martes, 25 de abril de 2017

La larga marcha de Gran Bretaña hacia ninguna parte

Según Jesús García Calderón, Presidente de la Academia de Bellas Artes de Granada, el "Brexit" no es el principio de nada, sino sólo el final de una relación que nunca estuvo asentada en el campo de la verdad. Es la mala decisión de un jugador mu torpe que despreció su descarte para confundir nuestra apuesta y ahora, cuando el farol ha fracasado, la UE no debe soltar la presa. El tiempo dirá si lleva razón. Por el momento, voy a examinar cómo se presenta el inicio de las negociaciones entre la Unión y Gran Bretaña para dar una respuesta a la petición de divorcio de ésta a aquélla.

POSICIÓN DE GRAN BRETAÑA AL INICIO DE LAS NEGOCIACIONES SOBRE EL "BREXIT"

Al tiempo que estaba en camino la carta que invocaba el artículo 50 del TUR,la Primera Ministra británica,
 Theresa May, declaró en el Parlamento de Westminster que no había vuelta atrás y que el Reino Unido iba en el futuro a tomar sus propias decisiones  a adoptar sus propias leyes. Señaló que, junto con las condicione de la retirada, negociaría al mismo tiempo los términos de la futura relación de Gran Bretaña con la IE: "Trataremos de concertar un ambicioso y atrevido acuerdo comercial que permita el intercambio más libre posible de mercancías y servicios entre Gran Bretaña y los Estados miembros de la Unión, que ofrezca a las empresas británicas la máxima libertas para comerciar y operar en los mercados europeos", afirmó la Premier.

En su misiva al Presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, May desarrolló estas ideas y añadió otras. En cinco ocasiones destacó la necesidad de establecer los términos del futuro partenariado entre el Reino Unido y la UE, al mismo tiempo que se negociaban las condiciones de su salida de la Unión. Además, puso al mismo nivel la cooperación a la que aspiraba en el ámbito económico con el de la seguridad, llegando a mencionar hasta en once ocasiones que el comercio iba de la mano de la seguridad. Dejó caer una velada amenaza al afirmar que Europa tenía la responsabilidad de defender el libre comercio y que "la seguridad de Europa es hoy más frágil que en cualquier otro momento desde el fin de la Guerra Fría, por lo que debilitar nuestra cooperación para la prosperidad y la seguridad de nuestros ciudadanos sería un craso error". May subrayó que era necesario "poner nuestros ciudadanos en primer lugar", minimizar innecesarias disrrupciones y evitar incertidumbres, tener en cuentas la relación única existente entre su país y la República de Irlanda e iniciar unas conversaciones técnicas por sectores con miras a alcanzar un amplio Acuerdo de Libre Comercio.

POSICIÓN DE LA UE AL INICIO DE LAS NEGOCIACIONES SOBRE EL "BREXIT"

Con las respuestas dadas de los distintos ámbitos de la UE se han puesto de manifiesto las profundas divergencias existentes entre los dos campos sobre la negociación. El Consejo Europeo ha señalado que la primera medida sería adoptar las directrices para la negociación. "La Unión actuará de forma concertada. Nuestra primera prioridad será reducir al mínimo la incertidumbre causada por la decisión del Reino Unido para nuestros ciudadanos y empresas, y los Estados miembros. Vamos a empezar centrándonos en todas las disposiciones claves para una retirada ordenada".

Donald Tusk ha presentado un proyecto de instrucciones, que deberá ser adoptado en la reunión del Consejo Europeo de 29 de Abril, y cuyas principales directrices son las siguientes: Estima que habría niveles de disrrupción provocados por la decisión adoptada por el Reino Unido y no por Bruselas. Descarta negociar simultáneamente la retirada de Gran Bretaña y la conclusión de un Acuerdo Comercial con la UE, "que se concluirá una vez que el Reino Unido haya dejado de ser Estado miembro". No habrá negociaciones sobre un Acuerdo Comercial mientras no se hayan logrado "avances suficientes" sobre los derechos de los ciudadanos y las obligaciones financieras pendientes del Reino Unido con la Unión, correspondiendo a la Comisión Europea decidir cuándo se han logrado dichos avances. Mientras sea miembros del club, Gran Bretaña deberá garantizar los derechos de las empresas y los ciudadanos comunitarios, y asumir los compromisos financieros aceptados durante su etapa de Estado miembro, incluidos los que aún no se han materializado. El acceso al mercado único no se negociará sector por sector, sino de forma global. Nada quedará acordado hasta que todo haya sido acordado. La UE trabajará denodadamente para lograr un cuerdo, pero se preparará para manejar la situación si las negociaciones fracasaran. Una vez que el Reino Unido deje la UE, ningún acuerdo concertado entre las do partes podrá ser aplicado en el territorio de Gibraltar sin un acuerdo entre España y el Reino Unido. Un Estado no miembro de la UE, que no tiene las mismas obligaciones que los Estados miembros, no puede disfrutar de los mismos derechos y beneficios que éstos. Cualquier Acuerdo futuro deberá contar con mecanismos adecuados para impedir prácticas de "dumping" fiscal, social o medioambiental. Los compromisos de los que el Reino Unido querría liberarse a partir del 29 de Marzo de 2019 podrían prolongarse más tiempo, ya que el futuro Acuerdo Comercial podría tardar varios años en entrar en vigor. La UE contempla la posibilidad de establecer una fase transitoria transitoria entre el "Brexit" y la entrada en vigor del Acuerdo, pero, si éste se basara en la prolongación del acervo comunitario, Gran Bretaña debería asumir sus obligaciones y compromisos con la Unión, incluido el sometimiento  la jurisdicción del TJUE. Al presentar si propuesta, Tusk señaló que las conversaciones serán "difíciles, beligerantes a veces", pero que ambas partes deberán esforzarse para que "el divorcio sea lo menos dañino posible".

El proyecto de instrucciones está bien estructurado y es bastante completo y suficientemente firme, por lo que es de esperar que sea aprobado sin cambios mayores por el Consejo. Varios Presidentes de Gobierno -incluidos Angela Merkel y Mariano Rajoy- ya han expresado su apoyo. En su reunión del 5 de Abril, el Consejo Europeo señaló que era importante garantizar un trato justo y equitativo a los ciudadanos que viven en el Reino Unidos y en los países miembros de la UE, y que Gran Bretaña seguirá siendo miembro de la Unión hasta su salida oficial, lo que conllevaba derechos y obligaciones, incluidos los compromisos financieros que vayan más allá de la fecha de su retirada. Advirtió contra cualquier intento de vincular un futuro Acuerdo Comercial a las condiciones de seguridad y descartó el establecimiento de unas relaciones económicas "a la carta", basada en acuerdos sectoriales.

DECLARACIONES DEL MINISTRO ESPAÑOL DE ASUNTOS EXTERIORES

El Ministro de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, ha hecho al diario "El País" unas declaraciones poco afortunadas por ser demasiado condescendientes con Theresa May. Ha manifestado que vamos hacia una "negociación secuencial" y que lo que la Primera Ministra ha dicho era que la retirada y la conclusión del nuevo Acuerdo "deben ser acordados a la vez, no necesariamente negociarlas en paralelo". Habría que preguntárselo a ella, aunque para mí ha sido bastante clara y explícita al respecto. La idea es que el futuro estatuto del Reino Unido tras su salida de la UE sea lo más parecido posible al que tiene ahora, aunque no podrá estar basado en la libre circulación, y "ya tenemos regulaciones para terceros países que están muy cerca del estatuto de un ciudadano de la UE". ¡Para este viaje no se necesitaban las alforjas del "Brexit" y os grandes perjuicios causados y por causar con la estampida británica!. . España está más cerca del "Brexit" blando. "Queremos un acuerdo equilibrado, razonable y riguroso, pero si se van a ir del Mercado Común y de la Unión Aduanera será difícil que sea blando". España quiere tener una relación estrecha con Gran Bretaña, "lo más cercana posible a lo que tenemos ahora". Me parece bien, pero para ello no es preciso hacerle concesiones que no se merece. Dastis ha manifestado que las posibilidades de que no haya acuerdo eran muy bajas, ya que ambas partes saldrían muy perjudicadas en caso de que no se produjera, y que la actitud de May había mejorado con respecto a su discurso de Lancaster House, en el que dijo que prefería que no hubiera acuerdo a concluir un mal acuerdo. Cabe señalar, sin embargo, que May hizo en su carta una referencia explícita al citado discurso.

El Ministro ha afirmado que no ve amenazas ni chantajes en la misiva de May. En énfasis se ha puesto en que la carta vincula la consecución  de un buen Acuerdo Comercial a la cooperación en seguridad y terrorismo, "una especie de comercio o terror", pero la cooperación en seguridad beneficia tanto a la UE como al Reino Unido. "Yo no me siento chantajeado. Nuestra seguridad está en manos de Europa, no de Londres". Más vales que su sentir esté fundado, aunque no parezca ser compartido por la UE, como cabría deducir de la advertencia incluida en la última resolución del Consejo. En todo caso y puestos a precisar -de un Ministro de Asuntos Exteriores y experto jurista se espera mayor precisión-, la seguridad de España no depende de Europa sino de la OTAN. Por otra parte -como ha observado la eurodiputada socialista Elena Valenciano- en un divorcio en desacuerdo, la velada amenaza de May sobre la seguridad es como "jugar con los niños en una separación".

Según nuestro Canciller, el "Brexit" obedece en gran medida a la situación interna británica, que no es fácilmente reproducible en ningún otro país. Los británicos entraron en la CEE a regañadientes, fuero siempre reticentes y ahora salen porque piensan que van a estar mejor fuera de la Unión. "¡Allá ellos!. La UE nació sin el Reino Unido  seguirá adelante sin él. España tiene claro que el futuro de la Unión pasa por una mayor integración" -que Gran Bretaña ha estado continuamente bloqueando, añado yo-. Los motivos del "Brexit" están basados en esa sensación tan británica de "estar en la UE, pero no ser la UE". Dastis confía en que los 27 Estados miembros mantenga las unidad durante la negociación porque "nos jugamos mucho". La Comisión Europea va a negociar por todos ellos lo que sea competencia de la Unión e incluso los temas de competencia nacional también deberían ser negociados conjuntamente. "Si por alguna razón eso no cuaja, no renunciamos a nuestras competencias y a las posibilidades de complementar la negociación conjunta, siempre que eso no perjudique a los 27".

El Ministro de volvió a meter en terreno pantanoso al asegurar que España no veía, en principio, razones para vetar la entrada de Escocia en la UE. "Lo cierto -comentó Dastis- es que, cuando salga el Reino Unido de la UE, saldrá Escocia.Lo que pase en el futuro ya veremos cuando pase, si pasa". Si se independizara de acuerdo Gran Bretaña, Escocia podría pedir su ingreso en la Unión, tendría que ponerse a la cola y "no habría motivos para oponerse si cumpliese los requisitos". Esta posición es jurídicamente correcta, pero una afirmación tan taxativa por parte de un Ministro de Asuntos Exteriores es políticamente incorrecta, cuando el Gobierno español -como el propio Dastis reconoce- "no defiende fragmentaciones ni secesiones" y se ha opuesto al reconocimiento de Estados escindidos -como Kosovo- para que no sirva de precedente a una eventual declaración de independencia por parte de Cataluña o del País Vasco.

SORPRENDENTE REACCIÓN BRITÁNICA EN LA CUESTIÓN DE GIBRALTAR

No deja de ser curioso que la mayor reacción que ha provocado en el Reino Unido el proyecto de instrucciones haya sido la referencia a Gibraltar, que ni siquiera había sido mencionado en la carta de May a Tusk. El antiguo Presidente del Partido Conservador, Michael Howard, invocó el precedente de Margaret Thatcher en la Guerra de las Malvinas: "Hace 35 años, otra mujer y Primera Ministra mandó una fuerza de choque a la otra punta del mundo para defender la libertad de otro pequeño grupo de británicos contra otro país de habla hispana...Estoy absolutamente convencido de que nuestra Premier mostrará la misma resolución". Nuestra Armada es suficiente para inutilizar a los españoles, clamó el Almirante Chris Parry, henchido de ardor guerrero, y nada menos que el Ministro de Defensa, Michael Fallon, anunció "urbi et orbe" la intención del Gobierno de su Belicosa Majestad de "proteger a Gibraltar hasta el final". ¡Menos mal que España es socio militar del Reino Unido en la Alianza del Atlántico Norte, porque, si no, las playas de Marbella y de Sotogrande se podrían convertir en escenario del desembarco de los infantes de marina británicos!. El Secretario del Foreign Office -el sin par "clown" Boris Johnson-manifestó solemne y poéticamente que "Gibraltar no está en venta" y que el apoyo del Gobierno británico al Peñón seguIría siendo "implacable y firme como una roca". Algo más moderada, Theresa Mayse ha visto obligada a unirse al fervorín patriótico y afirmar que su Gobierno trabajará para "asegurar el mejor resultado del Brexit para Gibraltar". Pese a su olvido de mencionar la Roca en su carta -que la ha dejado en posición de desventaja a la hora de negociar-, May anunció que va a "involucrar totalmente a Gibraltar" en las negociaciones.

Dastis ha tratado de quitar importancia a esta explosión de comentarios bélicos al comentar que alguien en el Reino Unido está perdiendo los nervios y la tradicional flema británica ha brillado por su ausencia, sin que hubiera la menor base para ello. "Traer a colación situaciones pasadas como la guerra de las Malvinas es sacar las cosas de contexto". Hasta ahora, Gran Bretaña podía influir desde dentro en las posturas de la UE, pero en las negociaciones del "Brexit" es ya un país tercero a todos los efectos. Gibraltar será frontera exterior de la Unión, pero ya ya está fuera del "espacio Schengen" y la situación no debería cambiar mucho. En efecto, la cuestión de Gibraltar ha condicionado de forma permanente las relaciones de la UE con la colonia y la Comisión Europea ha debido adoptar una posición de neutralidad ante el conflicto entre dos Estados miembros. Como ha señalado un funcionario de la Comisión, "se trata de un problema que viene de lejos y hasta ahora hemos tratado de escuchar a las dos partes. Ahora vamos a apoyar al Estado miembro. Es la filosofía detrás de todo esto. No pensamos que ninguno de os otros 26 trate de socavar la cláusula de Gibraltar". Según ha observado un eurodiputado "Gibraltar es ahora de interés europeo. España e4s de la familia y Gran Bretaña es alguien de fuera". En consecuencia, el Consejo Europeo no ha prestado atención a las críticas británicas y ni siquiera ha mencionado al Peñón en su última resolución. El Parlamento Europeo ha dado su visto bueno al proyecto de instrucciones sin mencionar Gibraltar, pese a las enmiendas presentadas por los eurodiputados británicos y apoyadas por los nacionalistas catalanes. Cabe, pues, esperar que el Consejo sanciones la cláusula sobre el Peñón al aprobar el proyecto de instrucciones para la negociación en su reunión del día 29. Esta disposición reforzara la posición negociadora de España en su conflicto bilateral con Gran Bretaña sobre Gibraltar. Cualquier acuerdo que concluya la UE con el Reino Unido no se podrá aplicar al Peñón sin el consentimiento de España.

REFLEXIONES CON VISTAS AL INICIO DE LAS NEGOCIACIONES SOBRE EL "BREXIT"

Según el eurodiputado español  portavoz del Partido Popular Europeo en las negociaciones sobre el "Brexit", Esteban González Pons, estas negociaciones van a poner a prueba los cimientos más profundos de la Europa comunitaria, por lo que es sumamente importante tener las ideas claras antes de comenzar a negociar. A estos efectos, ha hecho unas atinadas reflexiones en su artículo "Ojo con el Brexit", publicado en el diario "El Mundo". El Brexit no puede significar una manera alternativa y más cómoda para Gran Bretaña para quedarse en la UE con lo mejor de los derechos  sin ninguna de las obligaciones. La negociación de su salida no debería desembocar en la concesión de un estatuto especial de pertenencia a la Unión. O está en la UE o no está, pero no puede pertenecer a ella a medias.

El Acuerdo de retirada se alcanzará con el Reino Unido; es decir, Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte. No cabe que una de sus partes -Escocia, por ejemplo- permanezca en la Unión mientras el resto se marcha. El caso de Gibraltar es diferente porque "no forma parte del Reino Unido. Es una colonia y, por lo tanto, su relación con la UE deberá negociarse después del Brexit". Sólo habrá dos negociadores a la mesa: el Gobierno británico y la Comisión Europea. "El Brexit va a ser un proceso muy duro, por que el 'fair play' tiene que ser nuestra principal regl de juego, sobre todo porque -al siguiente día del Brexit- el Reino Unido seguirá ahí, no se habrá ido a ninguna parte. Y, por el bien de todos, debemos seguir siendo socios y aliados".

Las negociaciones deben centrar única y exclusivamente en cómo va a salir Gran Bretaña de la UE y no sobre la relación futura entre las dos partes. Ésta será, sin duda, una negociación importante, pero, en cualquier caso, posterior al Acuerdo de salida. El proceso habrá de ser lo más transparente posible y, a estos efectos, es fundamental que tanto el Parlamento Europeo como el británico no queden al margen del mismo. Por último, el tratamiento de los ciudadanos británicos y comunitarios debería ser la máxima prioridad en las negociaciones porque, al final del proceso, "lo único que importará es si hemos protegido bien o no sus derechos". Si al Reino Unido le preocupa cuál va a ser su futuro, "a nosotros debe preocuparnos  cuál va a ser el nuestro. Cómo vamos a seguir construyendo Europa después del Brexit". Europa debe volver a ser un proyecto lo suficientemente grande  ambicioso como para acogernos a todos, un proyecto que ilusiones y que sea útil para todos los europeos. "Ese es el gran reto que nace hoy tras la activación del Brexit".

PERSPECTIVAS DE LA INCIPIENTE NEGOCIACIÓN

Según Lorenzo B. de Quirós, el proceso negociador debería conducir a un acuerdo razonable que permitiese a ambas partes aprovechar los beneficios de la cooperación, pero este "desideratum" no parece fácil de que se cumpla. La UE no hará un traje a medida para los británicos y éstos no aceptarán un esquema de relación similar al noruego o al suizo, que en la práctica tiene casi todos los costes de formar parte de la Unión y menos beneficios que los derivados de la plena integración. En la presente coyuntura parece improbable que la racionalidad económica se imponga a la razón política. "El resultado será un juego de suma negativa...Todos perderemos". No resulta obvio anticipar quiénes será los ganadores y quiénes los perdedores, pero "sus implicaciones son indudablemente negativas para la UE e inciertas para la Gran Bretaña.

No estoy del todo de acuerdo con esta valoración. Es obvio que, a corto plazo, ambas partes saldrán perdiendo, pero creo que el mayor perjudicado será el Reino Unidos, pues, mientras aquélla perderá un mercado, éste perderá 27, entre los que se encuentran 7 de sus 10 principales clientes y proveedores Alemania, Francia, Países Bajos, Irlanda, Bélgica, España e Italia. Gran Bretaña tiene, pues, más que perder en su larga marcha hacia ninguna parte, arropada en su arrogancia y en sus ínfulas de gran potencia venida a menos. Gran Bretaña había conseguido un estatuto privilegiado en el seno de la UE, pero la estulticia de David Cameron al convocar un referéndum innecesario y sus incompetencia en defender la permanencia en la Unión han llevado a la calamitosa situación actual.

Según Iñaki Gil, cabe esperar un "Brexit" duro que, ojalá. dé una segunda oportunidad a la UE. Para el Presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani, el "Brexit" puede ser positivo porque va a empujar a los europeos a trabajar juntos. Para ello es indispensable que los 27 Estados miembros se mantengan firmemente unidos, pues cualquier grieta en la posición común favorecería a un adversario extremadamente hábil en la negociación. "La unidad es nuestra fuerza. Juntos ganamos", ha comentado. Hay que jugar fuerte en la negociación para evitar el peligro del contagio, porque -como ha señalado el eurodiputado socialista Ramón Jáuregui- "hay que visualizar la factura y evitar la emulación". Si se mantiene la unidad sin fisuras, la posición negociadora de la UE se fortalecerá de forma considerable y el Reino Unido tendrá que pasar por las horcas caudinas de las exigencias comunitarias o desconectarse de la Europa a la que -mal que le pese- pertenece y quedar aislada en su ardiente soledad. Hace un siglo, Gran Bretaña era el principal protagonista de la globalización, pero hoy es un simple eslabón en el proceso globalizador, por más que no se resigne a reconocerlo y siga soñando con sus pasadas grandezas.

Sevilla, 13 de Abril de 2017


  

lunes, 24 de abril de 2017

¿Qué barrabasada tiene que cometer un político catalán nacionalista para que lo condenen por prevaricación?

En mi artículo sobre "Una sentencia harto benévola y contraproducente" señalaba que no todo estaba perdido porque, al haber sido recurrido el fallo, cabía esperar que el Tribunal Supremo (TS) lo rectificara. No obstante, advertía que no cabía albergar demasiadas esperanzas porque los miembros del mismo condescienden a veces a ensuciar sus togas con el polvo del camino. Mis temores estaban fundados pues, en el caso paralelo del ex-Consejero de Presidencia de la Generalitat, Francesc Homs -que ha sido juzgado por el alto Tribunal debido a su aforamiento, al ser diputado en el Congreso- no sólo no ha sido condenado por prevaricación, sino que ha visto reducida a 13 meses la pena de inhabilitación por desobediencia, 11 meses inferior a la inferida a Artur Mas por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC). Como Dante Alighieri en las puertas del Infierno podemos leer la frase "lasciate ogni speranza". Es más que probable que el TS no condene por prevaricación a Mas y a sus "colaboradoras necesarias" -Ortega y Rigau- y que reduzca las insignificantes penas por desobediencia a las que han sido condenados en primera instancia. Es posible incluso que el Ministerio Fiscal retire la petición de condena por prevaricación a la vista de la decisión del Tribunal en el caso Homs.

Condena a Homs sólo por el delito de desobediencia

El TS se ha recreado en la suerte e hincado sus dientes jurídicos en moro muerto, empujando una puerta que a estaba abierta, aunque con la posibilidad de entornarla un poco más. e ha amparado en la incompetencia de los fiscales del TSJC para rebajar la pena por desobediencia a la prohibición del Tribunal Constitucional (TC), debido a que el Ministerio Fiscal había propuesto una condena de 11 meses y la Sala no podía desbordar la petición del fiscal de inhabilitación especial para el ejercicio de cargos públicos y de funciones de gobierno. El Supremo ha propinado un merecido varapalo a la Junta de Fiscales del TSJC, ya que "cualquier intento de invertir el principio de jerarquía , de suerte que la decisión asamblearia de los subordinados se imponga a la del responsable de la institución aleja el modelo del Ministerio Fiscal de su diseño constitucional, sobre todo cuando, con posterioridad, , el el propio Fiscal del Tribunal Supremo el que asume el ejercicio de la acción penal y promueve la acusación contra el investigado". Y ha añadido que "ha sido precisamente el diseño jerárquico del Ministerio Fiscal el que ha impedido que el abstencionismo inicial de los integrantes de aquella Junta condujera de manera irremediable a la impunidad del delito que ahora se ha declarado probado". La incorrección jurídica de los fiscales del TSJC ha quedado demostrada por la sentencia.

El TS parece burlarse de los justiciables cuando -tras afirmar que Homs no había cometido un delito de prevaricación- insinúa que podría haber incurrido en un delito de malversación. Sin embargo, no se ha cuestionado si la apliicación económica de fondos públicos promovida por el acusado en abierta y franca contradicción con el mandato emanado de del TC "tiene o no relevancia penal", porque el Ministerio Fiscalno había acusado a a Homs de semejante delito, que -de haber sido reconocido por el Tribunal- habría supuesto la imposición de penas de cárcel. ¡Cuánta disponibilidad par admitir la comisión de un delito que no puede ser juzgado por la desidia culposa del TSJC, criticada por el TS, y cuánta renuencia a reconocer la comisión de un delito tan evidente como el de la prevaricación, del que se ha jactado su propio autor!.

El TS ha reconocido el acierto del magistrado instructor al imputar a Homs los delitos de desobediencia y prevaricación, pues le permitía demostrar que el gran prevaricador -sólo superado por su jefe, Artus Mas- no cometió este último delito. Ha constatado asimismo que el acusado puso el espacio competencial que le correspondía como Consejero de Presidencia al servicio del propósito de llevar adelante el "proceso de participación ciudadana". Adoptó decisiones dirigidas a enmascarar la realidad del proceso, haciendo descansar la iniciativa de tales decisiones en la supuesta espontaneidad de unos voluntarios que habrían actuado al margen de todo apoyo oficial, y "tuvo un papel decisivo en la aportación de los medios materiales  y de las infraestructuras indispensables para hacer realidad lo que había sido objeto de suspensión expresa por el Tribunal Constitucional". La consulta fue posible "por la pertinaz actuación del acusado, que impulsó todo aquello que era necesario para su ejecución". Pero todo esto no le basta al Tribunal para considerar que incurrió en un delito de prevaricación.

Absorción del delito de prevaricación por el de desobediencia

La Sala ha tenido en cuenta las omisiones de Homs en vez de sus acciones consitentes en no paralizar las obras para acondicionar las estructuras de seguimiento de las votaciones, no interrumpir la instalación de programas en los ordenadores, no suspender la impartición de cursos a los voluntarios, no parar la campaña publicitaria o el buzoneo de material electoral...Todo depende del perspectivismo -el pirandelliano "según es, según parece"- y del subjetivismo de los magistrados al interpretar los hechos probados Hubieran podido -y debido- interpretarlos como actos positivos: alentar las obras de acondicionamiento de las estructuras, adquirir 7.000 ordenadores para facilitar la realización de las votaciones, permitir que Fujitsu instalara  en ellos los programas informáticos rrequeridos, facilitar los medios precisos para el recuento de los votos y el procesamiento de los datos, , autorizar la realización de cursos, arbitrar los medios necesarios para el reparto masivo de correspondencia oficial, adjudicar a la empresa Madia Planning Group la campaña necesaria para la difusión del proceso, habilitar un Centro de Información y un Centro de Prensa....

A juicio del Tribunal, las omisiones de Homs eran, en principio, susceptibles de integrar modalidades de la "prevaricación omisiva", pero su punición como autor de un delito de prevaricación con fundamento en tales omisiones -que permitieron el desarrollo del "proceso de participación"- implicaría "vulnerar el principio de la proporcionalidad" y "desbordar la medida de culpabilidad", ya que esas omisiones no eran sino "secuencias de una desobediencia más amplia, aquélla que impulsó al acusado a menospreciar el mandato del Tribunal Constitucional" (¿?). Condenar a Homs por un delito de prevaricación, tomando como acción típica sus conductas omisivas "supondría  fragmentar artificialmente una conducta omisiva que sólo se explica por su unidad". La injusticia de esas omisiones  -elemento insustituible del delito de prevaricación- "sólo podría apoyarse en la conducta desobediente que ya ha sido objeto de punición". El delito de desobediencia "absorbe en su desvalor al que sería predicable de otras conductas cuya injusticia radica precisamente en su condición de actos u omisiones desobedientes"(¿?). El delito más sencillo de desobediencia ha absorbido al más complejo de prevaricación, contra loa letra y el espíritu del Código Penal. Homs no había sido condenado con anterioridad por el delito de desobediencia y, en el momento procesal en que se dictó la sentencia, el Tribunal podría haber optado por condenar al acusado por el delito más grave de prevaricación, en vez de por el más leve de desobediencia, o por los dos, al producirse un concurso de delitos. En caso de haberse decidido la absorción, hubiera sido más lógico que el delito más grave absorbiera al más leve y no al contrario.

Comisión de actos de prevaricación

Al margen de las interpretaciones omisivas, el Propio TS reconoce que Homs también realizo actos positivos que permitieron la realización de la consulta. Amén de las amenazas dirigidas a las emisoras naciones Onda Cero, COPE y SER por negarse a difundir gratuitamente cuñas informativas sobre el proceso participativo, el Tribunal ha hecho especial referencia a la carta que el Consejero envió a T-System en respuesta a su consulta sobre los efectos de la decisión del TC de prohibir la consulta. Homs contestó que la empresa no estaba explícitamente afectada por la providencia del 4 de Noviembre de 2014 y me manifestó que un incumplimiento de las obligaciones contractuales asumidas podría tener consecuencias jurídicas. Este mensaje fue determinante para que la empresa decidiera continuar con los trabajos encomendados. La Sala estimó que no debería existir obstáculo conceptual alguno para que una carta pudiera ser considerada unaq resolución administrativa, pero se precisaba que ésta fuera injusta, y la injusticia de la carta sólo podría llegar a explicarse como manifestación de la renuencia del acusado a admitir la obligatoriedad de la providencia de suspensión. La injusticia se derivaría de que, mediante su contenido, de desobedeciera lo dispuesto por el TC. La Sala se ha mostrado obsesionada con el delito de desobediencia, que no es, sin embargo, anterior al de prevaricación, El TC había intervenido precisamente para evitar que los Consejeros de la Generalitat continuaran prevaricando en su declarada intención de realizar un referéndum ilegal que facilitara la secesión de Cataluña. La prevaricación es, pues, anterior a la desobediencia y no viceversa. Por otra parte, un gobernante no necesita que un Tribunal le advierta de la ilicitud de su conducta para saber que actúa injustamente. ¿Qué norma establece que el delito de prevaricación sólo pueda ser apreciado cuando haya vhabido una previa decisión judicial que prohíba las acciones u omisiones prevaricadoras?.

El TS ha entendido que los hechos declarados probados sólo pueden ser sancionados como constitutivos de un delito de desobediencia, "sin que podamos acoger la fórmula concursal sugerida por el Ministerio Fiscal", dado que "no estamos en presencia de un concurso de delitos, sino de normas, en el que el desvalor de una de las acciones -la desobediencia- absorbe la otra -la prevaricación" (¿?). La punición conjunta de ambos delitos no es viable por ser contraria a la ley y por ello fue descartada por el Tribunal, que estimó que se correría el riesgo de de incurrir en una doble incriminación de hecho, con la consiguiente quiebra del principio de la proporcionalidad. No puedo estar de acuerdo con esta conclusión. La Sala cita el artículo 8-3 del Código Penal en los siguientes términos:"Los hechos susceptibles de ser calificados con arreglo de dos o más preceptos...se castigarán observando las siguiente reglas:...3) el precepto penal más amplio o complejo absorberá a los que castiguen las infracciones consumidas en aquél". Curiosamente, la Sala omitió la frase "y no comprendidos en los artículos 73 a 77", que sustituyó por puntos suspensivos  Esta omisión no es inocente, pies es precisamente el artículo 77 el que regula el concurso de delitos. Según este precepto, lo dispuesto en los artículos 75 y 76 no será aplicable en el caso deque un solo hecho constituya dos o más infracciones. En tal caso, "se aplicará en su mitad superior la pena prevista para la infracción más grave". No estamos además en un supuesto de concursos de normas, sino de concurso de delitos. Hay una sola norma -el Código Penal- y dos o más delitos -prevaricación, desobediencia y malversación, aunque este último no cuente al no haber sido invocado por el Ministerio Fiscal-, por lo que la Sala debería haber aplicado la pena prevista para la prevaricación, por ser más grave que la prevista para la desobediencia. Pero, incluso dando por buena la aplicación del artículo 8-3, estimo que, al ser la prevaricación un delito más amplio y complejo que la desobediencia, era aquélla la que debería haber absorbido a ésta.

Reza el proverbio que "cuando el dedo apunta a la luna, el necio mira al dedo". Lejos está de mi ánimo la osadía de llamar tontos a os egregios componentes de la Sala de lo Penal del TS, pero hay que reconocer que algo cegatos sí que están -al fin y al cabo, se dice que la Justicia es ciega-. Cuando el dedo de los hechos probados apuntaba a la luna de la prevaricación, los magistrados han mirado al dedo de la desobediencia, que es un delito de menor cuantía.

Reacción de los líderes separatistas a la sentencia

La sentencia es firme y además sienta jurisprudencia, por lo que Artur Mas y su mariachi femenino deben estar frotándose las manos. Aunque Homs haya anunciado su intención de recurrir en amparo al TC y en apelación al Tribunal Europeo de Derechos Humanos, ha sido inhabilitado y ha tenido que dejar su escaño en el Congreso. Ha salido de las Cortes en olor de santidad independentista y envuelto en una orla de victimismo. Con su habitual verborrea grandilocuente, Homs ha declarado que la sentencia es política  que el TS lo ha condenado por sus ideas políticas y por sacar las urnas a la calle para que el pueblo catal´`an pudiera ejercer su "derecho a decidir", lo que era impropio de un Estado de Derecho. Con solemnidad altisonante ha afirmado que su condena y la de Artur Mas suponen indudablemente "el fin del Estado español". Santiago Gonález ha calificados semejantes sandeces de "prevaricación intelectual", que define como "decir chorradas a sabiendas".

Los líderes separatistas no dan señal alguna de contrición o arrepentimiento y no cejan en su empeño de seguir la vía que les conduce hacia la tierra prometida de la independencia. Como ha señalado Santiago Muñoz Machado, los gobernantes condenados han dado la impresión de que derecho es lo que ellos deciden o lo que a ellos les conviene, y no loo que la Constitución y las leyes establecen, y los Tribunales interpretan y aplican. Cataluña se ha olvidado de la Constitución  del Estado de Derecho y está siguiendo criterios de actuación exclusivamente políticos. Según Teodoro León, el cumplimiento de la ley es una de las últimas preocupaciones de la Generalitat. De Mas para abajo, raro es el dirigente catalán que no ha pronunciado la frase  "cumpliremos sólo las leyes que nos parezcan justas". La ley no mana de la soberanía del pueblo español, sino de las sedes de Juntos para el Sí y de la CUP, pero esta política no debe ser una coartada para la ilegalidad.

En abierto desafío y como muestra de desacato, la Generalitat ha sentado en la mesa del Consejo de Gobierno a Mas y a las ex-Consejeras Ortega y Rigau, condenados a inhabilitación por el TSJC, y nombrado a aquél como Embajador para promover la celebración del del prohibido referéndum. Mayor relevancia ha tenido la aprobación de los Presupuestos para 2017, una de cuyas disposiciones habilita los recursos necesarios para "hacer frente al proceso refrendario sobre el futuro de Cataluña", pese al informe contrario xel Consejo de Garantías Estatutarias -versión catalana del Consejo de Estado- que lo ha considerado inconstitucional. En una inhabitual nota hecha pública con anterioridad a la votación de los presupuestos, el Secretario General y el Letrado Mayor del Parlament afirmaron lo siguiente: "Consideramos que la votación de la disposición adicional 31, así como la enmienda de la CUP a esta disposición están afectando a la declaración de nulidad que establece el apartado 1 de la interlocutoria de 14 de Febrero del Tribunal Constitucional". Ignorando el dictamen del máximo órgano jurídico de la Generalitat, el Parlamento aprobó los Presupuestos con oos votos de la variopinta coalición de nacionalistas y antisistemas. El Parlamento ha reforzado asimismo su Reglamento para permitir la aprobación, por la vía exprés y sin debate, de las leyes necesarias para la desconexión de Cataluña de España. El Govern ya ha sacado a concurso público la adquisición de las papeletas y los sobres para la votación. Si todas estas acciones y omisiones no constituyen un delito de prevaricación, es que la tierra ha dejado de ser redonda.

Conclusiones

Habrá que cambiar el Código Penal para no poner a los Tribunales en la embarazosa tesitura de recurrir a argumentos rebuscados y falaces para poder exonerar de sus múltiples prevaricaciones a los políticos catalanes, que se envuelven en el manto de la "estelada" y pueden de esta manera gozar de la bula judicial. Se podría modificar, por ejemplo, sus artículos 10-3 y 73 o, quizás mejor, incluir una nueva disposición en los siguientes o similares términos: "Cualquier político catalán, por el mandato representativo recibido del pueblo soberano de Cataluña, no podrá ser investigado por el delito de prevaricación cuando lo cometa en pro del bienestar de la Nación catalana".

Con un poco de suerte y la mano que le echen los complacientes Tribunales, Mas, Ortega, Rigau y Homs  podrán librarse dentro de 13 meses y un día de inhabilitación menor a la que han sido condenados e incorporarse con nuevos bríos a su tarea de violar la Constitución y las lees española, para lograr el sacrosanto objetivo de de la independencia de Cataluña, con la tranquilidad de saber que la prevaricación les saldrá gratis. Claro que, al realizarlo en el ejercicio  del derecho a la libertad de opinión y de expresión, sus extralimitaciones se sancionarán a lo sumo con un leve tirón judicial de orejas. Pese a que el TS haya afirmado solemnemente que, con su conducta, Homs ha roto las bases constitucionales y el marco normativo que hace posible el ejercicio de los derechos fundamentales y las libertades públicas, aquí no ha pasado nada y pelillos al Mar Mediterráneo. ¿Qué barrabasada  tendrán que cometer los políticos nacionalistas catalanes para que sean condenados por prevaricación?. Hagan juego, Señores Magistrados!.

Madrid, 31 de Marzo de 2017

El comienzo del fin del Brexit

EL COMIENZO DEL FIN DEL "BREXIT"

Theresa May hizo aplicar el rodillo conservador en la Cámara de los Comunes y, con la connivencia de parte del Partido Laborista, logró que aprobara su escueto proyecto de ley que autorizaba al Gobierno a iniciar formalmente el proceso de la salida del Reino Unido de la Unión Europea, mediante la invocación del artículo 50 del Tratado de Lisboa de 2007. La pro-europea Cámara de los Lores, en cambio, puso algunos obstáculos a la galopada del Gobierno hacia el "Brexit", al aprobar sendas enmiendas al texto propuesto: la primera daba al Gobierno tres meses de plazo para presentar una propuesta que asegurara que "los ciudadanos de la Unión Europea y de los miembros de sus familias con residencia legal en el Reino Unido en el momento de la aprobación de este texto, reciban el mismo tratamiento con respecto a los derechos derivados de la pertenencia a la UE". La segunda requería que el texto del Acuerdo eventualmente alcanzado entre Gran Bretaña y la UE fuera sometido a la aprobación del Parlamento Británico antes de ser aprobado por el Parlamento Europeo. Fueron unos meros rasguños en la paquidérmica piel de May, que fueron totalmente restañados tras la segunda y definitiva votación de la Cámara de los Comunes, que autorizó por amplia mayoría el inicio del proceso de salida de la Unión.

Inicio del proceso de separación de Gran Bretaña de la UE

Tras la sanción de la decisión parlamentaria por la Reina Isabel II, Theresa May ha comunicado por carta al Presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, la intención del Reino Unido de desembarco de la nave comunitaria mediante la invocación del artículo 50 del Tratado de la UE. De conformidad con el citado artículo, el Estado miembro interesado en retirarse de la Unión deberá notificar su intención al Consejo Europeo y la UR "negociará y celebrará con ese Estado un acuerdo que establecerá la forma de su retirada, teniendo en cuenta el marco de sus relaciones futuras con la Unión. El Consejo lo celebrará en nombre de la Unión por mayoría cualificada, previa aprobación del Parlamento Europeo". Según su apartado tercero, los Tratados constitutivos de la UE dejarán de aplicarse al Estado  que los ha denunciado a partir de la fecha de la entrada  en vigor del Acuerdo de retirada o, en su caso, a los dos años de la fecha de la notificación de la retirada, salvo que el Estado interesado y el Consejo Europeo acuerden, por decisión unánime de sus miembros, prorrogar dicho plazo.  

Así pues, a partir del momento de la entrega de la carta de May a Tusk ha empezado la cuenta atrás e iniciado el plazo de dos años previsto para la conclusión de un Acuerdo que regule las relaciones entre Gran Bretaña y la UE. El Consejo Europeo deberá reunirse para considerar la denuncia de los tratados por el Reino Unido y dar las oportunas instrucciones al equipo negociador de la Unión, dirigido por el antiguo Comisario europeo Michel Barnier. Aunque no se pueden adelantar acontecimientos, es poco probable que los negociadores -por mucha buena voluntad que tengan-  logren resolver en el breve plazo de dos años los complejos y complicados problemas que surgirán ante la necesidad de deshacer la maraña jurídica de directivas, reglamentos  resoluciones de la Unión y los innumerables Acuerdos concluidos por ésta durante 60 años. Cabe prever, por tanto, que se prorrogue el partido, aunque la prórroga podría quedar invalidada por la oposición de un solo Estado miembro, ya que se requiere la unanimidad del Consejo Europeo para autorizarla.

Perspectivas de la negociación

Tras sus taxativas tomas de posición en pro de un "Brexit" duro y berroqueño, May ha adoptado ahora el rostro amable de Che-Suan y recurrido a sus trucos de encantadora de serpientes, y ha mostrado una aparente actitud conciliadora. Ha telefoneado personalmente al Presidente del Consejo, Donald Tusk, al Presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, y a la Presidente "de facto" de la UE, Angela Merkel, y expresado su deseo  de entrar en las negociaciones con un espíritu constructivo y en un tono positivo para asegurar un proceso suave de salida. Habrá que ver cuál será la verdadera faz de May y de su Gobierno: la de los denigradores de la UE que pretenden salir del Mercado Único, negar la libertad de movimiento de las personas, controlar completamente la inmigración y rechazar la jueisdicción del TJUE, o las de los posibilistas y partidarios de un "Brexit" blando, que aspiran a establecer unas relaciones razonables y mutuamente satisfactorias entre el planeta UE y el satélite británico.

Aparte del conato de rebelión de liberal-demócratas, nacionalistas escoceses y parte del laborismo -que se se ha reflejado en la afrenta de la Cámara de los Lores a su Graciosa Majestad-bis, Theresa May, a pesar de las tremendas presiones del Gobierno y los medios de comunicación conservadores-, la Primera Ministra parte al campo de batalla con una retaguardia inestable y más bien hostil en Irlanda del Norte y en Escocia- En las últimas elecciones autonómicas norirlandesas, los integracionistas pro-británicos moderados del Partido Democrático Unionista han retrocedido y han sido alcanzados por el Sinn Fein, partidarios de la reunificación de Irlanda y de la permanencia en la UE. Las negociaciones para la formación del Gobierno regional -que requieren inevitablemente la colaboración entre estos dos partidos- están empantanadas fundamentalmente  por la oposición radical entre unos y otros sobre el "Brexit", y no parece que se pueda llegar a un acuerdo a corto plazo. De no constituirse éste, el Gobierno británico podría -como ya ha hecho con anterioridad- suspender la autonomía norirlandesa y establecer el control directo de Londres sobre Irlanda del Norte, situación que debilitaría al Gobierno y afectaría adversamente su posición negociadora con la UE.

Con el apoyo del Partido Nacional Escocés y el Partido Verde, el Parlamento de Edimburgo acaba de decidir -por un margen de diez votos- convocar un nuevo referéndum de independencia, a celebrar entre el otoño de 2018 y l primavera de 2019, ante de que se llegue a un acuerdo entre Gran Bretaña y la UE. La Ministra Principal de Escocia, Nicola Sturgeon,  ha expresado su esperanza de que el Gobierno británico respete la voluntad del pueblo escocés, pero Theresa May se ha negado tajantemente a la celebración de un nuevo referéndum mientras se celebren las negociaciones con la Unión. El Parlamento escocés tiene la prerrogativa de iniciar el proceso para la celebración de un referéndum sobre el futuro del país, pero rquiere el consentimiento del Parlamento británico y, llegado el caso, May utilizaría la abrumadora mayoría de su Partido en la Cámara de Representantes para rechazar la propuesta escocesa. Este más que posible choque de trenes entre dos temperamentales damas podría desencadenar una crisis constitucional en el Reino Desunido de imprevisibles consecuencias en el climax de la negociación con la UE.

Pese a las bravatas de May y sus muchachos -el trío rupturista formado por Boris Johnson, Davis Davis y Liam Fox-, Gran Bretaña parte de una posición débil para la negociación. La campaña del "Brexit" se basó en la mentira, la manipulación, el voluntarismo y las promesas de imposible cumplimiento. El Gobierno británico se va a oponer ahora a unas normas que ha contribuido a elaborar durante 44 años, que -hasta anteayer- eran plenamente satisfactorias y que conforman la actual legislación británica y no puede ser modificada sustancialmente de la noche a la mañana. No ha preparado suficientemente la negociación y no sabe con certeza qué es lo que quiere -salvo salir a toda costa de la UE- y, sobre todo, qué puede conseguir. Cuenta con la renuencia o la oposición de Escocia, Irlanda del Norte, el Gran Londres, buena parte del empresariado, los elementos más prestigiosos de la intelectualidad británica y la juventud. La UE, en cambio, parte de la defensa de un "statu quo", que ha sido consensuado a los largo de los años por 28 Estados -incluido el Reino Unido- y que, aunque manifiestamente mejorable, ha constituido un innegable éxito en la lucha por la paz y la seguridad en Europa, y del desarrollo económico y social del pueblo europeo. ¿Qué ofrece a cambio Gran Bretaña?: Nacionalismo, populismo, aislacionismo, "grandeur" venida a menos -"Britania no longer rules the waves"-, xenofobia, menosprecio de los extranjeros, desprotección de los trabajadores, renuencia a las decisiones de los Tribunales de Luxemburgo y de Estrasburgo...

Actitud que debería adoptar la UE

Es cierto que Gran Bretaña podría contar con algún que otro potro de Troya dentro de la fortaleza de la UE, procedente de algunos países de Europa Oriental, más atlantistas que europeistas, que se resisten a una mayor integración y prefieren que la Unión no sea más que un gran Mercado Común, aunque ignorando la libertad de movimiento de las personas. Es indispensable que los países miembros de la UE se muestren unidos en la negociación y no ofrezcan flancos a las tentaciones de la sierpe británica, no cedan a sus pretensiones -conservar los derechos que tenía cuando era miembro de la Unión y eludir las obligaciones, como la citada libertad de movimiento de personas-, se mantengan firmes y no hagan concesiones injustificadas o innecesarias. Al mismo tiempo, se debería aprovechar la auto-exclusión de ese elemento perturbador y bloqueante que era el Reino Unido para continuar el proceso de integración europea. Si algunos de sus miembros no estuvieran preparados o dispuestos a seguir este proceso, habría que pedirles que no imiten a Gran Bretaña haciendo de perro del hortelano y permitan a los socios que así lo deseen proseguir en su empeño integrador. Dadas las disparidades ideológicas, políticas y económicas existentes en el seno de la UE, no cabe más solución para evitar el inmovilismo -cuando no el retroceso- que recurrir a la Europa de varias velocidades. Ante las asechanzas de la pérfida Albión, sólo nos cabe decir " Gos save Europe!".

El diplomático en el ámbito multilateral

EL DIPLOMÁTICO EN EL ÁMBITO MULTILATERAL

Los funcionarios dedicados a la diplomacia multilateral son también diplomáticos y forman parte de una misma carrera, si bien realizan funciones distintas y utilizan métodos de trabajo diferentes. En consecuencia, cabe reconocerles los rasgos que mencionaba en mi artículo sobre "El diplomático, ese desconocido": Disciplina, servicio permanente, asunción de riesgos, desarraigo y tensión. Pero presentan además otros rasgos característicos derivados de las peculiaridades de su la actuación diplomática multilateral, que presenta características propias.

Características de la diplomacia multilateral

1.-Triangularidad

En la diplomacia bilateral y en la consular sólo actúan dos sujetos: el Estado acreditante y el Estado receptor. El agente diplomático y el funcionario consular solamente tienen como interlocutores a las autoridades del Estado receptor: las nacionales en el caso de los primeros, y las regionales y locales en el de los segundos. En la diplomacia multilateral se producen dos cambios significativos. De un lado, el Estado receptor es sustituido por la Organización Internacional receptora, con todas las diferencias existentes entre un Estado y la Organización Internacional de la que es miembro. Aunque esté compuesta por Estados, la Organización es autónoma y tiene poder decisorio propio. Sus intereses no siempre coinciden con los de sus miembros, aunque éstos deban -según la Convención de Viena de 1975 sobre relaciones de los Estados con las Organizaciones Internacionales- "fomentar la realización de los propósitos y los principios de la Organización, cooperando con ella y dentro del marco de ella".

De otro, surge un tercero en discordia que es ajeno a la relación bilateral existente entre la Organización y sus Estados miembros: el Estado huésped en cuyo territorio se encuentra la sede de la Organización. Por su decisión de ser anfitrión  de la misma, dicho Estado asume la obligación de conceder inmunidades y  privilegios a las Representaciones Permanentes de los Estados miembros y carece prácticamente de derechos respecto a la citada relación. No tiene voz alguna en la relación entre la Organización y los Estados que la integran y si un miembro de una Representación Permanente actúa de forma incorrecta, no ispones de medios para hacer frente a la situación. Cuando un diplomático bilateral actúa de este modo, el Estado receptor puede declararlo "persona no grata" y expulsarlo del país, pero el Estado huésped carece de esta prerrogativa.

2.-Carácter igualitario

En la diplomacia multilateral prevalece un régimen igualitario, tanto a nivel estatal coimo perdsonal. Ante las Organizaciones y Conferencias Internacionales todos los Estados son iguales, con independencia de su tamaño, población o peso específico. El voto de Kiribati o Granada vale tanto como el de Estados Unidos o China, a excepción del Consejo de Seguridad, donde los cinco miembros permanentes gozan del privilegio del veto y de algunas Organizaciones económicas -como el Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial- en las que hay un voto ponderado en proporción a la contribución económica de los Estados miembros. De ahí que, a la hora de las votaciones, las delegaciones interesadas no pueden igorar a los pequeños Estados y tengan que negociar su apoyo, al igual que hacen con otros más importantes.

En el ámbito personal, todos los delegados -cualquiera que sea su categoría, Embajador o Secretario de tercera- gozan de igual consideración cuando hablan en nombre de su Estado. Por tanto, los jóvenes diplomáticos gozan en la diplomacia multilateral de una excelente plataforma para aumentar sus conocimientos prácticos y forjar su capacidad negociadora. Tienen además amplio margen de maniobra y de iniciativa, pues -salvo en los temas importantes- no suelen contar con instrucciones y pueden actuar a su leal saber y entender. La noche que llegué a Oslo para asistir a una Conferencia sobre contaminación marina no conseguía dormir y -a falta de mejor cosa que hacer- estudié con detenimiento el proyecto de Convenio presentado y elaboré un contra-proyecto, y algunas de mis propuestas fueron incorporadas al Convenio que finalmente se adoptó.

3.-Multiplicidad de temas y especialización

El ámbito de actuación de las Organizaciones y Conferencias Internacionales es casi infinito y cualquier tema puede ser abordado. Cuando estaba de Representante Permanente ante la ONU, el OIEA y la ONUDI tenía que ocuparme de cuestiones tan diversas como la condición de la mujer y de la familia, el desarrollo social, los estupefacientes, la prevención del delito, el espacio ultraterrestre, el Derecho Mercantil Internacional, los refugiados palestinos, la energía nuclear pacífica o el desarrollo industrial. Ante el carácter sumamente técnico de algunos de estos temas, es necesario disponer de expertos en las distintas materias. Así, la Representación contaba -además de con el personal diplomático- con Consejeros en materia de estupefaciente, energía nuclear y desarrollo económico y social. En la Representación Permanente de la ONU en Nueva York hay diplomáticos que siguen cada una de las seis Comisiones principales de la Asamblea General -política, política especial, económico-social, descolonización, financiera y jurídica- y varios Consejeros militares, económico-financieros, de Interior, de Medio Ambiente o de Información. Además, cuando se celebra la la sesión anual de la Asamblea, cuando España es miembro del Consejo de Seguridad o cuando se celebra un reunión o conferencia extraordinaria, las delegaciones se refuerzan con funcionarios y expertos de la Administración central. Como los distintos temas se suelen plantear de forma simultánea, la Representación tienen que hacer frente a ellos con los medios de que dispone de forma coordinada.

4.-Imprevisibilidad y aceleración de la toma de decisiones

La diplomacia bilateral sigue un "tempo maestoso" y previsible, por lo que puede afrontarse con relativa calma. Tal no es el caso de la multilateral, en la que los representantes tienen que reaccionar "impromptu" a cuestiones que pueden surgir de improviso. Los asuntos a tratar y resolver en la diplomacia bilateral suelen ser conocidos de antemano y pueden, por tanto, ser preparados con la debida antelación. Las relaciones entre los Estados involucrados siguen normalmente un curso regular sin excesivos sobresaltos y la conducta de los diplomáticos entra en el dominio de lo previsible. En la diplomacia multilateral la previsibilidad es muy relativa. Por más que hay programas y órdenes del día, en una reunión o una conferencia pueden plantearse en cualquier momento nuevos temas o aparecer durante su examen otras propuestas inesperadas o variantes a las mismas. Aunque la Representación reciba instrucciones del Ministerio de Asuntos Exteriores sobre un tema concreto o sobre una propuesta precisa, en el curso de la discusión pueden surgir propuestas nuevas y textos alternativos o presentarse enmiendas y subenmiendas imprevistas, que cambien total o parcialmente el desarrolo y la solución que finalmente se dé al tema debatido.

De ahí la aceleración en la toma de decisiones. El delegado debe responder "sur le champs" a las cambiantes situaciones y -pese a los considerables avances en la tecnología de las comunicaciones gracias a los "smartphones", correos electrónicos y "whatssaps"- no siempre consigue conectar a tiempo con el Ministerio para recibir instrucciones. Cuando surge un problema inesperado en una Embajada, el diplomático bilateral puede solicitar "tiempo muerto" para recabar instrucciones de la Superioridad, pero en una Representación Permanente o en una Conferencia Internacional no cabe detener el tiempo -salvo en determinadas circunstancias, mediante la petición de suspensión de la sesión- y el diplomático multilateral tiene que improvisar y asumir la responsabilidad de las actitudes que adopte.

5.-Distinta metodología de trabajo

Los métodos de actuación de los diplomáticos multilaterales son, en muchos aspectos, distintos de loos empleados por los diplomáticos bilaterales, tanto en sus relaciones con otros delegados, como en los medios procesales utilizados. Para estar en condiciones de poder contar en caso necesario con el apoyo de otros delegados, es indispensable que los miembros de la Representación mantengan buenas relaciones con el mayor número posible de ellos. Esto no se consigue pasando horas sentados en las salas de reuniones escuchando las interminables intervenciones de los distinguidos delegados -lo que en el argot onusiano se conoce como "friends of the chair"-, sino reuniéndose con ellos a menudo en recepciones o en el bar o los corredores de la sede de la Organización o de la Conferencia. Es lo que se denomina "diplomacia de pasillo",merced a la cual los representantes se pueden ganar el aprecio y la simpatía de otros delegados. Es normal que los representantes de países medianos y pequeños no reciban instrucciones específicas sobre la mayoría de los temas, salvo que sean muy importantes para sus intereses, y adoptar decisiones al respecto a su libre albedrío. Una relación de amistad puede contribuir a que éstos apoyen las posiciones de los delegados patrios cuando se aborden cuestiones que no les afecten directamente o sean de menor interés. En la Reunión de Nairobi del Grupo de los 77 previa a la inauguración de la III Conferencia de la ONU sobre el Derecho del Mar se decidió a última hora no admitir observadores y yo -que me había trasladado a Kenya con tal intención- pasé de mi status de observador al de espía. Conseguí, sin embargo, recibir información puntual de algunos colegas iberoamericanos de lo que allí se estaba cocinando, hasdta el punto que la URSS protestó porque la Reunión había admitido a un observador español.

En cuanto a las formalidades, la diplomacia multilateral dispone de los mismos medios de acción que la bilateral -notas verbales y escritas, cartas, memorandos, pro-memorias, declaraciones, notificaciones y protestas-, pero también de otros propios, como las propuestas de declaraciones o de resoluciones y las enmiendas y subenmiendas a las mismas. También ha dado luz a un instrumento informal conocido como "non paper" -sin encabezamiento, firma o sello-, en el que se hacen propuestas o sugerencias oficiosas y sin compromiso, que facilitan en gran medida el logro de un eventual acuerdo.

Características del diplomático multinacional

Los diplomáticos multilaterales deben adaptarse a las peculiaridades características de la diplomacia multilateral y, en consecuencia, presentan rasgos diferenciados del diplomático bilateral.

1.-Tenacidad

Los protagonistas de la diplomacia multilateral deben mantenerse alerta en todo momento y seguir atentamente el desarrollo del debate de los temas que se traten, y buscar el momento más oportuno para hacer sus intervenciones. La delegación española en la Comisión de Fondos Marinos -preparatoria de la Conferencia sobre el Derecho del Mar- había recibido instrucciones de no enfrentarse directamente con la delegación norteamericana en el tema de los estrechos internacionales y de hacer sus críticas a la soviética, que hacía tándem con aquélla en esa cuestión. Había preparado una respuesta contundente y aprovechó una intervención rusa en la que criticaba el paso inocente para recordarle el incidente ocurrido en el Estrecho de Vilkistki, cuando Estados Unidos invocó el derecho de paso inocente para justificar el paso de un buque de investigación científica que no había recibido la previa autorización de las autoridades soviéticas.

No olvido el caso del miembro de la delegación argentina en la citada Comisión, Orlando Revagliatti, que -cuando se estaba elaborando la Lista de Temas y Cuestiones para la Conferencia sobre el Derecho del Mar- propuso que, junto a los intereses de los Estados de plataforma encerrada o estrecha, se tuvieran también en cuenta los de los Estados de plataforma ancha, grandes beneficiados por la extensión de la zona económica exclusiva a 200 millas. Al principio nadie hizo el menor caso a esta petición incongruente, pero el joven secretario argentino no cejó en su empeño y logró su objetivo por cansancio o aburrimiento de la Comisión.

2.-Capacidad de reacción

El diplomático multilateral debe ser capaz de prever y anticipar el desarrollo de los acontecimientos en los temas que sigue, y de reaccionar a tiempo cuando se produzca una acontecimiento imprevisto o una oportunidad favorable para su causa. En la Conferencia de Londres de 1973 sobre la Contaminación por Buques, uno de los temas más debatidos fue el de la jurisdicción que se debía reconocer a los Estados ribereños más allá de su mar territorial. Se formó un pequeño Grupo de negociación -presidido por el Subsecretario de Comercio británico-, que llegó a una fórmula de compromiso. Sin embargo, tras presentarla en el Pleno, el Presidente del Grupo dijo -ante la sorpresa general- que Gran Bretaña votaría contra semejante propuesta. Intervine acto seguido para comentar que la situación me recordaba la leyenda española del "Capitán Araña", que iba reclutando por los puertos tripulantes para su buque y, cuando estaba éste a punto de zarpar, saltaba a tierra y dejaba abandonados a sus marineros. Estalló una carcajada general y, a partir de ese momento, el delegado británico pasó a ser conocido como "Captain Spider". No sé si fue fruto de esta intervención, pero el caso es que la propuesta fue aceptada por la Conferencia y pasó a integrase en el Convenio de 1973 sobre Contaminación por Buques.

En otra ocasión, durante un debate en la Asamblea General sobre el espacio ultraterrestre, un delegado soviético afirmó que la experiencia de los astronautas rusos probaba la inexistencia de Dios e hizo unos comentarios injuriosos contra los creyentes. Un delegado pidió ejercer el derecho de réplica y, cuando estaba a punto de hablar, se escuchó un tremendo rayo-trueno, típico de las primaveras neoyorkinas, que hizo temblar el edificio. El delegado anunció que a no era necesaria su intervención porque se había dado una respuesta a más alto nivel -"it has been answered at a higher level"-.

3.-Espíritu de colaboración

Los diplomáticos multilaterales deben procurar la máxima colaboración posible con los compañeros de la Representación, con los delegados de otros Estados miembros y con los dirigentes de las Organizaciones Internacionales. El trabajo en equipo es siempre útil para lograr una fructífera acción diplomática, pero en el ámbito multilateral es aún más importante. Los miembros de la Representación pueden estar examinando una misma cuestión en diferentes foros desde distintos puntos de vista -jurídico, social o económico, por ejemplo- y, de ahí, la necesidad de una acción coordinada entre ellos. Esta exigencia de colaboración se extiende a los colegas de otras Representaciones , por lo que es imprescindible mantener buenas relaciones con ellos para poder obtener su colaboración en el momento oportuno. Asís, en la Conferencia sobre Derecho del Mar, la delegación española consiguió el apoyo "gratis et amore" de Estados como Pwerú, Ecuador, Uruguay o Méjico en cuestiones tales como los estrechos internacionales, los derechos en materia pesquera de loos Estados en situación geográfica desventajosa o los archipiélagos de los Estados. Con estos fines, solía asistir durante mi estancia en Viena a todas las excursiones de confraternización organizadas por las Naciones Unidas o el Gobierno austriaco.

Asimismo conviene tener buenas relaciones con los dirigentes de las Organizaciones Internacionales. En Viena mantuve excelentes relaciones de colaboración, e incluso de amistad, con los Directores Generales de la ONU, Giorgio Giacomelli, del OIEA, Hans Blix, y de la ONUDI, Mauricio de María. Igualmente mantuve buenas relaciones con los funcionarios españoles en las distintas Organizaciones -a los que procuré ayudar en todo lo que pude- y asistía regularmente a las reuniones y almuerzos de su "Confraternidad Hispánica"

4.-Flexibilidad y espíritu de compromiso

Hay que partir de la base de que ninguna de las partes en una negociación puede ganar al 100%. Los diplomáticos deben ser dúctiles y flexibles, tratar de comprender las posiciones de la otra parte, simpatizar con sus preocupaciones genuinas y ceder en cuestiones que no sean esenciales, a fin de lograr un compromiso mutuamente satisfactorio. No se debe avasallar, actuar de mala fe o recurrir a las trampas y a las mentiras. Como afirmó en 1717 François de Callières, un negociador hábil no debería fundar nunca el éxitode sus negociaciones en falsas promesas o en la mala fe, y es un error creer que debería ser un maestro en el arte de hacer trampas, ya que -obrando de esta manera- a menudo tiene éxito, pero resulta poco seguro, "porque siembra rencor y deseo de revancha en el corazón de quienes han sido engañados y, más pronto o más tarde, éstos le harán sentir las consecuencias desfavorables del agravio". El diplomático debe mostrar espíritu de compromiso y buscar fórmulas que -satisfaciendo los objetivos esenciales perseguidos por su país- permitan alcanzar un compromiso razonable y honorable.

5.-Conocimiento de las normas de procedimiento

El diplomático multilateral debe tener un buen conocimiento de las normas procesales de las Organizaciones y Conferencias Internacionales para evitar que se adopten decisiones perjudiciales para el Estado que representa y hacer uso adecuado de ellas. Su desconocimiento o deficiente aplicación puede afectar adversamente los intereses de su Estado. Por ejemplo, cuando se iba a celebrar la votación final para la elección de un juez del Tribunal Internacional de Justicia, el Embajador español Antonio de Luna iba por delante del candidato del Reino Unido y, entonces, la delegación de este país solicitó el aplazamiento de la sesión hasta el día siguiente. La delegación española no se opuso, como debería haber hecho, ya que -según el Reglamento de la ONU- una vez iniciada una votación no puede ser suspendida. Gran Bretaña movilizó su diplomacia durante la noche y, al día siguiente, el candidato británico superó en votos al español. Algo semejante ocurrió  en 2011 con motivo de de l elección del Director General de la FAO, en la que habían quedado finalistas el ex-Ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, un brasileño y un indonesio. La delegación brasileña consiguió que se suspendiera la sesión por unas horas -ante la pasividad de la delegación española- y durante ese tiempo se celebró una reunión del Grupo de los 77 en la que el indonesio retiró su candidatura y dio su apoyo al brasileño. Reanudada la sesión tras esta interrupción ilegal, fue elegido Director General el brasileño José Graciano da Silva.

6.-Sentido del humor

En reuniones pesadas y aburridas, un comentario ocurrente o jocoso por parte de un delegado puede aliviar el tedio y crear una corriente de simpatía a favor del comentarista. Como a he citado anteriormente, mi calificación de "Capitán Araña" al delegado británico, que había cambiado de posición, lo dejó en mal lugar y alentó el voto favorable a la propuesta apoyada por España. En otra ocasión, algunos delegados de países miembros de la Commonwealth utilizaron durante un debate términos propios del cricket y los demás asistentes nos quedamos "in albis". Cuando llegó mi turno me tomé una pequeña venganza al recurrir a la terminología de la tauromaquia en mi intervención -amarrarse las taleguillas, dar una larga cambiada, hacer de Don Tancredo, recibir a porta gayola,  citar de lejos, pasárselo de pitón a pitón...- y entonces fueron los anglosajones los que se quedaron a dos velas. En el almuerzo de despedida que la "Confraternidad Hispánica" me ofreció con motivo de mi traslado a Moscú, su tesorero, Manuel Marinas, me dedicó los siguientes versos ripiosos en clave de humor:

          "Tu rico verbo taurino
           bañó los cosos vieneses,
           por derecho y por lo fino
           a volapié matas reses.
           Afilados animales
           los que en justa lidia bregas,
           Conferencias Generales
           con sus ponencias arteras.
           ¡Embiste ponencia brava!.
           Te daré un sutil retoque
           a fin de que satisfagas
           saliendo así del embroque.
           Brindo para que tú al verte
           con el capote en la mano
           ejecutes la gran suerte
           al morlaco siberiano".

Madrid, 28 de Marzo de 2017

domingo, 23 de abril de 2017

UNA SENTENCIA HARTO BENÉVOLA Y CONTRAPRODUCENTE

El 13 de Marzo de 2017, la Sala de lo Civil y de lo Penal del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) -formado por los magistrados Jesús María Barrientos, Carlos Ramos y Eduardo Rodríguez Laplaza- condenó a los antiguos Presidente de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas, y las Consejeras dede Gobernación y Relaciones Institucionales -Joana Ortega- y de Enseñanza -Irene Rigau- por un delito de desobediencia a las órdenes del Tribunal Constitucional (TC), si bien fueron absueltos del delito de prevaricación administrativa del que habían sido asimismo acusados por el Ministerio Fiscal. El Tribunal impuso a los acusados penas de "inhabilitación especial para el ejercicio de cargos públicos electivos -a sean de ámbito local, autonómico o estatal, así como para el ejercicio de funciones de gobierno, tanto en el ámbito autonómico como en el del Estado",por el tiempo de 2 años, 21 meses y 18 meses respectivamente. Este fallo ha sido ampliamente criticado por exceso o por defecto y sólo parece haber satisfecho a Ciutadans y al PP catalán. En el ámbito nacional, Pablo Iglesias la ha calificado de "inaceptable". `por cuanto es una vergüenza condenar a alguien por sacar las urnas para que los ciudadanos se expresen y, en el ámbito autonómico, el Vicepresidente Oriol Junqueras ha manifestado que la Generalitat mantendría el compromiso absoluto con la convocatoria de un referéndum en Septiembre pese a la condenalo indultará el pueblo de Cataluña en el referéndum que, sin lugar a dudas del TSJC, y el Presidente Carles Puigdemont que lo que la justicia española acaba de condenar lo indultará el pueblo de Cataluña en el referéndum que, sin lugar a dudas, se celebrará este año. La insumisión institucional no cesa y, una vez más, las autoridades catalanas hacen caso omiso de la Justicia.

Artur Mas ha tratado de esquivar su responsabilidad, inicialmente asumida

Tras conocer la sentencia -que los acusados se negaron a escuchar en sede judicial como era su deber- el principal condenado, Artur Mas, comentó que "en España se persigue a la gente por sus ideas" y que "la ley no es igual para todos". Habla con conocimiento de causa, pues es público y notorio que la ley no se aplica por igual en Cataluña a los altos cargos del Gobierno y del Parlamento y al resto de los mortales. La clase gobernante catalana estima que la obligatoriedad de las leyes nacionales no les afecta y sólo se siente obligada por las leyes emanadas del Parlament. Según se afirma en un Manifiesto sobre "El derecho al servicio de las libertades" -elaborado por un grupo de juristas catalanes- en Cataluña se incumplen la Constitución, las decisiones de los Tribunales y, con frecuencia, las leyes. Para el profesor Joge de Esteban, la sentencia del TSJC es un ejemplo perfecto de la arbitrariedad que reina ultimamente en la Comunidad, donde los dirigentes nacionalistas subordinan la legalidad constitucional a la legitimidad democrática que respalda a las autoridades autonómicas, situación que ha calificado de "golpe de Estado permanente".Sin embargo, al nacionalismo secesionista sus fechorías le salen gratis o, a lo sumo, a precio de saldo, como se ha puesto de manifiesto con la sentencia que paso a comentar.

Mas asumió en su momento la responsabilidad de la celebración del pseudo-referéndeum  del 11-N cuando afirmó sacando pecho ante los medios de comunicación que, "si los Tribunales quieren buscar a un responsable, que me miren a mí". No obstante, cuando se ha visto ante los Tribunales, flaqueó su arrogancia y trató de escudarse tras los "cien mil hijos de San Jordi", voluntarios voluntariosos que, aunque no pasaron de 40.000 -en la sentencia se mencionan 25.800 + 1.317-, dieron muestra de una inusitada capacidad, pues -sólo con sus escasos recursos propios- lograron movilizar a millones de personas y organizar con éxito un simulacro de plebiscito, mientras los miembros de la Generalitat se ponían de perfil y contemplaban el paisaje, en cumplimiento de la prohibición del TC. También se hizo el tonto -cosa que sabe hacer a la perfección y, como polilingüe, puede decir tontería en diversos idiomas- y, asl igual que su hombre de confianza y "factótum", el jurista Francesc Homs -que no fue juzgado por el TSJC por su condición de aforado, pero que lo será en breve por el Tribunal Supremo (TS)- mantuvo que las órdenes del TC  no eran suficientemente claras y precisas. No obstante, el TSJC ha estimado que el mandato del Tribunal era "claro, expreso, concreto y terminante" y que, con su conducta, el acusado  "pervirtió los principios democráticos de división y equilibrio de poderes" e "hizo quebrar una regla básica e imprescindible para una convivencia  pacífica que pasa indefectiblemente  por la sumisión de todos sl imperio de la ley y al cumplimiento de las resoluciones judiciales".

Contenido de la sentencia del TSJC

El TSJC sólo ha condenado a los acusados por un delito de desobediencia al TC porque, "para conseguir su voluntad de celebrar la consulta del 9-N, anteponiendo a la misma la suspensión ordenada por el Tribunal Constitucional con conciencia de que no iban a dar cumplimiento a la misma, omitieron a sabiendas el dictado de aquella resolución, que debería haber tenido por objeto la paralización de las contrataciones y pago con dinero público y las actuaciones necesarias para la realización de la consulta". Omitieron consciente y deliberadamente las acciones que deberían haber llevado a cabo -y que les eran exigibles- para hacer suspender el "proceso participativo". Tras leer esta frase, vino a mi mente el enunciado del artículo 404 del Código Penal, que trata de la prevaricación de los funcionarios públicos y que reza lo siguiente:"A la autoridad o funcionario público que, a sabiendas de su injusticia, dictare una resolución arbitraria en un asunto administrativo, se le castigará con la pena de inhabilitación especial para empleo o cargo público por tiempo de siete a diez años". Esto es justo lo que hicieron Mas y sus "colaboradoras", pero acto seguido empiezan a dejarse ver en el texto de la sentencia algunas dudas formuladas de forma alambicada y confusa, que huelen a chamusquina. Así, se dice que estas autoridades no habían dictado una resolución escrita y explícita disponiendo la no efectividad de los resuelto por el TC en su providencia de 4 de Noviembre. Señala que "es patente que en la conducta de los acusados no podemos afirmar una arbitrariedad que desborde loo inherente al hecho desobediente" (¿?) y -una de forma algo más inteligible- añade que "presenta una naturaleza subjetiva insuficiente para añadir al reproche genuino de su observancia -el propio de la desobediencia- otro relacionado con un hecho prevaricador  conceptualmente necesitado de un acto objetivamente injusto, que no se identifica con el proceder de los acusados más allá de se determinación desobediente". En la posición que tenían los acusados en las fechas de los hechos y atendiendo a los razonamiento de la entencia 42/2014 del TC -que, tras anular la Declaración soberana del Parlamento,afirmó, en compensación, que se podía hacer una interpretación constitucional del "derecho a decidir", que consistiría en definirlo como "una aspiración política a la que sólo se puede llegar mediante un proceso ajustado a la legalidad constitucional"- y al marco normativo que les proporciona la Ley catalana de consultas populares no refrendarias, "no puede descartarse un juicio interpretativo -en todo caso erróneo- que se represente la posible legalidad del proceso de paticipación ciudadana en los términos en que se produjo el 9 de Noviembre de 2014". Culminando una interpretación subjetiva "pro reo" -cuando no había la menor duda-, el TSJC estimó que, si bien los acusados no cumplieron con las órdenes del TC, no está probado que estuviera en su ánimo hacerlo y cabe presumir que creyeran estar actuando de conformidad con la legalidad. El TSJC se va por los cerros de Montserrat y concluye paradójicamente que los acusados no cometieron ninguna arbitrariedad y que -si la cometieron- fue de buena fe. "Tratándose de una convocatoria de la que no podemos predicar en el tiempo en que fue hecha la arbitrariedad en el sentido exigido por el tipo penal de la prevaricación, la decisión o resolución ulterior de su mantenimiento contra lo ordenado  por el Tribunal Constitucional no puede  incorporar más elementos de ilegalidad que los inherentes al acto omisivo desobediente" (¿?), de manera que "incurriríamos en la prohibición  del 'bis in idem' si para esas mismas omisiones típicas siguiéramos el reproche que se nos pide por el delito de prevaricación". Y concluye diciendo:"Tampoco identificamos una resolución deliberada e intrínsicamente prevaricadora en la omisión del deber de sus pender el proceso participativo presidido, como estuvo esa omisión, por un único y patente dolo desobediente" (¿?). Pese a la gravedad de los hechos, el TSJC tan sólo propina un pellizco de monja a Mas y lo condena a dos años de inhabilitación, la misma pena que el TS a endilgado al juez Serrano por modificar el turno de custodia a un menor para que pudiera asistir a una procesión de la Semana Santa de Sevilla, imperdonable infracción que le ha supuesto además la expulsión de la carrera judicial, ¡Todo sea por el equilibrio, la ponderación y la proporcionalidad en las decisiones de los Tribunales!.

No apreciación del TSJC del delito de prevaricación

Mal está que el TSJC haya exonerado a los inculpados del delito de prevaricación, pero aún peor los paupérrimos argumentos alegados, que suponen un insulto a la inteligencia. El Tribunal da pro probadas una serie de conductas de Mas y Cia: Mantenimiento de la web que promocionaba la consulta, de la propaganda electoral y del buzoneo a domicilio de información sobre la misma; suministro de material indispensable para realizar las votaciones; elaboración e instalación de programas informáticos: suministro de ordenadores y de material tecnológico; apoyo técnico al desarrollo de la consulta; contratación de u seguro de responsabilidad civil por accidentes para los voluntarios; utilización de centros públicos como sedes de votación; o instalación de un Centro de Prensa. Sorprende que todas estas actuaciones -sin las cuales de ninguna manera se podría haber celebrado el pseudo-referéndum, pese al entusiasmo digno de mejor caqusa de los voluntarios- no han sido consideradas por el Tribunal como constitutivas de un delito de prevaricación.

Se había recibido la consigna de que "¡Hay que salvar al soldado Ryan-Mas!" -como a él mismo le gusta autocalificarse- y todas las fuerzas nacionalistas se movilizaron para lograrlos antes del juicio, en el juicio y después del juicio. Para Arcadi Espada, de la sentencia se desprende el aire contaminado de un juicio político cuando se sospecha que son los hechos los que han tenido que adaptarse a la sentencia y no a la inversa, y pone de manifiesto hasta que punto de eficacia ha llegado a tener la intimidación nacionalista. La tremenda presión social y psicológica que sobre los magistrados han ejercido  y siguen ejerciendo las autoridades autonómicas, la sociedad nacionalista radicalizada y loos medios de comunicación públicos y privados suponen una circunstancia atenuante, pero no eximente. Baste recordar que el Ministerio Fiscal se negó a enjuiciar a Mas, Ortega y Rigau por estimar que no había cometido delito alguno con su actuación prevaricadora yb que la demanda tuvo que ser presentada por el Fiscal-Jefe por orden del Fiscal General del Estado. Ya resulta criticable que los fiscales exoneraran a los acusados de delito de malversación, pese a que malgastaron en la operación considerable sumas de dinero de los contribuyentes y ha señalado Jorge de Esteban- ese despilfarro inútil sólo se puede describir como malversación da caudales públicos. Sin embargo, como incluirlo en la acusación habría implicado penas de cárcel para los inculpados, desapareció del mapa judicial. Pero lo que resulta aún más grave es que los magistrados los hayan exonerado también de un delito tan evidente como el de la prevaricación. La Justicia ha de ser neutral, objetiva y distante, pero no completamente ciega y debería poder ver a través de la venda la realidad de los que juzga.

Perfil del mariscal-soldado Mas

Entre la espada de la justicia y la pared de la presión nacionalista, el TSJC ha tratado de hacer el menor daño posible y recurrido a una benevolencia excesiva, pero se le ha visto el plumero en su intento de salvar a toda costa a Mas  a sus asociadas. Rodeado de un tufo de de corrupción personal e institucional,fracasado como gobernante y humillado por la CUP, Mas ha pretendido renacer de sus cenizas y se ha inmolado como un mártir de la causa independentista. En su egolatría y exceso de auto-estima, se ha comparado -pese a su mediocridad- con Braveheart, Mathama Gandhi o Martin Luther King. Se ha presentado como el nuevo Moisés que conduce a su pueblo a la tierra prometida de la independencia, cuando -con el GPS averiado- lo conduce en realidad hacia el precipicio, porque de su báculo no mana agua salvífica sino odio antiespañol. Puesto a compararse con un personaje bíblico, el más adecuado sería Sansón, que derribó las columnas del templo y consiguió la muerte de todos los que en él se encontraban, judíos y filisteos, catalanes y españoles. Ha mantenido durante el juicio una actitud arrogante y no ha dado la menor señal de arrepentimiento. Antes al contrario, ha reiterado con insolencia ante el Tribunal que, cualquiera que sea su decisión, no impedirá la celebración este año del referéndum de libre determinación que llevará a Cataluña a la independencia. . Tras conocer la sentencia, exhibió con chulería una chapa en la solapa con el lema "Lo volvería a hacer" -"Ho tornaria a fer"-. En contra de los principios profesados durante muchos años, , Mas se ha visto arrastrado como el aprendiz de brujo a una continua fuga hacia adelante que ha escapado a su control  ha puesto a Cataluña y a España en una situación insostenible, que puede acarrear gravísimas consecuencias para todos.

Crítica de la sentencia del TSJC

 El TSJC ha dictado, en mi opinión, un fallo con muchos fallos y escaso fundamento jurídico. Ha circunscrito la actividad delictiva de Mas y sus mariachis a un único delito de desobediencia, cuando ha habido dos por lo menos. Ha sancionado el mosquito de la desobediencia y se ha tragado la ballena de la prevaricación. Ha pasado por alto que la desobedecida orden del TC tenía por objeto impedir la comisión de un nuevo delito de prevaricación continuada, situación en la que se encuentra instalada la Generalitat. Ha hecho hincapié en la desobediencia -que era lo menos importante- y ha ignorado el abuso y desviación de poder realizados por las autoridades autonómicas. Para su exoneración, ha invocado erróneamente el principio "ne bis in idem", ya que lo que se debería haber hecho era sancionar dos veces un mismo delito, sino sancionar dos delitos una sola vez. No se trata de la misma infracción, sino de dos delitos distintos y claramente diferenciados: uno de prevaricación administrativa continuada por el intento de declarar unilateralmente la independencia de Cataluña y otro de desobediencia a las órdenes del TC que pretendían evitarla. Como ha observado Melitón Cardona, es obvio que la desobediencia se concretó en la no adopción de medidas para suspender el proceso participativo. Según el profesor  de Derecho Constitucional de la Universidad de Santiago, Carlos Ruiz, el argumento del TSJC es inaceptable, ya que se basa en que "la prevaricación queda absorbida en la desobediencia" cuando ocurre lo contrario, pues, en este caso, "para desobedecer hay que tomar necesariamente una resolución injusta". Se pregunta José María Albert cómo -tras haber preciado que Mas incurrió en un delito de desobediencia- puede el Tribunal abvilverlo del de prevaricación cuando uno y otro constituyen parte de la misma secuencia factual y, sobre todo, cuando el propio Mas había dejado clara su voluntad de hacer caso omiso de la ley con el objetivo de quebrar el Estado de Derecho y proclamar la independencia de Cataluña.  Se ha producido un concurso ideal de delitos que el TSJC ha resuelto equivocadamente, pues -según el artículo 77 del Código Penal- en el caso en que un solo hecho constituya dos o más infracciones o una de ellas sea medio necesario para cometer la otra, "se aplicará en su mitad superior la pena prevista para la infracción más grave". El Tribunal, por el contrario, ha aplicado a Mas la pena más leve de dos años de inhabilitación especial, en vez de la de entre siete y diez años prevista para los prevaricadores en el artículo 404.

Recurso ante el Tribunal Supremo

No todo está, sin embargo, perdido, ya que la pelota sigue en el tejado judicial. Tras pensarlo más tiempo del necesario, el Ministerio Fiscal del TSJC se ha sumado a la acusación particular de los Sindicato Profesional  de Policía y "Manos Limpias" y de la Unión Federal de Policías para recurrir la sentencia ante el TS y solicitar que se sanciones a los acusados por el delito de prevaricación.  No parece haber sido una decisión muy de su gusto, ya que lo ha hecho por coherencia con la postura de la Fiscalía del TS, que -en la causa paralela seguida en el Tribunal contra Francesc Homs-lo ha acusado de este delito y resulta necesaria la "unidad de actuación". Cabe esperar que el TS rectifique la insatisfactoria sentencia del TSJC, aunque tampoco quepa albergar excesivas esperanzas. Es de sobra conocido el tacticismo que aveces practica el TS, cuyos magistrados se sienten tentados a ensuciar los bajos de sus togas con el polvo del camino político. El Gobierno central se ha inclinado hasta ahora por no molestar a los catalanes más de los estrictamente necesario, como si eso sirviera de algo, ya que cualquier concesión que se les haga la dan por supuesta y, en vez de aplacarlos, los incita a pedir más. Claro que, más allá de la declaración unilateral de independencia, de Cataluña, no sé que más pueden hacer salvo declararle la guerra a España.La sentencia del TS en el aso Homs dará una pista fundamental sobre la decisión que finalmente adopte en la apelación del caso del 9-N. De todas formas, Artur Mas y sus colaboradoras ya han anunciado que recurrirán la sentencia del TS, cualquiera que sea, ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

Como reza el refrán castellano, "del lobo, un pelo". Hay, por tanto, que congratularse de que, a pesar de su buenismo pro-catalanista, el TSJC haya condenado por primera vez a un ex-Presidente de la Generalitat y a los antiguas Consejera, teniendo además en cuenta la renuencia y la oposición de la mayoría de los fiscales de Cataluña. El Tribunal ha llegado hasta insinuar  una posible cobertura legal a su prevaricadora actuación  en base al vago reconocimiento hecho por el TC de la "aspiración política" al "derecho a decidir" de los catalanes, pero se trata de algo más que una aspiración. Se podría ejercer ese derecho mediante un referéndum autorizado por el Gobierno central, que ´`este no ha autorizado por ahora, pero lo que pretende la Generalitat es imponer la celebración de un referéndum -ya sin los eufemismos de "proceso participativo" o "consulta ciudadana"- con el objetivo de declarar unilateralmente la independencia de Cataluña. Para ello, el Parlament ha adoptado, o va a adoptar por la vía de la máxima urgencia, las leyes que la hagan posible, normas que ya han sido declaradas inconstitucionales por el TC. Tanta benevolencia resulta conmovedora  y hace saltar las lágrima hasta a los represores castellanos, pero la sentencia es en definitiva un dislate que sienta un peligros precedente. Abre la puerta a la convocatoria de cuantos referendums  quieran las autoridades catalanas ya que gozan de impunidad, por lo que, amén de insatisfactoria, resulta contraproducente.

Madrid, 19 de Marzo de 2017

sábado, 22 de abril de 2017

EL CONSUL, UN FUNCIONARIO INFRAVALORADO

LOa figura del Cónsul aparece opacada por la brillantez de la del Diplomático y resulta menos atractiva. Incluso entre los miembros de la "carrera" se percibe una infravaloración latente de la labor consular, considerada menos importante que la diplomática. Nada más lejos de la realidad, como señaló en 1838 Charloes-Maurice de Tayllerand, que fue Embajador y Ministro de Asuntos Exteriores con varios regímenes: "Después de haber sido un Ministro hábil, la cantidad de cosas que hay que saber para ser un buen Cónsul, porque sus atribuciones son variadas hasta el nfinito. Son de naturaleza completamente diferente de las de los demás empleados del Ministerio de Relaciones Exteriores y exigen un cúmulo de cnocimientos prácticos para los que se requiere una especial preparación". Efectivamente, para cumplir adecuadamente sus funciones, el Cónsul necesita una sólida formación, pues -a diferencia del Diplomático- no puede improvisar. O sabe, por ejemplo, cómo otorgar un testamento cerrado o si puede inscribir a una determinada persona en el Registro Civil y concederle la nacionalidad, o no lo sabe y, si se equivoca, puede perjudicar gravemente a esa persona.

Por otra parte, las Cónsules son también Diplomáticos y forman una carrera común, aunque las funciones de unos y otros sean diferentes. No era así hasta fechas recientes -primer tercio del siglo XX- cuando se fusionaron las dos carreras que habían estado hasta entonces separadas. La Convención de Caracas de 1911 sobre Cooperación Consular aún mantuvo la prohibición de que un mismo funcionario ejerciera funciones diplomáticas y consulares a la vez. Hubo que esperar a la Convención de La Habana de 1928 sobre Agentes Consulares para que se autorizase a las Misiones Diplomáticas a ejercer funciones consulares. Ese mismo año, España unificó las dos carreras y autorizó a sus miembros a desempeñar ambas funciones. Finalmente, la Convención de Viena de 1963 sobre Relaciones Consulares estableció taxativamente que las funciones consulares podían ser ejercidas por los Consulados y por las Misiones Diplomáticas.

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La institución consular es anterior en el tiempo a la doplomacia permanente y estuvo vinculada en un principio al comercio internacional y a la necesidad de proteger en el extranjero a los ciudadanos que a él se dedicaban. Las funciones que hoy día llevan a cabo las Misiones Consulares son fruto de un desarrollo histórico largo y complejo, que explica el carácter variado y complejo de las mismas. Han sufrido profundas modificaciones a lo largo de la historia en un proceso evolutivos con altos y bajos en función del desarrollo económico y social de oos entes políticos, que la han llevado a períodos de apogeo y de decadencia.

Se encuentran precedentes en la antigüedad griega -el "Proxenos", que protegía a los ciudadanos de la "polis"- y romana -el "Praetor Peregrinus" y lois "Recuperatores", que impartían justicia en las controversias entre nacionales y extranjeros-, pero la institución no apareció hasta el siglo XI, como medio de proitección de los mercaderes que se establecieron en el litoral oriental del Mediterráneo, especialmente como consecuencia de las Cruzadas. Surgieron así los Cónsules "electi", "hospites" y "missi" -al principio elegidos por los propios colonos extranjeros-, que velaban por sus intereses y arbitraban los conflictos entre ellos. Los regímenes de capitulaciones acordados entre el Imperio Otomano  los Reinos cristianos -como el Tratado de 1535 entre el rey francés Francisco I y el emperador turco Solimán el Magnífico-garantizaba el estatuto de los extranjeros. Los Cónsules se convirtieron en auténticos representantes de sus reinos y, a sus funciones comercial y jurisdiccionales, se sumaron otras de carácter político que no podían ser desempeñadas p'or la diplomacia temporal a la sazón existente.

Sin embargo, las nuevas formas políticas del Estado que fueron apareciendo durante el siglo XVI provocaron el establecimiento de las Misiones Diplomáticas permanentes, que fueron absorbiendo buena parte de las funciones hasta entonces desempeñadas por los Cónsules. La exaltación del principio de la soberanía llevó al Estado a reivindicar la exclusividad de jurisdicción sobre su territorio y entró en crisis la aplicación de la ley personal. Los Cónsules perdieron sus atribuciones cuasi-diplomáticas y jurisdiccionales y limitaron su actividad a la salvaguardia de los intereses comerciales y a la protección de de los nacionales. Como señaló Abraham de Wicquefort, los Cónsules no eran más que mercaderes que no manejaban ningún negocio de Estado y los Príncipes que los empleaban los protegían "como a gentes que están a su servicio y como cualquier amo protege a sus servidores y domésticos".

Pero, a partir de la segunda mitad del siglo XVIII, la recuperación de la actividad comercial e industrial y el desarrollo de los transportes y de las comunicaciones internacionales provocaron el resurgimiento de la institución consular al ser necesaria la protección de de mercaderes y emigrantes de diverso tipo. Además de las funciones de auxilio al comercio y a la navegación, los Cónsules asumieron otras de tipo administrativo y asistencial. La institución adquirió un nuevo auge hasta el extremo que François-René de Chateubriand afirmó enfáticamente en el Congreso de Verona de 1822 que "el tiempo de los Embajadores ha pasado y el de los Cónsules ha vuelto". La institución adquirió tal prestigio, que Charles Guiteau asesinó ern 1881 al Presidente norteamericano James Garfield por no acceder a su petición de que lo nombrara Cónsul General de Estados Unidos en Marsella.

Con el fenómeno de la descolonización, que se inició a raíz de la II Guerra Mundial, se amplió el proceso de globalización de las relaciones internacionales, al aumentarse considerablemente el número de miembros de la Comunidad Internacional. Como el mantenimiento de una red amplia de Oficinas Consulares era costoso, proliferó el recurso a los Cónsules Honorarios, a los que la Convención de Viena de 1963 acordó un régimen similar al de sus homónimos de carrera. En opinión de José Manuel Paz, la institución consular atraviesa hoy una profunda crisis, que se ha agudizado por el celoso nacionalismo de los países del Tercer Mundo y por su proyección en el estatuto otorgado a los extranjeros. A ello hay que añadir la vocación  exterior de la Administración interior del Estado, que produce un efecto anarquizante, ya que los organismos internos pretenden ejercer sus competencias de modo directo en el extranjero al margen de los Consulados, con el correspondiente efecto negativo sobre el principio de unidad de acción en el exterior.Asimismo, las grandes empresas, los partidos políticos, los sindicatos y las congregaciones religiosas disponen de "representaciones" propias destinadas a atender las necesidades de los ciudadanos, en detrimento de la función protectora y asistencial de los Consulados, que se han convertido en una representación más al servicio del Estados  de sus nacionales, en muchos casos con menos medios personales y materiales que los organismos estatales o particulares.

Rasgos principales del Cónsul

La Convención de Viena de 1963 no da una definición satisfactoria del Cónsul, al que retira además su honroso título al calificarlo de "funcionario consular". Lo define de forma tautológica como una persona encargada de funciones consulares. Tampoco define a los Cónsules Honrorarios, de los que Jaime Abrisqueta ja señalado que  no son funcionarios ni enviados del Estado mandante, pueden ser nacionales del Estado receptor o residentes en su territorio, no suelen ser remunerados con periodicidad y pueden realizar actividades profesionales o comerciales. Aunque normalmente se limitan a actuar en nombre del Cónsul de Carrera del que dependan y a tramitar documentos, algunos Estados les atribuyen funciones sustantivas, como conceder visados o llevar el Registro Civil.

 Los cónsules de Carrera hijo Diplomáticos y, en cuentos CUANTO, cabe reconocerles los Rasgos Que mencionaba en mi article sobre " El Diplomático, desconocido ESE": disciplina, servicio permanente, asunción de riesgos, desarraigo y tensión. Pero además presentan otros rasgos característicos derivados de sus peculiares funciones.

1.-Territorialidad

El Cónsul sólo puede ejercer sus funciones en la circunscripción que el Estado mandante haya especificado en su Carta Patente y que haya sido aceptada por el Estado receptor al concederle el exequatur. No podrá realizar sus funciones fuera de dicha jurisdicción salvo en circunstancias especiales y con el consentimiento de este Estado; por ejemplo, cuando quede vacante la jefatura de una Oficina Consular cercana. Asimismo podrá ejercer funciones en una circunscripción consular de un tercer Estado, tras haberlo comunicado a los Estados interesados y siempre que se no oponga expresamente cualquiera de ellos: el de residencia habitual o el que acepte a un Cónsul que resida fuera de su territorio. Por otra parte, ningún otro Cónsul o funcionario diplomático podrá realizar funciones consulares en su circunscripción. Cualquier acto realizado en contravención de esta disposición carecerá de validez.

2.-Representatividad

La doctrina ha discutido sobre si los Cónsules representan a los Estados que los envían y hay opiniones dispares al respecto. Comparto la opinión de José Torroba de que los Diplomáticos no tienen la exclusiva de las funciones de representación y que los Cónsules también pueden ejercer tales funciones. Resulta arbitraria la pretendida limitación de sus funciones al cuidado de los intereses privados, pues -al ser agentes del Estado- todos los intereses que tomen a su cargo adquieren por ese solo hecho carácter público, aunque afecten a una persona privada. Es cierto que os agente diplomáticos tienen primordialmente carácter representativo al ser órganos de relación entre dos Estados, pero los funcionarios consulares también tienen ese carácter aunque en grado distinto, ya que -salvo en casos excepcionales- sólo representan los intereses generales de su pís ante las autoridades locales de una determinada región.

Para Amador Martínez Morcillo, el Diplomático aparece ante todo como representante de u poder político organizado, mientras que el Cónsul es un funcionario en el exterior que continúa más llá de las fronteras de su Estado una determinada organización administrativa. El Cónsul -que representa a un Estado no en cuanto poder político sino en cuanto estructura administrativa- ha de ejercer sus funciones en consonancia con el sistema político y administrativo del que son órganos.

3.-Autonomía

El Cónsul depende jerárquicamente de Embajador de su país ante en Estado receptor, pero funcionalmente es autónomo. Así, ña Ley de 2014 de Acción y del Servicio Exterior del Estado establece que el Cónsul ajustará sus actuaciones a las instrucciones del Jefe de la Misión Diplomática, excepto en el ejercicio de las funciones relativas a la fe pública, el Registro Civil  o la jurisdicción voluntaria, en lo que estarán sometidos a lo establecido en la legislación notarial, registral, civil y procesal que regula el ejercicio de esas funciones, y a las resoluciones, instrucciones y circulares de la Dirección General de Registros y del Notariado. Los actos del Cónsul en estas materias sólo podrán ser recurridos ante dicha Dirección General.

El Embajador puede dar órdenes e instrucciones a los Cónsules en materias políticas y pedirles que le faciliten información sobre hechos que ocurran en sus circunscripciones, pero no pueden intervenir en el ejercicio de sus funciones consulares. Estando de Cónsul en Düsseldorf, el Embajador en Bonn me pidió que concediera una prórroga militar a un periodista. Tras examinar el caso comprobé que éste no reunía las condiciones requeridas por la Ley del Servicio Militar y no se la concedí. El Embajador me soltó una bronca telefónica por no haberle obedecido, pero al final reconoció que yo llevaba razón.

4.-Multiplicidad de funciones

Las funciones del Cónsul son múltiples y variadas. La Convención Europea de 1967 sobre Funciones Consulares establece que pueden proteger a los súbditos del Estado que los envía y a defender los derechos y los intereses de éstos, así como favorecer los intereses de dicho Estado, especialmente en asuntos comerciales, económicos, sociales, profesionales, turísticos, artísticos, científicos, educativos  de navegación marítima  aérea, y de promover y desarrollar en estos  y otros dominios la cooperación entre l Estado que envía y el de residencia. La Convención de Viena de 1963 enumera de forma no exhaustiva doce funciones variopintas y añade una decimocertera "cláusula escoba"  que se puede extender hasta el infinito y más allá:
"ejercer las demás funciones confiadas por el Estado que envía...que no estén prohibidas por las leyes y reglamentos del Estado receptor o a las que éste no se oponga, y las que le sean atribuidas por los acuerdos internacionales en vigor".

Los Cónsules realizan actividades de naturaleza política -suministro de información, protección de los intereses del Estado y de sus nacionales o fomento de la cooperación-, administrativa -expedición de documentos, certificados y visados, Registro Civil y actuaciones en materia comercial, militar, electoral
o de navegación-, jurídica -Notaría, sucesiones, defensa de menores e incapacitados y auxilio judicial-, asistencial -ayuda a ciudadanos, asistencia a emigrantes y atención a reclusos-, e incluso diplomática, en circunstancias especiales. Tienen que desempeñar las funciones que en la administración interna realizan funcionarios como los Jueces, los Notarios o los Encargados del Registro Civil. De aquí la pertinencia del comentario de Tayllerand.

5.-Formación jurídica

El Cónsul ha de poseer una sólida formación jurídica y tener conocimiento del Derecho Internacional Privado y del Derecho interno, tanto el propio como el del país en que ejerza sus funciones, para poder hacer frente a los problemas jurídicos que continuamente se le plantean. Un caso extremadamente complicado fue el de un emigrante en Alemania que había sido casado canónicamente por un Capellá español y su matrimonio y sus hijos fueron inscritos en el Registro Consular de Düsseldorf, pese a que no eran reconocidos por la ley alemana. Años después abandonó a su mujer y se casó con otra de conformidad con la "lex loci" y el matrimonio y los hijos fueron inscritos en e Registro Civil alemán. Se divorció de su segunda esposa y no le pasó la pensión correspondiente, al igual que había hecho con su primera familia. Las autoridades locales recurrieron al Consulado para que solicitara a la empresa en la que trabajaba que le retuvieran parte de su salario, como el Consulado había hecho ante esas autoridades para que le abonaran la pensión debida a su primera familia, sin obtener resultado alguno. El doblemente infiel "gastarbeiter" estaba legítimamente casado con una mujer conforme a la ley española y con otra conforme a la ley alemana e ignoraba las obligaciones que le imponían ambas normas. En vano traté de convencer a las autoridades locales que el Consulado no podía intervenir en favor de una mujer extranjera soltera y sus hijos adulterinos para la legislación española. El caso se llevó a los Tribunales y llegó hasta el Supremo, que -como era de prever- falló a favor de la parte alemana.

6.-Responsabilidad

Las decisiones que tome el Cónsul pueden afectar adversamente al estatuto jurídico de sus compatriotas y, de ahí, su especial responsabilidad. Mi predecesor en Düsseldorf no conocía debidamente las normas sobre el servicio militar y concedió indebidamente a los mozos residentes en la circunscripción una prórroga que les permitía la exención de ese servicio durante un cierto tiempo, por lo que, cuando me incorporé al puesto, había en Renania del Norte/Westfalia decenas de connacionales que habían sido declarados prófugos y no podían regresar a España, so pena de de ser encarcelados y obligados a tomar lar armas por un período doble del normal. Estudié con detalle la normativa vigente y conseguí legalizar la situación de algunos de ellos, aunque no la de todos desgraciadamente. Redacté un "Comentario al Reglamento de aplicación de la Ley General Militar desde el punto de vista consular", que fue enviado por el Ministerio a todos los Consulados.

El Cónsul tiene a veces que actuar saltándose la normativa vigente en situaciones de emergencia. El Ministerio de Hacienda había dictado una disposición por la que las ganancias de los Consulado debían ser ingresadas en el Tesoro y no podían ser utilizadas "in situ". La Sección Consular de la Embajada en Moscú ingresaba importantes sumas de dinero por los visados, pero no podía utilizarlo para contratar al personal adicional requerido para atender a la creciente demanda. Existía malestar entre los empleados porque tenían que hacer horas extraordinarias que no les eran abonadas por el Ministerio. En vísperas de un fin de semana largo en el que teóricamente no se trabajaba quedaban pendientes centenares de peticiones y el personal se negó a hacer horas extra mientras no se le garantizara  el abono de las que se les debía, y había el riesgo de que los turistas de dos aviones Jumbo se quedaran en tierra. Llamé por teléfono al Ministro Abel Matutes, le expuse la crítica situación y le pedí su venia para garantizar a los empleados que se les pagaría las horas extra pasadas y futuras, y para realizar nuevas contrataciones del personal requerido con los fondos de que disponía la Embajada. El Ministro me dio las autorizaciones pertinentes y recurrimos a una fórmula que bordeaba la legalidad.

7.-Cercanía a la realdad

El Cónsul está muy próximo a la realidad cotidiana y cercano a las personas, y -a diferencia del Diplomático- puede ver a muy corto plazo el resultado de sus gestiones. Si consigue sacar a un detenido de la cárcel o concede documentación y ayuda económica a un turista al que han robado sus pertenencias, los resultados positivos están a la vista. Su despacho se convierte a veces en confesionario o en diván de psiquiatra. En una ocasión entraron en mi despacho en la Embajada en Monrovia tres personas que formaban un "ménage- "a tres"que no funcionaba para contarme sus cuitas íntimas. Las entrevisté una a una, por separado, y luego les sugerí una posible solución, que les pareció aceptable. En Düsseldorf recibí un día una llamada angustiosa de un compatriota que estaba deprimido y a punto de suicidarse. Hablé con él durante una hora para tratar de calmarle y mantuve largas conversaciones casi a diario durante varias semanas hasta que superó la depresión y volvió a la normalidad.

Una de las mayores satisfacciones que he tenido como Cónsul fue en Oporto, cuando conseguí solucionar el problema de un menor que carecía de existencia legal. Cada dos meses visitaba a los españoles encarcelados en los centros penitenciarios de la circunscripción. En ellos conocí a una familia gitana hispano-portuguesa de la que todos sus miembros estaban o habían estado en la cárcel por trapicheo de drogas, y establecí una buena relación con ellos. Un día la matriarca -digno personaje de una obra de Federico Garcia Lorca- me pidió ayuda para resolver el problema de la falta de documentación de su hijo menor, que no era tal sino su nieto. Una de sus hijas había dado a luz en un suburbio madrileño a un niño al que los abuelos no sólo acogieron, sino que lo presentaron como hijo propio, pero no poseía documento alguno de identidad.
Me costó Dios y ayuda sacar la verdad tras haberme entrevistado en repetidas ocasiones con todos los miembros del clan. La madre real -que se había casado y constituido una familia- hizo ante mí una declaración de reconocimiento de su hijo, incluí en sendas actas las declaraciones juradas de los abuelos. Con la ayuda de la Dirección General de Asuntos Consulares y de Caritas se consiguió localizar el hospital donde se había producido el nacimiento y obtener un certificado del mismo, con lo que pude documentar a la hasta entonces inexistente criatura desde un punto de vista legal.

Manuel Benavides ha sabido plasmar con sentido poético esta faceta, generalmente inadvertida, de la actuación consular al afirmar:"La labor del Cónsul es callada, se compone de mil pequeñas cosas, resulta bastante anónima, no transciende. Y, sin embargo, cuando el Cónsul se va a dormir y revisa su día, se acuerda de esos compatriotas que entraron n su despacho con problemas, agoiados,  y que, tras escucharlos con respeto y con paciencia, salieron de nuevo a la calle con una gran sonrisa, dándose cuenta de que, al cabo de unos días inciertos, el cielo de nuevo era azul".

Madrid, 19 de Febrero de 2017