jueves, 6 de julio de 2017

Exuberante exaltación del Movimiento LGTBI: Para exigir respeto, hay que respetar

Estos últimos días  ha venido a mi mente el popular poema de Nicolás Fernández Moratín, que tiene la originalidad de que las cinco líneas de su primer verso pueden intercambiar su posición sin que se vea afectado su contenido, y que reza lo siguiente:

          "Madrid castillo famoso,
           que al rey moro alivia el miedo,
           arde en fiestas en su coso
           por ser el natal dichoso
          de Alimenón de Toledo"

Muestras de chabacanería en el Desfile del Orgullo LGTBI

Madrid ha tirado la casa `por la ventana y ardido en fiestas para conmemorar, no el cumpleaños del Rey Felipe VI, sino el Día Mundial del Orgullo Gay. Como ha observado Melitón Cardona, no parece que la mejor manera de mostrar orgullo y solicitar respeto sea mostrar el culo al aire encima de una carroza de mal gusto, y eso es precisamente lo que ha ocurrido en Madrid el pasado fin de semana. Mientras la Alcaldía limitó el número de belenes callejeros durante la Navidad con el argumento de que no todos los madrileños eran cristianos, ha permitido ahora la impune violación de varias ordenanzas municipales como si todos los habitantes de la Villa y Corte fuéramos homosexuales. Una cosas es la libertad sexual individual y otra muy diferente saltarse el imperativo categórico kantiano -"actúa únicamente como si tu comportamiento pudiera convertirse en norma universal"- y encima alardean de ello.

Según Lucía Méndez, la católica España se ha convertido en el país más "gayfriendly" delplaneta y, si todo sigue yendo tan deprisa, no es descartable que Mariano Rajoy acabe subiéndose a una carroza cualquier año de éstos. De momento, ya mandó como avanzadilla a dos Vicesecretarios del PP, que por primera vez han participado en la parada, pese a las objeciones de algunos miembros del Gobierno y del Partido por su evidente falta de coherencia. Habría sido comprensible que al desfile asistieran Javier Maroto o Borja Sémper, por razones obvias, o Cristina Cifuentes, madre putativa de la Ley 3/2016 de Protección Integral contra la LGTBIfobia y la Discriminación por razón de de Orientación o Identidad Sexual, pero que el PP envíe a dos de sus más destacados dirigentes a encabecen la manifestación tras la pancarta arco iris y acepte el Manifiesto LGTBI, y que la Presidenta de la Comunidad de Madrid baile entusiasmada junto a su colega municipal, Manuela Carmena, en la apoteosis final es "un peu trop", aunque Andrea Levy use como excusa que "luchar contra la discriminación es uno de los objetivos y propósitos de de cualquier gobierno y, como no, del Gobierno del PP" o que "estar en primera línea de la manifestación nos acerca al centro político y nuestro mensaje es de libertad e igualdad". Parece ser que ha sido decisión personal de Rajoy -que no se preocupa en demasía por los principios en pro de un pragmatismo relativista-, quien aceptó encantado la invitación de sumarse por primera vez al circo multicolor. ¿Se acuerda acaso del recurso planteado ante el Tribunal Constitucional contra el matrimonio homosexual y los múltiples documentos y declaraciones de su partido en pro de la familia tradicional?. El próximo paso será, sin duda, admitir a trámite la Ley contra la Discriminación por Orientación Sexual -elaborada por la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales y presentada por Unidos-Podemos- y, probablemente, votar a favor de dicha Ley.

Méndez describe como miles de personas se apostaron en las aceras para ver pasar un desfile de torsos desnudos, tangas brillantes, tatuajes en todos sitios, "drag queens" y carrozas a cual más atrevidas. La "performances" y la estética del Orgullo Gay habrían sido motivo de escándalo no hace mucho, pero ahora ya no lo es, aunque sigue siendo inaceptable para una parte de la sociedad. Yo me considero uno de ellos, si bien no me escandalizo porque ya estoy curado de espantos, pero si estimo lamentable el espectáculo. Aparte de consideraciones morales o éticas, hay razones de estética: la cabalgata fue una horterada cutre, plena de vulgaridad y chabacanería.

Quiero, ante todo, dejar constancia de mi convicción de que los homosexuales y los transexuales son acreedores al máximo respeto que merecen como personas y de que no deben ser objeto de discriminación alguna. Pero el problema es que, una vez logrado en la mayoría de los países de sus derechos, el colectivo LGTBI pretende imponer su ideología de género, su concepción de la sexualidad y sus "mores" a la inmensa mayoría de la sociedad, que no comparte sus ideas. Como ha señalado el pintor Manuel Valdés, los colectivos feministas y de gays son colectivos poderosos que presionan porque sienten que les falta algo, pero no pueden pasar por encima de los demás.

Uno, ubicado en la caverna del pleistoceno, sigue creyendo ingenuamente que el matrimonio es una unión entre un hombre y una mujer, , que la procreación es fruto de un acto de amor entre varón y hembra, que las uniones homosexuales -por muy legítimas que sean- no constituyen un matrimonio en el sentido tradicional, y que los hijos crecen y se forman mejor en el seno de una familia convencional con un padre y una madre. Todos estos principios están siendo puestos en tela de juicio por los LGTBI. Respeto sus opiniones, pero no las comparto y en modo alguno puedo aceptar los postulados de la ideología de género y que éstos se nos impongan, especialmente a unas criaturas inocentes a las que se pretende lavar el cerebro en la escuela. ¿O acaso la libertad de pensamiento y de expresión tiene un sentido unidireccional y a ella sólo tienen derecho los que favorecen la ideología de género?. Tampoco puedo aceptar que a mis nietos les inculquen en la escuela las bondades de la masturbación, la felación, el "cunilingus", las relaciones prematrimoniales -sean heterosexuales u homosexuales-, la pansexualidad, la libertad sexual sin frenos, el aborto o la eutanasia. Los padres tienen derecho a educar a sus hijos de acuerdo con sus creencias y convicciones, y ni el Estado ni la Administración son quiénes para interferir en la formación moral y ética de los menores e imponer sus creencias, que -por respetables que sean y tengo mis dudas al respecto- resultan controvertidas y son rechazadas por la mayoría de los padres y de la mayor parte de la sociedad.

Discriminación contra los homosexuales en España

A título meramente anecdótico, cabe decir que el término "gay" es cursi y afectado. La rica lengua española dispone de vocablos sonoros como maricón, marica, mariquita, bujarrón, afeminado, invertido, sodomita e incluso alguno de contenido poético como personas de la "cáscara amarga", pero todos ellos son considerados políticamente incorrectos y se ha recurrido al anglicismo vergonzante de "gay", cuya principal acepción en lengua inglesa es "alegre". En España sólo se ha tenido en cuenta el homosexualismo masculino, pues el femenino era "tabú" y del transexualismo y el bisexualismo no se ha hablado hasta fecha bien reciente. Salvo en momentos puntuales en los que la homosexualidad fue considerada como delito, el trato dado a los maricas era condescendiente, aunque discriminatorio, si bien en algunos ligares -como en Andalucía- había una cierta tolerancia hacia ellos. Recuerdo que en mis años mozos, cuando participábamos en una carrera, solíamos decir "Maricón el último". Supongo que los niños de ahora, para ser políticamente corrector, tendrán que decir "Heterosexual el último!.

Para ser consecuentes con el principio de igualdad y no discriminación, era necesario tomar medidas legislativas y administrativas para corregir la situación, y así han hecho la mayoría de las Comunidades Autónomas, pero el péndulo ha oscilado hacia el otro extremo y las disposiciones adoptadas se han pasado de rosca, produciéndose una discriminación en sentido contrario. Buena prueba de ello es la Ley sobre el tema de la Comunidad de Madrid, que paso a analizar brevemente.

Juicio crítico de l Lay madrileña de Protección Integral contra la LGTBIfobia

El objeto de la Ley es establecer un marco normativo adecuado para garantizar el derecho de toda persona a no ser discriminada por razón de su identidad o expresión de género. Todas las personas LGTBI -se ha añadido la "I" de intersexuales-tendrán derecho a ser tratadas en condiciones de igualdad en cualquier ámbito de la vida, así como a recibir protección efectiva (artículo 1). El principio de igualdad de trato no impedirá que se mantengan o se adopten medidas específicas a su favor destinadas a prevenir o compensar las desventajas que les afecta (artículo 11-1). Aquí empieza a asomar la patita de la discriminación positiva. Como decía Georges Orwell en "Animal Farm", todos los animales son iguales, pero algunos son más iguales que otros.

La Comunidad ha decidido que el 19 de Mayo se conmemore el Día Internacional contra la Homofobia, la Lesbianofobia y la Transexualfobia, fecha en la que se izará la bandera arco iris en los centros oficiales, y apoyar las acciones del Movimiento LGTBI realice el 28 de Junio, Día Internacional del Orgullo LGTBI (artículo 22-3). Apostará asimismo por el apoyo a los actos del Orgullo Gay, incentivando con ello la imagen de igualdad, libertad y pluralidad de la sociedad madrileña (artículo 51). Como ha señalado Lucía Méndez, las bandera arco iris produce más consenso que la enseña nacional.

La Comunidad elaborará una estrategia integral de educación y diversidad sexual o identidad y expresión de género. Las medidas previstas en el Plan Regional se aplicarán a todos los niveles y etapas formativas, y serán de obligado cumplimiento para todos los centros educativos (artículo 29-2). La Consejería de4 Educación incorporará la realidad lesbiana, gay, bisexual, transexual, transgénero e intersexual de los contenidos transversales de formación de todo el alumnado a las materias en que sea procedente (artículo 32). Estas disposiciones abren, "velis, nolis" el camino a la imposición de la ideología de género en las escuelas.

La sombra de Rebeca de la ideología de género se cierne sobre cualquier área de actividad. Aí, en Sanidad, la asistencia sanitaria del sistema público se adecuará a la identidad de género de la perdona perceptora de la misma (artículo 36-3). Médicos y enfermeras de la congestionada Sanidad Pública no tendrán mejor cosa que hacer que dedicarse a adecuar sus servicios asistenciales a la identidad sexual de cada paciente.

En las bases reguladoras de las subvenciones públicas y en los pliegos de contratación se podrá poner como condición especial de ejecución el respeto a los protocolos de no discriminación establecidos, de modo que su incumplimiento podría llevar consigo el reintegro de la subvención o la resolución del contrato (artículo 41-6). Se trata de una disposición a todas luces excesiva.

La Comunidad adoptará medidas que garanticen la visibilidad de la cultura LGTBI como parte de una sociedad igualitaria (artículo 46). Pero, ¿existe ese tipo de cultura?. ¿En qué se caracteriza su Literatura?.
¿En la inclinación de sus de los autores o en los destinatarios de la obra, o en que la trama de la misma trate de temas de interés para el colectivo LGTBI?. En qué consiste su Pintura?. ¿En reproducir escenas de Safo, imágenes de hermafroditas y retratos de notorios homosexuales, como lamentablemente ha hecho el Museo del Prado en su exposición en honor de la celebración del Orgullo Gay?. Cuáles son las características de la Arquitectura, la Escultura o la Música LGTBI?. Resulta ridículo.

También adoptará la Comunidad las medidas necesarias para favorecer el turismo orientado al público LGTBI con la finalidad de situar a Madrid como destino de referencia para lesbianas, gays, transexuales, bisexuales e intersexuales (artículo 50). Aunque se llenen de uros las arcas madrileñas no merece la pena este reconocimiento. ¡Pobre Madrid!. Tendrá que cambiar su popular lema "De Madrid al cielo" por el de "De Madrid al infierno de la LGTBI". La Comunidad incorporará medidas específicas de atención y apoyo a personas LGTBI de origen extranjero encaminadas a garantizar su plena integración en la sociedad madrileña (artículo 53). Lo que importa a la Comunidad no es que los refugiados hayan sido perseguidos hasta la muerte en sus países de origen, arriesgado su vida para llegar a España o sufrido todo tipo de humillaciones y explotaciones, sino que sean persona LGTBI. Carmena va a tener que cambiar su actual cartel en el Ayuntamiento por el de "Welcome LGTBI Refugees". Va a aumentar considerablemente el número de refugiados acogidos al colectivo que lleguen a Madrid para pedir asilo.      

Contiene la Ley una norma titulad "Inversión de la carga de la prueba". Cuando el interesado aporte indicios racionales de haber sido discriminado,a aquél a quien se atribuya la conducta corresponderá "la aportación de justificación probada, objetiva y razonable de las medidas adoptadas" (artículo 66-1). Existe una presunción "iuris tantum" del acusado, cuya inocencia deberá ser probada.

Establece la Ley que serán responsables de las infracciones administrativas las personas que realicen acciones u omisiones tipificadas en la misma, "sin perjuicio de las responsabilidades civiles, penales o de otro orden". Cuando el cumplimiento de la obligación incumbe a varias personas conjuntamente, éstas responderán de manera solidaria de las sanciones que se impongan (artículo 68). La norma da una definición vaga e imprecisa de las infracciones: utilizar o emitir expresiones vejatorias por razón de orientación sexual en cualquier medio de comunicación, intervenciones públicas o redes sociales; no facilitar la labora de colaboración con la acción investigadora de los Servicios de Inspección; realizar actos que impliquen aislamiento, rechazo o menosprecio público;o discriminar a un trabajador por su orientación sexual, "sea ésta real o percibida". Pero lo que resulta realmente sorprendente  e inaceptable es la disposición que considera como falta muy grave "la promoción o realización de terapias de aversión o conversión con finalidad de modificar la orientación sexual o identidad de género de una persona. Para la comisión de esta infracción será irrelevante el consentimiento prestado por la persona sometida a tales terapias" (artículo 70). La Ley define "terapia de aversión o de conversión de orientación sexual e identidad de género" como "Todas las intervenciones médicas, psiquiátricas, psicológicas, religiosas o de cualquier otra índole que persigan la modificación de la orientación sexual o de la identidad de género de una persona" (artículo 3-o).

El colectivo LGTBI se lanzó como una fiera contra el inocente autobús de "Hazte Oír" por llevar una pancarta que decía algo tan obvio como que los niños tienen pene y las niñas tienen vulva, y Cifuentes denunció a esta asociación ante los tribunales por incitación al odio. Se basaban en el argumento de que las personas podían cambiar sus órganos genitales a su libre albedrío. Los homosexuales, en cambio, tendrás que mantener para siempre su condición aunque quieran cambiarla. La Administración de la Comunidad de Madrid coarta la libertad del interesado e impone su orientación de género incluso en contra de su voluntad. ¡Muy democrático!. Las sanciones impuestas extra-jurídicamente por la Comunidad pueden llegar a multas de hasta €45.000, amén de las penas accesorias para impedir a los sancionados acceder a cualquier tipo de ayuda pública, inhabilitarlos para tener acceso a centros dedicados a la prestación de servicios públicos, y prohibirles contratar con la Administración (artículo 72).

En opinión de Benigno Blanco,, la Ley ha hecho suya la ideología de género y sacrificado los derechos constitucionales de los que no la comparten. A los LGTBI se les reconocen más derechos que al resto de las personas a las que se imponen. La conducta sexual -siempre que no perjudique a terceros-es un ámbito personal que no debe vincular a otros en una sociedad libre. Imponer una visión concreta de la sexualidad es incompatible con el régimen de libertades en una democracia y, menos aún, si se trata del reconocimiento de una nueva categoría de supuestos derechos humanos para unos pocos a costa de los demás. Todas las personas tienen derecho a configurar su sexualidad, pero no se puede pretender que esas opciones sean objeto de exposición en las escuelas en clave positiva, negando el derecho a decir lo contrario a quienes estimen que semejante procedimiento no es recomendable. Cualquier opinión discrepante sobre el valor moral de la conducta sexual es considerada discriminatoria.

Excesos del Movimiento LGTBI

La situación de confusión y caos creada por el replanteamiento de las normas morales por parte del Movimiento LGTBI tiene su reflejo en chiste que leí en Internet. Era un hombre tan marica, tan marica, que le gustaban las mujer-y consiguientemente la poliandría por mor de la igualdades porque era lesbiana. ¿Hasta dónde puede llegar las pansexualidad, término cuya paternidad se atribuye Fernando Sánchez-Dragó?. ¿Se debe legalizar en España la poligamia y, consiguientemente, la poliandria por motivos de igualdad y no discriminación?. De acuerdo con la lógica LGTBI, la respuesta debería ser positiva, porque -según Luis Marían Ansón-si hay que respetar la libertad de elegir la sexualidad que cada uno prefiera, muchos musulmanes -siguiendo la tradición coránica- han optado por tener más de una mujer.

¿Es correcto mantener relaciones sexuales con cualquier bicho viviente, incluidos los animales -bestialismo-, que -conforme ha cantado Roberto Carlos- son tan civilizados como los humanos?. ¿Resulta aceptable ejercitar el sexo con objetos como muñecas inflables, robots o sofisticados consoladores?. ¿Qué opina Cristina Cifuentes y los dirigentes de los partidos políticos sobre el tema?. Creo que la sociedad no ha llegado aún a estos extremos, pero se está acercando a pasos agigantados. La exaltación de la libertad sexual ha llegado a tales extremos que ya no se aceptan principios morales o éticos que la controlen.

El Movimiento LGTBI ha lanzado una feroz campaña contra la moral del cristianismo y contra los representantes de la Iglesia católica, recurriendo en ocasiones a la violencia y a la intimidación. Como ha señalado Inmaculade Fernández, de "Más Libres", la caza de rujas contra pastores, sacerdotes y obispos que se atreven a criticar la ideología de género es una ofensiva perfectamente coordinada cuyo objetivo es acabar con un sólido reducto de la libertad de conciencia que queda fuera de la órbita del poder. Esta semana, alentados por los fastos del "Orgullo LGTBI", estamos asistiendo a un incremento de los ataques a los creyentes y a sus representantes: pintadas ofensivas, profanaciones de templos, burlas, ataques furibundos llenos de desprecio y carteles obscenos sobre el Cardenal de Valencia, Antonio Cañizares, y el Obispo de Solsona, Xavier Nonell, sin que nadie haya alzado la voz para denunciar la humillación por delito de odio.El "modus operandi" es siempre el mismo: Los grupos LGTBI marcan la presa a batir, algunos medios de comunicación se ceban con ellos y la justicia actúa merced a las leyes represivas que los políticos rendidos al carnaval adoctrinador han aprobado.

Una clara muestra de esto es la denuncia formulada por la Generalitat ante la Fiscalía de Delitos de Odio contra el Padre Custodio Ballester, Párroco de la Inmaculada Concepción de Hospitalet, por haber expuesto en un sermón la doctrina católica sobre la sexualidad y la familia. ¿Se atrevería el celoso Observatorio contra la Homofobia en Cataluña a enviar a sus esbirros als numerosas mezquitas de la Comunidad y denunciar por delito de incitación al odio los incendiarios e inaceptables prédicas de algunos imames?. Como ha comentado Yair Lapid -líder de la Oposición en Israel- con motivo de exclusión de la gran celebración del Orgullo Gay a personas LGTBI israelitas, parte de la izquierda europea apoya a grupos que matan a gays, maltratan mujeres, queman iglesias y sinagogas, y piensa que está bien matar a judíos  porque son judíos y a cristianos porque son cristianos.

Los homosexuales -masculinos o femeninos- y los transexuales tienen derecho a ser tratados sin discriminación, pero no a imponer su ideología de género y su comportamiento a los demás. Según Ansón, la mayoría de los españoles son heterosexuales y sólo una minoría son homosexuales. Discriminar a un sector de la sociedad por su condición sexual fragiliza los derechos humanos. Esto es lo que pretende hacer el colectivo LGTBI en connivencia con el Estado y la Administración, que han dejado de ser neutrales e imponen una educación sexual basada en la ideología de género de acuerdo con los criterios de una minoría, y favorecen las conductas de ciertas personas que practican el sexo de una determinada manera, en contra de los derechos de los padres a educar a sus hijos conforme a sus creencias. El colectivo LGTBI debe saber que, para ser respetado, deberá respetar a los que no piensan como él, que además son la inmensa mayoría del país.

Madris, 4 de Julio de 2017

jueves, 29 de junio de 2017

El "Macronazo"

En tan sólo unas semanas, Emmanuel Macron (EM) se ha convertido en el personaje protagonista de Francia y de Europa. Tras ganar con rotundidad las elecciones presidenciales, ha logrado que su flamante e improvisado partido "La República en Marcha" (LRPM) -un movimiento, según Iñaki Gil, nacido hace apenas un año con gente del ala derecha del socialismo, ecologistas, democristianos, la crema europeísta de lq derecha y un puñado de miembros de la sociedad civil- ha triunfado de forma arrolladora en las elecciones legislativas. Es lo que algunos han calificado de "macronazo".

Triunfo de Macron en las elecciones presidenciales

En la segunda vuelta de las elecciones presidenciales francesas -celebradas el pasado 7 de Mayo-, se cumplieron los pronósticos de los sondeos y, con una participación del 75% del electorado -la más baja desde 1969- Macron se impuso claramente sobre Marine Le Pen por 64.8% de los votos frente al 35.12% de la candidata del Frente Nacional (FN).

Con estos resultados sólo se solucionó uno de os importantes problemas a los que Francia se enfrentaba: parar el peligro que suponía el triunfo de Le Pen e impedir la instauración de una política populista, proteccionista, xenófoba y anti-europeísta. Quedó pendiente, sin embargo, la solución de los principales problemas del país, tanto internos -superación de la crisis socio-económica de Francia- como externos -superación de la crisis de la Unión Europea (UE)-. EM fue bastante claro e inequívoco en su campaña al pronunciarse por el liberalismo económico y consiguiente oposición al proteccionismo, y por el abierto y entusiasta respaldo  de la UE. En su enfrentamiento con Le Pen asumió -según Guillermo Graiño- la parte abierta de la derecha -la economía- y la parte abierta de la izquierda -la moral-, mientras que su antagonista del FN adoptó la parte cerrada de la derecha y de la izquierda.

EM mostró la transversalidad de su política con el nombramiento como Primer Ministro de Edouard Philippe, un conservador liberal procedente de la corriente centrista de los Republicanos. Philippe se ha autocalificado de "hombre de derechas", porque valora la libertad por encima de todas las cosas, , pero a la par se considera de izquierdas, porque también valora la importancia de un Estado fuerte que sea capaz de luchar contra las injusticias. Se ha comprometido a llevar a cabo hasta el final la libertad de mercado de trabajo prometido por Macron y afrentar de forma rápida las reformas necesarias, porque "los franceses quieren que las cosas cambien".

La viabilidad de estas reformas debería ser resuelta en las elecciones legislativas del 18 de Junio, la "tercera vuelta" de las presidenciales. Como advirtió EM, su tarea era inmensa y, para poder llevarla a cabo, necesitaba una mayoría amplia que le permitiera aplicar un programa ambicioso rechazado por un buen número de franceses, a que requiere la adopción de una serie de cambios que no siempre afectan favorablemente a sus intereses económicos y sociales. En un mensaje televisado tras conocerse los resultados de las elecciones presidenciales, el líder de la "Francia Insumisa" (FI), Jean-Luc Mélenchon, declaró la guerra a un "Presidente minoritario" e instó a sus seguidores a que convirtieran las elecciones legislativas en una "Resistencia" contra Macrom.

Mas -como ha observado Eric Zemmour- el pueblo francés es de natural monárquico y, una vez escogido el gran rey-republicano, suele votar a sus candidatos, mientras que los adversarios se retraen en un gesto de desistimiento, por lo que el país encara las elecciones con el sentimiento de la suerte estaba echada. Esto explica, en gran medida,el alto grado de abstención en las elecciones legislativas: 56.16%, la más elevada desde que Charles De Gaulle estableció la V República. A ello se sumaron la fatiga electoral -celebración entres meses de cuatro elecciones, amén de las primarias-, la extensión continuada de las campañas electorales -durante casi un año-, la apatía ante el tsunami Macron y la incapacidad de los partidos para movilizar a sus seguidores. Según Mélenchon, esta aplastante abstención tiene un significado político ofensivo para EM y se ha producido como consecuencia del nuevo reordenamiento ideológico tras el fiasco de los grandes partidos tradicionales.

Triunfo de Macron y de su partido en las elecciones legislativas

EM se ha aprovechado de los enormes poderes que la V República concede a sus Presidentes-monarcas para incorporar a su programa los postulados económicos neo-liberales de la derecha y la preocupación social de la izquierda. . Ha sido capaz de crear un espacio de centro al que se han incorporado el ala liberal de la socialdemocracia y los conservadores más aperturistas. La derecha y la izquierda tradicionales -Republicanos y Partido Socialista (PS)- se han visto comprimidos entre el gran centro "macroniano" de ideología transversal y los extremistas antisistema de la derecha -FN- y de la izquierda -FI-, que son elementos perturbadores aunque sin excesiva relevancia.

La LRME, coaligada con el partido centrista MODEM de François Bayrou, ha alcanzado una amplia mayoría absoluta al conseguir 385 escaños. La heterogénea y minoritaria oposición en el Congreso ha quedado formada por los Republicanos (125), el PS (49), la FI (30), el FN (8) y otros partidos menores (10). El partido más perjudicado como consecuencia del sistema electoral de doble vuelta ha sido el Frente, que -pese a haber obtenido el 13.2% de los votos en la primera vuelta- no ha logrado alcanzar los 15 escaños requeridos para formar grupo parlamentario propio. El Secretario General del PS, Jean-Christophe Cambadélis -que, al igual que el candidato presidencial Benoit Hamon no ha sido reelegido, ha declarado que su partido ha sufrido "una derrota indiscutible" y ha presentado su dimisión.

Como ha señalado José Carlos Rodríguez, se ha producido un seísmo político que ha cambiado el sistema tradicional de partidos sin que haya sufrido la estructura institucional del país, lo que ha puesto de manifiesto que cabe el cambio político y la alternancia en el poder sin que se modifiquen las reglas del juego. Los Republicanos han visto reducida su representación, el PS ha quedado por los suelos, y la FI y el FN no son más que "dos moscas cojoneras" que constituyen una amenaza real, pero controlada por el momento. Los franceses han confiado en EM y le han entregado el poder sin cortapisas. Habrá que ver lo que hace con él y si es capaz de realizar las reformas prometidas.

Según Carlos Yarnoz, más que unas elecciones legislativas ha sido un referéndum en el que los franceses han dado "carta blanca" a EM al concederle una amplia mayoría absoluta para gobernar Francia. Buena parte de los votantes de los Republicanos se ha refugiado en la abstención y ahora el partido se encuentra dividido entre los seguidores de Alain Juppé partidarios de colaborar con el Gobierno de Macron y los de François Fillon, que propugnan una oposición inflexible. Ya se han escindido formalmente  pues una cuarentena de sus diputados han formado grupo parlamentario propio  con intención de apoyarle y algunos destacados "gaullistas" se han incorporado al Gobierno de Philippe. El PS -que, por perder, ha perdido hasta el nombre y ahora se llama "Nueva Izquierda"- también se encuentra dividido entre los cercanos a François Hollande, que apuestan por una oposición constructiva, y pos partidarios de Benoit Hamon, que se inclinan por seguir girando hacia la izquierda, edspaqcio en el que tendrán que competir con el asentado partido de Mélenchon. Las divisiones intestinas han puesto de manifiesto la irrelevancia de republicanos y socialistas, mientras que la FI y el FN han sido arrojados al rincón de los extremismos. Ante el poco juego parlamentario que se les presenta, existe el riesgo de que estos dos partidos antisistema se sientan -al igual que Podemos en España- tantados por trasladar la contestación política del Parlamento a la calle, en connivencia con los sindicatos, para capitalizar políticamente la prevista oposición social a las reformas prometidas por EM. Para Antonio Navalón, el éxito de Macron ha supuesto el agotamiento del sistema político francés tradiciional, el entierro de la V República y la instauración de facto de una VI República  que implica otra manera de representar los intereses políticos, económicos y sociales de los franceses.

El actual Congreso presenta una imagen completamente distinta de la de sus predecesores. El 60% de los escaños ha sido renovado, ha aumentado de forma considerado el número de mujeres y de jóvenes, han accedido a él personas apenas conocidas hasta hora ajenas a la política o a la Administración procedentes del mundo empresarial y de la sociedad civil, y han desaparecido numerosos santones del parlamentarismo anterior. Esta amplia y renovada mayoría ofrecerá a EM la posibilidad de llevar a cabo las importantes reformas que Francia necesita para superar su crisis socio-económica. Como ha observado Víctor de la Serna, Macron tiene ideas e iniciativa y va a tener un rodillo parlamentario para ponerlas en práctica. Nadie, sin embargo, puede garantizar su éxito, que hay que desear fervientemente. En este mundo convulso ha surgido una esperanza liberal que puede suponer el último dique antes de que nos arrastre el tsunami de extrema izquierda o de extrema derecha. Los dos principales retos a los que se debe enfrentar Macron son la reforma de la política y de la Administración en Francia y el relanzamiento de la UE.

Reformas en Francia

El programa de EM es harto ambicioso pues ha prometido liberalizar la economía, reformar el mercado laboral y la Administración, mejorar la calidad de la democracia, moralizar la vida pública y acabar con la corrupción. Al mismo tiempo, se ha fijado como objetivos apaciguar los miedos, derrotar el inmovilismo, superar las fracturas producidas en la sociedad de Francia y reconciliar a los franceses.

Es partidario del liberalismo económico y comercial en un mundo globalizado y ya en su época de Ministro de Economía de Manuel Valls -2014/2016- impulso esta liberalización por decreto al carecer a la sazón de la necesaria mayoría en el Parlamento. Pretende desrregularizar la excesiva burocracia existente para facilitar la labor de las Pymes y de los autónomos, y disminuir el peso del Estado en la economía, lo que no va a resultar fácil por la tradicional estatalización económica prevalente en Francia.

Especial importancia tiene la reforma laboral que ya inició en su época de Ministro de un Gobierno Socialista -en línea similar a la marcada por el Gobierno de Mariano Rajoy- y que Philippe ha prometido realizar después del verano. Propone que cada empresa pueda pactar directamente con sus trabajadores y -sin mencionarlo expresamente-acabar con el mito de la jornada de 35 horas semanales, y aspira a reconocer el derecho al desempleo de los trabajadores autónomos. Como ha señalado Marc Bassets, EM ha ganado las elecciones prometiendo la reforma laboral y ha sido inequívoco en su programa: facilitar el despido y concertar las negociaciones laborales en cada empresa y no a nivel sectorial. Quiere realizar dicha reforma en Septiembre y cuenta con la mayoría suficiente para llevarla a cabo.

Philippe Martínez, Secretario General de la Confederación General de Trabajadores -el Sindicato más importante y reivindicativo-ha manifestado que la victoria de EM no debe confundirse con un plebiscito a favor de las reformas. Buena parte de los votos conseguidos así como la abstención "record" han demostrado que se trata más de un rechazo al FN que una adhesión a su persona. Ha afirmado con cautela que "nos ceñiremos a nuestro papel como sindicato y juzgaremos lo que el Gobierno proponga". Ha lanzado, sin embargo, una "aviso a navegantes" al advertir que "no podemos permitir que se adopte una reforma que se anuncia como un retroceso social...Si las cosas siguen igual, quizás habrá que movilizarse...Si la gente no está contenta, saldrá a la calle". Los Sindicatos se oponen, pues a estas reformas y parecen dispuestos a protagonizar un "otoño caliente" con movilizaciones, manifestaciones, paros y huelgas. La confrontación está servida.

Uno de los puntales del programa "macroniano" es la moralización de la vida pública y, tras el nombramiento de EM como Presidente y antes de la celebración de las elecciones legislativas, el Ministro de Justicia del Gobierno de Philippe, François Bayrou, elaboró sendos proyectos de ley para reforzar la confianza en la clase política y luchar contra la corrupción. Uno pretende modificar la Constitución para suprimir el Tribunal de Justicia de la República que juzga a los Ministros y a las altas personalidades políticas, y limitar a tres  mandatos consecutivos las reelecciones de los diputados. En el otro, se prohíbe a los políticos contratar a familiares con dinero público y se crea un "Banco de la Democracia" para financiar a los partidos y sus campañas electorales. Estos proyectos deberán ser probados por el nuevo Parlamento.

En el ínterin, EM ha sido consecuente con sus ideas y ha apartado del Gobierno a varios Ministros imputados por haber pagado a su personal con fondos europeos, entre los que se encontraban su persona de máxima confianza, Richard Ferrand -Secretario General de LREM y antiguo titular de la cartera de Coordinación Territorial- y a los tres miembros del Gobierno militantes de MODEM, incluido su Presidente y ex-Ministro de Justicia Bayrou, autor de los dos proyectos citados. No le ha templado el pulso a la hora de prescindir de estrechos colaboradores porque tiene "auctoritas". Sería conveniente que Rajoy tomara nota y siguiera los pasos regeneradores de su colega francés.

EM ha propuesto asimismo adelgazar la Administración mediante la disminución del número de funcionarios y empleados estatales, regionales y municipales, y reformar la enseñanza primaria en las "Zonas de Educación Prioritarias -barrios marginales-, mediante la reducción de la "ratio" de alumnos por clase y una redistribución de maestros para mejor dotar a los centros de estos suburbios, a lo que se oponen los Sindicatos de Docentes. Como ha observado hiperbólicamente "Le Monde", Macron es "un león explícito, vertical y jupiterino" que se ha hecho con todo y ha prometido una "revolución" incluso de los modelos de pensamiento:la reordenación del capitalismo europeo, de un capitalismo neoliberal "de rostro humano", en palabras de Slavoj Zizek.

Fortalecimiento de la Unión Europea

Como señalado Pablo R. Suanzes, la UE es el chivo expiatorio perfecto al que culpar de los recortes, la política de austeridad o la obligación de acoger refugiados, por lo que nadie hasta EM había osado envolverse e su bandera durante campañas electorales, ni hacer de los valores europeos una prioridad. Macron se ha mostrado orgulloso de la UE -con la que se siente identificado- y en la primera alocución que pronunció tras su acceso a la Presidencia de la República afirmó taxativamente que defendería a Francia y a la UE. Ahora bien, es consciente de la crisis que ésta atraviesa y de la necesidad de su "refundación" para acercarla a los ciudadanos europeos. Para ello estima imprescindible la potenciación del eje franco-alemán, el motor del proceso de integración europea.

Antes que nada, habrá que afrontar el acuciante problema de la salida de Gran Bretaña de la UE, para lo que EM ha preconizado una posición de firmeza basda en la unidad de los 27 miembros  en su colaboración con Alemania. El Brexit ofrece una magnífica oportunidad para que los socios de la Unión -libres de las obstaculizaciones y "procratinations" británica- continúen avanzando a distinta velocidades en el proceso de integración. . Macron ha expresado su voluntad de trabajar de manera muy estrecha con Alemania -"Trabajamos mano a mano y hay muchos puntos en común en lo que al proyecto europeo se refiere...Cuando hablamos con una sola voz, Europa se mueve hacia adelante" . Angela Merkel ha destacado su entendimiento con Macron y manifestado que esta excelente sintonía beneficiará a todos los miembros de la UE, pues "cuando trabajamos juntos, se logran grandes cosas". Tanto uno como la otra han advertido a Theresa May que no hay que perder mucho tiempo con el Brexit y que se deben acelerar las negociaciones para llegar a un acuerdo sobre el "divorcio a la inglesa", a fin de que los miembros puedan centrar sus esfuerzos en la consolidación y el desarrollo de la Unión. A partir de Octubre, se abre una ventana de oportunidades para que se inicien las imprescindible reformas que requieren la UE, en general, y la Eurozona, en particular.

EM es asimismo consciente de que la UE no puede seguir manteniendo una ortodoxa política de austeridad y debe abrir la mano al respecto, fomentar el desarrollo y aumentar las inversiones. Es partidario de completar la Unión Monetaria, crear un Ministerio de Hacienda en la Eurozona y adoptar un presupuesto común.Alemania sigue mostrando su renuencia a estas iniciativas por boca de se Ministro de Economía, Wolfgang Schäuble, que no las considera realistas y se ha mostrado contrario a tocar los tratados comunitarios  preconizado actuar a través de proyectos bilaterales. Aunque siga defendiendo la ortodoxia financiera, Merkel se muestra algo más abierta debido en parte a la presión de sus aliados del SPD en el Gobierno. Así, el Ministro de Asuntos Exteriores, Sigmar Gabiel, ha afirmado que si Alemania no cambia el discurso y sigue poniendo obstáculos al impulso renovador y europeísta de Macron, Francia estará dentro de cinco años en manos de Le Pen, lo que supondría el fin de la UE. El candidato socialdemócrata a la Cancillería, Martin Schültz, se ha pronunciado por dar un paso más en la integración europea y favorecido la creación de un Ministerio de Hacienda, la adopción de un presupuesto común y el lanzamiento de una ofensiva de inversiones.

Según ha editorializado "El País", la propuestas pro-EU de EM ha llegado en un momento difícil, cuando sus costuras se ponen a prueba con el Brexit, las tensiones con Moscú y Washington, y el conato de rebelión de algunos países del Este, por lo que los socios de la Unión deberían cerrar filar en torno al nuevo aliento europeo de Francia. Como ha señalado "La Vanguardia", el sentimiento europeísta se ha impuesto a los que trataban de marginarlo, si no eliminarlo. No son todavía tiempos de echar las campanas al vuelo, pero las incertidumbres que se cernían sobre el proyecto europeo parecen disiparse y, un año después del referéndum británico, la situación es menos dramática, por muy incierta que aún sea. Para "El Periódico", si el Brexit ha servido para compactar a los 27 frente al gran desafío que supone la salida de uno de, la aparición en escena de un europeísta militante como Macron está dando un nuevo aliento a lo que siempre ha sido el motor de Europa: el eje franco-alemán. Estamos actualmente en una situación certeramente calificada por "La Razón" de "EUforia".

Conclusiones

EM está dando un nuevo impulso a Francia y a la UE. En opinión de Javier Redondo, su discurso tiene un potencial revitalizante para un país y para un continente huérfanos de ideas, dirección y proyecto. Ofrece un diagnóstico y anticipa el remedio: recuperar el círculo virtuoso que combina libre mercado y progreso social. Supone un antídoto contra el complejo, el temor y la retirada, y su brío suministra energía a su país y a Europa.

Todos deseamos contar con un EM propio y dejarnos influir por el efecto positivo y alentador de un "macronazo". En España no disponemos, por desgracia, de un Macron, pues su presunto émulo celtibérico no esta aún "à pointe" y se encuentra bastante crudo, políticamente hablando, pero no hay que perder la esperanza. ¡Ayudemos a EM para que él, a su vez, nos ayude!. Una muestra ha sido su respuesta a la pregunta de los periodistas sobre el problema catalán, al señalar que se trataba de una cuestión interna española y afirmar con contundencia que "sólo conozco a un socio y a un amigo que es España, toda entera. Mi único interlocutor es Mariano Rajoy. Lo demás no me concierne". ¡Merci, Monsieur le Président!.

Madrid, 27 de Junio de 2017

miércoles, 28 de junio de 2017

La amarga victoria de la aspirante a Thatcher-bis

Dejándose llevar erróneamente por los auspicios favorables de los augures electorales, la Primera Ministra británica, Theresa May, tiró por la borda tres años de mayoría absoluta al adelantar innecesariamente las elecciones generales y conseguir el rechazo parcial del pueblo británico, que le ha hecho perder al Partido Conservador (PC) su mayoría parlamentaria. Ha dilapidado durante la campaña electoral la mayor parte de los 21 puntos de ventaja que los sondeos le adjudicaban sobre el Partido Laborista (PL), que se ha quedado a tan sólo 2 puntos -40% frente al 42%- y ha provocado la resurrección del "zombi" de su líder, Jeremy Corbyn, denostado dentro y fuera de su partido. De haber durado la campaña electoral un poco más, se podrían haber producido sorpresas aún mayores. Las elecciones generales han confirmado el bipartidismo en el Reino Unido -82% de los votos entre el PC  el PL. Theresa May no aprendió nada de los errores cometidos por su predecesor Davis Cameron -víctima de su absurda decisión de convocar un referéndum innecesario- y se lanzó a la aventura pasando por alto que las urnas las carga el diablo y que un injustificado avance de las elecciones provoca sospechas y desconfianza en el electorado. Las consecuencias han sido que el adelanto electoral se ha vuelto como un "boomerang" contra la confiada Premier y la han dejado huérfana de mayoría absoluta.

Aunque ha sido la fuerza más votada -318 diputados-, el PC ha perdido 12 escaños y, con ello, la mayoría absoluta de que disfrutaba en el Congreso, mientras que el PL ha ganado 33 -262 diputados- y el Partido Liberal Democrático (PDL) 3 -12 escaños-, si bien ha perdido en la batalla a su anterior Presidente, el europeísta Nick Clegg, Entre los perdedores cabe citar a los Verdes -1 diputado- y el Partido por la Independencia del Reino Unido (UKIP) -que se han quedado por debajo del 2% de los votos- y al Partido Nacionalista Escocés (SNP), que ha perdido 19 escaños, debido en cierta medida a la labor de la líder conservadora regional, Ruth Davidson -que ha ganado 13 diputados-  a la disminución del fervor segregacionista. De los 17 escaños de Irlanda del Norte, 10 han ido a parar al Partido Unionista Democrático (UDP), 7 al Sinn Fein y 1 a una independiente. Los 10 votos del UDP han sido esenciales para que May siga de Primera Ministra. Aunque ésta había prometido no continuar en su puesto si no lograba una sólida mayoría absoluta, no le ha faltado tiempo para negociar el respaldo unionista y acudir con celeridad al Palacio de Buckingham para conseguir la venia de Isabel II. No obstante, May ha salido del Trance malparada y debilitada.

Reacciones ante el resultado de las elecciones

La reacción unánime de los medios de comunicación -tanto de derechas como de izquierdas o centro- ha sido unánimes al calificarlas de fiasco de May. Baste con repasar los titulares de la prensa británica:"El gran juego de May ha fracasado" -"The Times"; "El giro de las elecciones anticipadas le ha salido por la culata" -"Financial Times"-; "Gran Bretaña en el filo de la navaja" -"Daily Mail"-; "Shock para Theresa May ante un Parlamento dividido" -"Daily Telehraph"-; "Colgados de un hilo" -"Daily Mirror"; "Shock para Theresa May" -"The Guardian"; "Caos" -"The Sun"; "La apuesta electoral de Theresa May le ha explotado"
-"Independent"-...

Un editorial del "Guardian" ha sido sumamente crítico con la Premier. Ha señalado que se trata de una humillación casi sin precedentes -habría que remontarse hasta 1983 a la auto-derrita de Edward Heath, que Theresea May, y sólo ella, se ha auto-infligido y que dañará su reputación a justo título. Ha sido un voto contra las medidas de austeridad y contra un Brexit duro. May no apreció el deseo de cambio de buena parte del pueblo británico y a su campaña electoral le ha faltado inteligencia emocional. Pretendía que las elecciones legitimaran su posición sobre el Brexit, consistente que en que no había problema en las relaciones del Reino Unido con la UE que no pudiera ser resuelto con intransigencia y con una actitud "bloody difficult". Ignoró los derechos y las aspiraciones de la mitad de los ciudadanos británicos partidarios de seguir en la Unión, que fueron acusados de "saboteadores" y de "traidores" por los medios afines. Para May, sin embargo, no ha pasado nada puesto que el PC sigue siendo el partido más votado y pretende seguir con "business as usual", sin hacer auto-crítica alguna. No parece que vaya hacer ningún cambio en su política y pretende seguir el calendario previsto para las negociaciones con la UE. Tendría que reflexionar sobre lo ocurrido y adoptar una actitud menos rígida y más flexible. De no ser así, debería dejar de ser Primera Ministra.

Dentro del PC, el ex-Canciller Georges Osborne ha afirmado que el Brexit duro ha sido tirado a la basura y ha vaticinado la pronta caída de May. Ruth Davidson -que ha cuestionado la alianza con el DUP por su posición extremadamente conservadora en cuestiones sociales- ha sugerido ka conveniencia de optar por un Brexit blando, dar prioridad a la economía sobre la política y mantener a Gran Bretaña en el Mercado Único. Aunque las críticas se han mantenido "sotto voce", reina gran malestar en el partido por la ocurrencia de May de adelantar las elecciones, su desastrosa campaña electoral y la pérdida de la mayoría absoluta en los Comunes. Dos tercios de los miembros del partido parecen están a favor de la dimisión de May para dejar paso a otro dirigente menos "quemado" y 300.000 militantes han firmado una petición en contra del acuerdo con el DUP.

Corbyn ha afirmado, con razón, que May convocó unas elecciones anticipadas porque quería recibir un mandato claro del pueblo y el mandato que ha recibido es el de la pérdida de escaños, de apoyo y de confianza, por lo que debería dimitir. El líder del PDL, Tim Farron, ha señalado que May ha puesto los intereses de su partido por delante de los de la nación y lo que ha cosechado ha sido debilidad e incertidumbre. Para sobrevivir políticamente, May se ha visto obligada a formar su propia "coalición del caos", como había previsto en el caso de que hubiera ganado el PL.

Causas del fracaso de May

May lanzó un órdago a la grande  ha perdido la partida de forma estrepitosa pues, no sólo no ha logrado la mayoría absoluta, sino que ha dilapidado la que tenía y depende ahora del apoyo de los unionistas norirlandeses. Como ha observado Ignacio Molina, convocó las elecciones para lograr una mayoría sólida que la reforzase en el seno de su partido, ante la nación y frente a la UE, y ha fracasado en el logro de estos tres objetivos. ¿Cuáles han sido las causas de este fiasco en contra de las previsiones de todas las encuestas?. Han sido muy variadas. Felipe Sahagún las ha sintetizado en las siguientes: Hartazgo de las medidas de austeridad, , inseguridad creciente, ignorancia de los problemas reales de Gran Bretaña,falta de un horizonte claro tras la separación de la Unión, obcecación con el Brexit, mediocridad de May como candidata por falta de experiencia, contradicciones y bandazos en cuestiones fundamentales, y minusvaloración del PL y menosprecio de su líder Corbyn, que le ha mojado la oreja en la campaña electoral. Según Mary Ann Sieghart, May realizó una campaña desastrosa, "robótica por el reiterado machaconeo de su mantra sobre la "fortaleza y estabilidad" que sólo ella representaba -se le ha calificado de "Maybot"-, inflexible, lejana, formularia y carente de inspiración, entusiasmo "charm" y humor, lo que ha repelido a muchos votantes. Ha sido, en definitiva, la Hillary Clinton de las elecciones británicas. La Premier adoptó una calculada distancia con los electores -como demostró con su ausencia en el debate de la BBC- que acabó pasándole factura. Su idea-fuerza del Brexit pasó a un segundo plano tras el fiasco del Manifiesto Conservador -con el plan para reformar la asistencia social y con el "impuesto de la demencia" sobre los pensionistas- y la inseguridad provocada por los atentados yihadistas.

Corbyn, en cambio, dio muestras de la empatía de la que May carecía y ha sido capaz de lanzar un mensaje de ilusión, con propuestas atractivas, por utópicas que algunas de ellas puedan ser -renacionalización de la energía y de los ferrocarriles, gratuidad de las matrículas universitarias o subida de los impuestos a los más favorecidos-, que han atraído a su bando a un buen número de los desilusionados jóvenes. Desarrolló un campaña positiva bajo el lema "Para muchos  no para unos pocos", aunque la consigna más popular ha sido fruto de un retruécano -"pun"- típico del humor inglés: "Make June the end of May" -"Haced Junio el final de Mayo/de May"-. Logró ganar la "batalla de las ideas" frente al personalización de la campaña presidencialista de May. Centró su atención en los problemas sociales y económicos que interesaban a la población en vez de en elucubraciones ideológicas sobre el Brexit o sobre la identidad del pueblo británico. Se produjo una reacción de las bases frente al aparato parlamentario del partido -impulsada por el grupo "Momentum"-, que ha redorado la alicaída imagen de un Corbyn que había sido censurado por el 70% de los parlamentarios laboristas. Todo ello ha permitido el renacimiento del PL, que ha conseguido sus mejores resultados electorales de los últimos años y quedado a tan sólo dos puntos del gubernamental PC.

Problemas de inseguridad

Las elecciones se han visto mediatizadas por los atentados terroristas de Manchester y Londres, que han puesto de manifiesto las insuficiencias de las Fuerzas de Seguridad y de los Servicios de Información para luchar contra el terrorismo yihadista. Estos acontecimientos han ido en detrimento del prestigio de May que, no en vano, fue Ministra de Interior durante seis años y en cuyo mandato se redujo en 20.000 unidades el número de policías. Muchos de los principales problemas a los que se enfrenta Gran Bretaña en la actualidad -seguridad y luchas contra el terrorismo, inmigración, falta de integración de los extranjeros y crecimiento del racismo y l xenofobia- caen precisamente bajo la férula del Ministerio del Interior, que no tomó las medidas adecuadas para solucionar, o al menos paliar estos problemas. De aquí que May perdiera credibilidad ante la opinión pública y se resintiera su auto-promocionada imagen de "fortaleza y estabilidad". Como ha observado Víctor de la Serna, con varios atentados islamistas a sus espaldas y con la conciencia de que bajo David Cameron y de Theresa May la seguridad interna del país se había deteriorado, los ciudadanos británicos han castigado, no sólo al PC que abrió la espita del Brexit, sino también a los nacionalistas escoceses que habían intentado arrimar el ascua a su sardina afirmando que, con su independencia, podrían seguir en la UE.


Tras los últimos acontecimientos, May se ha rasgado las vestiduras policiales y afirmado -quizás un poco tarde- que "hay demasiada tolerancia con el extremismo en este país" -¿quiénes son los culpables de ello?- y que "las cosas tienen que cambiar", mediante el fortalecimiento de la dotación y de las competencias de las fuerzas de seguridad, la revisión de las leyes antiterroristas, el control de las redes cibernéticas que propagan el yihadismo y el reforzamiento del sistema de vigilancia de sospechosos. Ha sacado su patita populista-demagógica al señalar que ello se llevaría a a cabo aunque fuera en detrimento de los derechos humanos, algo a lo que el Reino Unido ya está acostumbrado por la actuación en el pasado de sus fuerzas de seguridad en Irlanda del Norte, que provocó algunas condenas del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, a las que los Gobiernos británicos no hicieron excesivo caso. Desde los atentados del 11-S, Estados Unidos, Gran Bretaña y otros países declararon la guerra al terrorismo yihadista orillando algunas normas sobre derechos humanos, pero no han tenido excesivo éxito. Pese a ello, resulta paradójico que May pidiera en la última reunión del G-7 una mayor cooperación entre los países occidentales para la prevención y lucha contra el terrorismo, cuando ha decidido abandonar la UE y amenazado veladamente a sus miembros con rebajar la cooperación en materia de seguridad si el Reino Unido no lograba un buen acuerdo económico. La cooperación es imprescindible entre todos los Estados, pero especialmente en los de carácter insular. Gran Bretaña es, por otra parte, el Estado que hasta ahora más ha recurrido a los servicios de cooperación policial y judicial de la Unión..

Incidencia sobre las negociaciones del Brexit

No conviene alegrarse de las desdichas ajenas, aunque May se haya ganado a pulso su fracaso electoral. Hay cosas muy importantes en la estacada como el futuro de la UE o el bienestar de sus ciudadanos. May ha recurrid a la táctica maniquea de crear artificialmente un enemigo exterior demonizado y convertido en el culpable de todfos los males del Reino Unido: la odiada burocracia de Bruselas. Mostrando su visceral animadversión contra la UE, May cargó las tintas durante la campaña acusándola de interferir en la elecciones. Así, afirmó que "varios políticos y funcionarios europeos han formulado amenazas contra el Reino Unido en los últimos días" y que había gente en Bruselas que no quería que las negociaciones avanzaran, ni que el Reino Unido prosperara. Dirigiéndose a sus compatriotas les dijo:"Si no conseguimos una buena negociación, vuestra seguridad y vuestra prosperidad están en peligro..., si dejamos que los burócratas de Bruselas nos atropellen, perderemos la ocasión de construir una sociedad más justa y con oportunidades para todos". Corbyn la ha acusado  de "buscar la confrontación pública con Bruselas envolviendo al Partido Conservador en la 'Union Jack' para distraer la atención sobre los fallos económicos y la crisis en los servicios públicos", y la Presidente de Escocia, Nicola Sturgeon, de "crear una atmósfera envenenada" en la antesala de la negociación.

May adelanto las elecciones, entre otras razones, para obtener un mandato claro para negociar el Brexit con la UE, pero no lo ha obtenido. Antes al contrario, los británicos -en opinión de Rafael Moyano- han propinado un varapalo a la  persona encargada de ejecutar los deseos expresados en el referéndum sobre el Brexit, quizás con la esperanza de que se suavicen sus consecuencias. Tendrá que reconsiderar el enfoque de las negociaciones sin ignorar los resultados del referéndum, pues cabe interpretar que la mayoría del electorado no está a favor de un Brexit duro. . Así, el propio Ministro para la salida de la UE. David Davis, ha reconocido que el voto de los británicos puede forzar a revisar la opción de salida del Mercado Único y de la Unión Aduanera. Ruth Davidson ha señalado la conveniencia de dar un volantazo en las negociaciones y volver a poner la integración en el Mercado Único sobre la mesa, y hasta el fundador del UKIP, Nigel Farage, ha admitido la posibilidad de que Gran Bretaña ofrezca a la UE seguir en el Mercado Interior.

Inasequible al desaliento, May ha seguido impertérrita con su cruzada contra la Unión. Sus primeras palabras tras su controvertida victoria fueron que "juntos -con el DUP- cumpliremos las promesas del Brexit". Expresó su intención de seguir el calendario de negociaciones previsto y centrar sus energías en lograr un buen resultado en las mismas, a cuyos efectos confirmó en sus cargos a la tripleta central por-Brexit. No han cambiado las caras ni las pretensiones del Reino Unido, pero han surgido muchas dudas sobre la estabilidad del nuevo Gobierno y la fuerza de su mandato. Es de prever que una May en entredicho y cuestionada incluso desde dentro del PC adopte una postura dura en la negociación para acallar las críticas de sus detractores. Ha reiterado su opinión de que es mejor una falta de acuerdo que un mal acuerdo. En la confusa coyuntura actual, no es fácil deducir si la situación facilitará un Brexit duro o blando. En cualquier caso, la UE deerá mantener su unidad y firmeza, y presionar para que se inicien cuanto antes las negociaciones a fin de lograr un acuerdo mutuamente satisfactorio.

Habrá que ver si efectivamente se respeta el calendario, pues el 19 de Junio -fecha prevista para el comienzo de las negociaciones- se inaugurará en Londres la nueva legislatura parlamentaria con el tradicional discurso de la Reina. El principal negociador de la UE, Michel Barnier, ha dicho que "las negociaciones deberán iniciarse cuando Gran Bretaña esté lista, que "los plazos y la situación de la Unión son claros", que "es difícil negociar cuando la contraparte no tiene claros sus objetivos" y que "es una ilusión pensar que la negociación se puede hacer rápido y sin dolor". El Comisario de Economía, Pierre Moscovici, ha observado que las cosas se han complicado en el Reino Unido y la Unión deberá esperar hasta que se aclaren. El Presidente de la República Checa, Bohuslav Sobotka, ha señalado que, transcurrido un año desde que adoptó su decisión sobre el Brexit, Gran Bretaña no está aún lista para negociar su marcha. El Presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, ha reconocido que no sabe cuándo comenzarán las negociaciones, pero sí cuándo deberán terminar, y que habrá que esforzarse para para evitar que acaben sin un acuerdo. La Canciller alemana, Angela Merkel, ha instado a May a iniciar las negociaciones conforme a lo previsto y asegurado que la UE está preparada para defender su postura y quiere negociar lo lo más rápidamente posible. Su Asesor  económico, Michael Fuchs, ha añadido que la nueva situación política en el Reino Unido ofrece "una oportunidad para unas negociaciones de Brexit más razonables". El Presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, no se ha mostrado, sin embargo, optimista tras su enfrentamiento dialéctico con May - de la que dijo con ironía que vivía en otra galaxia- y ha fijado en un 50% la posibilidad de que no se logre un acuerdo,

Theresa May aspiraba a ser una nueva Margaret Thatcher y a aplastar a Jeremy Corbyn, como ésta hizo en 1983 con Michel Foot, dejando al PL con sólo 27% de los votos. Pero, mal que le pese, May no es Thatcher y lo que ha logrado ha sido hacer del "enanito" Corbyn un gigante. Como la Reina de Blancanieves, ha preguntado a su espejo mágico si había alguna Premier tan brillante como Thatcher, pero el espejo no le ha dado la respuesta que esperaba. Decididamente, May no es, por desgracia para los británicos, una Margaret Thatcher-bis.

Madrid, 11 de Junio de 2017 

jueves, 1 de junio de 2017

Pugna entre Arabia Saudita e Irán por la hegemonía en el Golfo

PUGNA ENTRE ARABIA SAUDITA E IRÁN POR LA HEGEMONÍA EN EL GOLFO

En los últimos meses se han producido dos acontecimientos importantes para la evolución política en el Golfo Arábigo/Pérsico: el triunfo en las elecciones a la presidencia de Irán del moderado Hasan Rohani y la presencia en la zona del Presidente Donald Trump, que pretende establecer una nueva "pax americana" en la región basada en el apoyo incondicional a Israel, el pacto con las monarquías autocráticas sunitas del Golfo lideradas por Arabia Saudita para luchar contra el terrorismo del Estado Islámico y la condena de Irán, considerada como promotora y encubridora del terrorismo en el Próximo Oriente.

Evolución de Irán

Irán es un Estado musulmán no árabe en el que la inmensa mayoría de su población profesa la versión chiita del Islam. Tras el derrocamiento del Shaj Mohamed Reza Pahlevi en la rebelión de 1979, el Ayatollah Rahollah Jomeini se erigió en Guía Supremo de la Revolución, instauró un Etado teocrático dando un salto atrás en el túnel de la Historia y trató de exportar de forma agresiva el chiismo en la región. Esta actitud fue una de las causas principales del conflicto armado irano-iraquí entre 1980 y 1987, pues el Presidente de Irak, Saddam Husein se opuso por las armas a su ancestral enemigo persa para evitar que le disputara su hegemonía en el Golfo. La larga y sangrienta guerra fue un fracaso para los dos países, que terminaron exhaustos política, económica y humanamente, ante el desinterés de los Estados que se lucraron considerablemente con el suministro de armas a los contendientes y la impotencia de la ONU, que sólo al final consiguió que los dos líderes, ante la exhaución mutua, aceptaran poner término al conflicto.

Jomeini se centró en la consolidación de la estructura de un Estado chiita bajo el control de los los dirigentes religiosos y disminuyó su entusiasmo proselitista, aunque logró algún éxito como el reforzamiento en Líbano de la milicia chiita de Hizbollah, que provocó la ruptura del delicado equilibrio político-religioso establecido en el país de los cedros.Sucedió a Jomeini el Ayatollah Ali Jamenei, un clérigo prestigioso pero carente de del carisma de su predecesor. Fue elegido Presidente de la República el pragmático Hashemi Rafsanyani, que siguió un programa de conservadurismo religioso, intransigencia política y liberalismo económico para tratar de reconstruir el país desvastado por la guerra. Como no puede haber una revolución permanente, con el transcurso del tiempo el ardor revolucionario fue disminuyendo hacia el exterior, aunque se intensificó hacia el interior con la imposición de un severo régimen de control de los ciudadanos ajeno a los derechos humanos y a las libertades fundamentales.

En 1997 fue elegido Presidente el moderado Mohamed Jatami, que intentó liberalizar algo la situación pero fracasó ante la oposición del Guía Supremo y de los distintos Consejos controlados por el estamento religioso.. Fue sustituido por el radical Mahmud Ahmadineyad -Alcalde de Teherán, que había sido uno de los ocupantes de la Embajada de Estados Unidos- quien, durante sus dos mandatos, reprimió con mano dura cualquier conato de liberalización y adoptó una actitud agresiva hacia el exterior. Se mostró intransigente con Israel -que "debería ser borrado del mapa"-, intensificó la ayuda a Hizbollah y a Hamas, y reanudó el programa nuclear, lo que provocó que se aplicaran a Irán sanciones internacionales. En las elecciones de 2013, el Consejo de Guardianes de la Revolución vetó a todos los candidatos moderados o pragmáticos -incluido Rafsanyani- y resultó elegido el menos radical de los candidatos, Hasan Rohani -ex- Secretario del Consejo de Seguridad Nacional-, que siguió la senda aperturista de Jatami e hizo todo lo posible para mejorar las relaciones con Occidente y tratar de salir del aislamiento y de las sanciones económicas. La piedra de toque era el programa nuclear iraní. Aquí es de justicia señalar que -.como pude comprobar en mi época de Embajador Representante Permanente ante el Organismo Internacional de Energía Atómica- Irá ha sido tratado por el Organismo con mucha mayor severidad que otros Estados nucleares de hecho -como Israel, India o Pakistán-, que ni siquiera eran partes en el tratado de no Proliferación Nuclear, como sí lo era Irán, que además solía cumplir sus preceptos. La Comunidad internacional no estaba dispuesta a consentir que Irán  accediera al armamento nuclear y mantuvo una tremenda presión sobre él. Finalmente, los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad y Alemania firmaron en 2015 un Acuerdo por el que Irán se comprometía a hacer un uso exclusivamente pacífico de la energía nuclear y a no dotarse de armas atómicas, a cambio de que se fueran reduciendo gradualmente las sanciones económicas y de otra índole que le habían sido impuestas. Ello constituyó un importante y positivo paso para normalizar las relaciones entre Irán y la Comunidad internacional, pero Donald Trump ha condenado el Acuerdo y se ha mostrado dispuesto a incumplirlo.

Involución de Arabia Saudita

A diferencia de Irán -que ha ido dando pequeños pasos hacia la creación de un Estado de Derecho-, Arabia Saudita ha seguido la senda opuesta y se halla instalado en el siglo VII,  pues , como el cangrejo, camina marcha atrás hacia la Edad de Piedra.. Ha pasado de la jaima al rascacielos y de camello al Masseratti y el "smartphone" sin solución de continuidad, pero mentalmente ha quedado anclado en la época de Mahoma, cuyo mensaje sigue interpretando en su literalidad sin tener el cuenta el devenir histórico y el natural cambio de circunstancias. Sigue profesando el "wahabismo", que es la versión más radical y retrógada del islamismo sunita. Es el peor paradigma de lo peor del Islam: machismo patriarcal y opresión de la mujer, exaltación de la "yihad" , desprecio y persecución de los no creyentes -aunque sean seguidores del Libro, cristianos  judíos, a los que el Corán dice que debe dárseles un trato especial-, oposición a la libertad de culto -no permite la existencia en su territorio de templos de confesiones no musulmanas ni la presencia de sus ministros-, rigorismo e intransigencia -"ojo por ojo y diente por diente"-, falta de empatía y de clemencia -mantenimiento de las amputaciones por delitos de robo y de lapidaciones por delitos sexuales o adulterio-, desigualdad y explotación de extranjeros...etc. Su actitud excluyente hacia los no wahabitas afecta incluso a otros musulmanes como los chiitas, a los que discrimina en su propio país, persigue en Bahrein e incluso ataca como a los hutíes de Yemen, a los que está masacrando impunemente mediante bombardeos de la población civil.

Arabia Saudita basa su actitud en supuestos motivos religiosos que enfrentan a sunitas y chiitas, pero la división entre ellos es más histórica que religiosa y se remonta al momento de la sucesión de Mahoma.
Alí, yerno del Profeta, accedió al Califato en el año 656 pero fue asesinado, como lo fue su hijo Husein, matado en Kerbala en 680 por los seguidores del Califa omeya Yazid. Desde entonces, los seguidores de éste fueron llamados sunitas y los de aquél chiitas. Aunque existe algunas diferencias, éstas no son de tipo ideológico sino práctico y , durante siglos, unos y otros han cohabitado en amor y compaña. Ylya U. Topper ha afirmado que no existen diferencias teológicas entre las dos principales ramas del Islam, ya que creen en el mismo Dios/Alá, se rigen por los dictados del Corán y comparte el fundamentalismo, la teocracia, la religión, la Sharía, las mezquitas, la concepción misógina de la mujer y la oposición radical al infiel. A diferencia del chiismo, el sunismo carece de una jerarquía institucionalizada, lo que ha facilitado la proliferación de imames y mullahs que interpretan a su antojo el Corán, inducen a la violencia  lanzan "fatwas" en las que condenan a muerte a infieles por insultar al Profeta o mancillar el Libro sagrado.

Los monarca descendientes del Rey Saúd son los Custodios de los Santos Lugares del Islam -La Meca y Medina-, por lo que tienen un gran prestigio y ascendencia entre los musulmanes, pese a su mediocridad humana. Lo malo de estos monarcas no es tanto que profesen e imponga en Arabia Saudita y en los Estados del Golfo el wahabismo, como que lo exporten a todo el mundo enviando misioneros enfervorizados y financiando las madrasas o escuelas coránicas, donde lavan el cerebro a los alumnos, les inculcan el odio al cristianismo y a la cultura occidental, se promociona el fundamentalismo integrista, se relativiza el valor de la vida y se ensalza la inmolación suicida. He podido comprobar estas lamentables experiencias en Pakistán y en algunas República musulmanas de la antigua Unión Soviética. Los "comando wahabitas" colman el vacío dejado por las falta de atención escolar de los Gobiernos y, a través de sus centros, expanden su "mala nueva". En estas Repúblicas, el islamismo tenía predominantemente un carácter identitario y cultural, y era abierto y tolerante. Hoy, la semilla wahabita ha germinado en odio contra el infiel y en yihadismo suicida. Los distintos Reyes sauditas han practicado la "diplomacia de la chequera". Sea por convicción o por hacerse perdonar sus muchos pecados, se han mostrado dispuestos a financiar cualquier movimiento musulmán aunque sea terrorista, ya directamente o a través de sus instituciones, empresas o nacionales.

Política inadecuada de Trump en Próximo Oriente

En su gira por Oriente Próximo, Trump ha estado a partir un piñón con los sátrapas sunitas del Golfo. En su errática y voluble política, ha pasado de "el Islam nos odia" a considerarlo una gran confesión. El mismo líder que trata de negar la entrada en Estados unidos a los nacionales de ciertos países árabes del Medio Oriente ha propuesto a sus líderes la formación de una alianza para lucha contra el terrorismo del Daesh y de Irán (¿?). Según ha dicho, "ésta no es una batalla entre diferentes credos, sectas o civilizaciones, sino entre los criminales bárbaros que buscan destruir la vida humana y a la gente decente de todas las religiones que trata de protegerlas. Es la lucha del bien contra el mal". Y añadió que no podía dejar dejar de mencionar al "Gobierno que proporciona a los terroristas el puerto seguro, el respaldo financiero y la coyuntura social necesaria para el reclutamiento. Un régimen que es responsable de gran parte de de la inestabilidad que vive la región. Hablo, por supuesto, de Irán". Y siguió con su increíble fervorín: "Del Líbano a Irak o Yemen Irán financia armas y entrena terroristas, milicias y otros grupos extremistas que provocan la destrucción y el caos en la región. Durante décadas, Irán ha alimentado las llamas de conflicto sectario y el terror. Es un Gobierno que habla abiertamente de asesinatos en masa, que promete la destrucción de Israel y la muerte de América, y amenaza con la ruina a muchos líderes y naciones presentes en esta sala". Por ello era indispensable "hacer un frente común ante el terror del Islam radical y de Irán".

El conflicto israelita-palestino es genuino porque se basa en la pugna de dos pueblos por un territorio que legítimamente les pertenece y que no quieren, o no pueden, compartir en paz y armonía. La confrontación entre sunitas y chiitas, en cambio, es artificial y falsa, y obedece a una descarnada lucha política entre Arabia Saudita e Irán por la hegemonía en el Golfo, para lo que se sirven de la religión al ser respectivamente los líderes espirituales de las dos principales ramas del Islam. El equilibrio entre las dos confesiones lo rompió Georges Bush Jr. en Irak cuando expulsó a los sunitas del Gobierno, de la Administración, de Ejército e incluso de la sociedad civil. Con el nombramiento como Presidente del Gobierno del líder chiita de al-Dawa Nuri al Maliki, se propició la guerra civil entre sunitas y chiitas, que hasta entonces habían cohabitado en relativa paz. Las líneas religiosas se entrecruzan y confunden, sin embargo, en función de la conveniencia política. Irán da su apoyo tanto a los chiitas de Hizbollah en Líbano como a los sunitas de Hamas en Gaza, y Arabia Saudita respalda al chiita Irak contra el sunita Daesh, que persigue por igual a unos y otors si no están de acuerdo con sus postulados. Arabia Saudita -que teme la influencia negativa del Estado Islámico y la propia subsistencia de su monarquía- se ha unido de mala gana a la calición internacional liderada por Estados Unidos. Irán, igualmente temeroso del Daesh, apoya con las armas a Irak y colabora "de facto" con la coalición internacional. ¿Cómo puede Trumpo poner en la dina de sus ataques a un país qee está luchando junto a Estados Unidos contra el Estado Islámico y situar a ambos en el mismo nivel?.

En su confusión mental, Trump se ha equivocado de enemigo y de amigo. Ha asegurado a su cuate Benjamin Netanyahu que el "terrible" Acuerdo de 2015 ha propiciado el enriquecimiento de los Ayatollahs y fortalecido su régimen, pero que "Irán nunca tendrá armamento nuclear". Ha afirmado que su Administración estará siempre con Israel para impedir que Irán lo destruya. "No con Donald J. Trump, creedme". Si estuviera tan preocupado, como dice, por el ingreso de Irán en el "Club de de los Países con Armamento Nuclear", la vía más eficaz sería la que ha abierto precisamente el citado Acuerdo,que permite el control por el OIEA del proceso nuclear iraní -tras el compromiso formalmente asumido por Irán-, en vez de sabotearlo e incriminar a este país por terrorismo. ¿Acaso pretende forzar a Irán a que actúe como la República Popular de Corea?. Irán no debería ser el enemigo de Estados Unidos, sino su aliado estable en el futuro. En cuanto al supuesto amigo, ¿cómo puede pedir a Arabia Saudita que se convierta en el látigo contra el terrorismo yihadista cuando ha sido quien lo ha potenciado y financiado?. Me resulta incomprensible que uno de los Estados más autócrata, corrupto y violador de los derechos humanos no sólo no sea excluido de la Comunidad internacional, sino que sea cortejado por la misma. Ya sé que "poderoso caballero es Don Petróleo", pero de ahí a considerar a Arabia Saudita como un baluarte de la civilización occidental hay un abismo difícil de superar. Ya es hora de que Estados Unidos, la Unión Europea y los países democráticos dejen de condonar la inadmisible conducta de la tiranía de los Saúd, pongan coto a su impunidad, dejen de considerarlo un aliado imprescindible e influyan para que se convierta en un Estado menos autocrático que inicie el camino hacia su conversión en un Estado de Derecho.

Perspectivas sobre el conflicto irano-saudita en el Próximo Oriente

No es ésta, por desgracia, la política que Trump parece va a seguir en el Próximo Oriente. Ha roto el equilibrio entre Arabia Saudita e Irán en la pugna por la hegemonía en el Golfo  ha demonizado a éste poniéndolo al mismo nivel que el Estado Islámico. Es cierto que a Irán aún le queda un largo camino por recorrer para poder incorporarse con normalidad a la Comunidad internacional, pero se encuentra en la buena vía a diferencia de Arabia Saudita. Tiene en su contra la archiconservadora estructura política, administrativa y religiosa -Guía Supremo, Consejo de Guardianes de la Revolución, Judicatura, Milicia de Pasdaranes- y a su favor el apoyo de la juventud, las mujeres, el empresariado y los pequeños comerciantes del Bazar. Cuenta con una cierta tradición liberal, una sociedad civil y una clase media estables y unas minorías ilustradas, y disfruta de un mínimo de libertades y derechos que son inconcebibles en Arabia Saudita y en las monarquías del Golfo. El proceso de apertura iniciado por Jatami y seguido por Rohani va ganando terreno lentamente y hay que potenciarlo desde fuera en vez de obstaculizarlo. Conviene impulsar la aplicación del Acuerdo Nuclear en vez de sabotearlo y -si Irán cumple sus compromisos como hasta ahora vienen haciendo- acabar con las sanciones económicas contra el país para que mejore su empantanada economía y para que el pueblo pueda apreciar que la política aperturista está justificada y resulta provechosa. Las autoridades iraníes deberán abandonar su "infantilismo revolucionario", reconocer a Israel, normalizar las relaciones con sus  vecinos, dejar de apoyar de forma incondicional a Bashar al-Asad en Siria y ayudara buscar una fórmula para poner término al fratricida conflicto civil, y abrirse decididamente a la cooperación internacional. Irán es recuperable, mientras que Arabia Saudita me temo que no lo es, a no ser que cambie de forma radical su actual conducta política y religiosa. Trump debería reflexionar sobre quiénes son realmente los enemigos de la civilización occidental y quiénes sus aliados para poder luchar eficazmente contra el terrorismo internacional del Estado Islámico y de al-Qaeda.

Madrid, 29 de Mayo de 2017

miércoles, 31 de mayo de 2017

Justicia popular es a justicia lo que democracia popular es a democracia

JUSTICIA POPULAR ES A JUSTICIA LO QUE DEMOCRACIA POPULAR ES A DEMCRACIA

Últimamente anda algo alborotado el gallinero judicial, tanto en la esfera de los Fiscales como en la de los Jueces. El normal relevo en la Jefatura del Ministerio Fiscal en las llamadas "colinas" de la cordillera judicial -la Audiencia Nacional y la Sección Anticorrupción- no ha sido pacífica y ha dado lugar a numerosas críticas desde dentro de la Carrera y desde las Asociaciaciones de Fiscales, e incluso a reclamaciones y demandas de amparo ante el Consejo Fiscal. En el ámbito judicial, el Juez-estrella Eloy Velasco -tras una serie de actuaciones controvertidas en el caso "Lezo", no tanto por el fondo como por la forma- ha declarado al diario "El Mundo" que "los jueces tenemos que interpretar la ley conforme al pueblo. Somos gentes del pueblo y el pueblo no perdona apropiaciones económicas o desfalco como los perdonábamos antes...Vamos creando nuevas necesidades que responden a que el pueblo las quiere y, por lo tanto, los jueces tenemos que interpretar las leyes conforme al contexto actual".

Revuelo fiscal

Al igual que sus "hermanos separados" los Jueces, los Fiscales también tienen sus "estrellas" -que lucen a veces más de la cuenta- en la galaxia judicial: Javier Zaragoza, Ignacio Gordillo, Manuel Moix, Luis Navajas, Carlos Bautista, Alejandro Luzón...La renovación de la cúpula fiscal está siendo tempestuosa y controvertida, empezando por la designación del Fiscal General del Estado. Pese a que la anterior Fiscal General, Consuelo Madrigal, llevaba tan sólo dos años en el puesto y su actuación había sido destacada, no fue reelegida para el cargo al parecer por discrepancias con el Ministro de Justicia, Rafael Catalá sobre la renovación de los altos cargos de la Fiscalía. Fue designado José Manuel Maza y el hecho de que fuera Magistrado provocó un malestar corporativo por no haberse cubierto la vacante con un Fiscal de carrera. Maza ha sido acusado de estar al servicio del Gobierno, como si los anteriores Fiscales Generales no lo hubieran etado. Baste recordar los nombres de destacados militantes o simpatizantes socialistas como Javier Moscoso, Leopoldo Torres, Eligio Hernández o Cándido Conde-Pumpido. Se está mirando con lupa sus nombramientos y sus actuaciones, sin apenas haberle dado tiempo a asentarse en el puesto. La progresía fiscal le ha echado en cara su voto disidente en la sentencia del Tribunal Supremo que exoneró a Baltasar Garzón del delito de prevaricación en el caso de las Víctimas del Franquismo, en el que afirmó taxativamente que "pocas veces se habrá visto un caso más claro de lo que es una prevaricación judicial".

En relación con la Audiencia Nacional, los sectores progresistas pretendían la renovación como Fiscal-Jefe de Javier Zaragoza, pese a llevar 10 años ejerciendo ese puesto, pero fue promovido su segundo de a bordo Jesús Alonso. En la Sección Anti-Corrupción, El Fiscal-Jefe, Antonio Salinas, -con 13 años en el puesto- fue sustituido por el antiguo Jefe de la Fiscalia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, Manuel Moix. En el proyecto con el que se postuló para el puesto -limitación de las investigaciones, mayor control personal de documentos y actuaciones, y reducción de la influencia de las fuerzas de seguridad en la instrucción de las causas- acrecentó el malestar de los Fiscales. Cuando Moix puso algunos obstáculos técnicos a la investigación del ex-Presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio Gonzáles, los Fiscales tomaron la insólita e inhabitual decisión de llevar sus discrepancias a la Junta de Fiscales y la maoría de sus miembros se pronunció en contra de la tesis del Fiscal-Jefe, quien dio marcha atrás y renunció a imponer su criterio. Otras dos decisiones de Moix han sido rechazadas por los Fiscales afectados. De un lado, el cese de los Fiscales que llevan el caso de la supuesta financiación irregular de Convergencia Democrática de Cataluña -"Comisiones del 3%"-, Fernando Bermejo  José Grinda, y sus sustitución por Fiscales del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña. Los interesados objetaron la medida y plantearon el caso ante el Consejo Fiscal. En la reunión del Consejo del pasado día 4, Maza decidió aplazar su decisión, seguir estudiando los argumento en pro y en contra de la propuesta de cese  mantener en el ínterin a los Fiscales en sus funciones.

De otro, la tramitación de unas denuncias por coacción formuladas por un investigado en la "Operación Emperador", Rafael Pallardó contra los dos Fiscales mencionados y contra Juan José Rosa, al estimar Moix que "los hechos descritos podrían suponer delitos de coacciones y contra la administración de justicia". Los afectados alegaron que las denuncias estaban exclusivamente dirigidas a menoscabar el imparcial ejercicio de sus funciones e inquietar la labor que realizaban, y pidieron amparo al Consejo Fiscal, para lo que contaron con el apoyo de otro 21 Fiscales de la Sección, pero el Consejo rechazó por amplia mayoría la concesión de amparo. Los tres miembros del Consejo propuestos por la Unión Progresista de Fiscales pidieron la destitución de Moix, "cuya credibilidad y, por ende, la de la Fiscalía Anti-Corrupción se ha visto seriamente comprometida ante buena parte de los ciudadanos", pero Maza rechazó la propuesta. ¡La guerra civil en la Fiscalía Anti-Corrupción esta servida!. Pese a su reconocida competencia técnica, Moix ha cometido errores de apreciación, se ha enfrentado con sus subordinados y ha perdido credibilidad, por lo que se ha convertido en un juguete roto objeto de reprobación.

Revuelo judicial

Eloy Velasco es un "Juez-estrella", bien preparado y trabajador. Es Doctor en Derecho y autor de libros como "Ejecución de sentencias penales" o "Cuestiones prácticas sobre responsabilidad penal y compliance", este último al alimón con su esposa  Beatriz Saura. Ejerció como político y fue, entre 1995 y 2003, Director General de Justicia en la Generalidad de Valencia. Fue destituido por sus enfrentamientos con el Secretario Autonómico de Justicia y Administraciones Públicas, el también Juez Fernando de Rosa, y recurrió a las "puertas giratorias". Esperando obtener compensación por los servicios prestado, trató de volver a la judicatura por la puerta grande del Tribunal Supremo, pero el Consejo General del Poder Judicial rechazó su petición porque  no había dictado en su vida una sentencia y "al Supremo no se podía llegar sin poner sentencias". Regresó a su casa judicial por la puerta pequeña y, tras ejercer como Juez Instructor en los Juzgados de Valencia y de Madrid, recaló en 2006 en el Juzgado de Instrucción nº 6 de la Audiencia Nacional, en la que está instruyendo los casos "Púnica" -trama de corrupción en la Comunidad de Madrid- y "Lezo" -desviación de caudales financieros del Canal de Isabel II, que ha llevado a la trena al antiguo Presidente de la empresa y de la Comunidad de Madrid, Ignacio González. Entre sus trofeos cinegético-judiciales se encuentra la cabeza del Presidente de la Comunidad de Murcia, Pedro Antonio Sánchez. Hallábase éste defendiéndose "como gato panza arriba" de acusaciones por haber la comisión de diversos delitos con ocasión de la construcción del Auditorio de Puerto Lumbreras -con la ayuda del PP y de la Fiscalía General- cuando Velasco le dio la puntilla al acusarlo de los delitos de fraude, cohecho y revelación de información reservada por el presunto uso de caudales públicos para financiar una campaña de imagen en su época de Consejero de Educación de la Comunidad de Murcia, y forzó con ello su dimisión.

Diversas facetas del controvertido Juez Velasco

Se ha criticado a Velasco por forzar la investigación en el caso "Púnica" y abusar del recurso a las grabaciones, incluso en espacios privados. Como ha observado Cayetana Álvarez de Toledo, la colocación de micrófonos ocultos es una medida excepcional y poco ortodoxa, restrictiva de los derechos fundamentales de las personas en cuanto que afecta a su intimidad. La reforma de 2015 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal la autorizó, aunque de forma condicionada. Para instalar un dispositivo clandestino de este tipo en una vivienda o una oficina, el Juez deberá autorizarla mediante un auto en el que precise su objetivo y su alcance. No puede autorizar dicha colocación "como el que tiende una red en el mar a ver lo que se pesca". A la espera de conocer como motivó Velasco su decisión, la instrucción del caso "Lezo" es todo un síntoma. "Estamos asistiendo a una garzonización del proceso penal en España: Grabaciones al por mayor, instrucciones chapuceras, atestado policiales convertidos automáticamente en autos -sin el filtro crítico que todo Juez debe al investigado y a sí mismo-, registros 'a posteriori' y para la galería, autos difundidos vía tuit antes de notificarlos a las partes, prisiones provisionales de 30 meses, festival de filtraciones...En definitiva, el abuso de la excepcionalidad en un clima de alarma social". Añadió que la equiparación de la investigación de los casos de corrupción con los de terrorismo exige asumir las premisas de que "la corrupción pone en jaque el orden constitucional, la paz pública o la seguridad nacional", y de que "su persecución justifica la limitación de garantías básicas de un Estado de Derecho". En su opinión, aquí es dónde se percibe la hipcresía de un sector de la izquierda. Los mismos que claman contra la aplicación de medidas excepcionales a los terroristas, jalean ahora la excepcionalidad frente a los presuntos corruptos. "Se ve que el terrorismo tiene razones que la corrupción desconoce", con independencia de que ésta sea "una sórdida desviación de la política".

Tampoco los Fiscales acaban de encontrar su sitio en una nueva España justiciera.Son "personajes en busca de autor" que quieren ser instructores libres como el Juez Velasco. A juicio de Álvarez de Toledo, a este problema identitario se añade el malentendido de que muchos Fiscales confunden la búsqueda de la verdad con la búsqueda de la culpabilidad. El Fiscal no tiene siempre por qué acusar, sino buscar la verdad en defensa del principio de la legalidad. Según el Estatuto Fiscal, ha de actuar "ejercitando en su caso las acciones que procedan u oponiéndose a las que indebidamente se promuevan". Hay inclusos casos en los que la normativa altera la carga de la prueba, como por ejemplo en la Ley de la Comunidad de Madrid contra la LGTBfobia y discriminación por orientación sexual. "Cuando la acusación se convierte en prueba de inocencia, el derecho acaba del revés". Al insoportable drama de la politización de la justicia se suma el "sálvese el que pueda, mediante el acúsese sin pruebas". Hemos llegado a un punto de pérdida de la autoridad moral del Estado, "resultado de la convergencia de los manotazos del Gobierno con el populismo judicial y la tiranía del share".

Uno de los temas más debatidos en los ámbitos forenses es precisamente el de qué autoridad debería llevar a cabo la instrucción de los procesos penales, tras la intención expresada por el Ministro de Justicia de quitársela a los Jueces y encomendársela a los Fiscales. Velasco se ha manifestado a favor de mantener el statu quo actual. En las declaraciones anteriormente citadas ha afirmado que "los fiscales son estupendos profesionales que, en el 99% de los casos, harán la instrucción igual que los jueces, pero hay un 1%
de ellos que pueden recibir instrucciones de sus superiores. Yo no, porque no tengo superior. Me siento más independiente que los fiscales, también en esos casos en los que el Fiscal General -que es elegido por el Gobierno- puede dar una instrucción". La opinión generalizada es que cualquiera de estos profesionales está capacitado para realizar la instrucción, pero son muchos los que piensan que no puede ser encomendada al Ministerio Fiscal si no se garantiza suficientemente la autonomía de los Fiscales frente a las posible presiones del Gobierno.

Como la mayoría de sus colegas "estrella", Velasco es un acérrimo partidario de la jurisdicción universal "a lo bestia"., una formulación que permita a cualquier Juez ejercer su jurisdicción sobre los delitos contra el Derecho de Gentes "urbi et orbe", aunque no exista vínculo alguno del caso a juzgar con su país nacional. Para paliar las adversas consecuencias producidas por el uso y el abuso de la jurisdicción universal por parte de algunos Jueces españoles, el Gobierno del PSOE modificó en 2009 el artículo 23 de la Ley Orgánica del Poder Judicial (LOPJ) y requirió para el ejercicio de semejante jurisdicción que el autor o la víctima del delito fuera español, el presunto autor se encontrara en España o existiera un "vínculo relevante" con el país, siempre que otro Tribunal competente no hubiese iniciado un procedimiento que supusiera una "investigación y persecución efectivas". En 2014, el Gobierno del PP apretó algo más las clavijas y -en una nueva modificación del citado artículo 23- extendió su aplicación a las causas en trámite y requirió que los procesos fueran sobreseeídos si no se acreditaba el cumplimiento de sus normas. Eloy Velasgo fue uno de los Magistrados que se rasgó a toga y afirmó  que la nueva formulación de la LOPJ  atentaba contra la independencia del poder judicial y causaba "efectos colaterales", como la liberación de algunos buques apresados por narcotráfico. . Recientemente ha vuelto por sus fueros y aceptado la querella de una española de origen sirio contra altos mandos del ejército y de las fuerzas de seguridad de Bashar al-Asad  por delitos de crímenes de guerra y de lesa humanidad, tortura, terrorismo y desaparición forzada, cometido contra un hermano no español de la demandante. Velasco ha aceptado investigar los dos últimos delitos, pese a que la Fiscal Teresa Sandoval se había pronunciado sobre la incompetencia de los Tribunales españoles para conocer el caso al no poseer la víctima la nacionalidad española. Ha dejado constancia de su posición en los siguientes términos:"Cuando hay un procedimiento por una persona que ha sido masacrada por el régimen de Asad, hay gente sin experiencia internacional que dice que no perdamos el tiempo, porque las investigaciones nacionales están necesitados de tiempo. ¡Qué tendrá que ver una cosa con la otra!. Hay gente que no tiene empatía con crímenes contra la Humanidad que son más graves que la muerte". Pues bien, yo -que creo tener experiencia internacional y empatía con las víctimas de las violaciones de los derechos humanos- me atrevo a discrepar y opinar que los abusos de la jurisdicción universal son un "brindis al sol" de escaso alcance práctico, pues uno de los principios inspiradores del Derecho Penal es el de la efectividad y difícilmente se puede culminar con éxito un proceso si el presunto delincuente no se encuentra físicamente en el territorio del Estado enjuiciador. Recordemos que la normativa española no contempla los juicios y eventuales condenas "in absentia" del reo.

El Juez Velasco se ha caracterizado en su andadura profesional por su compromiso y tenacidad, pero ahora parece dispuesto a tirar la toalla y ha declarado que se va porque está cansado  no ha nadie imprescindible. Ha pedido un puesto en la nueva Sala de Apelación de la Audiencia Nacional, pero no es seguro de que se lo concedan, entre otras razones porque cinco Magistrados han presentado un recurso de reposición contra la selección de candidatos. No concuerda con la conducta seguida hasta ahora que abandone a su suerte dos casos sumamente enrevesados y complejos como "Púnica" y "Lezo" con la excusa de que está cansado.Si tal cosa sucediere, la instrucción de estos casos se alargaría varios meses al necesitar los nuevos instructores tiempo para ponerse al tanto de unos sumarios tan complicados.

¿Ha de ser popular la Justicia?

Antes de hacer mutis por el foro, Velasco ha dejado en testamento unas frases muy poco afortunadas sobre la justicia popular y la calificación de los Jueces como "hombres del pueblo". ¿En quién estaría pensando el docto Juez con su referencia a lo "popular"?. ¿En la República Popular de China de Mao Tse-tung, en la República Democrática Alemana de Walter Ulbright o en la República Popular Democrática de Corea de Kim Yong-un?. ¿En la República de Cuba de los Hermanos Castro o en la República Bolivariana de Venezuela, cuyo Presidente, Nicolás Maduro, ha afirmado dirigiéndose al pueblo, que "les entrego el poder a Vds porque el pueblo es el que decide cuál es el destino de la patria...Nosotros somos la Constitución y la legalidad"?.

Cuando se quiso falsear la Democracia manteniendo formalmente su prestigiosa denominación per vaciándola de su contenido material, se le añadió la calificación de "Orgánica" en los movimientos fascistas o de "Popular" en las tiranías comunistas, pero semejantes falacias no engañan ya a nadie. La Justicia no es popular, democrática, justiciera, catalana o mediopensionista. Es una Justicia a secas, que es ejercida por unos profesionales independientes en nombre del pueblo, pero no es dictada por el pueblo, ni mucho menos por los autócratas que lo oprimen, como Maduro, que pretendió arrebatar la función legislativa a la Asamblea Nacional de Venezuela para otorgársela a un domesticado Tribunal Supremo controlado por el poder ejecutivo. Como señala el artículo 117-1 de la Constitución, "la Justicia emana del pueblo y es ejercida en nombre del Rey por Jueces y Magistrados integrantes del poder judicial independiente, inamovibles, responsables y sometidos únicamente al imperio de la ley". La Justicia es, pues, ejercida por unos funcionarios cuya misión es aplicar la ley a los hechos "conforme a derecho" y no "conforme al pueblo". Como ha observado Francisco Pascual, "ni el Gobierno debe controlar las togas en aras de la impunidad, ni la Justicia tiene que ser popular ni populista. Sólo justa e independiente". ¡La Justicia Popular es a la Justicia lo que la Democracia Popular es a la Democracia!.

Madrid, 7 de Mayo de 2017   






domingo, 30 de abril de 2017

Una Francia políticamente descoyuntada ofrece un respiro a Europa

UNA FRANCIA POLÍTICAMENTE DESCOYUNTADA OFRECE UN RESPIRO  A EUROPA

El pasado 23 de Abril, se celebró en Francia la primera vuelta de las elecciones presidenciales con una participación del 78.69% del electorado, que supone un 0.79% menos que en las elecciones de 2012, aunque es un 5.08% inferior a las de 2007  -83.77% en la primera vuelta y 83.97% en la segunda-. Se recogieron 582.183 votos nulos. Resultaron ganadores y pasarán a la segunda vuelta el fundador del movimiento "En Marcha", Emmanuel Macron, y la Presidenta del Frente Nacional (FN), Marine Le Pen. Los comicios se han celebrado en un ambiente de gran expectación y temor por estar en juego el futuro de la Unión Europea (UE), ya que dos de los candidatos con posibilidades de ganar las elecciones -la propia Le Pen y y el izquierdita "podemita" Jean-Luc Mélenchón- habían hecho gala de su euroescepticismo y se pronunciaron por la celebración de un referéndum para preguntar al pueblo francés sobre la eventual retirada de Francia de la Unión. Un suspiro de alivio se ha escuchado en las cuatro esquinas de Europa.

Candidatos a las elecciones

Once personalidades políticas lograron reunir las 500 firmas de cargos políticos requeridas para poder presentarse a las elecciones presidenciales, si bien seis de ellos eran candidatos marginales sin posibilidad de superar el 5% de los votos expresados: el socialistas de izquierdas, Benoit Hamon, del Partido en el Gobierno (PSF), el republicano François Fillon, la presidenta del FN Marine Le Pen, el líder centrista de "En Marcha" Emmanuel Macron, el representante de la "Izquierda Insumisa"  Jean-Luc Mélenchon, la izquierdista Natalie Arthaud por "Lucha Obrera", el izquierdista Philippe Pouton del "Nuevo Partido Anticapitalista", el ecologista Jean Lassalle del movimiento "Registramos", el conservador antieuropeísta Nicolas Dupont-Aignan de "Francia de pie" y el antisistema de derechas Jacques Cheminade por "Solidaridad y Progreso". Los seis últimos no pasaron el "corte" del 5%, aunque Dupont-Aignan estuvo a punto de lograrlo al conseguir un 4.8%

Según los sondeos, cuatro de los candidatos estaban en "empate técnico" y podían llegar a la final: 23.6% Macron, 23.3% Le Pen, 19% Fillon y 18% Mélenchon. Durante la campaña electoral, Macron se  mantuvo, Fillon continuó bajando "ma non troppo", Le Pen no respondió las expectativas -había llegado a contar con un 27% de intención de voto-, Mélenchon siguió subiendo tras una destacada campaña y Hamon consumó el desplome del PSF. Los resultados han sido los siguientes: Macron 24.01%, Le Pen 21.30%, Fillon 20.01%, Mélenchon 19.58%,  Hamon 6.36% y Dupont-Aignan 4.8%. Tras los resultados en los Países Bajos, parece haberse detenido el efecto-dominó populista y, aunque 44% de los electores franceses han votado por candidatos antieuropeístas -según el Pew Research Center, Francia cuenta con 58% de euroescépticos-, la mayoría ha respaldado una Francia abierta y europea, y dado por el momento la victoria  a Macron, que ha hecho una campaña abiertamente favorable a la UE, sin hacer guiños ni concesiones al populismo, como tuvo que hacer Mark Rutte en Holanda. Fillon ha asumido su fracaso y ha renunciado a la presidencia del Partido Republicano -"No tengo legitimidad para librar esta batalla con vosotros"-. Su gran error ha sido empecinarse egoistamente en la carrera presidencial en vez de hacerse a un lado y dar paso a un candidato republicano con maoes posibilidades de gtriunfo. Hanon ha reconocido que el electorado francés había infligido a su partido una "sanción histórica". Ambos líderes han recomendado a sus seguidores que se voten por Macron en la segunda vuelta, que se celebrará el 7 de Mayo. Asimismo, el Presidente de la República François Hollande, el empresariado, el principal sindicato CFDT y hasta Zinedine Zidane han recomendado el voto a favor del centrista Macron.

Reflexiones sobre el resultado de las elecciones

El resultado de las elecciones ha supuesto un vuelco notable en las "mores" políticas francesas. Por primera vez desde el acceso de Charles De Gaulle al Gobierno, los candidatos del gaullismo republicano y de la socialdemocracia -que se han alternado en el poder en los últimos años- se han visto excluidos de la segunda vuelta, y han sido elegidos los representantes de un movimiento centrista y posibilista sin implantación territorial y del populismo frentenacionalista. Como ha observado Alfonso Basallo, la dialéctica izquierda-derecha ha sido sustituida por la de globalización-soberanismo. Asimismo, las dos fuerzas principales del espectro político han sido reemplazadas a diestra y a siniestra. De un lado, el izquierdismo antisistema y "chavesiano" de Mélenchon ha triplicado en número de votos a la socialdemocracia oficialista de Hanon y se ha quedado a menos de dos puntos de pasar a la final. De otro, el republicanismo gaullista de Fillon -candidato favorito a lograr la poltrona presidencias tras haber ganado en las primarias a pesos pesados como Nicolas Sarkozy y Alain Juppé- ha caído en la miseria tras haber sido imputado por malversación y apropiación indebida, al conocerse el abono de sumas sustanciosas a su mujer y a sus hijos por trabajos no realizados. Cabe matizar, aunque el "Fillongate" ha tenido efectos adversos para el candidato, no ha sido tanto la corrupción la que ha hundido a Fillon, como su moralismo hipócrita de "haced lo que yo diga y no lo que yo haga". Prometió mejorar la situación económica de Francia con una política de recortes y sacrificios -entre los que figuraban la supresión de medio millón de funcionarios públicos, la eliminación de la jornada de 35 horas y el aumento de la jubilación a los 65 años-, mientras él dilapidaba los caudales públicos en beneficio de su familia.

Es curioso que ganaron los dos candidatos que no fueron elegidos en primarias y salieron malparados los que fueron escogidos en las mismas. Como ha señalado Javier Redondo, las primarias son "una máquina de matar ideas e impedir gobernar" y se han convertido en el artefacto encargado de la voladura de los dos grandes partidos franceses. ¡Aviso a los navegantes españoles!. En un ambiente de desencanto y frustración con los partidos tradicionales, y de insatisfacción ciudadana por la crisis económica, los excesos de la inmigración y los atentados yihadistas, los electores se han inclinado por partidos transversales que pescan votos en los caladeros de la derecha y de la izquierda. También han manifestado su deseo de rejuvenecer el liderazgo político al elegir a unos dirigentes de 38 años -Macron- y de 49 -Le Pen-, ambos con escasa experiencia política. Ha prevalecido el sentimiento de "dégagisme" y de la necesidad de recambio del personal gobernante¡Que se vayan todos   los políticos "carcas"!. En cualquier caso, se ha producido una fractura de la sociedad francesa, al igual que en Gran Bretaña y Estados Unidos tras el "Brexit" y la elección de Donald Trump.

A Macron se le ha criticado su credo "lampedusiano" -cambiar todo, para que todo siga igual- y se le ha calificado de "Monsieur en mëme temps" -Señor al mismo tiempo- por su indefinición. Basallo lo ha definido como un producto de diseño entre Rivera y Rajoy y el profesor Francisco José Contreras como "un gestor sin ideología". ¿Quién sabe lo que realmente piensa y la política que seguirá si alcanza la presidencia?.Él alega que -como su inspirador De Gaulle- ha cogido lo mejor de la izquierda y lo mejor de la derecha, e incluso lo mejor del centro, pero carece de un programa definido, aunque sean innegables su apoyo al liberalismo económico, su oposición al proteccionismo y al nacionalismo populista, y su respaldo a la UE. Las primeras palabras a sus seguidores tras conocerse los resultados fueron "en vuestro nombre, llevaré la voz de la esperanza para Francia y para Europa". Mujtaba Rahman se ha preguntado en "Politico Europe" si Macron no será un nuevo Matteo Renzi, igual de seductor, pero incapaz de cumplir sus promesas. Ello dependerá en gran medida de los resultados de las elecciones legislativas de Junio, porque -a diferencia de Renzi en su día- Macron carece de un partido debidamente estructurado y territorialmente implantado que le apoye en el Parlamento. Según la configuración parlamentaria,  si no consigue -como es de prever- una mayoría suficiente, tendrá que gobernar en minoría y depender de los apoyos puntuales de republicanos y socialistas. Ha conseguido el respaldo de los grandes centros urbanos y -paradójicamente-  de buena parte de la juventud desencantada.

La victoria de Le Pen ha sido agridulce.  Ha subido con respecto a las elecciones presidenciales de 2012 -17.9%-, pero bajado en relación con las regionales -27.7%-. Sufre el "handicap" del sistema de doble vuelta, en que todos los partidos se alían contra el FN. Pese a que ganó en seis regiones -con hasta un 40% en el Paso de Calais-, no ha coseguido gobernar en ninguna y, a pesar de haber obtenido 20% de los votos en la elecciones parlamentarias, sólo cuenta con dos diputados en la Asamblea Nacional. El FN se ha convertido en el primer partido de la clase trabajadora con un 37% de sus votos, frente al 24% otorgado a Mélenchon y  sólo el 12% a Macron. Es asimismo el partido hegemónico en las zonas rurales, en las áreas industriales en crisis y en los suburbios pauperizados de las grandes ciudades, las "no go zones" controladas por poblaciones musulmanas, que -pese a su oposición a la política xenófoba y anti-emigración del FN- no suelen acudir en su inmensa mayoría a las urnas, anque la Gran Mezquita de París ha recomendado el voto a favor de Macron. Los últimos atentados yihadistas han beneficiado a Le Pen, aunque no en demasía. El hecho más significativo es que el FN de Marine ya no asusta, como hacia el de su padre Jean-Marie, y ha ganado en respetabilidad y credibilidad al suavizar con habilidad los rasgos más hirientes del patriarca, con el que mantiene una "edípica" relación de amor-odio. Sigue rodeado de un cordón sanitario fortalecido por el sistema electoral de doble vuelta, que ha conseguido hasta ahora frenar el populismo nacionalista del Frente. Sin embargo, el cerco acaba de ser quebrado por el líder del movimiento "Francia en pie", el tránfuga del republicanismo Dupont-Aignan, que -hasta anteayer había descalificado al FN- , quien firmó ayer un pacto con Le Pen por el que le prestará su apoyo a cambio de que lo nombre Primer Ministro, en el caso de que accediera a la Presidencia de la República, y a algo de dinero para hacer frente a las deudas de la campaña electoral, ya que,-al no obtener el mínimo del 5% de los votos- no obtendrá subvención gubernamental alguna. La posible transferencia a Marine de los 1.700.000 votantes que le apoyaron -en el caso hipotético de que eso ocurriese, pues algunos de ellos ya han afirmado que no respaldarán al FN- tiene escaso significado numérico, pero alto contenido simbólico, ya que es la primera vez que un partido con tradición democrática ofrece su apoyo al apestado Frente. Es posible que Marine Le Pen salga derrotada en la segunda vuelta, pero no lo será por "goleada" como le ocurrió a su padre en 2002, que fue avasallado por Jacques Chirac

Perspectivas para la segunda vuelta de las elecciones

La mayoría de los sondeos dan a Macron como favorito, ya que -por su posición central- puede recoger votos a su derecha y a su izquierda. Fillon ha pedido a sus votantes que apoyen a Macron, pero, aunque eso sería lo más natural, la situación no está tan clara, pues los republicanos tienen a la vista las elecciones parlamentarias de Junio, en las que esperan obtener buenos resultados, y no les interesa potenciar demasiado a Macron para que su partido no les haga sombra en las mismas. Una parte de los votantes gaullistas  se siente tentada por la abstención y algunos otros -como la antigua Ministra de Sarkozy, Christine Boutin- se ha pronunciado abiertamente por Le Pen. Hanon también ha recomendado votar al ex-Ministro de Economía de Hollande  para que "Francia no pierda su esencia", pero el núcleo duro del PSF estima que Macron ha traicionado al Partido y no es digno de confianza. Finalmente está Mélenchon, que no ha dado una consigna explícita de voto, aunque sí implícita. Ha dicho que piensa votar y que no lo hará por Le Pen  ni por Macron. Blanco y en botella: pues eso, voto en blanco. ¿Le harán caso sus votantes?. Éstos se oponen a Macron por su capitalismo y a Le Pen por su populismo, pero -como los extremos se tocan- tienen puntos de coincidencia, como el antieuropeismo y la antiglobalización. Necesitada de sus votos, Le Pen les ha retado a que sean consecuentes con sus ideas, pues la Izquierda que ha votado por la Francia Insumisa no puede hacerlo por la Francia Sumisa de Macron, a una persona que va a llevar a cabo una guerra social y que persigue una política fraticida, al lanzar las comunidades y las empresas unas contra otras. Según la encuesta del IFOP, el 80% de los votantes de Hamon votarán por Macron, al igual que el 50% de los seguidores de Fillon y de Mélenchon. Pronostica la victoria de Macron sobre Le Pen por 61 a 39%. El 70% de los encuestados dan por vencedor a Macron, el 50% quiere que éste sea el ganador, frente al 28% que prefiere a Le Pen. Un 20% no quiere a ninguno de los dos.

Consciente de su situación de inferioridad, Le Pen está realizando una campaña vigorosa y hábil, en la que ataca con fiereza a su adversario, al que ha acusado de "globalización salvaje" y de debilidad ante la amenaza del terrorismo. Ha afirmado que está en juego la supervivencia de Francia, a la que hay que salvar de la globalización, la inmigración descontrolada y la libre circulación de terroristas. Se ha presentado como "la candidata del pueblo" y manifestado que quiere ser la Presidenta de todos los franceses, por lo que ha renunciado -de forma temporal, por si las moscas-, a la presidencia del FN. Ha tratado de presentar un perfil más conciliador y de matizar algunos de sus pronunciamientos más controvertidos, especialmente en relación con la UE. Así, ha dicho que no se opone a la UE y que se siente europea, pero que le gustaría ver acuerdos libremente consentidos entre las naciones de Europa. Habría que renegociar los tratados de la Unión y someter a referéndum el resultado de la negociación. Respeto a la moneda única, ahora ha señalado que el euro no es incompatible a corto plazo con "una política económica distinta para enderezar a Francia" y que dicha moneda podría coexistir con un franco utilizado en las transacciones internas.

Confiado en que los sondeos le son favorables, Macron está llevando a cabo una campaña discreta y de perfil bajo, preocupado especialmente en no cometer errores que le puedan restar votos. Sin embargo, la victoria de Macron sobre Le Pen no está garantizada y la transferencia de votos que se produzcan, así como el porcentaje de abstenciones y votos en blanco, podrían provocar indeseadas sorpresas. Según François Hollande, "debemos ser extraordinariamente serios y estar movilizados, pensar que no hay nada hecho, porque el voto es algo que se merece y que se conquista". Manuel Valls ha advertido que "el riesgo de una victoria de Marine Le Pen es real". Aunque los augurios le sean propicios, Macron no puede dormirse en los laureles. Como ha observado sarcásticamente Felipe Alcaraz, los franceses se encuentran en la tesitura de elegir entre el cólera y la peste. No creo que sea para tanto, pero es lo que hay y -como en la mayoría de las elecciones en distintos países- habrá que optar por el candidato menos malo. La victoria de Marine Le Pen sería un desastre para Francia y para Europa, pues supondría el cierre de las fronteras a la emigración y la salida de Francia de la UE, con lo que la Unión -tras la debacle del "Brexit"- entraría en tierras movedizas. La UE puede asimilar el "Brexit", pero sería muy difícil que sobreviviera al "Frexit".

Madrid, 30 de Abril de 2017