollah y a Hamas, y reanudó el programa nuclear, lo que provocó que se aplicaran a Irán sanciones internacionales. En las elecciones de 2013, el Consejo de Guardianes de la Revolución vetó a todos los candidatos moderados o pragmáticos -incluido Rafsanyani- y resultó elegido el menos radical de los candidatos, Hasan Rohani -ex- Secretario del Consejo de Seguridad Nacional-, que siguió la senda aperturista de Jatami e hizo todo lo posible para mejorar las relaciones con Occidente y tratar de salir del aislamiento y de las sanciones económicas. La piedra de toque era el programa nuclear iraní. Aquí es de justicia señalar que -.como pude comprobar en mi época de Embajador Representante Permanente ante el Organismo Internacional de Energía Atómica- Irá ha sido tratado por el Organismo con mucha mayor severidad que otros Estados nucleares de hecho -como Israel, India o Pakistán-, que ni siquiera eran partes en el tratado de no Proliferación Nuclear, como sí lo era Irán, que además solía cumplir sus preceptos. La Comunidad internacional no estaba dispuesta a consentir que Irán  accediera al armamento nuclear y mantuvo una tremenda presión sobre él. Finalmente, los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad y Alemania firmaron en 2015 un Acuerdo por el que Irán se comprometía a hacer un uso exclusivamente pacífico de la energía nuclear y a no dotarse de armas atómicas, a cambio de que se fueran reduciendo gradualmente las sanciones económicas y de otra índole que le habían sido impuestas. Ello constituyó un importante y positivo paso para normalizar las relaciones entre Irán y la Comunidad internacional, pero Donald Trump ha condenado el Acuerdo y se ha mostrado dispuesto a incumplirlo.

Involución de Arabia Saudita

A diferencia de Irán -que ha ido dando pequeños pasos hacia la creación de un Estado de Derecho-, Arabia Saudita ha seguido la senda opuesta y se halla instalado en el siglo VII,  pues , como el cangrejo, camina marcha atrás hacia la Edad de Piedra.. Ha pasado de la jaima al rascacielos y de camello al Masseratti y el "smartphone" sin solución de continuidad, pero mentalmente ha quedado anclado en la época de Mahoma, cuyo mensaje sigue interpretando en su literalidad sin tener el cuenta el devenir histórico y el natural cambio de circunstancias. Sigue profesando el "wahabismo", que es la versión más radical y retrógada del islamismo sunita. Es el peor paradigma de lo peor del Islam: machismo patriarcal y opresión de la mujer, exaltación de la "yihad" , desprecio y persecución de los no creyentes -aunque sean seguidores del Libro, cristianos  judíos, a los que el Corán dice que debe dárseles un trato especial-, oposición a la libertad de culto -no permite la existencia en su territorio de templos de confesiones no musulmanas ni la presencia de sus ministros-, rigorismo e intransigencia -"ojo por ojo y diente por diente"-, falta de empatía y de clemencia -mantenimiento de las amputaciones por delitos de robo y de lapidaciones por delitos sexuales o adulterio-, desigualdad y explotación de extranjeros...etc. Su actitud excluyente hacia los no wahabitas afecta incluso a otros musulmanes como los chiitas, a los que discrimina en su propio país, persigue en Bahrein e incluso ataca como a los hutíes de Yemen, a los que está masacrando impunemente mediante bombardeos de la población civil.

Arabia Saudita basa su actitud en supuestos motivos religiosos que enfrentan a sunitas y chiitas, pero la división entre ellos es más histórica que religiosa y se remonta al momento de la sucesión de Mahoma.
Alí, yerno del Profeta, accedió al Califato en el año 656 pero fue asesinado, como lo fue su hijo Husein, matado en Kerbala en 680 por los seguidores del Califa omeya Yazid. Desde entonces, los seguidores de éste fueron llamados sunitas y los de aquél chiitas. Aunque existe algunas diferencias, éstas no son de tipo ideológico sino práctico y , durante siglos, unos y otros han cohabitado en amor y compaña. Ylya U. Topper ha afirmado que no existen diferencias teológicas entre las dos principales ramas del Islam, ya que creen en el mismo Dios/Alá, se rigen por los dictados del Corán y comparte el fundamentalismo, la teocracia, la religión, la Sharía, las mezquitas, la concepción misógina de la mujer y la oposición radical al infiel. A diferencia del chiismo, el sunismo carece de una jerarquía institucionalizada, lo que ha facilitado la proliferación de imames y mullahs que interpretan a su antojo el Corán, inducen a la violencia  lanzan "fatwas" en las que condenan a muerte a infieles por insultar al Profeta o mancillar el Libro sagrado.

Los monarca descendientes del Rey Saúd son los Custodios de los Santos Lugares del Islam -La Meca y Medina-, por lo que tienen un gran prestigio y ascendencia entre los musulmanes, pese a su mediocridad humana. Lo malo de estos monarcas no es tanto que profesen e imponga en Arabia Saudita y en los Estados del Golfo el wahabismo, como que lo exporten a todo el mundo enviando misioneros enfervorizados y financiando las madrasas o escuelas coránicas, donde lavan el cerebro a los alumnos, les inculcan el odio al cristianismo y a la cultura occidental, se promociona el fundamentalismo integrista, se relativiza el valor de la vida y se ensalza la inmolación suicida. He podido comprobar estas lamentables experiencias en Pakistán y en algunas República musulmanas de la antigua Unión Soviética. Los "comando wahabitas" colman el vacío dejado por las falta de atención escolar de los Gobiernos y, a través de sus centros, expanden su "mala nueva". En estas Repúblicas, el islamismo tenía predominantemente un carácter identitario y cultural, y era abierto y tolerante. Hoy, la semilla wahabita ha germinado en odio contra el infiel y en yihadismo suicida. Los distintos Reyes sauditas han practicado la "diplomacia de la chequera". Sea por convicción o por hacerse perdonar sus muchos pecados, se han mostrado dispuestos a financiar cualquier movimiento musulmán aunque sea terrorista, ya directamente o a través de sus instituciones, empresas o nacionales.

Política inadecuada de Trump en Próximo Oriente

En su gira por Oriente Próximo, Trump ha estado a partir un piñón con los sátrapas sunitas del Golfo. En su errática y voluble política, ha pasado de "el Islam nos odia" a considerarlo una gran confesión. El mismo líder que trata de negar la entrada en Estados unidos a los nacionales de ciertos países árabes del Medio Oriente ha propuesto a sus líderes la formación de una alianza para lucha contra el terrorismo del Daesh y de Irán (¿?). Según ha dicho, "ésta no es una batalla entre diferentes credos, sectas o civilizaciones, sino entre los criminales bárbaros que buscan destruir la vida humana y a la gente decente de todas las religiones que trata de protegerlas. Es la lucha del bien contra el mal". Y añadió que no podía dejar dejar de mencionar al "Gobierno que proporciona a los terroristas el puerto seguro, el respaldo financiero y la coyuntura social necesaria para el reclutamiento. Un régimen que es responsable de gran parte de de la inestabilidad que vive la región. Hablo, por supuesto, de Irán". Y siguió con su increíble fervorín: "Del Líbano a Irak o Yemen Irán financia armas y entrena terroristas, milicias y otros grupos extremistas que provocan la destrucción y el caos en la región. Durante décadas, Irán ha alimentado las llamas de conflicto sectario y el terror. Es un Gobierno que habla abiertamente de asesinatos en masa, que promete la destrucción de Israel y la muerte de América, y amenaza con la ruina a muchos líderes y naciones presentes en esta sala". Por ello era indispensable "hacer un frente común ante el terror del Islam radical y de Irán".

El conflicto israelita-palestino es genuino porque se basa en la pugna de dos pueblos por un territorio que legítimamente les pertenece y que no quieren, o no pueden, compartir en paz y armonía. La confrontación entre sunitas y chiitas, en cambio, es artificial y falsa, y obedece a una descarnada lucha política entre Arabia Saudita e Irán por la hegemonía en el Golfo, para lo que se sirven de la religión al ser respectivamente los líderes espirituales de las dos principales ramas del Islam. El equilibrio entre las dos confesiones lo rompió Georges Bush Jr. en Irak cuando expulsó a los sunitas del Gobierno, de la Administración, de Ejército e incluso de la sociedad civil. Con el nombramiento como Presidente del Gobierno del líder chiita de al-Dawa Nuri al Maliki, se propició la guerra civil entre sunitas y chiitas, que hasta entonces habían cohabitado en relativa paz. Las líneas religiosas se entrecruzan y confunden, sin embargo, en función de la conveniencia política. Irán da su apoyo tanto a los chiitas de Hizbollah en Líbano como a los sunitas de Hamas en Gaza, y Arabia Saudita respalda al chiita Irak contra el sunita Daesh, que persigue por igual a unos y otors si no están de acuerdo con sus postulados. Arabia Saudita -que teme la influencia negativa del Estado Islámico y la propia subsistencia de su monarquía- se ha unido de mala gana a la calición internacional liderada por Estados Unidos. Irán, igualmente temeroso del Daesh, apoya con las armas a Irak y colabora "de facto" con la coalición internacional. ¿Cómo puede Trumpo poner en la dina de sus ataques a un país qee está luchando junto a Estados Unidos contra el Estado Islámico y situar a ambos en el mismo nivel?.

En su confusión mental, Trump se ha equivocado de enemigo y de amigo. Ha asegurado a su cuate Benjamin Netanyahu que el "terrible" Acuerdo de 2015 ha propiciado el enriquecimiento de los Ayatollahs y fortalecido su régimen, pero que "Irán nunca tendrá armamento nuclear". Ha afirmado que su Administración estará siempre con Israel para impedir que Irán lo destruya. "No con Donald J. Trump, creedme". Si estuviera tan preocupado, como dice, por el ingreso de Irán en el "Club de de los Países con Armamento Nuclear", la vía más eficaz sería la que ha abierto precisamente el citado Acuerdo,que permite el control por el OIEA del proceso nuclear iraní -tras el compromiso formalmente asumido por Irán-, en vez de sabotearlo e incriminar a este país por terrorismo. ¿Acaso pretende forzar a Irán a que actúe como la República Popular de Corea?. Irán no debería ser el enemigo de Estados Unidos, sino su aliado estable en el futuro. En cuanto al supuesto amigo, ¿cómo puede pedir a Arabia Saudita que se convierta en el látigo contra el terrorismo yihadista cuando ha sido quien lo ha potenciado y financiado?. Me resulta incomprensible que uno de los Estados más autócrata, corrupto y violador de los derechos humanos no sólo no sea excluido de la Comunidad internacional, sino que sea cortejado por la misma. Ya sé que "poderoso caballero es Don Petróleo", pero de ahí a considerar a Arabia Saudita como un baluarte de la civilización occidental hay un abismo difícil de superar. Ya es hora de que Estados Unidos, la Unión Europea y los países democráticos dejen de condonar la inadmisible conducta de la tiranía de los Saúd, pongan coto a su impunidad, dejen de considerarlo un aliado imprescindible e influyan para que se convierta en un Estado menos autocrático que inicie el camino hacia su conversión en un Estado de Derecho.

Perspectivas sobre el conflicto irano-saudita en el Próximo Oriente

No es ésta, por desgracia, la política que Trump parece va a seguir en el Próximo Oriente. Ha roto el equilibrio entre Arabia Saudita e Irán en la pugna por la hegemonía en el Golfo  ha demonizado a éste poniéndolo al mismo nivel que el Estado Islámico. Es cierto que a Irán aún le queda un largo camino por recorrer para poder incorporarse con normalidad a la Comunidad internacional, pero se encuentra en la buena vía a diferencia de Arabia Saudita. Tiene en su contra la archiconservadora estructura política, administrativa y religiosa -Guía Supremo, Consejo de Guardianes de la Revolución, Judicatura, Milicia de Pasdaranes- y a su favor el apoyo de la juventud, las mujeres, el empresariado y los pequeños comerciantes del Bazar. Cuenta con una cierta tradición liberal, una sociedad civil y una clase media estables y unas minorías ilustradas, y disfruta de un mínimo de libertades y derechos que son inconcebibles en Arabia Saudita y en las monarquías del Golfo. El proceso de apertura iniciado por Jatami y seguido por Rohani va ganando terreno lentamente y hay que potenciarlo desde fuera en vez de obstaculizarlo. Conviene impulsar la aplicación del Acuerdo Nuclear en vez de sabotearlo y -si Irán cumple sus compromisos como hasta ahora vienen haciendo- acabar con las sanciones económicas contra el país para que mejore su empantanada economía y para que el pueblo pueda apreciar que la política aperturista está justificada y resulta provechosa. Las autoridades iraníes deberán abandonar su "infantilismo revolucionario", reconocer a Israel, normalizar las relaciones con sus  vecinos, dejar de apoyar de forma incondicional a Bashar al-Asad en Siria y ayudara buscar una fórmula para poner término al fratricida conflicto civil, y abrirse decididamente a la cooperación internacional. Irán es recuperable, mientras que Arabia Saudita me temo que no lo es, a no ser que cambie de forma radical su actual conducta política y religiosa. Trump debería reflexionar sobre quiénes son realmente los enemigos de la civilización occidental y quiénes sus aliados para poder luchar eficazmente contra el terrorismo internacional del Estado Islámico y de al-Qaeda.

Madrid, 29 de Mayo de 2017

miércoles, 31 de mayo de 2017

Justicia popular es a justicia lo que democracia popular es a democracia

JUSTICIA POPULAR ES A JUSTICIA LO QUE DEMOCRACIA POPULAR ES A DEMCRACIA

Últimamente anda algo alborotado el gallinero judicial, tanto en la esfera de los Fiscales como en la de los Jueces. El normal relevo en la Jefatura del Ministerio Fiscal en las llamadas "colinas" de la cordillera judicial -la Audiencia Nacional y la Sección Anticorrupción- no ha sido pacífica y ha dado lugar a numerosas críticas desde dentro de la Carrera y desde las Asociaciaciones de Fiscales, e incluso a reclamaciones y demandas de amparo ante el Consejo Fiscal. En el ámbito judicial, el Juez-estrella Eloy Velasco -tras una serie de actuaciones controvertidas en el caso "Lezo", no tanto por el fondo como por la forma- ha declarado al diario "El Mundo" que "los jueces tenemos que interpretar la ley conforme al pueblo. Somos gentes del pueblo y el pueblo no perdona apropiaciones económicas o desfalco como los perdonábamos antes...Vamos creando nuevas necesidades que responden a que el pueblo las quiere y, por lo tanto, los jueces tenemos que interpretar las leyes conforme al contexto actual".

Revuelo fiscal

Al igual que sus "hermanos separados" los Jueces, los Fiscales también tienen sus "estrellas" -que lucen a veces más de la cuenta- en la galaxia judicial: Javier Zaragoza, Ignacio Gordillo, Manuel Moix, Luis Navajas, Carlos Bautista, Alejandro Luzón...La renovación de la cúpula fiscal está siendo tempestuosa y controvertida, empezando por la designación del Fiscal General del Estado. Pese a que la anterior Fiscal General, Consuelo Madrigal, llevaba tan sólo dos años en el puesto y su actuación había sido destacada, no fue reelegida para el cargo al parecer por discrepancias con el Ministro de Justicia, Rafael Catalá sobre la renovación de los altos cargos de la Fiscalía. Fue designado José Manuel Maza y el hecho de que fuera Magistrado provocó un malestar corporativo por no haberse cubierto la vacante con un Fiscal de carrera. Maza ha sido acusado de estar al servicio del Gobierno, como si los anteriores Fiscales Generales no lo hubieran etado. Baste recordar los nombres de destacados militantes o simpatizantes socialistas como Javier Moscoso, Leopoldo Torres, Eligio Hernández o Cándido Conde-Pumpido. Se está mirando con lupa sus nombramientos y sus actuaciones, sin apenas haberle dado tiempo a asentarse en el puesto. La progresía fiscal le ha echado en cara su voto disidente en la sentencia del Tribunal Supremo que exoneró a Baltasar Garzón del delito de prevaricación en el caso de las Víctimas del Franquismo, en el que afirmó taxativamente que "pocas veces se habrá visto un caso más claro de lo que es una prevaricación judicial".

En relación con la Audiencia Nacional, los sectores progresistas pretendían la renovación como Fiscal-Jefe de Javier Zaragoza, pese a llevar 10 años ejerciendo ese puesto, pero fue promovido su segundo de a bordo Jesús Alonso. En la Sección Anti-Corrupción, El Fiscal-Jefe, Antonio Salinas, -con 13 años en el puesto- fue sustituido por el antiguo Jefe de la Fiscalia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, Manuel Moix. En el proyecto con el que se postuló para el puesto -limitación de las investigaciones, mayor control personal de documentos y actuaciones, y reducción de la influencia de las fuerzas de seguridad en la instrucción de las causas- acrecentó el malestar de los Fiscales. Cuando Moix puso algunos obstáculos técnicos a la investigación del ex-Presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio Gonzáles, los Fiscales tomaron la insólita e inhabitual decisión de llevar sus discrepancias a la Junta de Fiscales y la maoría de sus miembros se pronunció en contra de la tesis del Fiscal-Jefe, quien dio marcha atrás y renunció a imponer su criterio. Otras dos decisiones de Moix han sido rechazadas por los Fiscales afectados. De un lado, el cese de los Fiscales que llevan el caso de la supuesta financiación irregular de Convergencia Democrática de Cataluña -"Comisiones del 3%"-, Fernando Bermejo  José Grinda, y sus sustitución por Fiscales del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña. Los interesados objetaron la medida y plantearon el caso ante el Consejo Fiscal. En la reunión del Consejo del pasado día 4, Maza decidió aplazar su decisión, seguir estudiando los argumento en pro y en contra de la propuesta de cese  mantener en el ínterin a los Fiscales en sus funciones.

De otro, la tramitación de unas denuncias por coacción formuladas por un investigado en la "Operación Emperador", Rafael Pallardó contra los dos Fiscales mencionados y contra Juan José Rosa, al estimar Moix que "los hechos descritos podrían suponer delitos de coacciones y contra la administración de justicia". Los afectados alegaron que las denuncias estaban exclusivamente dirigidas a menoscabar el imparcial ejercicio de sus funciones e inquietar la labor que realizaban, y pidieron amparo al Consejo Fiscal, para lo que contaron con el apoyo de otro 21 Fiscales de la Sección, pero el Consejo rechazó por amplia mayoría la concesión de amparo. Los tres miembros del Consejo propuestos por la Unión Progresista de Fiscales pidieron la destitución de Moix, "cuya credibilidad y, por ende, la de la Fiscalía Anti-Corrupción se ha visto seriamente comprometida ante buena parte de los ciudadanos", pero Maza rechazó la propuesta. ¡La guerra civil en la Fiscalía Anti-Corrupción esta servida!. Pese a su reconocida competencia técnica, Moix ha cometido errores de apreciación, se ha enfrentado con sus subordinados y ha perdido credibilidad, por lo que se ha convertido en un juguete roto objeto de reprobación.

Revuelo judicial

Eloy Velasco es un "Juez-estrella", bien preparado y trabajador. Es Doctor en Derecho y autor de libros como "Ejecución de sentencias penales" o "Cuestiones prácticas sobre responsabilidad penal y compliance", este último al alimón con su esposa  Beatriz Saura. Ejerció como político y fue, entre 1995 y 2003, Director General de Justicia en la Generalidad de Valencia. Fue destituido por sus enfrentamientos con el Secretario Autonómico de Justicia y Administraciones Públicas, el también Juez Fernando de Rosa, y recurrió a las "puertas giratorias". Esperando obtener compensación por los servicios prestado, trató de volver a la judicatura por la puerta grande del Tribunal Supremo, pero el Consejo General del Poder Judicial rechazó su petición porque  no había dictado en su vida una sentencia y "al Supremo no se podía llegar sin poner sentencias". Regresó a su casa judicial por la puerta pequeña y, tras ejercer como Juez Instructor en los Juzgados de Valencia y de Madrid, recaló en 2006 en el Juzgado de Instrucción nº 6 de la Audiencia Nacional, en la que está instruyendo los casos "Púnica" -trama de corrupción en la Comunidad de Madrid- y "Lezo" -desviación de caudales financieros del Canal de Isabel II, que ha llevado a la trena al antiguo Presidente de la empresa y de la Comunidad de Madrid, Ignacio González. Entre sus trofeos cinegético-judiciales se encuentra la cabeza del Presidente de la Comunidad de Murcia, Pedro Antonio Sánchez. Hallábase éste defendiéndose "como gato panza arriba" de acusaciones por haber la comisión de diversos delitos con ocasión de la construcción del Auditorio de Puerto Lumbreras -con la ayuda del PP y de la Fiscalía General- cuando Velasco le dio la puntilla al acusarlo de los delitos de fraude, cohecho y revelación de información reservada por el presunto uso de caudales públicos para financiar una campaña de imagen en su época de Consejero de Educación de la Comunidad de Murcia, y forzó con ello su dimisión.

Diversas facetas del controvertido Juez Velasco

Se ha criticado a Velasco por forzar la investigación en el caso "Púnica" y abusar del recurso a las grabaciones, incluso en espacios privados. Como ha observado Cayetana Álvarez de Toledo, la colocación de micrófonos ocultos es una medida excepcional y poco ortodoxa, restrictiva de los derechos fundamentales de las personas en cuanto que afecta a su intimidad. La reforma de 2015 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal la autorizó, aunque de forma condicionada. Para instalar un dispositivo clandestino de este tipo en una vivienda o una oficina, el Juez deberá autorizarla mediante un auto en el que precise su objetivo y su alcance. No puede autorizar dicha colocación "como el que tiende una red en el mar a ver lo que se pesca". A la espera de conocer como motivó Velasco su decisión, la instrucción del caso "Lezo" es todo un síntoma. "Estamos asistiendo a una garzonización del proceso penal en España: Grabaciones al por mayor, instrucciones chapuceras, atestado policiales convertidos automáticamente en autos -sin el filtro crítico que todo Juez debe al investigado y a sí mismo-, registros 'a posteriori' y para la galería, autos difundidos vía tuit antes de notificarlos a las partes, prisiones provisionales de 30 meses, festival de filtraciones...En definitiva, el abuso de la excepcionalidad en un clima de alarma social". Añadió que la equiparación de la investigación de los casos de corrupción con los de terrorismo exige asumir las premisas de que "la corrupción pone en jaque el orden constitucional, la paz pública o la seguridad nacional", y de que "su persecución justifica la limitación de garantías básicas de un Estado de Derecho". En su opinión, aquí es dónde se percibe la hipcresía de un sector de la izquierda. Los mismos que claman contra la aplicación de medidas excepcionales a los terroristas, jalean ahora la excepcionalidad frente a los presuntos corruptos. "Se ve que el terrorismo tiene razones que la corrupción desconoce", con independencia de que ésta sea "una sórdida desviación de la política".

Tampoco los Fiscales acaban de encontrar su sitio en una nueva España justiciera.Son "personajes en busca de autor" que quieren ser instructores libres como el Juez Velasco. A juicio de Álvarez de Toledo, a este problema identitario se añade el malentendido de que muchos Fiscales confunden la búsqueda de la verdad con la búsqueda de la culpabilidad. El Fiscal no tiene siempre por qué acusar, sino buscar la verdad en defensa del principio de la legalidad. Según el Estatuto Fiscal, ha de actuar "ejercitando en su caso las acciones que procedan u oponiéndose a las que indebidamente se promuevan". Hay inclusos casos en los que la normativa altera la carga de la prueba, como por ejemplo en la Ley de la Comunidad de Madrid contra la LGTBfobia y discriminación por orientación sexual. "Cuando la acusación se convierte en prueba de inocencia, el derecho acaba del revés". Al insoportable drama de la politización de la justicia se suma el "sálvese el que pueda, mediante el acúsese sin pruebas". Hemos llegado a un punto de pérdida de la autoridad moral del Estado, "resultado de la convergencia de los manotazos del Gobierno con el populismo judicial y la tiranía del share".

Uno de los temas más debatidos en los ámbitos forenses es precisamente el de qué autoridad debería llevar a cabo la instrucción de los procesos penales, tras la intención expresada por el Ministro de Justicia de quitársela a los Jueces y encomendársela a los Fiscales. Velasco se ha manifestado a favor de mantener el statu quo actual. En las declaraciones anteriormente citadas ha afirmado que "los fiscales son estupendos profesionales que, en el 99% de los casos, harán la instrucción igual que los jueces, pero hay un 1%
de ellos que pueden recibir instrucciones de sus superiores. Yo no, porque no tengo superior. Me siento más independiente que los fiscales, también en esos casos en los que el Fiscal General -que es elegido por el Gobierno- puede dar una instrucción". La opinión generalizada es que cualquiera de estos profesionales está capacitado para realizar la instrucción, pero son muchos los que piensan que no puede ser encomendada al Ministerio Fiscal si no se garantiza suficientemente la autonomía de los Fiscales frente a las posible presiones del Gobierno.

Como la mayoría de sus colegas "estrella", Velasco es un acérrimo partidario de la jurisdicción universal "a lo bestia"., una formulación que permita a cualquier Juez ejercer su jurisdicción sobre los delitos contra el Derecho de Gentes "urbi et orbe", aunque no exista vínculo alguno del caso a juzgar con su país nacional. Para paliar las adversas consecuencias producidas por el uso y el abuso de la jurisdicción universal por parte de algunos Jueces españoles, el Gobierno del PSOE modificó en 2009 el artículo 23 de la Ley Orgánica del Poder Judicial (LOPJ) y requirió para el ejercicio de semejante jurisdicción que el autor o la víctima del delito fuera español, el presunto autor se encontrara en España o existiera un "vínculo relevante" con el país, siempre que otro Tribunal competente no hubiese iniciado un procedimiento que supusiera una "investigación y persecución efectivas". En 2014, el Gobierno del PP apretó algo más las clavijas y -en una nueva modificación del citado artículo 23- extendió su aplicación a las causas en trámite y requirió que los procesos fueran sobreseeídos si no se acreditaba el cumplimiento de sus normas. Eloy Velasgo fue uno de los Magistrados que se rasgó a toga y afirmó  que la nueva formulación de la LOPJ  atentaba contra la independencia del poder judicial y causaba "efectos colaterales", como la liberación de algunos buques apresados por narcotráfico. . Recientemente ha vuelto por sus fueros y aceptado la querella de una española de origen sirio contra altos mandos del ejército y de las fuerzas de seguridad de Bashar al-Asad  por delitos de crímenes de guerra y de lesa humanidad, tortura, terrorismo y desaparición forzada, cometido contra un hermano no español de la demandante. Velasco ha aceptado investigar los dos últimos delitos, pese a que la Fiscal Teresa Sandoval se había pronunciado sobre la incompetencia de los Tribunales españoles para conocer el caso al no poseer la víctima la nacionalidad española. Ha dejado constancia de su posición en los siguientes términos:"Cuando hay un procedimiento por una persona que ha sido masacrada por el régimen de Asad, hay gente sin experiencia internacional que dice que no perdamos el tiempo, porque las investigaciones nacionales están necesitados de tiempo. ¡Qué tendrá que ver una cosa con la otra!. Hay gente que no tiene empatía con crímenes contra la Humanidad que son más graves que la muerte". Pues bien, yo -que creo tener experiencia internacional y empatía con las víctimas de las violaciones de los derechos humanos- me atrevo a discrepar y opinar que los abusos de la jurisdicción universal son un "brindis al sol" de escaso alcance práctico, pues uno de los principios inspiradores del Derecho Penal es el de la efectividad y difícilmente se puede culminar con éxito un proceso si el presunto delincuente no se encuentra físicamente en el territorio del Estado enjuiciador. Recordemos que la normativa española no contempla los juicios y eventuales condenas "in absentia" del reo.

El Juez Velasco se ha caracterizado en su andadura profesional por su compromiso y tenacidad, pero ahora parece dispuesto a tirar la toalla y ha declarado que se va porque está cansado  no ha nadie imprescindible. Ha pedido un puesto en la nueva Sala de Apelación de la Audiencia Nacional, pero no es seguro de que se lo concedan, entre otras razones porque cinco Magistrados han presentado un recurso de reposición contra la selección de candidatos. No concuerda con la conducta seguida hasta ahora que abandone a su suerte dos casos sumamente enrevesados y complejos como "Púnica" y "Lezo" con la excusa de que está cansado.Si tal cosa sucediere, la instrucción de estos casos se alargaría varios meses al necesitar los nuevos instructores tiempo para ponerse al tanto de unos sumarios tan complicados.

¿Ha de ser popular la Justicia?

Antes de hacer mutis por el foro, Velasco ha dejado en testamento unas frases muy poco afortunadas sobre la justicia popular y la calificación de los Jueces como "hombres del pueblo". ¿En quién estaría pensando el docto Juez con su referencia a lo "popular"?. ¿En la República Popular de China de Mao Tse-tung, en la República Democrática Alemana de Walter Ulbright o en la República Popular Democrática de Corea de Kim Yong-un?. ¿En la República de Cuba de los Hermanos Castro o en la República Bolivariana de Venezuela, cuyo Presidente, Nicolás Maduro, ha afirmado dirigiéndose al pueblo, que "les entrego el poder a Vds porque el pueblo es el que decide cuál es el destino de la patria...Nosotros somos la Constitución y la legalidad"?.

Cuando se quiso falsear la Democracia manteniendo formalmente su prestigiosa denominación per vaciándola de su contenido material, se le añadió la calificación de "Orgánica" en los movimientos fascistas o de "Popular" en las tiranías comunistas, pero semejantes falacias no engañan ya a nadie. La Justicia no es popular, democrática, justiciera, catalana o mediopensionista. Es una Justicia a secas, que es ejercida por unos profesionales independientes en nombre del pueblo, pero no es dictada por el pueblo, ni mucho menos por los autócratas que lo oprimen, como Maduro, que pretendió arrebatar la función legislativa a la Asamblea Nacional de Venezuela para otorgársela a un domesticado Tribunal Supremo controlado por el poder ejecutivo. Como señala el artículo 117-1 de la Constitución, "la Justicia emana del pueblo y es ejercida en nombre del Rey por Jueces y Magistrados integrantes del poder judicial independiente, inamovibles, responsables y sometidos únicamente al imperio de la ley". La Justicia es, pues, ejercida por unos funcionarios cuya misión es aplicar la ley a los hechos "conforme a derecho" y no "conforme al pueblo". Como ha observado Francisco Pascual, "ni el Gobierno debe controlar las togas en aras de la impunidad, ni la Justicia tiene que ser popular ni populista. Sólo justa e independiente". ¡La Justicia Popular es a la Justicia lo que la Democracia Popular es a la Democracia!.

Madrid, 7 de Mayo de 2017   






domingo, 30 de abril de 2017

Una Francia políticamente descoyuntada ofrece un respiro a Europa

UNA FRANCIA POLÍTICAMENTE DESCOYUNTADA OFRECE UN RESPIRO  A EUROPA

El pasado 23 de Abril, se celebró en Francia la primera vuelta de las elecciones presidenciales con una participación del 78.69% del electorado, que supone un 0.79% menos que en las elecciones de 2012, aunque es un 5.08% inferior a las de 2007  -83.77% en la primera vuelta y 83.97% en la segunda-. Se recogieron 582.183 votos nulos. Resultaron ganadores y pasarán a la segunda vuelta el fundador del movimiento "En Marcha", Emmanuel Macron, y la Presidenta del Frente Nacional (FN), Marine Le Pen. Los comicios se han celebrado en un ambiente de gran expectación y temor por estar en juego el futuro de la Unión Europea (UE), ya que dos de los candidatos con posibilidades de ganar las elecciones -la propia Le Pen y y el izquierdita "podemita" Jean-Luc Mélenchón- habían hecho gala de su euroescepticismo y se pronunciaron por la celebración de un referéndum para preguntar al pueblo francés sobre la eventual retirada de Francia de la Unión. Un suspiro de alivio se ha escuchado en las cuatro esquinas de Europa.

Candidatos a las elecciones

Once personalidades políticas lograron reunir las 500 firmas de cargos políticos requeridas para poder presentarse a las elecciones presidenciales, si bien seis de ellos eran candidatos marginales sin posibilidad de superar el 5% de los votos expresados: el socialistas de izquierdas, Benoit Hamon, del Partido en el Gobierno (PSF), el republicano François Fillon, la presidenta del FN Marine Le Pen, el líder centrista de "En Marcha" Emmanuel Macron, el representante de la "Izquierda Insumisa"  Jean-Luc Mélenchon, la izquierdista Natalie Arthaud por "Lucha Obrera", el izquierdista Philippe Pouton del "Nuevo Partido Anticapitalista", el ecologista Jean Lassalle del movimiento "Registramos", el conservador antieuropeísta Nicolas Dupont-Aignan de "Francia de pie" y el antisistema de derechas Jacques Cheminade por "Solidaridad y Progreso". Los seis últimos no pasaron el "corte" del 5%, aunque Dupont-Aignan estuvo a punto de lograrlo al conseguir un 4.8%

Según los sondeos, cuatro de los candidatos estaban en "empate técnico" y podían llegar a la final: 23.6% Macron, 23.3% Le Pen, 19% Fillon y 18% Mélenchon. Durante la campaña electoral, Macron se  mantuvo, Fillon continuó bajando "ma non troppo", Le Pen no respondió las expectativas -había llegado a contar con un 27% de intención de voto-, Mélenchon siguió subiendo tras una destacada campaña y Hamon consumó el desplome del PSF. Los resultados han sido los siguientes: Macron 24.01%, Le Pen 21.30%, Fillon 20.01%, Mélenchon 19.58%,  Hamon 6.36% y Dupont-Aignan 4.8%. Tras los resultados en los Países Bajos, parece haberse detenido el efecto-dominó populista y, aunque 44% de los electores franceses han votado por candidatos antieuropeístas -según el Pew Research Center, Francia cuenta con 58% de euroescépticos-, la mayoría ha respaldado una Francia abierta y europea, y dado por el momento la victoria  a Macron, que ha hecho una campaña abiertamente favorable a la UE, sin hacer guiños ni concesiones al populismo, como tuvo que hacer Mark Rutte en Holanda. Fillon ha asumido su fracaso y ha renunciado a la presidencia del Partido Republicano -"No tengo legitimidad para librar esta batalla con vosotros"-. Su gran error ha sido empecinarse egoistamente en la carrera presidencial en vez de hacerse a un lado y dar paso a un candidato republicano con maoes posibilidades de gtriunfo. Hanon ha reconocido que el electorado francés había infligido a su partido una "sanción histórica". Ambos líderes han recomendado a sus seguidores que se voten por Macron en la segunda vuelta, que se celebrará el 7 de Mayo. Asimismo, el Presidente de la República François Hollande, el empresariado, el principal sindicato CFDT y hasta Zinedine Zidane han recomendado el voto a favor del centrista Macron.

Reflexiones sobre el resultado de las elecciones

El resultado de las elecciones ha supuesto un vuelco notable en las "mores" políticas francesas. Por primera vez desde el acceso de Charles De Gaulle al Gobierno, los candidatos del gaullismo republicano y de la socialdemocracia -que se han alternado en el poder en los últimos años- se han visto excluidos de la segunda vuelta, y han sido elegidos los representantes de un movimiento centrista y posibilista sin implantación territorial y del populismo frentenacionalista. Como ha observado Alfonso Basallo, la dialéctica izquierda-derecha ha sido sustituida por la de globalización-soberanismo. Asimismo, las dos fuerzas principales del espectro político han sido reemplazadas a diestra y a siniestra. De un lado, el izquierdismo antisistema y "chavesiano" de Mélenchon ha triplicado en número de votos a la socialdemocracia oficialista de Hanon y se ha quedado a menos de dos puntos de pasar a la final. De otro, el republicanismo gaullista de Fillon -candidato favorito a lograr la poltrona presidencias tras haber ganado en las primarias a pesos pesados como Nicolas Sarkozy y Alain Juppé- ha caído en la miseria tras haber sido imputado por malversación y apropiación indebida, al conocerse el abono de sumas sustanciosas a su mujer y a sus hijos por trabajos no realizados. Cabe matizar, aunque el "Fillongate" ha tenido efectos adversos para el candidato, no ha sido tanto la corrupción la que ha hundido a Fillon, como su moralismo hipócrita de "haced lo que yo diga y no lo que yo haga". Prometió mejorar la situación económica de Francia con una política de recortes y sacrificios -entre los que figuraban la supresión de medio millón de funcionarios públicos, la eliminación de la jornada de 35 horas y el aumento de la jubilación a los 65 años-, mientras él dilapidaba los caudales públicos en beneficio de su familia.

Es curioso que ganaron los dos candidatos que no fueron elegidos en primarias y salieron malparados los que fueron escogidos en las mismas. Como ha señalado Javier Redondo, las primarias son "una máquina de matar ideas e impedir gobernar" y se han convertido en el artefacto encargado de la voladura de los dos grandes partidos franceses. ¡Aviso a los navegantes españoles!. En un ambiente de desencanto y frustración con los partidos tradicionales, y de insatisfacción ciudadana por la crisis económica, los excesos de la inmigración y los atentados yihadistas, los electores se han inclinado por partidos transversales que pescan votos en los caladeros de la derecha y de la izquierda. También han manifestado su deseo de rejuvenecer el liderazgo político al elegir a unos dirigentes de 38 años -Macron- y de 49 -Le Pen-, ambos con escasa experiencia política. Ha prevalecido el sentimiento de "dégagisme" y de la necesidad de recambio del personal gobernante¡Que se vayan todos   los políticos "carcas"!. En cualquier caso, se ha producido una fractura de la sociedad francesa, al igual que en Gran Bretaña y Estados Unidos tras el "Brexit" y la elección de Donald Trump.

A Macron se le ha criticado su credo "lampedusiano" -cambiar todo, para que todo siga igual- y se le ha calificado de "Monsieur en mëme temps" -Señor al mismo tiempo- por su indefinición. Basallo lo ha definido como un producto de diseño entre Rivera y Rajoy y el profesor Francisco José Contreras como "un gestor sin ideología". ¿Quién sabe lo que realmente piensa y la política que seguirá si alcanza la presidencia?.Él alega que -como su inspirador De Gaulle- ha cogido lo mejor de la izquierda y lo mejor de la derecha, e incluso lo mejor del centro, pero carece de un programa definido, aunque sean innegables su apoyo al liberalismo económico, su oposición al proteccionismo y al nacionalismo populista, y su respaldo a la UE. Las primeras palabras a sus seguidores tras conocerse los resultados fueron "en vuestro nombre, llevaré la voz de la esperanza para Francia y para Europa". Mujtaba Rahman se ha preguntado en "Politico Europe" si Macron no será un nuevo Matteo Renzi, igual de seductor, pero incapaz de cumplir sus promesas. Ello dependerá en gran medida de los resultados de las elecciones legislativas de Junio, porque -a diferencia de Renzi en su día- Macron carece de un partido debidamente estructurado y territorialmente implantado que le apoye en el Parlamento. Según la configuración parlamentaria,  si no consigue -como es de prever- una mayoría suficiente, tendrá que gobernar en minoría y depender de los apoyos puntuales de republicanos y socialistas. Ha conseguido el respaldo de los grandes centros urbanos y -paradójicamente-  de buena parte de la juventud desencantada.

La victoria de Le Pen ha sido agridulce.  Ha subido con respecto a las elecciones presidenciales de 2012 -17.9%-, pero bajado en relación con las regionales -27.7%-. Sufre el "handicap" del sistema de doble vuelta, en que todos los partidos se alían contra el FN. Pese a que ganó en seis regiones -con hasta un 40% en el Paso de Calais-, no ha coseguido gobernar en ninguna y, a pesar de haber obtenido 20% de los votos en la elecciones parlamentarias, sólo cuenta con dos diputados en la Asamblea Nacional. El FN se ha convertido en el primer partido de la clase trabajadora con un 37% de sus votos, frente al 24% otorgado a Mélenchon y  sólo el 12% a Macron. Es asimismo el partido hegemónico en las zonas rurales, en las áreas industriales en crisis y en los suburbios pauperizados de las grandes ciudades, las "no go zones" controladas por poblaciones musulmanas, que -pese a su oposición a la política xenófoba y anti-emigración del FN- no suelen acudir en su inmensa mayoría a las urnas, anque la Gran Mezquita de París ha recomendado el voto a favor de Macron. Los últimos atentados yihadistas han beneficiado a Le Pen, aunque no en demasía. El hecho más significativo es que el FN de Marine ya no asusta, como hacia el de su padre Jean-Marie, y ha ganado en respetabilidad y credibilidad al suavizar con habilidad los rasgos más hirientes del patriarca, con el que mantiene una "edípica" relación de amor-odio. Sigue rodeado de un cordón sanitario fortalecido por el sistema electoral de doble vuelta, que ha conseguido hasta ahora frenar el populismo nacionalista del Frente. Sin embargo, el cerco acaba de ser quebrado por el líder del movimiento "Francia en pie", el tránfuga del republicanismo Dupont-Aignan, que -hasta anteayer había descalificado al FN- , quien firmó ayer un pacto con Le Pen por el que le prestará su apoyo a cambio de que lo nombre Primer Ministro, en el caso de que accediera a la Presidencia de la República, y a algo de dinero para hacer frente a las deudas de la campaña electoral, ya que,-al no obtener el mínimo del 5% de los votos- no obtendrá subvención gubernamental alguna. La posible transferencia a Marine de los 1.700.000 votantes que le apoyaron -en el caso hipotético de que eso ocurriese, pues algunos de ellos ya han afirmado que no respaldarán al FN- tiene escaso significado numérico, pero alto contenido simbólico, ya que es la primera vez que un partido con tradición democrática ofrece su apoyo al apestado Frente. Es posible que Marine Le Pen salga derrotada en la segunda vuelta, pero no lo será por "goleada" como le ocurrió a su padre en 2002, que fue avasallado por Jacques Chirac

Perspectivas para la segunda vuelta de las elecciones

La mayoría de los sondeos dan a Macron como favorito, ya que -por su posición central- puede recoger votos a su derecha y a su izquierda. Fillon ha pedido a sus votantes que apoyen a Macron, pero, aunque eso sería lo más natural, la situación no está tan clara, pues los republicanos tienen a la vista las elecciones parlamentarias de Junio, en las que esperan obtener buenos resultados, y no les interesa potenciar demasiado a Macron para que su partido no les haga sombra en las mismas. Una parte de los votantes gaullistas  se siente tentada por la abstención y algunos otros -como la antigua Ministra de Sarkozy, Christine Boutin- se ha pronunciado abiertamente por Le Pen. Hanon también ha recomendado votar al ex-Ministro de Economía de Hollande  para que "Francia no pierda su esencia", pero el núcleo duro del PSF estima que Macron ha traicionado al Partido y no es digno de confianza. Finalmente está Mélenchon, que no ha dado una consigna explícita de voto, aunque sí implícita. Ha dicho que piensa votar y que no lo hará por Le Pen  ni por Macron. Blanco y en botella: pues eso, voto en blanco. ¿Le harán caso sus votantes?. Éstos se oponen a Macron por su capitalismo y a Le Pen por su populismo, pero -como los extremos se tocan- tienen puntos de coincidencia, como el antieuropeismo y la antiglobalización. Necesitada de sus votos, Le Pen les ha retado a que sean consecuentes con sus ideas, pues la Izquierda que ha votado por la Francia Insumisa no puede hacerlo por la Francia Sumisa de Macron, a una persona que va a llevar a cabo una guerra social y que persigue una política fraticida, al lanzar las comunidades y las empresas unas contra otras. Según la encuesta del IFOP, el 80% de los votantes de Hamon votarán por Macron, al igual que el 50% de los seguidores de Fillon y de Mélenchon. Pronostica la victoria de Macron sobre Le Pen por 61 a 39%. El 70% de los encuestados dan por vencedor a Macron, el 50% quiere que éste sea el ganador, frente al 28% que prefiere a Le Pen. Un 20% no quiere a ninguno de los dos.

Consciente de su situación de inferioridad, Le Pen está realizando una campaña vigorosa y hábil, en la que ataca con fiereza a su adversario, al que ha acusado de "globalización salvaje" y de debilidad ante la amenaza del terrorismo. Ha afirmado que está en juego la supervivencia de Francia, a la que hay que salvar de la globalización, la inmigración descontrolada y la libre circulación de terroristas. Se ha presentado como "la candidata del pueblo" y manifestado que quiere ser la Presidenta de todos los franceses, por lo que ha renunciado -de forma temporal, por si las moscas-, a la presidencia del FN. Ha tratado de presentar un perfil más conciliador y de matizar algunos de sus pronunciamientos más controvertidos, especialmente en relación con la UE. Así, ha dicho que no se opone a la UE y que se siente europea, pero que le gustaría ver acuerdos libremente consentidos entre las naciones de Europa. Habría que renegociar los tratados de la Unión y someter a referéndum el resultado de la negociación. Respeto a la moneda única, ahora ha señalado que el euro no es incompatible a corto plazo con "una política económica distinta para enderezar a Francia" y que dicha moneda podría coexistir con un franco utilizado en las transacciones internas.

Confiado en que los sondeos le son favorables, Macron está llevando a cabo una campaña discreta y de perfil bajo, preocupado especialmente en no cometer errores que le puedan restar votos. Sin embargo, la victoria de Macron sobre Le Pen no está garantizada y la transferencia de votos que se produzcan, así como el porcentaje de abstenciones y votos en blanco, podrían provocar indeseadas sorpresas. Según François Hollande, "debemos ser extraordinariamente serios y estar movilizados, pensar que no hay nada hecho, porque el voto es algo que se merece y que se conquista". Manuel Valls ha advertido que "el riesgo de una victoria de Marine Le Pen es real". Aunque los augurios le sean propicios, Macron no puede dormirse en los laureles. Como ha observado sarcásticamente Felipe Alcaraz, los franceses se encuentran en la tesitura de elegir entre el cólera y la peste. No creo que sea para tanto, pero es lo que hay y -como en la mayoría de las elecciones en distintos países- habrá que optar por el candidato menos malo. La victoria de Marine Le Pen sería un desastre para Francia y para Europa, pues supondría el cierre de las fronteras a la emigración y la salida de Francia de la UE, con lo que la Unión -tras la debacle del "Brexit"- entraría en tierras movedizas. La UE puede asimilar el "Brexit", pero sería muy difícil que sobreviviera al "Frexit".

Madrid, 30 de Abril de 2017

martes, 25 de abril de 2017

La larga marcha de Gran Bretaña hacia ninguna parte

Según Jesús García Calderón, Presidente de la Academia de Bellas Artes de Granada, el "Brexit" no es el principio de nada, sino sólo el final de una relación que nunca estuvo asentada en el campo de la verdad. Es la mala decisión de un jugador mu torpe que despreció su descarte para confundir nuestra apuesta y ahora, cuando el farol ha fracasado, la UE no debe soltar la presa. El tiempo dirá si lleva razón. Por el momento, voy a examinar cómo se presenta el inicio de las negociaciones entre la Unión y Gran Bretaña para dar una respuesta a la petición de divorcio de ésta a aquélla.

POSICIÓN DE GRAN BRETAÑA AL INICIO DE LAS NEGOCIACIONES SOBRE EL "BREXIT"

Al tiempo que estaba en camino la carta que invocaba el artículo 50 del TUR,la Primera Ministra británica,
 Theresa May, declaró en el Parlamento de Westminster que no había vuelta atrás y que el Reino Unido iba en el futuro a tomar sus propias decisiones  a adoptar sus propias leyes. Señaló que, junto con las condicione de la retirada, negociaría al mismo tiempo los términos de la futura relación de Gran Bretaña con la IE: "Trataremos de concertar un ambicioso y atrevido acuerdo comercial que permita el intercambio más libre posible de mercancías y servicios entre Gran Bretaña y los Estados miembros de la Unión, que ofrezca a las empresas británicas la máxima libertas para comerciar y operar en los mercados europeos", afirmó la Premier.

En su misiva al Presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, May desarrolló estas ideas y añadió otras. En cinco ocasiones destacó la necesidad de establecer los términos del futuro partenariado entre el Reino Unido y la UE, al mismo tiempo que se negociaban las condiciones de su salida de la Unión. Además, puso al mismo nivel la cooperación a la que aspiraba en el ámbito económico con el de la seguridad, llegando a mencionar hasta en once ocasiones que el comercio iba de la mano de la seguridad. Dejó caer una velada amenaza al afirmar que Europa tenía la responsabilidad de defender el libre comercio y que "la seguridad de Europa es hoy más frágil que en cualquier otro momento desde el fin de la Guerra Fría, por lo que debilitar nuestra cooperación para la prosperidad y la seguridad de nuestros ciudadanos sería un craso error". May subrayó que era necesario "poner nuestros ciudadanos en primer lugar", minimizar innecesarias disrrupciones y evitar incertidumbres, tener en cuentas la relación única existente entre su país y la República de Irlanda e iniciar unas conversaciones técnicas por sectores con miras a alcanzar un amplio Acuerdo de Libre Comercio.

POSICIÓN DE LA UE AL INICIO DE LAS NEGOCIACIONES SOBRE EL "BREXIT"

Con las respuestas dadas de los distintos ámbitos de la UE se han puesto de manifiesto las profundas divergencias existentes entre los dos campos sobre la negociación. El Consejo Europeo ha señalado que la primera medida sería adoptar las directrices para la negociación. "La Unión actuará de forma concertada. Nuestra primera prioridad será reducir al mínimo la incertidumbre causada por la decisión del Reino Unido para nuestros ciudadanos y empresas, y los Estados miembros. Vamos a empezar centrándonos en todas las disposiciones claves para una retirada ordenada".

Donald Tusk ha presentado un proyecto de instrucciones, que deberá ser adoptado en la reunión del Consejo Europeo de 29 de Abril, y cuyas principales directrices son las siguientes: Estima que habría niveles de disrrupción provocados por la decisión adoptada por el Reino Unido y no por Bruselas. Descarta negociar simultáneamente la retirada de Gran Bretaña y la conclusión de un Acuerdo Comercial con la UE, "que se concluirá una vez que el Reino Unido haya dejado de ser Estado miembro". No habrá negociaciones sobre un Acuerdo Comercial mientras no se hayan logrado "avances suficientes" sobre los derechos de los ciudadanos y las obligaciones financieras pendientes del Reino Unido con la Unión, correspondiendo a la Comisión Europea decidir cuándo se han logrado dichos avances. Mientras sea miembros del club, Gran Bretaña deberá garantizar los derechos de las empresas y los ciudadanos comunitarios, y asumir los compromisos financieros aceptados durante su etapa de Estado miembro, incluidos los que aún no se han materializado. El acceso al mercado único no se negociará sector por sector, sino de forma global. Nada quedará acordado hasta que todo haya sido acordado. La UE trabajará denodadamente para lograr un cuerdo, pero se preparará para manejar la situación si las negociaciones fracasaran. Una vez que el Reino Unido deje la UE, ningún acuerdo concertado entre las do partes podrá ser aplicado en el territorio de Gibraltar sin un acuerdo entre España y el Reino Unido. Un Estado no miembro de la UE, que no tiene las mismas obligaciones que los Estados miembros, no puede disfrutar de los mismos derechos y beneficios que éstos. Cualquier Acuerdo futuro deberá contar con mecanismos adecuados para impedir prácticas de "dumping" fiscal, social o medioambiental. Los compromisos de los que el Reino Unido querría liberarse a partir del 29 de Marzo de 2019 podrían prolongarse más tiempo, ya que el futuro Acuerdo Comercial podría tardar varios años en entrar en vigor. La UE contempla la posibilidad de establecer una fase transitoria transitoria entre el "Brexit" y la entrada en vigor del Acuerdo, pero, si éste se basara en la prolongación del acervo comunitario, Gran Bretaña debería asumir sus obligaciones y compromisos con la Unión, incluido el sometimiento  la jurisdicción del TJUE. Al presentar si propuesta, Tusk señaló que las conversaciones serán "difíciles, beligerantes a veces", pero que ambas partes deberán esforzarse para que "el divorcio sea lo menos dañino posible".

El proyecto de instrucciones está bien estructurado y es bastante completo y suficientemente firme, por lo que es de esperar que sea aprobado sin cambios mayores por el Consejo. Varios Presidentes de Gobierno -incluidos Angela Merkel y Mariano Rajoy- ya han expresado su apoyo. En su reunión del 5 de Abril, el Consejo Europeo señaló que era importante garantizar un trato justo y equitativo a los ciudadanos que viven en el Reino Unidos y en los países miembros de la UE, y que Gran Bretaña seguirá siendo miembro de la Unión hasta su salida oficial, lo que conllevaba derechos y obligaciones, incluidos los compromisos financieros que vayan más allá de la fecha de su retirada. Advirtió contra cualquier intento de vincular un futuro Acuerdo Comercial a las condiciones de seguridad y descartó el establecimiento de unas relaciones económicas "a la carta", basada en acuerdos sectoriales.

DECLARACIONES DEL MINISTRO ESPAÑOL DE ASUNTOS EXTERIORES

El Ministro de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, ha hecho al diario "El País" unas declaraciones poco afortunadas por ser demasiado condescendientes con Theresa May. Ha manifestado que vamos hacia una "negociación secuencial" y que lo que la Primera Ministra ha dicho era que la retirada y la conclusión del nuevo Acuerdo "deben ser acordados a la vez, no necesariamente negociarlas en paralelo". Habría que preguntárselo a ella, aunque para mí ha sido bastante clara y explícita al respecto. La idea es que el futuro estatuto del Reino Unido tras su salida de la UE sea lo más parecido posible al que tiene ahora, aunque no podrá estar basado en la libre circulación, y "ya tenemos regulaciones para terceros países que están muy cerca del estatuto de un ciudadano de la UE". ¡Para este viaje no se necesitaban las alforjas del "Brexit" y os grandes perjuicios causados y por causar con la estampida británica!. . España está más cerca del "Brexit" blando. "Queremos un acuerdo equilibrado, razonable y riguroso, pero si se van a ir del Mercado Común y de la Unión Aduanera será difícil que sea blando". España quiere tener una relación estrecha con Gran Bretaña, "lo más cercana posible a lo que tenemos ahora". Me parece bien, pero para ello no es preciso hacerle concesiones que no se merece. Dastis ha manifestado que las posibilidades de que no haya acuerdo eran muy bajas, ya que ambas partes saldrían muy perjudicadas en caso de que no se produjera, y que la actitud de May había mejorado con respecto a su discurso de Lancaster House, en el que dijo que prefería que no hubiera acuerdo a concluir un mal acuerdo. Cabe señalar, sin embargo, que May hizo en su carta una referencia explícita al citado discurso.

El Ministro ha afirmado que no ve amenazas ni chantajes en la misiva de May. En énfasis se ha puesto en que la carta vincula la consecución  de un buen Acuerdo Comercial a la cooperación en seguridad y terrorismo, "una especie de comercio o terror", pero la cooperación en seguridad beneficia tanto a la UE como al Reino Unido. "Yo no me siento chantajeado. Nuestra seguridad está en manos de Europa, no de Londres". Más vales que su sentir esté fundado, aunque no parezca ser compartido por la UE, como cabría deducir de la advertencia incluida en la última resolución del Consejo. En todo caso y puestos a precisar -de un Ministro de Asuntos Exteriores y experto jurista se espera mayor precisión-, la seguridad de España no depende de Europa sino de la OTAN. Por otra parte -como ha observado la eurodiputada socialista Elena Valenciano- en un divorcio en desacuerdo, la velada amenaza de May sobre la seguridad es como "jugar con los niños en una separación".

Según nuestro Canciller, el "Brexit" obedece en gran medida a la situación interna británica, que no es fácilmente reproducible en ningún otro país. Los británicos entraron en la CEE a regañadientes, fuero siempre reticentes y ahora salen porque piensan que van a estar mejor fuera de la Unión. "¡Allá ellos!. La UE nació sin el Reino Unido  seguirá adelante sin él. España tiene claro que el futuro de la Unión pasa por una mayor integración" -que Gran Bretaña ha estado continuamente bloqueando, añado yo-. Los motivos del "Brexit" están basados en esa sensación tan británica de "estar en la UE, pero no ser la UE". Dastis confía en que los 27 Estados miembros mantenga las unidad durante la negociación porque "nos jugamos mucho". La Comisión Europea va a negociar por todos ellos lo que sea competencia de la Unión e incluso los temas de competencia nacional también deberían ser negociados conjuntamente. "Si por alguna razón eso no cuaja, no renunciamos a nuestras competencias y a las posibilidades de complementar la negociación conjunta, siempre que eso no perjudique a los 27".

El Ministro de volvió a meter en terreno pantanoso al asegurar que España no veía, en principio, razones para vetar la entrada de Escocia en la UE. "Lo cierto -comentó Dastis- es que, cuando salga el Reino Unido de la UE, saldrá Escocia.Lo que pase en el futuro ya veremos cuando pase, si pasa". Si se independizara de acuerdo Gran Bretaña, Escocia podría pedir su ingreso en la Unión, tendría que ponerse a la cola y "no habría motivos para oponerse si cumpliese los requisitos". Esta posición es jurídicamente correcta, pero una afirmación tan taxativa por parte de un Ministro de Asuntos Exteriores es políticamente incorrecta, cuando el Gobierno español -como el propio Dastis reconoce- "no defiende fragmentaciones ni secesiones" y se ha opuesto al reconocimiento de Estados escindidos -como Kosovo- para que no sirva de precedente a una eventual declaración de independencia por parte de Cataluña o del País Vasco.

SORPRENDENTE REACCIÓN BRITÁNICA EN LA CUESTIÓN DE GIBRALTAR

No deja de ser curioso que la mayor reacción que ha provocado en el Reino Unido el proyecto de instrucciones haya sido la referencia a Gibraltar, que ni siquiera había sido mencionado en la carta de May a Tusk. El antiguo Presidente del Partido Conservador, Michael Howard, invocó el precedente de Margaret Thatcher en la Guerra de las Malvinas: "Hace 35 años, otra mujer y Primera Ministra mandó una fuerza de choque a la otra punta del mundo para defender la libertad de otro pequeño grupo de británicos contra otro país de habla hispana...Estoy absolutamente convencido de que nuestra Premier mostrará la misma resolución". Nuestra Armada es suficiente para inutilizar a los españoles, clamó el Almirante Chris Parry, henchido de ardor guerrero, y nada menos que el Ministro de Defensa, Michael Fallon, anunció "urbi et orbe" la intención del Gobierno de su Belicosa Majestad de "proteger a Gibraltar hasta el final". ¡Menos mal que España es socio militar del Reino Unido en la Alianza del Atlántico Norte, porque, si no, las playas de Marbella y de Sotogrande se podrían convertir en escenario del desembarco de los infantes de marina británicos!. El Secretario del Foreign Office -el sin par "clown" Boris Johnson-manifestó solemne y poéticamente que "Gibraltar no está en venta" y que el apoyo del Gobierno británico al Peñón seguIría siendo "implacable y firme como una roca". Algo más moderada, Theresa Mayse ha visto obligada a unirse al fervorín patriótico y afirmar que su Gobierno trabajará para "asegurar el mejor resultado del Brexit para Gibraltar". Pese a su olvido de mencionar la Roca en su carta -que la ha dejado en posición de desventaja a la hora de negociar-, May anunció que va a "involucrar totalmente a Gibraltar" en las negociaciones.

Dastis ha tratado de quitar importancia a esta explosión de comentarios bélicos al comentar que alguien en el Reino Unido está perdiendo los nervios y la tradicional flema británica ha brillado por su ausencia, sin que hubiera la menor base para ello. "Traer a colación situaciones pasadas como la guerra de las Malvinas es sacar las cosas de contexto". Hasta ahora, Gran Bretaña podía influir desde dentro en las posturas de la UE, pero en las negociaciones del "Brexit" es ya un país tercero a todos los efectos. Gibraltar será frontera exterior de la Unión, pero ya ya está fuera del "espacio Schengen" y la situación no debería cambiar mucho. En efecto, la cuestión de Gibraltar ha condicionado de forma permanente las relaciones de la UE con la colonia y la Comisión Europea ha debido adoptar una posición de neutralidad ante el conflicto entre dos Estados miembros. Como ha señalado un funcionario de la Comisión, "se trata de un problema que viene de lejos y hasta ahora hemos tratado de escuchar a las dos partes. Ahora vamos a apoyar al Estado miembro. Es la filosofía detrás de todo esto. No pensamos que ninguno de os otros 26 trate de socavar la cláusula de Gibraltar". Según ha observado un eurodiputado "Gibraltar es ahora de interés europeo. España e4s de la familia y Gran Bretaña es alguien de fuera". En consecuencia, el Consejo Europeo no ha prestado atención a las críticas británicas y ni siquiera ha mencionado al Peñón en su última resolución. El Parlamento Europeo ha dado su visto bueno al proyecto de instrucciones sin mencionar Gibraltar, pese a las enmiendas presentadas por los eurodiputados británicos y apoyadas por los nacionalistas catalanes. Cabe, pues, esperar que el Consejo sanciones la cláusula sobre el Peñón al aprobar el proyecto de instrucciones para la negociación en su reunión del día 29. Esta disposición reforzara la posición negociadora de España en su conflicto bilateral con Gran Bretaña sobre Gibraltar. Cualquier acuerdo que concluya la UE con el Reino Unido no se podrá aplicar al Peñón sin el consentimiento de España.

REFLEXIONES CON VISTAS AL INICIO DE LAS NEGOCIACIONES SOBRE EL "BREXIT"

Según el eurodiputado español  portavoz del Partido Popular Europeo en las negociaciones sobre el "Brexit", Esteban González Pons, estas negociaciones van a poner a prueba los cimientos más profundos de la Europa comunitaria, por lo que es sumamente importante tener las ideas claras antes de comenzar a negociar. A estos efectos, ha hecho unas atinadas reflexiones en su artículo "Ojo con el Brexit", publicado en el diario "El Mundo". El Brexit no puede significar una manera alternativa y más cómoda para Gran Bretaña para quedarse en la UE con lo mejor de los derechos  sin ninguna de las obligaciones. La negociación de su salida no debería desembocar en la concesión de un estatuto especial de pertenencia a la Unión. O está en la UE o no está, pero no puede pertenecer a ella a medias.

El Acuerdo de retirada se alcanzará con el Reino Unido; es decir, Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte. No cabe que una de sus partes -Escocia, por ejemplo- permanezca en la Unión mientras el resto se marcha. El caso de Gibraltar es diferente porque "no forma parte del Reino Unido. Es una colonia y, por lo tanto, su relación con la UE deberá negociarse después del Brexit". Sólo habrá dos negociadores a la mesa: el Gobierno británico y la Comisión Europea. "El Brexit va a ser un proceso muy duro, por que el 'fair play' tiene que ser nuestra principal regl de juego, sobre todo porque -al siguiente día del Brexit- el Reino Unido seguirá ahí, no se habrá ido a ninguna parte. Y, por el bien de todos, debemos seguir siendo socios y aliados".

Las negociaciones deben centrar única y exclusivamente en cómo va a salir Gran Bretaña de la UE y no sobre la relación futura entre las dos partes. Ésta será, sin duda, una negociación importante, pero, en cualquier caso, posterior al Acuerdo de salida. El proceso habrá de ser lo más transparente posible y, a estos efectos, es fundamental que tanto el Parlamento Europeo como el británico no queden al margen del mismo. Por último, el tratamiento de los ciudadanos británicos y comunitarios debería ser la máxima prioridad en las negociaciones porque, al final del proceso, "lo único que importará es si hemos protegido bien o no sus derechos". Si al Reino Unido le preocupa cuál va a ser su futuro, "a nosotros debe preocuparnos  cuál va a ser el nuestro. Cómo vamos a seguir construyendo Europa después del Brexit". Europa debe volver a ser un proyecto lo suficientemente grande  ambicioso como para acogernos a todos, un proyecto que ilusiones y que sea útil para todos los europeos. "Ese es el gran reto que nace hoy tras la activación del Brexit".

PERSPECTIVAS DE LA INCIPIENTE NEGOCIACIÓN

Según Lorenzo B. de Quirós, el proceso negociador debería conducir a un acuerdo razonable que permitiese a ambas partes aprovechar los beneficios de la cooperación, pero este "desideratum" no parece fácil de que se cumpla. La UE no hará un traje a medida para los británicos y éstos no aceptarán un esquema de relación similar al noruego o al suizo, que en la práctica tiene casi todos los costes de formar parte de la Unión y menos beneficios que los derivados de la plena integración. En la presente coyuntura parece improbable que la racionalidad económica se imponga a la razón política. "El resultado será un juego de suma negativa...Todos perderemos". No resulta obvio anticipar quiénes será los ganadores y quiénes los perdedores, pero "sus implicaciones son indudablemente negativas para la UE e inciertas para la Gran Bretaña.

No estoy del todo de acuerdo con esta valoración. Es obvio que, a corto plazo, ambas partes saldrán perdiendo, pero creo que el mayor perjudicado será el Reino Unidos, pues, mientras aquélla perderá un mercado, éste perderá 27, entre los que se encuentran 7 de sus 10 principales clientes y proveedores Alemania, Francia, Países Bajos, Irlanda, Bélgica, España e Italia. Gran Bretaña tiene, pues, más que perder en su larga marcha hacia ninguna parte, arropada en su arrogancia y en sus ínfulas de gran potencia venida a menos. Gran Bretaña había conseguido un estatuto privilegiado en el seno de la UE, pero la estulticia de David Cameron al convocar un referéndum innecesario y sus incompetencia en defender la permanencia en la Unión han llevado a la calamitosa situación actual.

Según Iñaki Gil, cabe esperar un "Brexit" duro que, ojalá. dé una segunda oportunidad a la UE. Para el Presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani, el "Brexit" puede ser positivo porque va a empujar a los europeos a trabajar juntos. Para ello es indispensable que los 27 Estados miembros se mantengan firmemente unidos, pues cualquier grieta en la posición común favorecería a un adversario extremadamente hábil en la negociación. "La unidad es nuestra fuerza. Juntos ganamos", ha comentado. Hay que jugar fuerte en la negociación para evitar el peligro del contagio, porque -como ha señalado el eurodiputado socialista Ramón Jáuregui- "hay que visualizar la factura y evitar la emulación". Si se mantiene la unidad sin fisuras, la posición negociadora de la UE se fortalecerá de forma considerable y el Reino Unido tendrá que pasar por las horcas caudinas de las exigencias comunitarias o desconectarse de la Europa a la que -mal que le pese- pertenece y quedar aislada en su ardiente soledad. Hace un siglo, Gran Bretaña era el principal protagonista de la globalización, pero hoy es un simple eslabón en el proceso globalizador, por más que no se resigne a reconocerlo y siga soñando con sus pasadas grandezas.

Sevilla, 13 de Abril de 2017


  

lunes, 24 de abril de 2017

¿Qué barrabasada tiene que cometer un político catalán nacionalista para que lo condenen por prevaricación?

En mi artículo sobre "Una sentencia harto benévola y contraproducente" señalaba que no todo estaba perdido porque, al haber sido recurrido el fallo, cabía esperar que el Tribunal Supremo (TS) lo rectificara. No obstante, advertía que no cabía albergar demasiadas esperanzas porque los miembros del mismo condescienden a veces a ensuciar sus togas con el polvo del camino. Mis temores estaban fundados pues, en el caso paralelo del ex-Consejero de Presidencia de la Generalitat, Francesc Homs -que ha sido juzgado por el alto Tribunal debido a su aforamiento, al ser diputado en el Congreso- no sólo no ha sido condenado por prevaricación, sino que ha visto reducida a 13 meses la pena de inhabilitación por desobediencia, 11 meses inferior a la inferida a Artur Mas por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC). Como Dante Alighieri en las puertas del Infierno podemos leer la frase "lasciate ogni speranza". Es más que probable que el TS no condene por prevaricación a Mas y a sus "colaboradoras necesarias" -Ortega y Rigau- y que reduzca las insignificantes penas por desobediencia a las que han sido condenados en primera instancia. Es posible incluso que el Ministerio Fiscal retire la petición de condena por prevaricación a la vista de la decisión del Tribunal en el caso Homs.

Condena a Homs sólo por el delito de desobediencia

El TS se ha recreado en la suerte e hincado sus dientes jurídicos en moro muerto, empujando una puerta que a estaba abierta, aunque con la posibilidad de entornarla un poco más. e ha amparado en la incompetencia de los fiscales del TSJC para rebajar la pena por desobediencia a la prohibición del Tribunal Constitucional (TC), debido a que el Ministerio Fiscal había propuesto una condena de 11 meses y la Sala no podía desbordar la petición del fiscal de inhabilitación especial para el ejercicio de cargos públicos y de funciones de gobierno. El Supremo ha propinado un merecido varapalo a la Junta de Fiscales del TSJC, ya que "cualquier intento de invertir el principio de jerarquía , de suerte que la decisión asamblearia de los subordinados se imponga a la del responsable de la institución aleja el modelo del Ministerio Fiscal de su diseño constitucional, sobre todo cuando, con posterioridad, , el el propio Fiscal del Tribunal Supremo el que asume el ejercicio de la acción penal y promueve la acusación contra el investigado". Y ha añadido que "ha sido precisamente el diseño jerárquico del Ministerio Fiscal el que ha impedido que el abstencionismo inicial de los integrantes de aquella Junta condujera de manera irremediable a la impunidad del delito que ahora se ha declarado probado". La incorrección jurídica de los fiscales del TSJC ha quedado demostrada por la sentencia.

El TS parece burlarse de los justiciables cuando -tras afirmar que Homs no había cometido un delito de prevaricación- insinúa que podría haber incurrido en un delito de malversación. Sin embargo, no se ha cuestionado si la apliicación económica de fondos públicos promovida por el acusado en abierta y franca contradicción con el mandato emanado de del TC "tiene o no relevancia penal", porque el Ministerio Fiscalno había acusado a a Homs de semejante delito, que -de haber sido reconocido por el Tribunal- habría supuesto la imposición de penas de cárcel. ¡Cuánta disponibilidad par admitir la comisión de un delito que no puede ser juzgado por la desidia culposa del TSJC, criticada por el TS, y cuánta renuencia a reconocer la comisión de un delito tan evidente como el de la prevaricación, del que se ha jactado su propio autor!.

El TS ha reconocido el acierto del magistrado instructor al imputar a Homs los delitos de desobediencia y prevaricación, pues le permitía demostrar que el gran prevaricador -sólo superado por su jefe, Artus Mas- no cometió este último delito. Ha constatado asimismo que el acusado puso el espacio competencial que le correspondía como Consejero de Presidencia al servicio del propósito de llevar adelante el "proceso de participación ciudadana". Adoptó decisiones dirigidas a enmascarar la realidad del proceso, haciendo descansar la iniciativa de tales decisiones en la supuesta espontaneidad de unos voluntarios que habrían actuado al margen de todo apoyo oficial, y "tuvo un papel decisivo en la aportación de los medios materiales  y de las infraestructuras indispensables para hacer realidad lo que había sido objeto de suspensión expresa por el Tribunal Constitucional". La consulta fue posible "por la pertinaz actuación del acusado, que impulsó todo aquello que era necesario para su ejecución". Pero todo esto no le basta al Tribunal para considerar que incurrió en un delito de prevaricación.

Absorción del delito de prevaricación por el de desobediencia

La Sala ha tenido en cuenta las omisiones de Homs en vez de sus acciones consitentes en no paralizar las obras para acondicionar las estructuras de seguimiento de las votaciones, no interrumpir la instalación de programas en los ordenadores, no suspender la impartición de cursos a los voluntarios, no parar la campaña publicitaria o el buzoneo de material electoral...Todo depende del perspectivismo -el pirandelliano "según es, según parece"- y del subjetivismo de los magistrados al interpretar los hechos probados Hubieran podido -y debido- interpretarlos como actos positivos: alentar las obras de acondicionamiento de las estructuras, adquirir 7.000 ordenadores para facilitar la realización de las votaciones, permitir que Fujitsu instalara  en ellos los programas informáticos rrequeridos, facilitar los medios precisos para el recuento de los votos y el procesamiento de los datos, , autorizar la realización de cursos, arbitrar los medios necesarios para el reparto masivo de correspondencia oficial, adjudicar a la empresa Madia Planning Group la campaña necesaria para la difusión del proceso, habilitar un Centro de Información y un Centro de Prensa....

A juicio del Tribunal, las omisiones de Homs eran, en principio, susceptibles de integrar modalidades de la "prevaricación omisiva", pero su punición como autor de un delito de prevaricación con fundamento en tales omisiones -que permitieron el desarrollo del "proceso de participación"- implicaría "vulnerar el principio de la proporcionalidad" y "desbordar la medida de culpabilidad", ya que esas omisiones no eran sino "secuencias de una desobediencia más amplia, aquélla que impulsó al acusado a menospreciar el mandato del Tribunal Constitucional" (¿?). Condenar a Homs por un delito de prevaricación, tomando como acción típica sus conductas omisivas "supondría  fragmentar artificialmente una conducta omisiva que sólo se explica por su unidad". La injusticia de esas omisiones  -elemento insustituible del delito de prevaricación- "sólo podría apoyarse en la conducta desobediente que ya ha sido objeto de punición". El delito de desobediencia "absorbe en su desvalor al que sería predicable de otras conductas cuya injusticia radica precisamente en su condición de actos u omisiones desobedientes"(¿?). El delito más sencillo de desobediencia ha absorbido al más complejo de prevaricación, contra loa letra y el espíritu del Código Penal. Homs no había sido condenado con anterioridad por el delito de desobediencia y, en el momento procesal en que se dictó la sentencia, el Tribunal podría haber optado por condenar al acusado por el delito más grave de prevaricación, en vez de por el más leve de desobediencia, o por los dos, al producirse un concurso de delitos. En caso de haberse decidido la absorción, hubiera sido más lógico que el delito más grave absorbiera al más leve y no al contrario.

Comisión de actos de prevaricación

Al margen de las interpretaciones omisivas, el Propio TS reconoce que Homs también realizo actos positivos que permitieron la realización de la consulta. Amén de las amenazas dirigidas a las emisoras naciones Onda Cero, COPE y SER por negarse a difundir gratuitamente cuñas informativas sobre el proceso participativo, el Tribunal ha hecho especial referencia a la carta que el Consejero envió a T-System en respuesta a su consulta sobre los efectos de la decisión del TC de prohibir la consulta. Homs contestó que la empresa no estaba explícitamente afectada por la providencia del 4 de Noviembre de 2014 y me manifestó que un incumplimiento de las obligaciones contractuales asumidas podría tener consecuencias jurídicas. Este mensaje fue determinante para que la empresa decidiera continuar con los trabajos encomendados. La Sala estimó que no debería existir obstáculo conceptual alguno para que una carta pudiera ser considerada unaq resolución administrativa, pero se precisaba que ésta fuera injusta, y la injusticia de la carta sólo podría llegar a explicarse como manifestación de la renuencia del acusado a admitir la obligatoriedad de la providencia de suspensión. La injusticia se derivaría de que, mediante su contenido, de desobedeciera lo dispuesto por el TC. La Sala se ha mostrado obsesionada con el delito de desobediencia, que no es, sin embargo, anterior al de prevaricación, El TC había intervenido precisamente para evitar que los Consejeros de la Generalitat continuaran prevaricando en su declarada intención de realizar un referéndum ilegal que facilitara la secesión de Cataluña. La prevaricación es, pues, anterior a la desobediencia y no viceversa. Por otra parte, un gobernante no necesita que un Tribunal le advierta de la ilicitud de su conducta para saber que actúa injustamente. ¿Qué norma establece que el delito de prevaricación sólo pueda ser apreciado cuando haya vhabido una previa decisión judicial que prohíba las acciones u omisiones prevaricadoras?.

El TS ha entendido que los hechos declarados probados sólo pueden ser sancionados como constitutivos de un delito de desobediencia, "sin que podamos acoger la fórmula concursal sugerida por el Ministerio Fiscal", dado que "no estamos en presencia de un concurso de delitos, sino de normas, en el que el desvalor de una de las acciones -la desobediencia- absorbe la otra -la prevaricación" (¿?). La punición conjunta de ambos delitos no es viable por ser contraria a la ley y por ello fue descartada por el Tribunal, que estimó que se correría el riesgo de de incurrir en una doble incriminación de hecho, con la consiguiente quiebra del principio de la proporcionalidad. No puedo estar de acuerdo con esta conclusión. La Sala cita el artículo 8-3 del Código Penal en los siguientes términos:"Los hechos susceptibles de ser calificados con arreglo de dos o más preceptos...se castigarán observando las siguiente reglas:...3) el precepto penal más amplio o complejo absorberá a los que castiguen las infracciones consumidas en aquél". Curiosamente, la Sala omitió la frase "y no comprendidos en los artículos 73 a 77", que sustituyó por puntos suspensivos  Esta omisión no es inocente, pies es precisamente el artículo 77 el que regula el concurso de delitos. Según este precepto, lo dispuesto en los artículos 75 y 76 no será aplicable en el caso deque un solo hecho constituya dos o más infracciones. En tal caso, "se aplicará en su mitad superior la pena prevista para la infracción más grave". No estamos además en un supuesto de concursos de normas, sino de concurso de delitos. Hay una sola norma -el Código Penal- y dos o más delitos -prevaricación, desobediencia y malversación, aunque este último no cuente al no haber sido invocado por el Ministerio Fiscal-, por lo que la Sala debería haber aplicado la pena prevista para la prevaricación, por ser más grave que la prevista para la desobediencia. Pero, incluso dando por buena la aplicación del artículo 8-3, estimo que, al ser la prevaricación un delito más amplio y complejo que la desobediencia, era aquélla la que debería haber absorbido a ésta.

Reza el proverbio que "cuando el dedo apunta a la luna, el necio mira al dedo". Lejos está de mi ánimo la osadía de llamar tontos a os egregios componentes de la Sala de lo Penal del TS, pero hay que reconocer que algo cegatos sí que están -al fin y al cabo, se dice que la Justicia es ciega-. Cuando el dedo de los hechos probados apuntaba a la luna de la prevaricación, los magistrados han mirado al dedo de la desobediencia, que es un delito de menor cuantía.

Reacción de los líderes separatistas a la sentencia

La sentencia es firme y además sienta jurisprudencia, por lo que Artur Mas y su mariachi femenino deben estar frotándose las manos. Aunque Homs haya anunciado su intención de recurrir en amparo al TC y en apelación al Tribunal Europeo de Derechos Humanos, ha sido inhabilitado y ha tenido que dejar su escaño en el Congreso. Ha salido de las Cortes en olor de santidad independentista y envuelto en una orla de victimismo. Con su habitual verborrea grandilocuente, Homs ha declarado que la sentencia es política  que el TS lo ha condenado por sus ideas políticas y por sacar las urnas a la calle para que el pueblo catal´`an pudiera ejercer su "derecho a decidir", lo que era impropio de un Estado de Derecho. Con solemnidad altisonante ha afirmado que su condena y la de Artur Mas suponen indudablemente "el fin del Estado español". Santiago Gonález ha calificados semejantes sandeces de "prevaricación intelectual", que define como "decir chorradas a sabiendas".

Los líderes separatistas no dan señal alguna de contrición o arrepentimiento y no cejan en su empeño de seguir la vía que les conduce hacia la tierra prometida de la independencia. Como ha señalado Santiago Muñoz Machado, los gobernantes condenados han dado la impresión de que derecho es lo que ellos deciden o lo que a ellos les conviene, y no loo que la Constitución y las leyes establecen, y los Tribunales interpretan y aplican. Cataluña se ha olvidado de la Constitución  del Estado de Derecho y está siguiendo criterios de actuación exclusivamente políticos. Según Teodoro León, el cumplimiento de la ley es una de las últimas preocupaciones de la Generalitat. De Mas para abajo, raro es el dirigente catalán que no ha pronunciado la frase  "cumpliremos sólo las leyes que nos parezcan justas". La ley no mana de la soberanía del pueblo español, sino de las sedes de Juntos para el Sí y de la CUP, pero esta política no debe ser una coartada para la ilegalidad.

En abierto desafío y como muestra de desacato, la Generalitat ha sentado en la mesa del Consejo de Gobierno a Mas y a las ex-Consejeras Ortega y Rigau, condenados a inhabilitación por el TSJC, y nombrado a aquél como Embajador para promover la celebración del del prohibido referéndum. Mayor relevancia ha tenido la aprobación de los Presupuestos para 2017, una de cuyas disposiciones habilita los recursos necesarios para "hacer frente al proceso refrendario sobre el futuro de Cataluña", pese al informe contrario xel Consejo de Garantías Estatutarias -versión catalana del Consejo de Estado- que lo ha considerado inconstitucional. En una inhabitual nota hecha pública con anterioridad a la votación de los presupuestos, el Secretario General y el Letrado Mayor del Parlament afirmaron lo siguiente: "Consideramos que la votación de la disposición adicional 31, así como la enmienda de la CUP a esta disposición están afectando a la declaración de nulidad que establece el apartado 1 de la interlocutoria de 14 de Febrero del Tribunal Constitucional". Ignorando el dictamen del máximo órgano jurídico de la Generalitat, el Parlamento aprobó los Presupuestos con oos votos de la variopinta coalición de nacionalistas y antisistemas. El Parlamento ha reforzado asimismo su Reglamento para permitir la aprobación, por la vía exprés y sin debate, de las leyes necesarias para la desconexión de Cataluña de España. El Govern ya ha sacado a concurso público la adquisición de las papeletas y los sobres para la votación. Si todas estas acciones y omisiones no constituyen un delito de prevaricación, es que la tierra ha dejado de ser redonda.

Conclusiones

Habrá que cambiar el Código Penal para no poner a los Tribunales en la embarazosa tesitura de recurrir a argumentos rebuscados y falaces para poder exonerar de sus múltiples prevaricaciones a los políticos catalanes, que se envuelven en el manto de la "estelada" y pueden de esta manera gozar de la bula judicial. Se podría modificar, por ejemplo, sus artículos 10-3 y 73 o, quizás mejor, incluir una nueva disposición en los siguientes o similares términos: "Cualquier político catalán, por el mandato representativo recibido del pueblo soberano de Cataluña, no podrá ser investigado por el delito de prevaricación cuando lo cometa en pro del bienestar de la Nación catalana".

Con un poco de suerte y la mano que le echen los complacientes Tribunales, Mas, Ortega, Rigau y Homs  podrán librarse dentro de 13 meses y un día de inhabilitación menor a la que han sido condenados e incorporarse con nuevos bríos a su tarea de violar la Constitución y las lees española, para lograr el sacrosanto objetivo de de la independencia de Cataluña, con la tranquilidad de saber que la prevaricación les saldrá gratis. Claro que, al realizarlo en el ejercicio  del derecho a la libertad de opinión y de expresión, sus extralimitaciones se sancionarán a lo sumo con un leve tirón judicial de orejas. Pese a que el TS haya afirmado solemnemente que, con su conducta, Homs ha roto las bases constitucionales y el marco normativo que hace posible el ejercicio de los derechos fundamentales y las libertades públicas, aquí no ha pasado nada y pelillos al Mar Mediterráneo. ¿Qué barrabasada  tendrán que cometer los políticos nacionalistas catalanes para que sean condenados por prevaricación?. Hagan juego, Señores Magistrados!.

Madrid, 31 de Marzo de 2017

El comienzo del fin del Brexit

EL COMIENZO DEL FIN DEL "BREXIT"

Theresa May hizo aplicar el rodillo conservador en la Cámara de los Comunes y, con la connivencia de parte del Partido Laborista, logró que aprobara su escueto proyecto de ley que autorizaba al Gobierno a iniciar formalmente el proceso de la salida del Reino Unido de la Unión Europea, mediante la invocación del artículo 50 del Tratado de Lisboa de 2007. La pro-europea Cámara de los Lores, en cambio, puso algunos obstáculos a la galopada del Gobierno hacia el "Brexit", al aprobar sendas enmiendas al texto propuesto: la primera daba al Gobierno tres meses de plazo para presentar una propuesta que asegurara que "los ciudadanos de la Unión Europea y de los miembros de sus familias con residencia legal en el Reino Unido en el momento de la aprobación de este texto, reciban el mismo tratamiento con respecto a los derechos derivados de la pertenencia a la UE". La segunda requería que el texto del Acuerdo eventualmente alcanzado entre Gran Bretaña y la UE fuera sometido a la aprobación del Parlamento Británico antes de ser aprobado por el Parlamento Europeo. Fueron unos meros rasguños en la paquidérmica piel de May, que fueron totalmente restañados tras la segunda y definitiva votación de la Cámara de los Comunes, que autorizó por amplia mayoría el inicio del proceso de salida de la Unión.

Inicio del proceso de separación de Gran Bretaña de la UE

Tras la sanción de la decisión parlamentaria por la Reina Isabel II, Theresa May ha comunicado por carta al Presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, la intención del Reino Unido de desembarco de la nave comunitaria mediante la invocación del artículo 50 del Tratado de la UE. De conformidad con el citado artículo, el Estado miembro interesado en retirarse de la Unión deberá notificar su intención al Consejo Europeo y la UR "negociará y celebrará con ese Estado un acuerdo que establecerá la forma de su retirada, teniendo en cuenta el marco de sus relaciones futuras con la Unión. El Consejo lo celebrará en nombre de la Unión por mayoría cualificada, previa aprobación del Parlamento Europeo". Según su apartado tercero, los Tratados constitutivos de la UE dejarán de aplicarse al Estado  que los ha denunciado a partir de la fecha de la entrada  en vigor del Acuerdo de retirada o, en su caso, a los dos años de la fecha de la notificación de la retirada, salvo que el Estado interesado y el Consejo Europeo acuerden, por decisión unánime de sus miembros, prorrogar dicho plazo.  

Así pues, a partir del momento de la entrega de la carta de May a Tusk ha empezado la cuenta atrás e iniciado el plazo de dos años previsto para la conclusión de un Acuerdo que regule las relaciones entre Gran Bretaña y la UE. El Consejo Europeo deberá reunirse para considerar la denuncia de los tratados por el Reino Unido y dar las oportunas instrucciones al equipo negociador de la Unión, dirigido por el antiguo Comisario europeo Michel Barnier. Aunque no se pueden adelantar acontecimientos, es poco probable que los negociadores -por mucha buena voluntad que tengan-  logren resolver en el breve plazo de dos años los complejos y complicados problemas que surgirán ante la necesidad de deshacer la maraña jurídica de directivas, reglamentos  resoluciones de la Unión y los innumerables Acuerdos concluidos por ésta durante 60 años. Cabe prever, por tanto, que se prorrogue el partido, aunque la prórroga podría quedar invalidada por la oposición de un solo Estado miembro, ya que se requiere la unanimidad del Consejo Europeo para autorizarla.

Perspectivas de la negociación

Tras sus taxativas tomas de posición en pro de un "Brexit" duro y berroqueño, May ha adoptado ahora el rostro amable de Che-Suan y recurrido a sus trucos de encantadora de serpientes, y ha mostrado una aparente actitud conciliadora. Ha telefoneado personalmente al Presidente del Consejo, Donald Tusk, al Presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, y a la Presidente "de facto" de la UE, Angela Merkel, y expresado su deseo  de entrar en las negociaciones con un espíritu constructivo y en un tono positivo para asegurar un proceso suave de salida. Habrá que ver cuál será la verdadera faz de May y de su Gobierno: la de los denigradores de la UE que pretenden salir del Mercado Único, negar la libertad de movimiento de las personas, controlar completamente la inmigración y rechazar la jueisdicción del TJUE, o las de los posibilistas y partidarios de un "Brexit" blando, que aspiran a establecer unas relaciones razonables y mutuamente satisfactorias entre el planeta UE y el satélite británico.

Aparte del conato de rebelión de liberal-demócratas, nacionalistas escoceses y parte del laborismo -que se se ha reflejado en la afrenta de la Cámara de los Lores a su Graciosa Majestad-bis, Theresa May, a pesar de las tremendas presiones del Gobierno y los medios de comunicación conservadores-, la Primera Ministra parte al campo de batalla con una retaguardia inestable y más bien hostil en Irlanda del Norte y en Escocia- En las últimas elecciones autonómicas norirlandesas, los integracionistas pro-británicos moderados del Partido Democrático Unionista han retrocedido y han sido alcanzados por el Sinn Fein, partidarios de la reunificación de Irlanda y de la permanencia en la UE. Las negociaciones para la formación del Gobierno regional -que requieren inevitablemente la colaboración entre estos dos partidos- están empantanadas fundamentalmente  por la oposición radical entre unos y otros sobre el "Brexit", y no parece que se pueda llegar a un acuerdo a corto plazo. De no constituirse éste, el Gobierno británico podría -como ya ha hecho con anterioridad- suspender la autonomía norirlandesa y establecer el control directo de Londres sobre Irlanda del Norte, situación que debilitaría al Gobierno y afectaría adversamente su posición negociadora con la UE.

Con el apoyo del Partido Nacional Escocés y el Partido Verde, el Parlamento de Edimburgo acaba de decidir -por un margen de diez votos- convocar un nuevo referéndum de independencia, a celebrar entre el otoño de 2018 y l primavera de 2019, ante de que se llegue a un acuerdo entre Gran Bretaña y la UE. La Ministra Principal de Escocia, Nicola Sturgeon,  ha expresado su esperanza de que el Gobierno británico respete la voluntad del pueblo escocés, pero Theresa May se ha negado tajantemente a la celebración de un nuevo referéndum mientras se celebren las negociaciones con la Unión. El Parlamento escocés tiene la prerrogativa de iniciar el proceso para la celebración de un referéndum sobre el futuro del país, pero rquiere el consentimiento del Parlamento británico y, llegado el caso, May utilizaría la abrumadora mayoría de su Partido en la Cámara de Representantes para rechazar la propuesta escocesa. Este más que posible choque de trenes entre dos temperamentales damas podría desencadenar una crisis constitucional en el Reino Desunido de imprevisibles consecuencias en el climax de la negociación con la UE.

Pese a las bravatas de May y sus muchachos -el trío rupturista formado por Boris Johnson, Davis Davis y Liam Fox-, Gran Bretaña parte de una posición débil para la negociación. La campaña del "Brexit" se basó en la mentira, la manipulación, el voluntarismo y las promesas de imposible cumplimiento. El Gobierno británico se va a oponer ahora a unas normas que ha contribuido a elaborar durante 44 años, que -hasta anteayer- eran plenamente satisfactorias y que conforman la actual legislación británica y no puede ser modificada sustancialmente de la noche a la mañana. No ha preparado suficientemente la negociación y no sabe con certeza qué es lo que quiere -salvo salir a toda costa de la UE- y, sobre todo, qué puede conseguir. Cuenta con la renuencia o la oposición de Escocia, Irlanda del Norte, el Gran Londres, buena parte del empresariado, los elementos más prestigiosos de la intelectualidad británica y la juventud. La UE, en cambio, parte de la defensa de un "statu quo", que ha sido consensuado a los largo de los años por 28 Estados -incluido el Reino Unido- y que, aunque manifiestamente mejorable, ha constituido un innegable éxito en la lucha por la paz y la seguridad en Europa, y del desarrollo económico y social del pueblo europeo. ¿Qué ofrece a cambio Gran Bretaña?: Nacionalismo, populismo, aislacionismo, "grandeur" venida a menos -"Britania no longer rules the waves"-, xenofobia, menosprecio de los extranjeros, desprotección de los trabajadores, renuencia a las decisiones de los Tribunales de Luxemburgo y de Estrasburgo...

Actitud que debería adoptar la UE

Es cierto que Gran Bretaña podría contar con algún que otro potro de Troya dentro de la fortaleza de la UE, procedente de algunos países de Europa Oriental, más atlantistas que europeistas, que se resisten a una mayor integración y prefieren que la Unión no sea más que un gran Mercado Común, aunque ignorando la libertad de movimiento de las personas. Es indispensable que los países miembros de la UE se muestren unidos en la negociación y no ofrezcan flancos a las tentaciones de la sierpe británica, no cedan a sus pretensiones -conservar los derechos que tenía cuando era miembro de la Unión y eludir las obligaciones, como la citada libertad de movimiento de personas-, se mantengan firmes y no hagan concesiones injustificadas o innecesarias. Al mismo tiempo, se debería aprovechar la auto-exclusión de ese elemento perturbador y bloqueante que era el Reino Unido para continuar el proceso de integración europea. Si algunos de sus miembros no estuvieran preparados o dispuestos a seguir este proceso, habría que pedirles que no imiten a Gran Bretaña haciendo de perro del hortelano y permitan a los socios que así lo deseen proseguir en su empeño integrador. Dadas las disparidades ideológicas, políticas y económicas existentes en el seno de la UE, no cabe más solución para evitar el inmovilismo -cuando no el retroceso- que recurrir a la Europa de varias velocidades. Ante las asechanzas de la pérfida Albión, sólo nos cabe decir " Gos save Europe!".